Diario de una estudiante en prácticas

Viernes, 26 de agosto de 2016 Sin comentarios

Lo primero es proceder a las presentaciones.
Hola, soy Julia y he estado durante poco más de un mes ayudando en el cuidado y mantenimiento de la Casa del Río.

Si no lo conoces, es ese espacio que está cruzando la pasarela peatonal del Museo de la Ciencia. Allí, si tienes suerte te encontrarás a José Antonio García ‘Petu’, el biólogo responsable del cuidado de todos los animales que hay en ella; y a Marta que te recibirá con una sonrisa cuando entres.

La estudiante Julia Arranz Herrero en la Casa del Río

La estudiante Julia Arranz Herrero en la Casa del Río

Allí habitan entre otros muchos, un impresionante ejemplar de trucha común (Salmo trutta); un ejemplar de black-bass (Micropterus salmoides), una especie invasora al que yo denomino ‘la bestia’; también una anguila (Anguilla anguilla), a la que yo he llamado ‘la reina’; además de otras especies como carpa común (Cyprinus carpio), carpa royal (Cyprinus carpio carpio) o bermejuelas (Achondrostoma arcasii). Y éstos son sólo 5 ejemplares de los más de 40 peces que tenemos.
Si hablamos de los anfibios y reptiles, en la Casa del Río encontrarás, por un lado, dos terrarios que acogen: sapos comunes (Bufo spinosus); sapos corredores (Epidalea calamita); salamandras (Salamandra salamandra); ranitas de San Antonio (Hyla arborea), que son pequeñas y verdes, y que tendrás que buscar entre las hojas de las plantas; tritones jaspeados (Triturus marmoratus), que se esconden aún mejor que las ranitas; y ya por último, gallipatos (Pleurodeles walt), que son unos ‘animalitos’ verdes y marrones y que he de confesar que son mis preferidos. En el otro terrario, encontrarás una culebra viperina (Natrix maura).
Te animo a ¡que entres y busques a las ranitas y a los tritones, a que diferencies a todos los sapos, y a que decidas cuál de todas las especies que allí habitan te gusta más!
Lo que se ve a simple vista es demasiado poco comparado con el trabajo real que se lleva a cabo en la Casa del Río. Has de tener en cuenta, que no se trata sólo de dar de comer a los animales, es velar también por su bienestar, limpiar los acuarios, los filtros, cambiar el agua …Y cuando uno de los habitantes de la Casa del Río enferma… ¡amigo! la cosa se complica, ya que en el momento que uno lo está, los demás también.
Mi estancia ha sido de poco más de un mes, y ahora que se acaba, me da mucha pena porque he cogido cariño a todo esto.
Así que toca despedirme y dar las gracias al Museo y a Beatriz Gutiérrez, responsable del Departamento de Educación, por darme esta oportunidad; y al resto de personal, por acogerme como una más.
Y por último a ‘Petu’, gracias por tener paciencia y confiarme tus “bichillos”, gracias por ayudarme a aprender y por enseñarme el camino.
Así me despido, sinceramente, espero poder volver pronto.
Hasta siempre, Julia.

 

Julia Arranz Herrero
Estudiante en prácticas del Grado de Biología en la Universidad de León

Qué observar en el cielo durante el mes de agosto

Martes, 2 de agosto de 2016 Sin comentarios
Lluvia de estrellas 'Perseidas' (Wikipedia)

Lluvia de estrellas ‘Perseidas’ (Wikipedia)

Durante el mes de agosto, el triángulo de verano se localiza sin ningún problema en la parte más alta del cielo, donde, recordamos, se puede observar la preciosa estrella doble Albireo (constelación del Cisne). Además, si nos encontramos en un lugar oscuro, o al menos todo lo oscuro que podamos, podemos observar la siempre majestuosa Vía Láctea atravesando por la mitad este triángulo.
Por su parte, Saturno se encuentra cerca de las tres estrellas que forman la cabeza de Escorpio, hacia la izquierda. Su brillo hace fácil su localización y nos muestra sus anillos fácilmente observables. Mientras, a la derecha de la misma, encontramos el brillo anaranjado de Marte, cada noche perdiendo brillo poco a poco. Podremos ver, durante las próximas semanas, cómo atraviesa la cabeza del Escorpión y se sitúa cerca de la estrella principal, la gigante roja Antares.
Y cómo no, hacia el este ya podemos comenzar a observar algunas de las principales constelaciones del otoño: Capricornio, Acuario, el gran cuadrado de Pegaso escoltado por Piscis, la constelación de Andrómeda, que contiene una de las joyas del cielo, la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a nosotros y la única visible a simple vista en esta parte norte del mundo.
También tenemos el máximo de la lluvia de estrellas más conocida, seguramente, las Perseidas, también llamadas “Lágrimas de San Lorenzo”, por coincidir con la festividad del santo. El momento del máximo será la la noche del 11 al 12 de agosto, aunque la noche anterior y posterior también serán buenas. Se estima, siempre con mucha prudencia, que en el momento del máximo, la THZ, es decir, el número de estrellas fugaces que se podrá observar en una hora en condiciones ideales, estará en torno a las 100, aunque este número siempre varía en función de una serie de condiciones: lugar de observación, condiciones atmosféricas, humedad, etc. Este año tendremos la Luna en cuarto creciente, por lo que estará visible durante la primera hora de la noche.

Esta lluvia de estrellas, como todas, está provocada por un cometa, en este caso el Swift-Tuttle. Al acercarse al Sol van dejando un rastro de desperdicios (fragmentos) que cuando la Tierra lo atraviesa, son atraídos por ésta y penetran en la atmósfera a gran velocidad, se desintegran y forman las estrellas fugaces. Si conseguís realizar alguna fotografía de perseidas, enviádnoslas y las publicaremos en nuestro blog.
Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Qué observar en el cielo el mes de julio

Lunes, 4 de julio de 2016 Comments off

En este comienzo del verano todavía podemos recordar algunas de las constelaciones de primavera que podrían servirnos de referencia para localizar algunas de verano. Es el caso de El Boyero. Su estrella principal, Arturo, sigue siendo de las más brillantes del cielo, por lo que situarla es fácil.

Triángulo de verano / wikipedia

Triángulo de verano / wikipedia

Más a su izquierda tenemos una especie de mariposa que, junto algunas estrellas más, forma la constelación de Hércules, el “Hombre Arrodillado”, el gran héroe. De los doce trabajos que realizó, algunos, según la leyenda, están en el cielo como constelaciones para ser recordados. Ya vimos las constelaciones de Leo, Cáncer o el Dragón.

En la parte alta del cielo tenemos un viejo conocido, el Triángulo de Verano, formado por las estrellas más brillantes de tres constelaciones: Vega (de la Lyra), Altair (del Águila) y Deneb (del Cisne). Cisne es al animal en que se convirtió Zeus para seducir a Leda, y Águila sería una de las aves estínfalas contra las que luchó Hércules, mientras que Lyra (Lira) representaría el instrumento de Orfeo, con el que componía una música que agradaba a los dioses. La Vía Láctea que atraviesa el triángulo es uno de los objetos más bellos e impresionantes del verano, especialmente cuando observamos lejos de zonas con luz y en noches sin Luna.

Siguiendo la Vía Láctea hacia el horizonte sur, nos encontramos en ella un abultamiento. Es el centro de nuestra galaxia. Muy cerca podemos observar, con prismáticos, gran cantidad de conjuntos de estrellas, llamados cúmulos globulares, unos con más estrellas que otros. A la derecha del centro galáctico se sitúa la constelación del Escorpión (Scorpio), que representa un escorpión con la cola preparada para atacar. Su forma es una de las más sencillas. Destaca su estrella principal, Antares, una estrella de tipo súpergigante de color rojo, tono que se puede apreciar muy fácilmente a simple vista.

A la izquierda tenemos la constelación de Sagitario, que representa una figura un tanto complicada, un centauro con arco y flecha. Si tenemos en cuenta que, al menos desde aquí, queda bastante bajo con respecto al horizonte, con lo que se reduce el brillo de las estrellas, y que la mayor parte de las estrellas que componen la constelación son bastante poco brillantes, el reconocer la figura completa en el cielo es una tarea un tanto complicada. Por ello se ha creado una figura sencilla con las estrellas brillantes de la constelación: una tetera. Por ello hablamos de la “tetera de Sagitario”.

Dentro de los objetos fáciles para la observación, tenemos la cabeza del Cisne, la estrella Albireo. Se sitúa dentro de la franja de la Vía Láctea, hacia el centro del llamado “Triángulo de Verano”. Esta estrella es en realidad una estrella doble, aunque no sabemos con certeza si están gravitacionalmente unidas. Si es así, tardarían en dar una vuelta una en torno a otra al menos 75.000 años. Con pequeños instrumentos es fácil separarlas y observar la diferencia de brillo entre las dos componentes, así como su color, amarillo-anaranjado para la más brillante, azulado para la compañera. Es realmente una pareja inolvidable.

Hacia la derecha del Triángulo de Verano, y antes de tropezarnos con el Boyero, tenemos la constelación de Hércules, el héroe. Ya os comentábamos que en cielo se puede ver la parte más brillante como una mariposa. Hacia la parte de arriba, en el borde de la derecha, se puede observar con prismáticos un objeto con forma esférica y brillante. Es un cúmulo globular llamado M13. Con pequeños telescopios podemos observar que está compuesto por una enorme cantidad de estrellas. Los cúmulos globulares son objetos muy viejos, casi tan viejos como nuestra galaxia, y se encuentran situados en una región llamada halo, que rodea el centro de la galaxia. Así que si dirigimos el telescopio hacia esa zona y alrededores (recordad que el centro se sitúa entre las constelaciones de Escorpio y Sagitario), podremos encontrar unos cuantos.

No olvidéis que seguimos viendo Saturno a la izquierda de la cabeza de Escorpio, muy fácil de encontrar, y que a primera hora de la noche, e incluso durante el final del atardecer, podemos ver cómo Júpiter se va acercando al horizonte oeste. También será visible al atardecer el planeta Venus, poco a poco más alto sobre el oeste, y que, durante el mes de julio, podremos observar cómo Mercurio le adelanta, de camino a encontrarse con el gigante Júpiter durante el mes de agosto.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Qué observar en el cielo durante el mes de junio

Jueves, 9 de junio de 2016 Comments off

Poco a poco va pasando el tiempo, y ya estamos casi a la mitad del año… Pero al fin parece que llegarán las temperaturas más cálidas, las noches más cortas, y el tan deseado, al fin, comienzo del verano.

Hemos repasado constelaciones, mitología y algunos de los objetos celestes más destacados y sencillos del cielo. Vamos con algunas aclaraciones para terminar la primavera. Os decíamos el mes anterior, que al hablar de galaxias en primavera, entrábamos ya en temas de ordenación y estructura del Universo. Puede resultar algo complejo de comprender así de primeras, pero no lo es.

El Universo se ordena siempre de lo sencillo a lo complejo: desde las estructura más sencilla de las partículas subatómicas, pasando por las células de nuestro organismo, las rocas de una montaña, las nebulosas estelares hasta los conjuntos de galaxias. Aplicando esto a nuestro entorno estelar, podríamos resumir que las estrellas que se ven en el cielo desde cualquier parte del mundo, están dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. A su vez nuestra galaxia, junto con la galaxia de Andrómeda (la más cercana a nosotros), y otras treinta galaxias más, forma lo que se denomina el Grupo Local, algo así como nuestro “vecindario galáctico”. Nuestro Grupo Local, junto con otros, forma el Supercúmulo de Galaxias de Virgo (llamado así por encontrarse, aparentemente, en la dirección de ésta constelación).

A su vez, el Supercúmulo de Galaxias de Virgo, tiene la forma de un disco plano con un diámetro aproximado de 200 millones de años-luz. Lo componen alrededor de cien cúmulos y grupos de galaxias. A su vez los supercúmulos se agruparían en hipercúmulos, filamentos galácticos o lo denominado “Grandes Muros”…. Pero esto es tema de otra historia.

Regresando a lo nuestro, lo que es la observación sencilla, podemos apreciar cómo en este mes, las constelaciones primaverales ya van declinando claramente hacia el oeste para dar paso por el este a las constelaciones estivales. Es muy recomendable echarle un ojo a una de las estrellas de la constelación del Dragón (situada entre las constelaciones de Osa Mayor y Osa Menor). Se llama Kuma (ν Draconis, letra griega que se dice “ni”) y es una preciosa estrella doble, visible con prismáticos, cuyas componentes son dos estrellas blancas. También podéis buscar μ Cephei (Mu Cephei), en la constelación de Cefeo, llamada la “estrella granate”, por su intensísimo color rojizo.

Os recordamos que durante este mes tendremos la posibilidad de observar tres planetas en el cielo: Júpiter, muy brillante en Leo; Marte, más brillante que de costumbre y con su color rojo tan especial entre Libra y Scorpio, y Saturno, mucho más discreto en brillo en Scorpio.

Además, os recordamos que desde el Museo está abierta la “caza fotográfica” con el tema de la oposición del planeta  Marte. Podéis ver las bases y condiciones en nuestra página web o en nuestras páginas de Facebook y Twitter. ¡Esperamos vuestras fotos!

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Los cuervos de noche

Martes, 7 de junio de 2016 Comments off
Martinete común, fotografía de Fernando Cabrerizo

Martinete común, fotografía de Fernando Cabrerizo

Aunque este ave desarrolla su actividad preferentemente durante el crepúsculo y la noche, no resulta extraño, entre los meses de marzo y octubre, observar su silueta rechoncha sobrevolando el río a plena luz del día. El martinete es una especie perteneciente al grupo de las garzas, aunque su tamaño es considerablemente menor que el de su pariente la garza real, así mismo frecuente en el Pisuerga más urbano, aunque en este caso durante el invierno.

El martinete ejecuta un vuelo lento y elegante siguiendo el trazado del río entre los lugares de nidificación y los cazaderos, donde intentará capturar los peces de los que se alimenta. Es una especie colonial que suele ubicar sus nidos en árboles del bosque ribera, y precisamente esta circunstancia es la que permite su observación en la capital.

La situación de las colonias de cría, a pocos kilómetros al norte de la ciudad, y alguno de sus cazaderos, al sur de la misma, permite que se dejen ver sobrevolando elegantemente el río durante sus desplazamientos entre ambos lugares. Lo normal es que se desplacen en busca de comida al atardecer y regresen al amanecer.

Sin embargo, algunos ejemplares, como el que ha conseguido fotografiar maravillosamente nuestro amigo Fernando Cabrerizo en el entorno de los islotes de El Palero, pueden desplegar actividad diurna, permitiéndonos de este modo disfrutar de la belleza de este ave, también denominada ‘cuervo de noche’.

¡No te pierdas estas fabulosas imágenes! https://cacahuet.es/docs/2016/martinete-comun-pisuerga

Entrega de premios del concurso de relato breve ‘Heredarás la Tierra’

Martes, 24 de mayo de 2016 Comments off
Foto de familia de la entrega de premios 'Heredarás la Tierra'

Foto de familia de la entrega de premios ‘Heredarás la Tierra’

El Museo de la Ciencia de Valladolid y el Norte de Castilla entregaron el viernes 20 de mayo los premios del VI concurso de relato breve ‘La Ciencia y tú’. Un certamen que ha alcanzado su sexta edición y que en esta ocasión propuso el tema ‘Heredarás la Tierra’.

El jurado, formado por ambas entidades organizadoras, ha tenido en cuenta la  originalidad de los trabajos, la adecuación al tema propuesto y la calidad en la redacción.  De esta forma, Basilio Ruiz Cobo, de Tenerife, ha ganado la categoría general con su relato ‘Te voy a regalar el viento en el alcornoque’; mientras que el brasileño Alejandro Cortés Flórez, de 14 años de edad, se ha alzado con el premio en la categoría infantil – juvenil, con ‘Un mensaje del futuro’.

En esta línea, la recepción de relatos procedentes de diferentes partes de España y el mundo demuestra la consolidación del certamen, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

Además, teniendo en cuenta el talento demostrado en función de su edad, el jurado decidió brindar una mención extraordinaria, dentro de la categoría infantil – juvenil, a la vallisoletana Carmen Fernández García, estudiante de 7 años del colegio Elvira Lindo de Arroyo de la Encomienda.

Por último el premio del público, votado a través de la red social twitter, ha recaído en el también vallisoletano, Víctor Manuel del Pozo Gómez, con su relato ‘Un nuevo comienzo’.

Los encargados de repartir los premios, consistentes en carnés de amigos del Museo de la Ciencia, libros firmados e invitaciones a catas, fueron Javier Aganzo, director de El Norte de Castilla; Inés Rodríguez Hidalgo, directora del Museo de la Ciencia; y los escritores, Clara Grima Ruiz y David G. Jara.

A continuación, os dejamos los relatos ganadores.

 

TE VOY A REGALAR EL VIENTO EN EL ALCORNOQUE

CATEGORÍA GENERAL – BASILIO RUIZ COBO

Basilio Ruiz Cobo en su conexión vía skype

Basilio Ruiz Cobo en su conexión vía skype

Constancio entró despacio en la habitación de su nieta. ¿Puede haber algo más hermoso que una niña de dos años dormida con el sol en la cara?

Comenzó a susurrar para no despertarla. “Alicia, esta mañana tu mamá se fue tan rápido al trabajo que no pude decírselo: es maligno, y tiene metástasis, y me quedará un año o año y medio. Y me da mucha rabia porque no me da tiempo a enseñarte lo importante. Verás: Vas a heredar todo lo que tengo. Y ¿sabes? Soy inmensamente rico: Tengo el pecho tan lleno de felicidad que me va a estallar por las costuras de las costillas; y tengo la luminosa liviandad de tu abuela a los 20 años y las arrugas de reír que tenía antes de morir; y tengo las manadas de trompas grises y blancos colmillos; y el ruido silencioso de los cocodrilos sumergiéndose en la tarde del rio; y las gotas de rocío atrapadas en la transparencia de la tela de araña; y el humo de leña interrumpido por el campanilleo de ovejas al atardecer de los pueblos del norte de Castilla; y el brío en las crines de los potros salvajes; y el cariño en los ojos avergonzados de los amigos que vendrán a verme cuando vaya a morir.”

“Para que puedas heredar el mundo tienes que aprender a aprehenderlo. Tienes, Alicia, que aprender a querer saber y así, sólo así, aprenderás a saber querer. Tienes que aprender lo que son el ribosoma, el jacobiano y el floema; el solutrense, los piroclastos y el gluón; la serotonina, los cuásares y el hipotálamo. Tienes que aprender por qué nace una flor, entender el olor de la lluvia, el ulular de un búho, y por qué es necesaria la muerte para que brille la vida, delicada y breve, pujante y pertinaz… incluso con metástasis…”

– Ummm ¡Hola, Buelito! ¿Vamos a ir al paaque?

– Buenos días, Ali. Claro, claro, pero antes vamos a desayunar y luego vamos a ver un alcornoque muy viejo ¿sabes? y vamos a escondernos entre las ramas y te voy a regalar el viento…

 

UN MENSAJE DEL FUTURO

CATEGORÍA INFANTIL  JUVENIL – ALEJANDRO CORTÉS FLÓREZ

Vídeo mandado desde Brasil por Alejandro Cortés Flores

Vídeo mandado desde Brasil por Alejandro Cortés Flores

De aquella tarde, lo único que recuerdo es que estaba presentando mi proyecto que consistía en una máquina capaz de conducir la materia a la velocidad de la luz, sin desintegrarla. Cuando volví en mí, me encontraba en un lugar desértico, con un calor abrasador y tanta sed como nunca antes había tenido.

Aquello no podía ser un sueño; pues esta vez el reloj de arena que cronometraba mis expediciones oníricas, no estaba presente. Sólo sabía que necesitaba con urgencia beber agua. Como por arte de magia, apareció un navío en medio de la arena que dejaba a su paso inmensas olas doradas. El capitán, un hombre de cabellos color plata, me lanzó un rollo de papel que tenía la textura de las alas de las libélulas y una botella color cielo llena de agua.

Desatendiendo a mi sed, abrí el rollo y encontré la siguiente leyenda escrita con mi propia
letra: A través de los tiempos, heredarás la tierra; cultivarás en ella el fruto de tu consciencia. Sí cuidas de tu casa, del aire y de las aguas que son tu patrimonio, legarás a tu estirpe el mundo que forjaste; si depredas tu hábitat, el corazón del tiempo se enfermará de muerte y el suelo que heredaste será una pesadilla. Con cariño, tu yo futuro.

Cuando terminé de leer la última línea, me encontré aterrizando en medio de fuertes turbulencias. En un lapso de tiempo que me pareció eterno, el avión se posó sobre el suelo, al tiempo que una voz metálica anunciaba el arribo al aeropuerto de mi ciudad. Al descender, los pasajeros celebraban emocionados el milagro de haber sobrevivido a aquel vuelo en donde por un momento se perdió el control. Sin mucha claridad sobre lo ocurrido, caminé como un autómata y recuperé mi equipaje. Cuando llegué a mi casa mis padres me enseñaron el periódico del colegio en donde mi fotografía fue publicada alabando mi presentación en la Feria de Ciencia Ficción. Yo me limitaba a sonreír, pues no tenía ninguna historia verosímil para contarles.

Cuando me retiré a mi habitación, encontré en mi equipaje un papel con textura de alas de libélula y una botella color cielo que viajaron conmigo desde alguna parte. Ahora tenía una razón más para seguir creyendo que el presente que no es más que nuestro propio futuro visto desde otro ángulo de eso que llamamos tiempo.

HEREDARÁS LA TIERRA

MENCIÓN EXTRAORDINARIA – CARMEN FERNÁNDEZ GARCÍA

La escritora Clara Grima jutnoa la ganadora Carmen Fernández García

La escritora Clara Grima jutnoa la ganadora Carmen Fernández García

Había una vez un Reino en el que los habitantes eran muy derrochadores. Ese Reino estaba muy lejos y nadie lo conocía. Hace muchos años era un lugar precioso, con un medio ambiente muy cuidado, pero llegó un Señor llamado D. Gastón, que era muy derrochador y un día fue de picnic, estaba haciendo tonterías con el agua y gastó tanto agua que de repente cayó un caracol de la fuente y lo quiso como mascota.

Don Gastón decidió llevarle al bosque, y pensó que sería su casa, así que cortó un árbol centenario para hacerle una casa a su mascota, el caracol llamado “Lentín”. La madera que sobró la tiró a la basura que ni siquiera cabía. Así que para que cupiese mejor la cortó y repartió trozos de madera por todas las papeleras del pueblo y como tampoco cabían se fue a una ciudad y tiró todo lo demás al contenedor del vidrio.

Pero lo vio la minúscula Hada Natura, que por supuesto se lo dijo a Dña. Ambiente, quien rápidamente fue a casa de D. Gastón aunque era muy de noche. El Hada Natura y Dña. Ambiente se introdujeron en sus sueños y D. Gastón soñó que sus hijos heredarían la tierra… En ese mismo instante se despertó y decidió cuidar mucho el medio ambiente. Recuperó el árbol que tiró para hacer ventanas y puertas para los habitantes que lo necesitaban, y también casas para otros animales amigos de “Lentín”.

Los habitantes de ese Reino ya no tuvieron frío en sus casas y decidieron cuidar los árboles del bosque, el agua y toda la naturaleza porque se dieron cuenta que así el Reino sería más agradable para vivir y gracias a la Ciencia podrían reutilizar los recursos naturales que tenían.

 

UN NUEVO COMIENZO

PREMIO DEL PÚBLICO – VÍCTOR MANUEL DEL POZO GÓMEZ

La directora del Museo junto a Víctor Manuel del Pozo Gómez

La directora del Museo junto a Víctor Manuel del Pozo Gómez

El día en que todo cambió amaneció como cualquier otro. La negra nube de contaminación se cernía sobre Valladolid. Nada nuevo. Preparaba una infusión de rocas africanas con la poca agua desalinizada que me restaba, cuando alguien llamó a la puerta.
– ¡Tienes que venir! ¡Rápido! – Arturo parecía bastante excitado.
– ¿Qué sucede? – quise saber.
– Coge tu soporte vital y vámonos. Te lo explicaré por el camino. Pero no lo hizo.
Conducía su locomóvil en silencio por la avenida de Salamanca, alimentando ocasionalmente a la insaciable caldera. Probablemente iba pensando en lo tarde que la humanidad comprendió que los combustibles fósiles eran una amenaza. Un anciano cruzó la calle arrastrando un carrito con el indispensable oxígeno. Hacía años que nadie podía salir al exterior sin bombona. Me entretuve mirando a aquel hombre de unos treinta años de edad. En otros tiempos habría sido joven, sin embargo, en este entorno hostil su vida tocaba a su fin. Arturo también debió reparar en él porque me preguntó:
– ¿Qué mundo quieres dejar a tus hijos cuando mueras?
– Sabes perfectamente que no tengo hijos. – repuse.
– Supón que los tuvieras, ¿Qué clase de mundo te gustaría dejarles?
– Desde luego, no este mundo.
Recordé las historias de mi abuelo acerca de un cielo siempre azul, de cientos de pájaros capaces de oscurecer algo llamado sol, de árboles frondosos y verdes. Quisiera dejar a mis hijos un mundo así, pero sabía que era imposible pues mi abuelo había vivido en otra época, antes de que la última planta se secara, y de que el ultimo animal se extinguiera.
– ¡Ya hemos llegado! – exclamó triunfal Arturo. Señaló las ruinas del antiguo museo de la ciencia, destruido durante la guerra del petróleo y añadió – Es ahí.
Agarré mi pesada bombona y lo seguí por la montaña de escombros. En la parte más alta Arturo esperaba agachado junto a un pequeño montón de tierra arrastrada por el viento de la cuenca por donde antaño fluyera el rio Pisuerga. Me acerqué para ver lo que miraba.
– ¿Es…? – inquirí incrédulo, pues jamás había visto una. Él asintió. – Pensé que ya no existían, que se habían extinguido hace décadas… ¡Es preciosa!, no ¡es fabulosa!
– Es todo eso y más. – con suma ternura acarició con las yemas de sus dedos los pétalos rosados de la flor. – Es un nuevo comienzo.

Relatos finalistas categoría ‘Premio del público’

Jueves, 12 de mayo de 2016 Comments off

# RELATO 1


 

SOCIEDAD CIENTÍFICA ESPACIAL PARA LA RECUPERACIÓN DEL PLANETA TIERRA.
PROYECTO: “RECREANDO EL PLANETA AZUL”
¡ENHORABUENA! Ha sido galardonado con el Primer Premio del CCLXVIII Concurso de Relato Breve “HEREDAMOS LA TIERRA”. Este premio le da la oportunidad de participar en la próxima estancia turística de tres meses en la Tierra, donde trabajan más de diez millones de científicos, los únicos humanos que pueblan la Tierra actualmente, con el objetivo de recrear el Planeta Azul que perdimos hace varios miles de años.

Esta aventura única le permitirá vivir experiencias que jamás olvidará, como por ejemplo:

  • Compartir tres meses de estancia en nuestro Planeta Azul con cien personas procedentes de doce galaxias diferentes. Algunas alejadas entre sí varios años luz.
  • Respirar al aire libre (sin necesidad de casco, escafandra o similar) y sentir en la piel desnuda el calor de una estrella del tipo espectral G2, llamada Sol.
  •  Visitar los bancos de genes de la flora y fauna del siglo XXI, creados por los científicos de esa época y que gracias a ellos estamos llevando a cabo este proyecto con éxito.
  • Beber agua directamente de un manantial: corriente de agua que mana del suelo o de entre las rocas de forma natural.
  • Comer verduras y frutas frescas procedentes de huertos naturales (crecidas en tierra)
  • NOVEDAD: ¡Ver hielo en el Polo Norte de la Tierra! Por fin nuestros científicos han logrado disminuir la temperatura de la Tierra 12ºC y regenerar la capa de ozono casi en su totalidad, lo que ha permitido crear y conservar hielo en el Polo.
  • RECUERDO: A la finalización de su estancia se le entregará una flor deshidratada.

DOCUMENTACIÓN ANEXA:

  • Anexo I: Plan de viaje desde el planeta Eniootat a la Tierra. Duración: 5 meses.
  • Anexo II: Exención de responsabilidades. Firmar con huella y enviar por correo-luz.
  • Anexo III: Pruebas y exámenes médicos y psicológicos a realizar.
  • Anexo IV: Documento para donaciones. Las estancias de turistas se realizan para poder costear los gastos del proyecto: “Recreando el Planeta Azul”. Cualquier cantidad será bien recibida y aprovechada por nuestros heroicos científicos. El dinero recibido irá destinado a los siguientes proyectos: Creación de oasis en desiertos y el retorno del rinoceronte de Java. Gracias por su colaboración.

 

RELATO #2


UN NUEVO COMIENZO

El día en que todo cambió amaneció como cualquier otro. La negra nube de contaminación se cernía sobre Valladolid. Nada nuevo. Preparaba una infusión de rocas africanas con la poca agua desalinizada que me restaba, cuando alguien llamó a la puerta.
– ¡Tienes que venir! ¡Rápido! – Arturo parecía bastante excitado.
– ¿Qué sucede? – quise saber.
– Coge tu soporte vital y vámonos. Te lo explicaré por el camino. Pero no lo hizo.
Conducía su locomóvil en silencio por la avenida de Salamanca, alimentando ocasionalmente a la insaciable caldera. Probablemente iba pensando en lo tarde que la humanidad comprendió que los combustibles fósiles eran una amenaza. Un anciano cruzó la calle arrastrando un carrito con el indispensable oxígeno. Hacía años que nadie podía salir al exterior sin bombona. Me entretuve mirando a aquel hombre de unos treinta años de edad. En otros tiempos habría sido joven, sin embargo, en este entorno hostil su vida tocaba a su fin. Arturo también debió reparar en él porque me preguntó:
– ¿Qué mundo quieres dejar a tus hijos cuando mueras?
– Sabes perfectamente que no tengo hijos. – repuse.
– Supón que los tuvieras, ¿Qué clase de mundo te gustaría dejarles?
– Desde luego, no este mundo.
Recordé las historias de mi abuelo acerca de un cielo siempre azul, de cientos de pájaros capaces de oscurecer algo llamado sol, de árboles frondosos y verdes. Quisiera dejar a mis hijos un mundo así, pero sabía que era imposible pues mi abuelo había vivido en otra época, antes de que la última planta se secara, y de que el ultimo animal se extinguiera.
– ¡Ya hemos llegado! – exclamó triunfal Arturo. Señaló las ruinas del antiguo museo de la ciencia, destruido durante la guerra del petróleo y añadió – Es ahí.
Agarré mi pesada bombona y lo seguí por la montaña de escombros. En la parte más alta Arturo esperaba agachado junto a un pequeño montón de tierra arrastrada por el viento de la cuenca por donde antaño fluyera el rio Pisuerga. Me acerqué para ver lo que miraba.
– ¿Es…? – inquirí incrédulo, pues jamás había visto una. Él asintió. – Pensé que ya no existían, que se habían extinguido hace décadas… ¡Es preciosa!, no ¡es fabulosa!
– Es todo eso y más. – con suma ternura acarició con las yemas de sus dedos los pétalos rosados de la flor. – Es un nuevo comienzo.

 

#RELATO 3


 

TE VOY A REGALAR EL VIENTO EN EL ALCORNOQUE

Constancio entró despacio en la habitación de su nieta. ¿Puede haber algo más hermoso que una niña de dos años dormida con el sol en la cara?

Comenzó a susurrar para no despertarla. “Alicia, esta mañana tu mamá se fue tan rápido al trabajo que no pude decírselo: es maligno, y tiene metástasis, y me quedará un año o año y medio. Y me da mucha rabia porque no me da tiempo a enseñarte lo importante. Verás: Vas a heredar todo lo que tengo. Y ¿sabes? Soy inmensamente rico: Tengo el pecho tan lleno de felicidad que me va a estallar por las costuras de las costillas; y tengo la luminosa liviandad de tu abuela a los 20 años y las arrugas de reír que tenía antes de morir; y tengo las manadas de trompas grises y blancos colmillos; y el ruido silencioso de los cocodrilos sumergiéndose en la tarde del rio; y las gotas de rocío atrapadas en la transparencia de la tela de araña; y el humo de leña interrumpido por el campanilleo de ovejas al atardecer de los pueblos del norte de Castilla; y el brío en las crines de los potros salvajes; y el cariño en los ojos avergonzados de los amigos que vendrán a verme cuando vaya a morir.”

“Para que puedas heredar el mundo tienes que aprender a aprehenderlo. Tienes, Alicia, que aprender a querer saber y así, sólo así, aprenderás a saber querer. Tienes que aprender lo que son el ribosoma, el jacobiano y el floema; el solutrense, los piroclastos y el gluón; la serotonina, los cuásares y el hipotálamo. Tienes que aprender por qué nace una flor, entender el olor de la lluvia, el ulular de un búho, y por qué es necesaria la muerte para que brille la vida, delicada y breve, pujante y pertinaz… incluso con metástasis…”

– Ummm ¡Hola, Buelito! ¿Vamos a ir al paaque?

– Buenos días, Ali. Claro, claro, pero antes vamos a desayunar y luego vamos a ver un alcornoque muy viejo ¿sabes? y vamos a escondernos entre las ramas y te voy a regalar el viento…

 

RELATO #4


 

BIENVENIDA A CASA
Desconozco el tiempo en que me encuentro. Ignoro la fecha terrestre en la que surco este universo. No me importa. Podría hacerlo y entonces solo tendría que preguntar a Control, la inteligencia artificial de mi nave y ella me lo calcularía sin dudar. Pero, ¿para qué? Estoy muerta. Ocurrió cuatro ciclos atrás.
Me desperté embobada con la imagen que Control reproducía a través de sus sensores ópticos. Y sonreí
como una chiquilla. El pecho empezó a sacudirse recordándome que tenía un corazón que latía. Después de tanto tiempo junto a Control es difícil olvidar que nos regimos por sistemas operativos diferentes. Mis ojos no podían apartarse de la sucesión de colores que mostraba: un sol brillante, que casi podía oír rugiendo en el vacío negro que surcábamos, palpitaba. Sí, palpitaba. Y yo sentí que me daba la bienvenida a una casa que nunca conocí, pero que aprendí a añorar en mis primeros años, allá, en mi colonia de origen. Me llevé las manos al pecho intentando sujetar su temblor y así, al compás de la respiración agitada y el estremecer de mis dedos, me sorprendí nombrando al hogar amado: Tierra.
Entre azules mansos se revelaban las zonas más oscuras de terreno donde creía ver bullir la vida que tanto ansiaba. La línea que delimitaba su curvatura me pareció soberbia. Dejé de respirar. Por un momento, solo contemplé y absorbí su densidad, su forma, su peso —5, 52 gramos por centímetro cúbico, 40055 Km, 5777 trillones de toneladas—, los números fríos que nos hacían memorizar allá en los cubículos de aprendizaje de las colonias, grabándolos a fuego en nuestras mentes infantiles porque algún día tendríamos la posibilidad de volver. Algún día. Mi día. Hoy. Imaginé poder contemplar el vaivén de los bloques de agua. ¡Agua! Los cambios de densidad provocando las corrientes. Casi podía visualizar a «sigma» oscilando; temperatura, presión, salinidad; un rayo de sol que penetra profundamente: el tercer decimal aumentando. Mis pulsaciones también. Control memorizó su número. No me importó. Por fin estaba allí. Y me levanté de un salto y giré hasta que las paredes de metal blanco se volvieron curvas, y un sonido extraño reverberó como si no estuviera yo sola en Control, sino todos los que había conocido y ya no existían. Me estaba riendo. ¡Sí, me reí! Porque lo había conseguido y ahora sentía que no todo había sido en vano. Me senté en el sillón esperando las noticias que me diera Control.
—Iniciando chequeo de superficie.
«¿Por qué? No es necesario», pensé, «Todo está bien, seguro» Pero… No podía pensar en esa posibilidad. Y entonces, el significado de las cifras me aplastó contra el respaldo y me mantuvo allí durante… ¿Cuánto tiempo? ¿Importa? No. Me aplastó como el desecho que era y me recordó que estaba sola. Sola y muerta, aunque mi corazón siguiera latiendo.
—Niveles de radiación superiores a 200 rems. Todo rastro de vida tal y como está registrada en mi base es inexistente.

 

RELATO #5


 

LA SEMILLA ORIGINAL

Paró el motor. Su fluido discurso hasta ese momento se detuvo. Los ojos se le perdieron en un horizonte que adivinaba ya no percibía con nitidez, ni con sus gafas recién graduadas. Mientras el apreciaba el vals en que danzaban las miles de bailarinas, ataviadas con faldas de pétalos de ciruelo, y se dejaba llevar por la música procedente del discurrir del río, los trinos lejanos, intuía que su abuelo estaba perdido en recuerdos.
Aseguraba que la ciudad le había devorado el alma. A su mujer en cambio la había dotado de un nuevo brillo en la mirada. Socialmente más activa se repartía el tiempo entre bolillos y partidas de cartas, con las que desde hacía diez años eran sus amigas.
Él se sentía huérfano. Un árbol arrancado de su sustrato original y metido dentro de una jardinera con vistas a aceras grises, donde se le apodaría bonsái y se le privaría de verdadera libertad. Su mirada se apagaba cada año en que sus manos se suavizaban de callosidades, por no trabajar la que había sido su modo de vida y compañera.
Le ayudó a bajar y caminaron por un acceso a las fincas desatendido de la mano del hombre y dejado al libre albedrío de las lluvias y las semillas voladoras. Con acierto le había solicitado que le llevara en una tarde que intuía propicia en lo climatológico y lo visual. Los frutales rebosaban de blanco y rosa, los troncos negros y brillantes debido a las recientes lluvias contrastaban con un manto de verde recién nacido.
Bruno se había decantado por una ingeniería técnica agrícola. Sorprendió a su padre, que renegaba de sus orígenes rurales. Satisfizo a su abuelo, pues sentía que una pequeña semilla, de las que había diseminado a modo de genoma, había germinado en un descendiente. Hastiado de buscar lo que verdaderamente le llenara, a nivel profesional y personal, solicitó a su abuelo que le arrendara las tierras que nadie labraba hacía años, ni deseaba adquirir. Le habló de agricultura ecológica, de volver a las semillas ancestrales, de alejarse de la maquinaria moderna y se acercarse a las raíces de la agricultura. A su abuelo le hizo gracia. Había dedicado años al estudio cuando hablar con la tierra parecía su deseo. Para esa labor no hacían falta libros, solo respeto mutuo y aprender a ver con algo más que los ojos. Sin más descendientes interesados decidió donarle en vida lo que a él tantísimo había regalado.
-La tierra no debe comprarse o venderse, pues no es nuestra. Fue el vientre fértil del que nacieron cientos de siembras. Vuelve a llenarla de frutos y hazla tu compañera.

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Qué observar en el cielo durante el mes de mayo

Viernes, 6 de mayo de 2016 Comments off

 

Y por fin acabó el mes de abril, un tanto funesto para las observaciones, aunque muy beneficioso para el campo y los embalses. Evidentemente no se puede tener todo… Esperemos que se cumpla algo de lo que escribió Antonio Machado en su poema “A un olmo seco”, cuando decía aquéllo  de “con las aguas de abril y el sol de mayo…”, y que, efectivamente, tengamos días soleados y despejados para poder observar, ya que se nos amontonan las observaciones aunque lo cierto es que ya comienza un poco torcido…

Por de pronto comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, asociada al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 8 unas pocas horas antes del amanecer, en más de treinta meteoros por hora (recordad, la famosa THZ). Hay que recordar que sólo sirven para condiciones ideales: zonas de cielo oscuro, sin Luna (se encuentra creciendo, por lo que algo molestará)…

El pasado mes ya os comentamos algunas de las constelaciones que se pueden ver en primavera, así como sus leyendas. Vamos con alguna más.

Tomando como referencia la constelación de Leo, a la derecha de la misma podremos localizar un conjunto de cinco estrellas muy poco brillantes, que sólo se pueden observar en zonas oscuras y en noches sin Luna. Tiene la forma de una “Y” del revés, y representa la constelación zodiacal de Cáncer, el Cangrejo. La forma es muy sencilla. Hace referencia a Hércules y su mayor enemigo, la diosa Hera. Cuenta la leyenda que Hera buscaba siempre la forma de acabar con el héroe. Cuando Hércules se encontraba luchando contra la Hidra de Lerna, Hera, aprovechando que estaba Hércules ocupado, creó un cangrejo gigante para que acabara con él. Sin embargo, el héroe se las apañó para acabar con ambos. Para compensar de alguna forma el sacrificio del cangrejo, Hera le convirtió en constelación, pero como no quería que Zeus se enterase de lo que había hecho, la creó con estrellas poco brillantes para que pasara desapercibida entre las constelaciones creadas por Zeus.

Entre las tres constelaciones del zodíaco que ya conocemos, y el horizonte, tenemos tres constelaciones unidas por una historia: el Cuervo, la Copa y la Serpiente de Agua (Hydra). Cuentan que hace mucho tiempo, Apolo tenía como animal de compañía al Cuervo, un ave preciosa por aquel entonces. Un día, Apolo quiso hacer una ofrenda y encargó al Cuervo que cogiera la Copa y se fuera a por agua al río sagrado. El Cuervo fue a cumplir el encargo, pero por el camino se encontró una higuera con los frutos en su punto, así que decidió hacer una pausa y comer, pero como los cuervos son muy glotones, no paró hasta acabar con todos los frutos. Al terminar se dio cuenta del tremendo retraso que llevaba y rápidamente fue al río, cogió agua, una serpiente que había por allí, y regresó junto a Apolo, quien, lógicamente, le esperaba con un enfado monumental. Muy enojado preguntó al Cuervo el motivo del retraso, y el Cuervo, asustado, se inventó una historia. Le dijo que cogiendo agua en el río, apareció una serpiente que le atacó, y que estuvo luchando largo tiempo con ella hasta que consiguió escapar y regresar junto a Apolo con la copa y el agua. Apolo no era tonto y enseguida se dió cuenta del engaño, y convirtió desde entonces al Cuervo en el ave que conocemos hoy en día: un ave negra como la mentira. Además, después de la comilona que se había dado, le condenó a estar en el cielo como constelación y siempre sediento, a tener la copa llena de agua justo al lado, y no poder beber de ella porque la serpiente le estaba acechando.

Éstas serían las constelaciones más características de la primavera, junto con las del mes pasado, por lo que ya tenéis trabajo para practicar, ahora que parece que el tiempo mejora.

El mes pasado os comentábamos algunos objetos muy sencillos de observar: los planetas Júpiter, Marte y Mercurio.

Durante este mes tendremos además muchos días de observación del planeta Saturno, que será mejor observable el próximo verano.

Uno de los objetos que también podemos observar de forma sencilla, aunque en zonas alejadas de la contaminación lumínica, es el situado en la constelación de Cáncer. En el centro de la constelación hay dos estrellas que brillan algo más que el resto, y, a mitad de camino entre ellas y ligeramente a la derecha, encontramos a simple vista un objeto borroso, que con prismáticos se convierte en un precioso conjunto de estrellas, un cúmulo estelar abierto llamado “El Pesebre”. Es un conjunto de unas pocas decenas de estrellas, pero muy bonito en su conjunto.

Sin embargo, los objetos más destacados, y también los más complicados, son los más abundantes en esta época del año: las galaxias. El mes que viene hablaremos sobre ello. Solamente destacar dos elementos, por ser relativamente fáciles de observar, teniendo en cuenta que es necesario utilizar telescopios de ya cierto tamaño.

La primera se encuentra casi a mitad de camino entre las constelaciones de Virgo y Cuervo. Se denomina M104, aunque el nombre común es “Galaxia del Sombrero”, ya que aparece con la forma aproximada de un sombrero de tipo mejicano.

En la parte posterior de la constelación de Leo, cerca de lo que serían sus patas traseras, podemos encontrar un conjunto de tres galaxias conocido como el ‘Triplete de Leo’, formado por las galaxias M65, M66 y NGC 3628. Son algo menos brillantes que M104, especialmente la última de ellas, pero aún así, son un conjunto interesante para localizar y observar en estas noches de primavera.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario

Charla ‘El holandés errante y otros misterios de barcos y construcciones’

Miércoles, 4 de mayo de 2016 Comments off
Javier Ablanque en el Auditorio del Museo de la Ciencia de Valladolid

Javier Ablanque en el Auditorio del Museo de la Ciencia de Valladolid

‘El holandés errante y otros misterios de barcos y construcciones’ fue la 4ª y última charla del VI ciclo ‘Increíble… pero falso’. Una conferencia impartida por Javier Ablanque Ramírez, colaborador del programa ‘A hombros de gigantes’ y miembro del grupo de Innovación Educativa Física Interactiva de la Universidad Politécnica de Madrid.

Las leyendas narran hechos históricos, naturales y sobrenaturales; no se caracterizan por su rigor y exactitud; y en ocasiones, mezclan realidad con ficción. Además, al transmitirse de generación en generación, se van modificando, por lo que, en múltiples ocasiones, encontramos varias versiones de una misma historia.

En esta línea, Javier Ablanque explicó, con ayuda de la física, algunas de las leyendas más comunes o curiosas, como la del holandés errante o los misteriosos lamentos del Castillo-Palacio de Magalia, en Navas del Marqués (Ávila). Argumentaciones que acompañó, en directo, con diferentes experimentos de física aplicada.

Una interesante actividad, desarrollada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

Aquí os dejamos un vídeo en el que RTVCYL entrevista al protagonista de la charla, Javier Ablanque Ramírez. Pero ¡ojo! El título del ciclo es ‘Increíble… pero falso’.

Vídeo RTVCYL charla ‘El holandés errante y otros misterios de barcos y construcciones’

 

Charla ‘Usamos sólo el 10% de nuestro cerebro… y otros neuromitos’

Viernes, 22 de abril de 2016 Comments off
José Ramón Alonso en el Museo de la Ciencia

José Ramón Alonso en el Museo de la Ciencia

José Ramón Alonso, catedrático de Biología Celular de la Universidad de Salamanca y director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León, ha sido el encargado de impartir la 3ª charla del VI ciclo ‘Increíble… pero falso’: ‘Usamos sólo el 10% de nuestro cerebro… y otros neuromitos’.

Las funciones cerebrales son una parte fundamental de nuestra vida. De ellas depende nuestra personalidad, nuestra memoria, nuestra inteligencia, nuestros sentimientos. Querríamos ser más brillantes, hablar más idiomas, destacar entre los demás… pero nos gustaría lograrlo sin tener que esforzarnos. Desearíamos tener una memoria magnífica que nos permitiera brillar en los exámenes sin tener apenas que estudiar, aprender un idioma mientras dormimos sin necesidad de estudiar gramática o vocabulario, poseer poderes cuasimágicos para leer mentes ajenas…

¿Es cierto que sólo usamos el 10 % de nuestro cerebro? ¿Es verdad que los zurdos mueren antes? ¿Hay conspiraciones ocultas rigiendo el mundo? ¿Es cierto que los niños se vuelven más inteligentes con música de Mozart? ¿Son los deberes una buena idea?

El objetivo de esta charla ha sido contar lo que dice la ciencia al respecto y desenmascarar algunos mitos ampliamente difundidos sin una evidencia real.

Un interesante encuentro, desarrollado gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid, del que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

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