Charla ‘Una radiografía vale más que mil palabras’

Viernes, 16 de Noviembre de 2018 Sin comentarios

Última conferencia del IV ciclo ‘A tu salud’, organizado con la colaboración del Parque Científico de la Universidad de Valladolid y la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE).

Israel Sánchez Lite durante su charla

Israel Sánchez Lite durante su charla

Durante el encuentro, Israel Sánchez Lite, médico especialista en radiodiagnóstico del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, explicó que el radiodiagnóstico, más conocido popularmente como Radiología, es una especialidad médica en continua evolución, muy joven pero decisiva en la medicina moderna.

La imagen médica es un elemento fundamental en el trabajo diario de los profesionales sanitarios. Según la Organización Mundial de la Salud, el 80% de las decisiones médicas en el mundo desarrollado se toman con el apoyo de las pruebas radiológicas. Por ello, la expresión ‘Una imagen vale más que mil palabra’ puede emplearse en esta actividad diaria.
Las pruebas radiológicas disponibles son radiografías convencionales, tomografía computarizada, resonancia magnética y ecografía; teniendo cada técnica sus características, ventajas e inconvenientes.
Israel Sánchez Lite indicó además, que el radiólogo del siglo XXI no solamente realiza diagnósticos basados en las imágenes obtenidas a través de las diferentes técnicas radiológicas; sino que es un consultor que realiza tratamientos mínimamente invasivos guiado por las técnicas de imagen.
Desde el año 1895, momento en el que Wilhelm Roentgen descubre los rayos X, hasta la actualidad, hemos vivido una incesante sucesión de innovaciones tecnológicas que han permitido convertir a la especialidad de radiodiagnóstico en una de las más importantes de la medicina moderna, cada día más demandada por los jóvenes médicos para su formación.
Un encuentro muy didáctico del que os dejamos el audio para escuchar.

Qué observar en el cielo durante el mes de noviembre

Martes, 13 de Noviembre de 2018 Sin comentarios
Lluvia de estrellas de las Leónidas / Wikipedia

Lluvia de estrellas de las Leónidas / Wikipedia

Poco a poco vamos llegando al final de un año más, nos llega el frío y buenas observaciones. Más ropa, comida y bebidas calientes… La ventaja es que el frío nocturno nos permite disfrutar de un cielo más definido y de una ligeramente mayor cantidad de estrellas.

Como ya comentábamos el mes pasado, durante el otoño, el conjunto de constelaciones que, sin duda, acaparan nuestra atención por su facilidad de observación son las que constituyen el mito de Casiopea.

Ya hemos hablado de algunos objetos fácilmente localizables y observables en el cielo. Este mes añadiremos alguno más.

Podemos aprovechar a primera hora de la noche para echar un ojo a Saturno, que está ya diciendo adiós, apenas a un palmo de altura sobre el horizonte oeste. Marte, por otro lado, nos acompañará durante todo el otoño en la constelación de Capricornio, desplazándose hacia Piscis. Venus se puede observar hacia el Este subiendo al amanecer,

A las 23:29 del día 17, podremos observar también el máximo de la lluvia de estrellas de Las Leónidas. Aunque el THZ previsto es de 20 fugaces/hora, suele ser un evento que merece la pena, y este año nos coincide con Luna en cuarto creciente, por lo que la observación  será ‘normal’, si el tiempo lo permite.

En cuanto a otros objetos sencillos, podemos destacar las Pléyades, justo a los pies de Perseo. Es un conjunto realmente bonito a simple vista y con prismáticos. Podéis realizar una prueba de visión: localizad las Pléyades y contad las estrellas que veis. Así podéis chequeáis vuestra vista. El mes que viene os contamos cómo comprobarlo. También podéis utilizar para experimentar la doble de la cola de la Osa Mayor, Mizar, que tiene una débil compañera llamada Alcor que sólo se puede ver por aquéllos con buena vista, o usando prismáticos.

