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Conferencia ‘¿Qué me dicen mis análisis?’

Viernes, 27 de Octubre de 2017 Comments off
Charla '¿Qué me dicen mis análisis?

Charla ‘¿Qué me dicen mis análisis?

El Museo de la Ciencia de Valladolid ha organizado por 3º año consecutivo el ciclo de charlas ‘A tu salud’, una iniciativa que ha contado con la colaboración del Parque Científico de la Universidad de Valladolid y la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE).

Daniel Antonio de Luis Román, director del Centro de Investigación en Endocrinología y Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid y jefe del Servicio de Endrocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario, fue el encargado de impartir la primera conferencia del ciclo ‘¿Qué me dicen mis análisis?’. Un encuentro en el que el experto enseñó a interpretar algunos de los datos más relevantes de un análisis médico.

 El ponente habló, entre otros aspectos, del nivel de glucosa, de la cifra de colesterol total, del hemograma y de las hormonas -haciendo especial hincapié en las tiroideas, de gran importancia debido a la alta frecuencia de hipotiroidismo-.

Sin embargo, Daniel Antonio de Luis, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario,  aclaró que es el médico quien debe interpretar los resultados  y no se deben buscar fuentes alternativas, ya que él es quien mejor conoce la situación clínica y antecedentes de los pacientes.

Un interesante encuentro del que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

 

Qué ver en el cielo durante el mes de mayo

Jueves, 4 de Mayo de 2017 Comments off

Hola a tod@s otra vez…

Dado que abril es supuestamente el mes de las lluvias, y que no ha llovido lo que debería ser normal, tendrá que llover en algún momento, como parece que está siendo en estos primeros días de mayo, luego veremos. Sin embargo, una parte importante de las cosechas se da por perdida (¿alguien sigue dudando del cambio climático?)

Constelación de Cáncer

Constelación de Cáncer

Por de pronto comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, asociada al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 8, unas pocas horas antes del amanecer, en más de treinta meteoros por hora (recordad, la famosa THZ). Hay que recordar que sólo sirven para condiciones ideales: zonas de cielo oscuro, sin Luna (se encuentra creciendo, por lo que algo molestará)… El máximo tendrá lugar el primer fin de semana del mes. ¡Atentos al cielo!

El pasado mes ya os comentamos algunas de las constelaciones que se pueden ver en primavera, así como sus leyendas. Vamos con alguna más.

Tomando como referencia la constelación de Leo, a la derecha de la misma podremos localizar un conjunto de cinco estrellas muy poco brillantes, que sólo se pueden observar en zonas oscuras y en noches sin Luna. Tiene la forma de una “Y” del revés, y representa la constelación zodiacal de Cáncer, el Cangrejo. La forma es muy sencilla. Hace referencia a Hércules y su mayor enemigo, la diosa Hera. Cuenta la leyenda que Hera buscaba siempre la forma de acabar con el héroe. Cuando Hércules se encontraba luchando contra la Hidra de Lerna, Hera, aprovechando que estaba Hércules ocupado, creó un cangrejo gigante para que acabara con él. Sin embargo, el héroe se las apañó para acabar con ambos. Para compensar de alguna forma el sacrificio del cangrejo, Hera le convirtió en constelación, pero como no quería que Zeus se enterase de lo que había hecho, la creó con estrellas poco brillantes para que pasara desapercibida entre las constelaciones creadas por Zeus.

Entre las tres constelaciones del zodíaco que ya conocemos, y el horizonte, tenemos tres constelaciones unidas por una historia: el Cuervo, la Copa y la Serpiente de Agua (Hydra). Cuentan que hace mucho tiempo, Apolo tenía como animal de compañía al Cuervo, un ave preciosa por aquel entonces. Un día, Apolo quiso hacer una ofrenda y encargó al Cuervo que cogiera la Copa y se fuera a por agua al río sagrado. El Cuervo fue a cumplir el encargo, pero por el camino se encontró una higuera con los frutos en su punto, así que decidió hacer una pausa y comer, pero como los cuervos son muy glotones, no paró hasta acabar con todos los frutos. Al terminar se dio cuenta del tremendo retraso que llevaba y rápidamente fue al río, cogió agua, una serpiente que había por allí, y regresó junto a Apolo, quien, lógicamente, le esperaba con un enfado monumental. Muy enojado preguntó al Cuervo el motivo del retraso, y el Cuervo, asustado, se inventó una historia. Le dijo que cogiendo agua en el río, apareció una serpiente que le atacó, y que estuvo luchando largo tiempo con ella hasta que consiguió escapar y regresar junto a Apolo con la copa y el agua. Apolo no era tonto y enseguida se dió cuenta del engaño, y convirtió desde entonces al Cuervo en el ave que conocemos hoy en día: un ave negra como la mentira. Además, después de la comilona que se había dado, le condenó a estar en el cielo como constelación y siempre sediento, a tener la copa llena de agua justo al lado, y no poder beber de ella porque la serpiente le estaba acechando.

Éstas serían las constelaciones más características de la primavera, junto con las del mes pasado, por lo que ya tenéis trabajo para practicar, ahora que parece que el tiempo mejora.

Júpiter sigue brillante en Virgo, y, cada vez más bajo hacia el oeste, Marte va diciendo adiós, pero durante este mes podremos observar el planeta Saturno, que será mejor observable el próximo verano, aunque ahora es visible en la segunda parte de la noche.

Uno de los objetos que también podemos observar de forma sencilla, aunque en zonas alejadas de la contaminación lumínica, es el situado en la constelación de Cáncer. En el centro de la constelación hay dos estrellas que brillan algo más que el resto, y, a mitad de camino entre ellas y ligeramente a la derecha, encontramos a simple vista un objeto borroso, que con prismáticos se convierte en un precioso conjunto de estrellas, un cúmulo estelar abierto llamado “El Pesebre”. Es un conjunto de unas pocas decenas de estrellas, pero muy bonito en su conjunto.

Sin embargo, los objetos más destacados, y también los más complicados, son los más abundantes en esta época del año: las galaxias. Solamente destacar dos elementos, por ser relativamente fáciles de observar, teniendo en cuenta que es necesario utilizar telescopios de ya cierto tamaño. La primera se encuentra casi a mitad de camino entre las constelaciones de Virgo y Cuervo. Se denomina M104, aunque el nombre común es “Galaxia del Sombrero”, ya que aparece con la forma aproximada de un sombrero de tipo mejicano.

En la parte posterior de la constelación de Leo, cerca de lo que serían sus patas traseras, podemos encontrar un conjunto de tres galaxias conocido como el ‘Triplete de Leo’, formado por las galaxias M65, M66 y NGC 3628. Son algo menos brillantes que M104, especialmente la última de ellas, pero aún así, son un conjunto interesante para localizar y observar en estas noches de primavera.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario

Qué ver en el cielo durante el mes de abril

Jueves, 6 de Abril de 2017 Comments off
Constelación Osa Mayor

Constelación Osa Mayor

¡Comenzamos el mes de abril! Como siempre que comenzamos estación, durante el primer mes el cielo comparte constelaciones con la estación anterior, en este caso el invierno, por lo que, hacia el horizonte oeste, podemos ver por ejemplo parte de Orión, Tauro o Géminis.

Si comparamos las estrellas que podemos ver hacia el sur durante la primavera, con las que hemos visto durante los meses de invierno, veremos que hay diferencia en el brillo. Mientras que en invierno tenemos gran cantidad de estrellas, y una buena parte de ellas son bastante brillantes (tendremos constelaciones fáciles de identificar), durante la primavera también tenemos un buen puñado de ellas, pero la proporción de estrellas brillantes es baja, por lo que identificar las constelaciones características de esta estación nos puede resultar un poco más complicado (que no difícil).

La mejor forma de localizar las constelaciones primaverales, es tomar como referencia a nuestra vieja conocida, la Osa Mayor, o mejor dicho, la parte posterior de la osa, lo que sería la cola de la misma, o bien el mango de la sartén o el tiro del carro.

Las tres estrellas de la cola forman una curva que podemos continuar hacia abajo a la izquierda, hasta llegar a una estrella brillante de color anaranjado. Es Arturo, la estrella más brillante de la constelación del Pastor de Bueyes, también llamada El Boyero. Es una constelación de origen romano, en la que Arturo es el comienzo de las piernas, y hacia arriba, como una especie de cometa tradicional, estaría el resto del cuerpo con los brazos. Dado que es un pastor de bueyes, seguramente los bueyes no anden muy lejos… Efectivamente, los romanos veían los bueyes en las siete estrellas del carro de la Osa Mayor. El pastor cuidaba de los siete bueyes del cielo. Resulta que siete bueyes en latín, se dice septem (siete), triones (bueyes), por lo que esta parte del mundo donde se ven los “siete bueyes”, los “septem triones”, se conoce como hemisferio septentrional. Y el nombre de Arturo proviene, según algunos estudios, del griego ‘Arct Oroi’, que significa ‘el que guarda las osas’, ya que en la tradición griega, es el encargado de que las osas sigan persiguiéndose indefinidamente, manteniendo el movimiento de la esfera celeste.

Continuando la curva desde Arturo, llegamos a otra estrella brillante, no tanto como Arturo, aunque sí la más brillante de la zona. Se llama Espiga (Spica, en latín), y es la estrella principal de la constelación del zodiaco Virgo. Esta constelación, según algunas tradiciones, representaba a la diosa griega de la agricultura, Démeter, la diosa de la primavera. Sus estrellas principales como Espiga o Vindemiatrix, marcaban a los agricultores de la antigüedad algunas de las principales épocas de labor del campo. Es una de las constelaciones más extensas del cielo, como también lo es, si recordáis, la Osa Mayor.

Hacia la derecha de Virgo y algo hacia arriba, podemos ver, justo debajo de la Osa Mayor, una conjunto de estrellas relativamente brillantes, una parte de las cuales parece tener la forma de interrogante. Ese conjunto forma la constelación de Leo, el león de los trabajos de Hércules, el león del bosque de Nemea, al que nadie podía matar debido a su durísima piel y que aterrorizaba a los habitantes de la ciudad de Nemea. Hércules se enfrentó a la fiera sólo con la fuerza de sus brazos, y durante la lucha, consiguió agarrarle del cuello y le mató. Según la leyenda, Zeus colocó al león en el cielo para ser recordado por las generaciones siguientes. Entre sus estrellas destacan Régulo y Denébola. La primera significa ‘el pequeño rey’, y en las tradiciones medievales, su aparición en el cielo anunciaba el nacimiento de un rey. Por su parte Denébola significa ‘la cola del león’.

Por otra parte, este mes tenemos cinco planetas visibles en el cielo durante la noche. Al atardecer y hacia el oeste, podemos observar al escurridizo planeta Mercurio, sin levantar demasiado sobre el horizonte. Más alto y hacia la izquierda, podremos descubrir el leve brillo rojizo del lejano Marte. En la segunda mitad de la noche podremos descubrir al señor de los anillos, el hermoso Saturno; mientras que al amanecer, nos da los buenos días el brillante lucero del alba, Venus. Pero desde el anochecer y durante la mayor parte de la noche, podremos ver al magnífico planeta Júpiter, en la constelación de Virgo, especialmente brillante. Entre los días 7 y 8 de abril se va a situar en oposición, por lo que será un buen momento para observar detalles de su atmósfera como las bandas de nubes o la Gran Mancha Roja.

Además, el día 22 tendremos el máximo de la lluvia de estrellas de las Líridas, que aunque no se presenta con una actividad especialmente alta (unos 18 meteoros/hora), suelen ser rápidos y brillantes.

En mayo os contaremos más cosas de otras constelaciones primaverales que también se pueden ver.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Charla ‘Ciencia, pseudociencia y medios de comunicación’

Martes, 4 de Abril de 2017 Comments off
Manuel Toharia durante su charla

Manuel Toharia durante su charla

El conocido divulgador Manuel Toharia fue el encargado de cerrar el VII ciclo ‘Increíble… pero falso ‘ con su charla ‘Ciencia, pseudociencia y medios de comunicación. Una iniciativa realizada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

Etimológicamente, escaleno significa desviado o torcido. Una característica con la que el ponente define, en ocasiones,  “la relación mixta que se establece entre lo que cuentan los medios de comunicación sobre cuestiones científicas y pseudocientíficas, sin discriminar bien lo que son las unas y las otras”.

Ante esto, Manuel Toharia califica de  “preocupante” la aparición en las teles y radios públicas de personajes como “el doctor Rosado, que aplastaba cigarrillos encendidos a los ahogados para revivirlos, Txumari Alfaro y la botica de su abuela o Mariló Montero con sus declaraciones sobre la curación del cáncer”.

En esta charla, el ponente analiza algunos de estos casos, junto con la publicación de noticias relacionadas con “ovnis o drogas mágicas anti-cáncer, entre otros aspectos”.

 

 

Charla ‘Las cifras no mienten, pero los mentirosos también usan cifras’

Miércoles, 29 de Marzo de 2017 Comments off
José María Marbán, durante la charla

José María Marbán, durante la charla

Charla  incluida en el VII ciclo ‘Increíble… pero falso’, iniciativa desarrollada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

En ella, José María Marbán, doctor en Matemáticas y profesor titular en la Facultad de Educación y Trabajo Social de la Universidad de Valladolid, fue el encargado de impartir esta charla que pretendió “sentar a la mesa esas cifras que nos acompañan desde la más tierna infancia y darlas a conocer de cerca para reconocer su inocencia, injustamente ignorada cuando son manipuladas con oscuros intereses o, sencillamente, malinterpretadas”.

El ponente jugó con estas cifras como “lenguaje para comprender el mundo, como herramientas que nos abren la puerta a muchas y apasionantes obras, como lentes que nos hacen ver que la realidad a veces no es lo que parece ser, como parte de un sentido más y como puerta a la imaginación y a la ficción “ . Todo ello relacionado con anécdotas históricas, errores, intuición, modelos, falacias y paradojas.

Una interesante charla de la que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

 

Charla ‘Amenazas del cielo’

Martes, 14 de Marzo de 2017 Comments off
Verónica Casanova durante la charla 'Amenazas del cielo

Verónica Casanova durante la charla ‘Amenazas del cielo

‘Amenazas del cielo’ fue la primera de las charlas del VII ciclo ‘Increíble.. pero falso’. Una iniciativa, desarrollada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid, que intenta desmontar, siempre desde el punto de vista científico, falsas creencias que circulan entre la sociedad.

Verónica Casanova, del Grupo Universitario de Astronomía- Sociedad Astronómica Syrma, fue la encargada de abrir el ciclo.  

Según la ponente “la contemplación del cielo ha sido siempre un rasgo característico de todas las culturas”. Nuestros ancestros buscaron entre las estrellas las respuestas a muchas de las preguntas planteadas por la humanidad, lo que provocó que “los miedos se trasladaran a la bóveda celeste” y se creyera que “fenómenos como eclipses o alineaciones planetarias se consideraran, durante la mayor parte de la historia de la civilización, eventos que anunciaban catástrofes inminentes”.

¿Estamos realmente libres de las amenazas del cielo? ¿Cuáles son estos peligros y qué podemos hacer para prevenirlos?

Aunque la Ciencia haya logrado ya explicar estos acontecimientos con sólidas teorías, desvinculándolos de toda idea catastrofista, estas creencias han perdurado hasta nuestros días. Ante esto, la ponente explica que Internet  ofrece “información sobre estas posibles amenazas, pero lo que realmente abunda es la desinformación sobre las mismas que conduce a ideas equivocadas y erróneas”.

Una interesante charla de la que os dejamos el audio.

 

Qué observar en el cielo durante el mes de febrero

Jueves, 9 de Febrero de 2017 Comments off

Ya se acabó el primer mes del año, la temida ‘cuesta de enero’… Ahora queda la ‘cuesta de febrero’. ¿Pesimista? No, pero viendo las nubes….

En cualquier caso, en este mes ya podemos empezar a disfrutar de días cada vez más largos, y tendremos de media unas trece horas de noche. Para los que observamos el cielo, también se nos acortan las horas de observación, así que… ¡a aprovechar el tiempo!

Júpiter es visible durante la segunda mitad de la noche en la constelación de Virgo. Ya sabéis que con instrumentos más o menos sencillos podremos observar sus cuatro satélites principales, una bonita recompensa a la paciencia… Por otra parte, después del atardecer, podremos observar los planetas Venus, especialmente brillante, y Marte, muy poco brillante pero con su característico color rojizo.

Carta celeste de la constelación de los Gemelos en la que aparecen sus principales estrellas. / Wikipedia

Carta celeste de la constelación de los Gemelos en la que aparecen sus principales estrellas. / Wikipedia

Entre las constelaciones de invierno, todavía nos queda por hablar de los Gemelos, Géminis, una constelación muy sencilla de localizar. Siguiendo la línea que forma el cuerno más recto de la constelación de Tauro, llegamos a dos estrellas brillantes (se localizan con facilidad), