Charla ‘Ciencia y pseudociencias en los tribunales: crimen y castigo’

Miércoles, 22 de marzo de 2017 Sin comentarios

 

Luis Javier Capote Pérez durante la charla

Luis Javier Capote Pérez durante la charla

Ciencia y pseudociencias en los tribunales: crimen y castigo’ ha sido la tercera de las conferencias del ciclo. Una conferencia, de entrada libre hasta completar aforo, incluida en el VII ciclo ‘Increíble… pero falso’, iniciativa desarrollada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

Luis Javier Capote Pérez, profesor de Derecho Civil de la Universidad de La Laguna, fue el encargado de impartir esta charla en la que se cuestionó sobre si los profesionales del campo jurídico “no son, o no deberían ser, meros autómatas que apliquen acríticamente las normas, sino cuestionarse su contenido y aplicación, teniendo como criterio orientador la búsqueda de la justicia y la equidad”. Según el ponente es necesario  tener en cuenta que “la elaboración de las leyes y su aplicación a través de los Tribunales está profundamente influida por el conocimiento y las creencias que legisladores y jueces tienen del mundo que les rodea”.

En esta línea, la conferencia pretendió, por un lado, hacer un repaso de la influencia que los descubrimientos científicos y las prácticas pseudocientíficas han tenido en la elaboración de las normas jurídicas y en su aplicación en los juzgados; y por otro, analizar casos controvertidos como los relacionados con el uso de productos ‘milagro’, la aplicación de pseudoterapias, la fobia antivacunas o la pretensión de adivinar el futuro.

Un interesante encuentro del que os dejamos el audio listo para escuchar

 

 

 

Charla ‘Amenazas del cielo’

Martes, 14 de marzo de 2017 Sin comentarios
Verónica Casanova durante la charla 'Amenazas del cielo

Verónica Casanova durante la charla ‘Amenazas del cielo

‘Amenazas del cielo’ fue la primera de las charlas del VII ciclo ‘Increíble.. pero falso’. Una iniciativa, desarrollada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid, que intenta desmontar, siempre desde el punto de vista científico, falsas creencias que circulan entre la sociedad.

Verónica Casanova, del Grupo Universitario de Astronomía- Sociedad Astronómica Syrma, fue la encargada de abrir el ciclo.  

Según la ponente “la contemplación del cielo ha sido siempre un rasgo característico de todas las culturas”. Nuestros ancestros buscaron entre las estrellas las respuestas a muchas de las preguntas planteadas por la humanidad, lo que provocó que “los miedos se trasladaran a la bóveda celeste” y se creyera que “fenómenos como eclipses o alineaciones planetarias se consideraran, durante la mayor parte de la historia de la civilización, eventos que anunciaban catástrofes inminentes”.

¿Estamos realmente libres de las amenazas del cielo? ¿Cuáles son estos peligros y qué podemos hacer para prevenirlos?

Aunque la Ciencia haya logrado ya explicar estos acontecimientos con sólidas teorías, desvinculándolos de toda idea catastrofista, estas creencias han perdurado hasta nuestros días. Ante esto, la ponente explica que Internet  ofrece “información sobre estas posibles amenazas, pero lo que realmente abunda es la desinformación sobre las mismas que conduce a ideas equivocadas y erróneas”.

Una interesante charla de la que os dejamos la presentación utilizada por la ponente el audio.

 

Descargar presentación de la conferencia ‘Amenazas del cielo’

 

11 de febrero: Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Sábado, 11 de febrero de 2017 Comments off

Imagen de la campaña con motivo del día de la mujer y la niña en la Ciencia

El 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Hypatia, Mileva Maric, Marie Curie, Rosalind Franklin, Henrietta Leavitt, Ada Lovelace… Como ellas, son muchas las mujeres que con sus hazañas han trabajado por un mundo mejor. Por ello, esta fecha pretende fomentar la participación de las mujeres en la Ciencia y en la Tecnología.

Aquí te ofrecemos una pequeñçisima lista de enlaces y noticias relacionados con este tema. ¡Trabajemos por la igualdad de oportunidades y una mayor visibilidad de la mujer en la Ciencia!

Página oficial ‘Día de la mujer y la niña en la Ciencia’

Página ‘Mujeres con Ciencia’

Campaña ‘Mujer e Ingeniería’ de la Real Academia de Ingeniería 

Página ONU mujeres 

Derribemos estereotipos mediante el juego 

Científicas en la sombra 

Mujeres y matemáticas 

Dos barreras que alejan a las mujeres de la Ciencia 

Las niñas se creen menos brillantes que los niños desde los 6 años

Visibilicemos a las grandes físicas

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Qué observar en el cielo durante el mes de febrero

Jueves, 9 de febrero de 2017 Comments off

Ya se acabó el primer mes del año, la temida ‘cuesta de enero’… Ahora queda la ‘cuesta de febrero’. ¿Pesimista? No, pero viendo las nubes….

En cualquier caso, en este mes ya podemos empezar a disfrutar de días cada vez más largos, y tendremos de media unas trece horas de noche. Para los que observamos el cielo, también se nos acortan las horas de observación, así que… ¡a aprovechar el tiempo!

Júpiter es visible durante la segunda mitad de la noche en la constelación de Virgo. Ya sabéis que con instrumentos más o menos sencillos podremos observar sus cuatro satélites principales, una bonita recompensa a la paciencia… Por otra parte, después del atardecer, podremos observar los planetas Venus, especialmente brillante, y Marte, muy poco brillante pero con su característico color rojizo.

Carta celeste de la constelación de los Gemelos en la que aparecen sus principales estrellas. / Wikipedia

Carta celeste de la constelación de los Gemelos en la que aparecen sus principales estrellas. / Wikipedia

Entre las constelaciones de invierno, todavía nos queda por hablar de los Gemelos, Géminis, una constelación muy sencilla de localizar. Siguiendo la línea que forma el cuerno más recto de la constelación de Tauro, llegamos a dos estrellas brillantes (se localizan con facilidad), Cástor y Pollux, cuyo brillo puede parecer similar, aunque una observación más paciente nos deja claro cuál es la más brillante (Pollux), y cuál es menos (Cástor).

En el mito griego eran hijos de la misma madre, Leda, y de diferente padre. Cástor era hijo de Tíndaro, y Pollux de Zeus, y por tanto, inmortal. La leyenda nos cuenta que Zeus se enamoró de Leda, embarazada de Cástor, y para seducirla se convirtió en cisne. Leda puso un huevo del que nacieron los gemelos. Fueron parte de la tripulación de Jasón, los famosos Argonautas, y participaron en varias hazañas. En una pelea con sus primos, Cástor muere de un lanzazo. Muy apenado, Pollux no quiere dejar partir a sus hermano hacia el inframundo, lugar al que viajaban las almas de los muertos, por lo que Zeus se ve obligado a llegar a un trato con su hermano Hades, dios del inframundo. La mitad del año estarían en el Olimpo (visibles en el cielo), y la otra mitad en el inframundo.

Entre las curiosidades astronómicas para observar, tenemos varias. Cástor es una estrella múltiple (tres estrellas girando unas en torno a otras) compuesta por seis componentes, de las que se pueden ver dos con facilidad, y el resto sólo con telescopios más potentes. Pollux, por su parte, es una estrella de tipo gigante naranja, a tan sólo 36 años/luz de nuestro sistema solar, lo que la convierte en la estrella de éste tipo más cercana a nosotros.

La estrella delta Geminorum (llamada Wasat, en árabe), es un sistema doble compuesto por una estrella anaranjada y otra amarilla, visibles con pequeños telescopios.

El cúmulo abierto (grupo de estrellas disperso) llamado M35, visible con prismáticos, o el cúmulo NGC 2158, cerca del anterior, también son fácilmente observables. Éste último contiene unas 10.000 estrellas, con lo que puede ser un buen objetivo con pequeños telescopios.

También podemos observar una nebulosa, cuando menos curiosa. Se llama NGC 2392, y se conoce popularmente como la “Nebulosa del Esquimal”, ya que en las imágenes fotográficas aparece como una cara cubierta con una capucha peluda, como la utilizada por los inuit. Por telescopio podremos llegar a intuir parte de la forma de la nebulosa. Se trata de una nebulosa planetaria, es decir, una envoltura brillante de plasma y gas ionizado que expulsan las estrellas en las fases finales de su vida. El nombre de “nebulosa planetaria”, viene del siglo XVIII, cuando los astrónomos de la época observaban el cielo, y vieron este tipo de objetos que se asemejaban en forma a los planetas gigantes que veían por el telescopio.

Otros objetos interesantes pueden ser:

  • M41: cúmulo abierto situado en el Can Mayor, y que fué observado, según consta en escritos, por Aristóteles en el año 325 a.C.
  • NGC 2244: cúmulo abierto situado en la constelación del Unicornio ( a la altura del cinturón de Orión y a la izquierda de la constelación), rodeado por la nebulosa Roseta (NGC 2237), donde se han formado las estrellas del cúmulo. Prismáticos y telescopio, respectivamente.
  • Las Pléyades, en la constelación de Tauro. Visible a simple vista, y muy recomendable de observar con prismáticos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Cielos despejado y buena observación.

Planetario.

Lecturas científicas recomendadas

Lunes, 30 de enero de 2017 Comments off
Casagrande & Rintala: Installation 1:2001, Firenze Biennale 2001/ Wikipedia. Lapikas

Casagrande & Rintala: Installation 1:2001, Firenze Biennale 2001/ Wikipedia. Lapikas

Desde el Museo de la Ciencia, hemos elaborado una lista de libros relacionados con la Ciencia… Pero, ¡ojo! Ésta es sólo una pequeñísima selección de títulos. Os animamos a que nos recomendéis vuestros libros científicos favoritos y juntos elaborar un listado que pueda ser consultado por todos los interesados.

¿Nos ayudáis?

  • Ciencia para Nicolás, de Carlos Chordá
  • Cosmos, de Carl Sagan
  • El Universo, de Isaac Asimov
  • El origen de las especies, de Charles Darwin
  • Miles de millones y El mundo y sus demonios, de Carl Sagan
  • Malditas Matemáticas, de Carlo Frabetti
  • El gen egoísta, de Richard Dawkins
  • El mono desnudo, de Desmond Morris
  •  Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson
  • Seis piezas fáciles, de Richard Feynman
  • Historia del tiempo, de Stephen Hawking Si tú me dices gen, lo dejo todo, de The Big Van Theory
  • La ciencia y la vida, de Valentín Fuster y José Luis Sampedro
  • Y el cerebro creó al hombre, de Antonio Damasio
  •  Qué es esa cosa llamada ciencia, de Alan Chalmers
  • Ciencia o vudú, de Robert L. Park
  • Un matemático lee el periódico, de John Allen Paulos
  • “Tesla y la conspiración de la luz”, de Miguel Ángel Delgado
  • “Neurozapping”, de José Ramón Alonso
  •  ‘La Corte de los ingenios’, de Ignacio Martín Verona
  •  ‘Los enigmas de Leonardo’, de Marisol Ortiz de Zárate
  •  ‘Amundsen- Scott: duelo en la Antártida’ y ‘Las aventuras de Piti en la Antártida’ de Javier Cacho
  •  ‘La Ciencia de los súperhéroes’, de Juan Scaliter
  •  ‘Arquímedes. El principio de Arquímedes’, de Eugenio Manuel Fernández Aguilar,
  •  ‘Jerónimo de Ayanz y Beaumont: un inventor navarro’, de Nicolás García Tapia
  • ‘El planeta de los besos’, de Jesús J. de la Gándara Martín.
  • ‘La Tabla rasa’, de Steven Pinker
  • ‘El Universo de la Conciencia. Cómo la materia se convierte en imaginación’,  Gerald M. Edelman y Giulio Tononi
  • ‘La Celula Viva’, de Christian de Duve
  • ‘El enigma de Fermat’, de Simon Sing
  • ‘Los mi5terios de los númerr6s’, de Marcus du Sautoy
  • ‘Los grandes problemas matemáticos’, de Ian Stewart
  •  ‘Las raíces cósmicas de la vida’, Josep M. Trigo

 

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Qué observar en el cielo el mes de enero

Jueves, 5 de enero de 2017 Comments off

 

Comenzamos un nuevo año con nuevas expectativas, ganas e ilusiones…. y con un buen panorama en cuanto a lo astronómico se refiere.

Nebulosa de Orión

Nebulosa de Orión

Comentábamos el pasado mes que la constelación reina del invierno es Orión. Esta constelación representa en el mito griego, a un gigante cazador, uno de los mejores de la mitología griega, capaz de rivalizar con la diosa Artemisa (Diana para los romanos). En el mito, Orión estaba enamorado de una de las siete hermanas consagradas como vírgenes a la diosa Artemisa. Cierto día que Orión caminaba por el campo, se encontró con un pequeño lago en el que las hermanas se estaban bañando, desnudas evidentemente. Ante esta visión, Orión se lanzó a por ellas. Al verle fuera de sí, las jóvenes huyeron al templo, pero como Orión era un gigante, avanzaba más rápido. Las hermanas se encontraron con un toro al que pidieron ayuda para poder refugiarse, y el toro se interpuso en el camino de Orión, comenzando una pelea tremenda, que ganó finalmente Orión. Mientras, las hermanas aprovecharon para llegar al templo y rezar a la diosa para que las liberase del ataque de Orión. A Artemisa se le ocurre convertir a las siete hermanas en palomas que fueron volando hacia el cielo, donde se quedaron como el conjunto de estrellas de las Pléyades (palomas, en Griego). Al ver la acción de la diosa, Orión se da cuenta de lo que había hecho y, muy triste y desconsolado, regresa a casa sin fijarse en dónde pisaba, con tan mala fortuna que pisó un pequeño escorpión que, antes de morir aplastado, le picó en el talón y le mató. Un gigante como Orión muerto por un pequeño escorpión…

Para recordar el gran cazador que fue, Zeus colocó en el cielo a Orión como constelación, junto a sus preciados perros de caza y su presa favorita. También situó al toro (Tauro) por su valor, cerca de las Pléyades. Y también al único ser capaz de matar a Orión, el escorpión, Escorpio. Pero como Zeus no quería discusiones, colocó a Orión y Escorpio en partes opuestas del cielo, así cuando se ve uno no se ve el otro, por lo que Orión es la reina del invierno, mientras que Escorpio lo es del verano.

Podemos situar los perros de caza de Orión de forma sencilla. Tiene dos perros de caza, uno más grande y otro más pequeño. Al más grande, por comparación, le llamaremos Can Mayor. Para localizarle nos fijaremos en el cinturón de Orión (las tres marías) y seguiremos la línea que forma hacia la izquierda y abajo, donde llegaremos a la estrella más brillante de la constelación, Sirio, y también la más brillante de todo el cielo. Brilla con diferencia más que ninguna otra, por lo que se localiza sin dificultad. La forma de perro es sencilla porque es tal cual, donde Sirio estaría en el collar del perro.

El Can Menor se sitúa también a la izquierda y por encima del Can Mayor, a la altura de la estrella Betelgeuse de Orión. Son sólo dos estrellas, por lo que a veces también se le denomina, en broma, Can Mínimo, porque dos estrellas es lo mínimo para formar una constelación. En ésta destaca la estrella principal Procyon, la octava estrella más brillante del cielo. Forma con Sirio y Betelgeuse el llamado “Triángulo de Invierno”, un triángulo casi equilátero.

Como curiosidad, Sirio era venerada por lo antiguos egipcios como Isis,  y su observación en el cielo por el horizonte oeste, antes de la salida del Sol, marcaba la época de la crecida del Nilo, por lo que el faraón podía realizar su montaje para ordenar al Nilo que creciera. Sirio aparece desde muy antiguo en la mitología egipcia y de otras culturas, debido a su brillo característico y destacado.

Podéis seguir observando los objetos que el mes pasado os recomendábamos, ya que todavía se pueden observar con facilidad. Sólo os comentaremos una cosa de la Nebulosa de Orión. A simple vista ya os comentábamos que se puede ver como un elemento borroso y muy poco brillante en la zona del puñal de Orión, y siempre alejados de zonas de luz. Con unos prismáticos, ya podemos apreciar una zona central brillante (que es la zona de formación de estrellas), y dos brazos que se abren formando algo parecido a un abanico abierto. Con pequeños telescopios podemos ver algo más de la zona central y la nube de gas, apreciando en la zona brillante la presencia de cuatro estrellas llamadas ‘El Trapecio’ por la forma que tienen. Y ya con telescopios más grandes, podemos ver mejor los filamentos de la nube de gas, las zonas más o menos brillantes… Una maravilla. Ya el próximo mes aumentaremos la lista.

Seguimos con los planetas principales que comentábamos el mes pasado visibles todavía en el cielo: Marte y Venus al atardecer y Júpiter al amanecer. Pero tenemos un invitado con nombre un tanto complicado: un cometa. Si alguno se quejaba del nombre del cometa 47P/Churyumov-Gerasimenko, nuestro nuevo invitado se llama 45P Honda-Mrkos-Pajdusakova. Podremos verle bajito sobre el suroeste, en la constelación de Capricornio, pero con un brillo bajo por lo que necesitaremos algún instrumento para poder localizarlo.

Tened presente que el frío, aunque sea un incordio por la ropa que debemos utilizar, siempre nos permite ver mejor el cielo.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

 

Planetario

 

Charla ‘La retina: una ventana para ver el cerebro’

Viernes, 16 de diciembre de 2016 Comments off
El doctor Carlos Pastor durante la charla 'La retina: una ventana para ver el cerebro'

El doctor Carlos Pastor durante la charla ‘La retina: una ventana para ver el cerebro’

‘La retina: una ventana para ver el cerebro’ ha sido la última de las charlas del II ciclo ‘A tu salud’, organizado con la colaboración del Parque Científico de la Universidad de Valladolid y la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE)-.

En esta conferencia  José Carlos Pastor Jimeno, catedrático de Oftalmología de la Universidad de Valladolid y jefe de departamento del Hospital Clínico Universitario, explicó que la retina es parte del sistema nervioso central y es la zona del ojo encargada de transformar la luz en estímulos capaces de hacer que veamos.

Las enfermedades de la retina son muy prevalentes e importantes ya que, en muchos casos, pueden producir ceguera. Las tres más conocidas por la población son la retinopatía diabética, la degeneración macular asociada a la edad y el desprendimiento de la retina.

Sin embargo, el ponente se centró en la importancia de la exploración del ojo, ya que “desde hace algunos años se sabe que las alteraciones del sistema nervioso central tienen también su repercusión en la retina, y se están identificando en ella signos capaces de ayudar a un diagnóstico precoz de enfermedades del cerebro como la Esclerosis Múltiple, el Alzhéimer, el Párkinson y otras”.

Estos hallazgos tienen una enorme relevancia, ya que los datos son obtenidos por los oftalmólogos con técnicas muy simples e incruentas que, en la mayoría de los casos, lo único que necesitan es la dilatación de la pupila.

Una interesantísima charla de la que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

 

El islote de los voluntarios

Lunes, 5 de diciembre de 2016 Comments off
9º voluntariado en el islote de 'El Palero'/ MCVA

9º voluntariado en el islote de ‘El Palero’/ MCVA

El pasado sábado 19 de noviembre, celebramos una nueva jornada de voluntariado en el islote de El Palero, y con ésta ya van nueve.

La mañana amaneció fría y con niebla, lo normal para estas fechas, pero esa circunstancia no evitó que todas las personas previamente apuntadas acudieran puntualmente a la cita, quizás porque intuían que el sol acabaría asomando para llenar de luz otoñal el interior del islote. Casi finalizando la jornada la niebla fue perdiendo fuerza y los rayos de sol, tímidamente, fueron haciéndose cada vez más fuertes. Los haces de luz entraban tamizados entre los árboles que, a pesar de lo avanzado del año, aun presentaban buena cobertura foliar. El ligero, pero paulatino, aumento de temperatura nos permitió despojar manos, cabeza y cuerpo de las prendas de abrigo. El contraste entre los tonos grises de la mañana y los cálidos dorados que iluminaban el interior de la olmeda, se hacía cada vez más evidente. Fue entonces, cuando las herramientas reposaban después del trabajo realizado, cuando paseamos por el islote disfrutando de las novedosas condiciones meteorológicas, entonces nos dimos cuenta del cambio que se había producido en el islote desde aquella lejana primera jornada de voluntariado.

9º voluntariado en el Islote de 'El Palero'/ José Miguel Barrantes Martín

9º voluntariado en el Islote de ‘El Palero’/ José Miguel Barrantes Martín

El espacio lucía libre de basuras, muchos de los pequeños árboles y arbustos que en sucesivas jornadas se han ido plantando mostraban un aspecto saludable. Los protectores derribados por el agua o los conejos volvieron a su lugar para cumplir la misión de cuidar de las delicadas cortezas. En las mejores zonas, donde la influencia del agua del río permite un mejor arraigo y crecimiento, se encontraban los ejemplares de mayor porte, algunos de ellos ya con más de 4 metros de altura. Las escaleras talladas en el suelo, maltratada y desgastadas por las crecidas, recuperaron su forma y función. En definitiva, nos encontrábamos en un espacio muy distinto al que descubrimos hace años, cuando realizábamos las primeras incursiones insulares.
Pero el cambio no se ha producido de forma espontánea, todo lo contrario. De no ser por el desinteresado trabajo de todas las personas que han colaborado a lo largo de todos estos años, seguramente el islote no se hubiera recuperado como lo ha hecho, ya que son muchas las agresiones que sufre cada año: conejos que devoran las cortezas más tiernas, basura que se acumula con cada avenida, destrozos producidos por actos vandálicos, plantas desarraigadas por el viento, los animales o las crecidas, son algunos de los problemas que afectan al islote.

Sin embargo, año tras año, los voluntarios y voluntarias, algunos de corta edad, acuden puntualmente a la cita con el islote y aportan grandes cantidades de ilusión para conseguir que el islote luzca como lo hizo la mañana del 19 de noviembre.
Sin duda, la ribera del Pisuerga, Valladolid y sus vecinos, cuentan con este espacio ribereño gracias a la importantísima labor de todos aquéllos que decidieron dedicar una parte de su tiempo a trabajar por su conservación y restauración. Por ello, no nos queda nada más que agradecer su esfuerzo, dedicación y voluntariedad, ya que son ellos los verdaderos artífices de la conservación y restauración de este pedacito de tierra emergida en el cauce del río Pisuerga.

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Charla ‘Alergia y sensibilización alimentaria, y el caso particular del gluten’

Lunes, 5 de diciembre de 2016 Comments off
Eduardo Arranz durante su charla 'Alergia y sensibilización alimentaria, y el caso particular del gluten'

Eduardo Arranz durante su charla ‘Alergia y sensibilización alimentaria, y el caso particular del gluten’

El Museo de la Ciencia de Valladolid organiza el miércoles 30 de noviembre la charla ‘Cuando tienes que elegir lo que comes. Alergia y sensibilización alimentaria, y el caso particular del gluten’.

Una conferencia que corrió a cargo de Eduardo Arranz, doctor en Medicina y Cirugía y  Profesor Titular de la Universidad  de Valladolid en el Área de Inmunología, y que estuvo incluida en el II ciclo ‘A tu salud’ – iniciativa que ha contado con la colaboración del Parque Científico de la Universidad de Valladolid y la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE)-.

En la conferencia, Eduardo Arranz explicó las diferencias entre “alergia alimentaria mediada por IgE” (IgE: inmunoglobulina E, un tipo de anticuerpo) y la “hipersensibilidad alimentaria no alérgica”. Además, describió las funciones del sistema inmunitario que nos protege frente a las infecciones por microorganismos, para explicar las situaciones en las que ciertas proteínas “inofensivas” de los alimentos pueden activar también reacciones de hipersensibilidad.

Una de estas proteínas es el gluten de algunos cereales como trigo, cebada o centeno. La sensibilidad al gluten puede manifestarse de varias formas: la enfermedad celiaca (la más frecuente y conocida en niños y adultos), mediada por mecanismos dependientes de células del sistema inmunitario; la alergia al gluten (menos frecuente), mediada por IgE; y la sensibilidad al trigo no celiaca, donde los pacientes refieren síntomas relacionados con la ingestión de alimentos que contienen trigo, pero no cumplen los criterios diagnósticos de enfermedad celiaca ni de alergia al trigo. En esta entidad, los mecanismos responsables pueden ser muy diversos, algunos de ellos independientes del sistema inmunitario, o son todavía desconocidos.

Una interesante conferencia, de la que os dejamos el audio.

 

 

 

Qué observar en el cielo el mes de diciembre

Viernes, 2 de diciembre de 2016 Comments off

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda poco para el invierno, que comenzará el 21 de diciembre a las 11:44 h, terminando el 20 de marzo de 2017, cuando de comienzo la primavera. Por tanto este invierno durará 88 días y 23 horas.

¡No perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de primeros de mes, o durante alguno de los fines de semana de diciembre, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación astronómica es realmente magnífica. Veréis brillar más las estrellas, observareis más cantidad de ellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables.

A primeros de mes podemos todavía observar las constelaciones del pasado mes (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos apreciar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales.

Figura de Orión

Figura de Orión

De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante. La forma más sencilla de reconocer esta constelación comienza por tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como ‘las tres Marías’, porque siempre están juntas. Forman la parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla, parecida a un diábolo y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba, podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante: las dos brillantes serían los hombros, las ‘tres Marías’ formarían el cinturón de su ropa, y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado ‘puñal de Orión’ o ‘espada de Orión’, y será un buen lugar para observar.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

Objeto M42

Objeto M42

En cuanto a los planetas, Venus se encuentra, como ya sabéis, como el ‘lucero de la tarde’, siendo visible hacia el suroeste durante las primeras horas del atardecer, aunque podremos comprobar cómo va tomando altura con el paso de los días. Durante casi todo el mes estará acompañado en el cielo por Mercurio, si bien se verá más bajo sobre el horizonte y con algo de dificultad. En Navidad ya no será visible. Más hacia el sur y con el cielo oscuro, podremos ver un cada vez más diminuto Marte, alejándose de nosotros y moviéndose durante este mes entre las constelaciones de Capricornio y Acuario. Por su parte Júpiter es el ‘lucero del alba’, destacando en el cielo a primeras horas de la mañana, y viéndose cada noche antes según pasan las fechas.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos, y después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión (ya que en la constelación hay algunas nebulosas más), con el nombre oficial de M42. Además se trata de un fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas ‘nacen’. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, y podamos disfrutar de este último mes del año observando el cielo. Que no os asuste el frío, que en este caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que ‘cuanto más tiemblen las estrellas, mayor será la helada’, y no falla.

Consejos: si salís al campo, llevad siempre algo más de ropa de la que creáis que necesitareis, una manta, un termo con bebida caliente (mejor chocolate o café), frutos secos y chocolate. De esta forma, disfrutaréis más de la observación. Y si estáis acompañados, mejor.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos a nuestro correo electrónico: planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

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