¡Por cierto! Tenemos un cometa en el cielo. Se trata del 46P/Wirtanen, todavía con brillo al alcance de telescopios en la constelación de Fornax, pero que a mitad de mes comenzará a tomar altura y velocidad, ya que se acerca a la Tierra. Será el evento más destacado del último mes del año.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

 

Planetario.

Charla ‘Cómo curar, prevenir o retrasar la enfermedad de Alzheimer’

Viernes, 9 de Noviembre de 2018 Sin comentarios
Jesús Ávila durante su charla

Jesús Ávila durante su charla

Tercera conferencia del IV ciclo ‘A tu salud’, organizado con la colaboración de la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE), el Parque Científico de la Universidad de Valladolid, el Centro Nacional de Gripe de Valladolid NIC y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

 Entre los procesos neurodegenerativos, el más prevalente es la enfermedad de Alzheimer, una dolencia que, clínicamente, comienza con un deterioro cognitivo y de pérdida de memoria y que, posteriormente, da lugar a demencia.

Durante el encuentro, el ponente Jesús Ávila, experto del centro de Biología Molecular ‘Severo Ochoa’- CSIC, explicó que actualmente, la enfermedad se trata paliativamente ya que no hay un medicamento que facilite su cura. “Se busca cómo prevenirla o retrasarla; por lo que se está investigando cómo reducir su incidencia”.

Por un lado, Jesús Ávila habló sobre cómo se han y se están desarrollando “sistemas modelo con animales cuyo objetivo es conocer cómo se produce, a nivel molecular, el deterioro de neuronas que pueden dar lugar al deterioro cognitivo de los pacientes”. Estos animales, generalmente ratones, pueden ser utilizados como dianas para probar posibles fármacos antes de desarrollar ensayos clínicos en seres humanos.

Por otra parte, el ponente indicó que “a nivel clínico-epidemiológico, se están estudiando posibles factores de riesgo que puedan ser modificables y que consigan retrasar la aparición de la enfermedad”.

Adicionalmente, Jesús Ávila explicó la búsqueda de posibles terapias para aquellos elementos, causantes de la enfermedad y que todavía no se pueden modificar, como son algunos de origen genético, o el envejecimiento.

Una conferencia  incluida además, en el ciclo ‘Qué sabemos de…’, del Consejo Superior de Investigaciones Científicos (CSIC).

Te dejamos el audio listo para escuchar

 

 

Casa del Río y Radio 4G Valladolid (programa 2)

Jueves, 8 de Noviembre de 2018 Sin comentarios

¡No te pierdas el 2º programa que Radio 4G Valladolid dedica a la Casa del Río!

En esta ocasión, nuestro compañero José Antonio García explica la biología y algunas curiosidades de las dos especies de culebras de la Casa del Río: la culebra viperina y la culebra de collar. ¡Muy interesante!

 

 

 

 

Casa del Río y Radio 4G Valladolid (programa 1)

Viernes, 26 de Octubre de 2018 Sin comentarios
Imagen general de la Casa del Río

Imagen general de la Casa del Río

¿Quieres conocer al detalle nuestra ‘Casa del Río’?

El Museo de la Ciencia de Valladolid y Radio 4G Valladolid te lo cuentan en una sección especial sobre este espacio que incluye acuarios y terrarios con especies del río Pisuerga.

Esta sección tendrá lugar los martes, cada 15 días, y en ella nuestro compañero José Antonio García hablará sobre las especies, cuidados, mantenimiento… y otros aspectos sobre este espacio del Museo.

Escucha ya el primer programa y conoce el funcionamiento general de la Casa del Río

 

Charla ‘Historia de la gripe y de las grandes pandemias. Nuevas y viejas amenazas’

Viernes, 26 de Octubre de 2018 Sin comentarios
José María Eiros  e Iván Sanz durante la charla.

José María Eiros e Iván Sanz durante la charla.

El Museo de la Ciencia de Valladolid ha organizado, por cuarto año consecutivo, el ciclo de conferencias ‘A tu salud’. Esta iniciativa, cuyo objetivo es acercar al público diferentes temas relacionados con el ámbito médico, ha contado con la colaboración de la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE), el Parque Científico de la Universidad de Valladolid, el Centro Nacional de Gripe de Valladolid NIC y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El ciclo comenzó con la charla ‘Historia de la gripe y de las grandes pandemias. Nuevas y viejas amenazas’.

Durante este encuentro, José María Eiros Bouza, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Río Hortega, habló sobre la gran pandemia de gripe española de 1918 y sus repercusiones sociales y sanitarias; además de repasar las pandemias ocurridas durante los siglos XX y XXI.

A continuación, Iván Sanz Muñoz, responsable del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, explicó los ingredientes necesarios para que puedan ocurrir nuevas pandemias de gripe, el origen de estos virus y la posibilidad de que este tipo de eventos vuelvan a ocurrir. Igualmente, se hizo un repaso de los virus de gripe que actualmente suponen una amenaza para el ser humano y cuáles son los que pueden infectarnos en el futuro.

Una interesante charla de la que os dejamos el podcast.

 

 

Qué observar en el cielo durante el mes de octubre

Lunes, 15 de Octubre de 2018 Comments off

Ya estamos en otoño, aunque no lo parezca. Comenzó el pasado 23 de septiembre, y daba por terminado uno de los veranos más largos.

El inconveniente de la observación en otoño, al menos para las constelaciones pertenecientes a esta estación (ya sabéis, las situadas hacia esa ‘ventana’ al sur), es que tenemos que buscar una zona especialmente oscura, ya que las estrellas que se pueden localizar son débiles y solamente en esos lugares se pueden observar. Nos referimos a constelaciones como Capricornio, Acuario, el Caballito, el Microscopio o el Pez Austral. En esta última sí que hay que decir que su estrella principal, Fomalhaut, es bastante brillante, y puede observarse, algo baja con respecto al horizonte, pero con un brillo destacable hacia el este a primeras horas de la noche, y según pase el tiempo, hacia el sur. También se conoce a esta estrella como ‘la estrella solitaria’ ya que destaca con su brillo entre el conjunto de estrellas poco brillantes de alrededor.

Dentro de las constelaciones que se pueden ver en otoño, están el conjunto que componen la leyenda de Perseo. Son las constelaciones de Casiopea, Cefeo, Andrómeda, Perseo, Pegaso y Ballena. Estas constelaciones son relativamente fáciles de identificar en el cielo porque, primero, son constelaciones más brillantes que las anteriormente enumeradas, y segundo, sus formas son sencillas. Casiopea es una constelación en forma de letra “W”, así que no tiene pérdida. Además es una constelación circumpolar, es decir, desde nuestra posición se puede ver durante todo el año a cualquier hora de la noche. Cefeo está algo más arriba y tiene forma de una casa dibujada por un niño. Pegaso es, básicamente, un gran cuadrado en el cielo. Andrómeda se estira en forma de “V” tumbada y ligeramente curvada desde una de las estrellas de Pegaso y hacia su izquierda. Perseo está por debajo de Casiopea y cerca de Andrómeda. Por último, Ballena es algo más complicada, y se encuentra situada por debajo de Pegaso y Piscis.

Como este grupo de constelaciones ocupa un área del cielo muy considerable, podremos observar un gran número de objetos celestes. Solamente comentaremos algunos, pero para comenzar son suficientes.

Constelación de Andrómeda

Constelación de Andrómeda

Uno de los más sencillos de localizar está en la constelación de Andrómeda. Hacia la mitad de la misma y ligeramente por encima de ella, podemos ver, si estamos en zona oscura, un elemento borroso en el cielo, pequeño y poco brillante, aunque localizable a simple vista. Es la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a la nuestra y la única visible a simple vista desde esta parte del mundo. Es el objeto más lejano visible a simple vista (unos dos millones y medio de años-luz).

En la constelación de Cefeo destaca mu Cephei, una de las estrellas más rojas del cielo y visible con prismáticos. Es una estrella de tipo hipergigante con un diámetro estimado de 1.420 veces el diámetro solar. Si diéramos la vuelta en torno a la estrella a la velocidad de la luz, tardaríamos ¡más de seis horas!

Dentro de la constelación de Pegaso (el caballo alado), destacamos el objeto M15, un cúmulo globular, es decir, una aglomeración de estrellas en forma de esfera. Contiene una de las cuatro nebulosas planetarias (expulsión del gas de una estrella en las fases de su muerte) conocidas en un cúmulo globular. Se sitúa a unos 33.600 años-luz, y se calcula que se dirige a la Tierra a una velocidad de 383.760 km/h. No os preocupéis, no hay riesgo de colisión…

Y para terminar con las constelaciones, en Perseo tenemos uno de los objetos más fáciles del cielo, conocido como ‘el doble cúmulo de Perseo’. Son dos cúmulos abiertos, visibles a simple vista en zonas oscuras. Se denominan, como curiosidad, NGC 869 y NGC 884.

Por otra parte, podemos ver a muy primera hora de la noche, poco después de ponerse el Sol, al planeta Júpiter. Saturno siempre nos ofrece un gran espectáculo, incluso con medianos instrumentos. Venus ya ha desaparecido en el horizonte oeste, y Marte sigue brillando más de lo habitual en la constelación de Capricornio, por lo que nos acompañará durante todo el otoño y parte del invierno.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario

Qué observar en el cielo durante el mes de septiembre

Viernes, 7 de Septiembre de 2018 Comments off

Durante el mes de septiembre, la observación del cielo no presenta grandes cambios con respecto al final de agosto. Saturno es visible durante casi toda la noche, dentro de la constelación de Sagitario, mientras que Júpiter, en la constelación de Libra, tiende ya a estar cada vez más bajo, por lo que deberemos darnos prisa si queremos observarlo.Marte, por su parte, estará situado entre Sagitario y Capricornio, perdiendo brillo poco a poco a medida que se aleja de nosotros.

A primera hora de la noche, la visión de la Vía Láctea nos abre el apetito observacional. Si recordamos cómo utilizar este elemento como referencia, podremos encontrar las constelaciones de verano más destacadas.

Mapa de la vía láctea/ wikipedia

Mapa de la vía láctea/ wikipedia

Se da la curiosidad de que Antares recibe su nombre precisamente de Marte, ya que Antares proviene del griego ‘anti Ares’, el rival de Ares (Marte para los antiguos griegos), debido a su brillo y color. Antares es una estrella de tipo súpergigante y de color rojo, un color y brillo que a los antiguos griegos les pareció que quería rivalizar con Ares, de ahí su nombre.

Este mes, hay que recordar, que cambiamos de estación: dejamos atrás este verano tan peculiar en muchos aspectos, en cuanto a lo climatológico, y comenzamos el otoño el día 23 a las 03:54:07, hora peninsular.

También podemos empezar a localizar, no sin cierta dificultad debido a su escaso brillo, algunas de las constelaciones otoñales, como son por ejemplo, Capricornio, Acuario o Piscis. Podemos ayudarnos para su localización, a partir del ya conocido Triángulo de Verano, y de la fácilmente identificable constelación de Pegaso. En el espacio entre estos dos conjuntos de constelaciones, y hacia el horizonte, se pueden localizar, siempre que estemos en zonas oscuras, alejados de zonas iluminadas.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

 

Planetario.

Una nueva superficie: los escutoides

Martes, 7 de Agosto de 2018 Comments off

El pasado 27 de julio la revista Nature Communications publicaba un artículo con un gran impacto mediático internacional sobre la manera en la que el tejido epitelial (o epitelio) se organiza para conformar y recubrir las cavidades y las superficies estructurales del cuerpo de los animales a medida que éstos se van desarrollando.

La imagen muestra un ejemplo de epitelio cilíndrico o columnar:  (https://es.wikipedia.org/wiki/Epitelio#/media/File:Simple_columnar_epithelium_tissue.svg )

Lo excepcional del trabajo, aparentemente técnico a partir de esta descripción, radica, por una parte, en su dificultad (las estructuras tridimensionales en las que se van acoplando han sido hasta el momento prácticamente un misterio; se observa que suceden, pero no cómo); por otra, en que la posible explicación que se aporta ha sido realizada mediante modelos y razonamientos matemáticos; y finalmente, en que la ha desarrollado un grupo de investigadores españoles, de la Universidad de Sevilla concretamente.

 

Próximos a la inauguración de la sala de matemáticas del Museo de la Ciencia de Valladolid, encontramos con este trabajo una razón más para mostrar la importancia de las matemáticas en la ciencia y nuestra vida cotidiana. Prácticamente todos están convencidos de que esta disciplina proporciona el lenguaje riguroso y formal de la ciencia, pero hay aún muchas personas que creen que todo en ellas está ya inventado, que, salvo una serie de resultados totalmente teóricos, casi filosóficos, y sin aplicación práctica alguna, está todo ya dicho, descubierto y explotado. Y nada más lejos de la realidad.

Y para muestra este botón. ¿Qué puede haber más cerrado que los cuerpos geométricos que estudiamos en la escuela? Prismas, pirámides, poliedros, cilindros, conos, esferas,… nos los sabemos todos. ¿Seguro? Pues les presentamos, gracias a este trabajo, un nuevo tipo: los escutoides.

En la imagen (https://es.wikipedia.org/wiki/Escutoide#/media/File:Prism, frustum,_prismatoid_and_scutoid_es.svg)

podemos ver diferentes posibilidades de unir superficies paralelas (por ejemplo, dos hexágonos) mediante segmentos. Si estos son paralelos y perpendiculares en los vértices a las bases, tenemos los conocidos prismas (primer dibujo). Si los segmentos forman cierto ángulo, son troncos de pirámide (segundo dibujo). En ambos casos los hay rectos y oblicuos, pero vayamos al caso más general. Los prismatoides son poliedros cuyos vértices se encuentran también en dos planos paralelos, pero cuyas caras laterales son trapezoides o triángulos. En el caso del tercer dibujo vemos un prismatoide en el que la base superior es un hexágono y la inferior un pentágono.

En el nuevo cuerpo, el escutoide, entre los trapezoides de dos caras contiguas, aparece un triángulo, que se ha formado al generar una “y griega” a partir del punto medio de la arista común. Ese triángulo es precisamente el que da nombre al objeto, ya que recuerda a la disposición de dos regiones del tórax de algunos insectos: el scutum (escudo) y el scutellum. Y, por supuesto, porque el investigador principal del trabajo de biología se apellida Escudero.

Escarabajo con una muesca en forma de escudo (https://es.wikipedia.org/wiki/Escutoide#/media/File:Protaetia-cuprea-ignicollis-IZE-257.jpg  )

Pues bien, uniéndose de este modo, las células epiteliales, además de rellenar completamente el espacio, minimizan su gasto de energía. Esas uniones, como vemos en la siguiente ilustración, no tienen por qué ser en planos rectos (descrito así por simplicidad), sino que suelen ser de forma curvada.

Por si todo esto fuera poco, entre los autores de este hallazgo se encuentra nuestra compañera, amiga y participante en varias charlas de divulgación de nuestro museo, Clara Grima (autora del blog “Mati y sus mateaventuras”). En este enlace puede leerse un estupendo y didáctico artículo escrito por ella misma sobre los escutoides, para quien desee profundizar un poco más en esta singular estructura.

No todos los días pueden describirse aplicaciones tan matemáticas que puedan explicarse a grandes rasgos (bueno, ésta tiene más fundamento matemático detrás: los diagramas de Voronoi, que no se detallan por no alargar esta entrada), pero lo que sí encontramos diariamente son nuevos resultados matemáticos, que quizá algún día tengan también su aplicación práctica. Las matemáticas son probablemente, una de las disciplinas más fecundas que existen, y con cada nuevo descubrimiento, nuevas incógnitas y posibilidades de investigación surgen, en progresión casi geométrica. Una pequeña parte de su abanico de posibilidades la disfrutaremos pronto. En este Museo.

 

Alfonso J. Población

Dpto. de Matemática Aplicada

Universidad de Valladolid

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No es veneno todo lo que parece

Jueves, 2 de Agosto de 2018 Comments off

Las serpientes siempre han generado mucho miedo en las personas, a pesar de que muchas de ellas son inofensivas para el ser humano. En Valladolid encontramos seis especies de estos ofidios, cuatro de ellos terrestres y dos ligados al agua y zonas húmedas.

Las serpientes, por norma general, no atacan a las personas y tampoco moran cerca de las viviendas. No obstante, los contactos son frecuentes y en muchos casos perniciosos para estos animales. En caso de toparnos con alguna y querer reconocerla, sin atacarla o matarla, debemos tener en cuanta algunos detalles, por lo que, a continuación daremos unos breves apuntes. De las seis especies que podemos encontrar en Valladolid, sólo dos de ellas poseen glándulas venenosas, dejando su descripción para el final:

 

Natrix maura en la Casa del Río / Stefanie Serrano Yanes

Natrix maura en la Casa del Río / Stefanie Serrano Yanes

Entre las especies acuáticas de ofidios encontramos a la culebra viperina (Natrix maura) que tiene un tamaño medio de aproximadamente 91 cm de máximo. La coloración de fondo puede variar entre verdosa, parda y olivácea, exhibiendo dorsalmente un dibujo muy característico en zigzag. Su cabeza es ligeramente triangular, aspecto que marca cuando se siente intimidada, intentando mimetizarse o parecerse a la víbora. Podemos encontrarlas cerca de ríos, lagunas, charcas, etc. En la siguiente imagen podemos observar un ejemplar de esta serpiente que se encuentra en la Casa del Río.

 

Natrix astreptophora / O. Alamany, CENEAM

Natrix astreptophora / O. Alamany, CENEAM

La culebra de collar (Natrix astreptophora) puede vivir lejos de ríos y arroyos pero normalmente lo hace en ecosistemas húmedos, tales como bosques con un elevado grado de humedad en el suelo o cerca de cursos de agua, como ríos, riachuelos, charcas, etc. El nombre se debe a un collar blanco completo y uno negro incompleto que presentan los ejemplares jóvenes, justo detrás de la cabeza. Tiene un tamaño medio, alcanzando como máximo 1,2 metros. La coloración del dorso suele variar entre el verde claro, el gris o el pardo claro, con manchas de color más oscuro distribuidas por todo el cuerpo.

 

Zamenis scalaris / M.A. de la Cruz Alemán, CENEAM

Zamenis scalaris / M.A. de la Cruz Alemán, CENEAM

La culebra de escalera (Zamenis scalaris) puede alcanzar un tamaño de 1,6 metros. Su color puede oscilar desde el marrón grisáceo hasta el marrón amarillento. La característica más llamativa y que le da el nombre es la presencia de dos bandas longitudinales más oscuras, que en los ejemplares más jóvenes se unen con líneas transversales más gruesas. Es una especie muy generalista, por lo que habitan en medios muy diversos como zonas adehesadas con claros y matorral mediterráneo, zonas cerealistas, bosques…

 

Coronella girondica / J.L. Rodriguez, CENEAM

Coronella girondica / J.L. Rodriguez, CENEAM

La culebra lisa meridional (Coronella girondica) es de tamaño reducido, alcanzando como máximo 80 cm; y su cabeza es pequeña, no muy bien diferenciada del cuerpo. La coloración del dorso oscila entre pardo, ocre claro o gris, con algunas tonalidades rojizas. Muestra manchas más oscuras de color verde o negras en el dorso. En la cabeza destaca una mancha con forma de `U´, y a ambos lados de la misma, surge una brida oscura que va desde la comisura de la boca hasta el ojo y luego continua dorsalmente. Podemos encontrarlas en encinares, pinares, zonas agrícolas y matorrales con cobertura escasa o media.

 

Vipera latastei / V. García Canseco, CENEAM

Vipera latastei / V. García Canseco, CENEAM

La víbora hocicuda (Vipera latastei) es un ofidio venenoso, de pequeño tamaño que generalmente no sobrepasa los 60 cm. Posee una cabeza con forma triangular, adornada con dos manchas que pueden llegar a unirse hasta formar una `V´ invertida. La coloración del cuerpo va desde los tonos grises hasta los tonos marrones. En el dorso tiene una banda más oscura que puede formar un dibujo en zigzag, mientras que en los costados aparecen manchas oscuras y algo difusas que se alternan con este. Una característica muy importante que la diferencia del resto de culebras es la pupila, siendo vertical en la víbora hocicuda y circular en el resto de culebras. El nombre de hocicuda viene dado por su característica más llamativa, un apéndice justo en el extremo del hocico. A diferencia del resto de las culebras, las escamas de su cabeza están superpuestas de forma similar a la colocación de las tejas, mientras que en el resto las escamas de la cabeza se unen como formando un puzle. Tiene preferencia por sitios cálidos y llanos, encontrándose sobre todo en zonas rocosas cubiertas con matorral, en taludes, en muros de piedra, en zonas abiertas de bosques…

 

Malpolon monspessulanus / A. Camoyán, CENEAM

Malpolon monspessulanus / A. Camoyán, CENEAM

La otra especie con glándulas tóxicas es la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Puede alcanzar los 2,30 metros, tratándose de un ofidio de gran tamaño. En jóvenes la coloración es marrón o verdosa, con manchas blancas rodeadas de un círculo negro en la cabeza, mientras que en el dorso presentan manchas blancas, negras y grises. En ejemplares adultos, la coloración varía de marrón a olivácea, volviéndose uniforme. Son muy huidizas. Sus colmillos están muy retrasados, por lo que para inyectar veneno tendría que meter a la presa en su boca, siendo por lo tanto muy difícil que introduzca sus toxinas a una persona. Su veneno no afecta gravemente a las personas, excepto cuando hay problemas de alergias. Vive en gran cantidad de ambientes, especialmente en zonas con matorral, en campos cerealistas donde haya vegetación en la que resguardarse, en las dehesas, etc.

Tras dar unos breves apuntes para poder distinguir las especies de serpientes que podemos encontrar en Valladolid, daremos unos consejos en caso de que nos topemos con una:

  • Mantener la calma.
  • No acercase a ellas ni intentar cogerlas o matarlas.
  • No hacer movimientos bruscos que la asusten y alejarnos lentamente.
  • Cuando vayamos a dar un paseo por el campo ver donde pisamos o nos sentamos.
  • En caso de estar en una vivienda o cerca se debe llamar al Centro de Recuperación de Animales Silvestres, a la policía o a emergencias para que vayan a recogerla y la devuelvan a su hábitat.
  • Si se produce un ataque por parte de la serpiente, se deberá llamar de inmediato a emergencias, aunque los ofidios que nos encontramos en Valladolid sólo atacan si se sienten amenazadas.

 

Stefanie Serrano Yanes

estudiante en prácticas en el Museo de la Ciencia, procedente del Grado de Ciencias Ambientales de la Universidad Europea Miguel de Cervantes

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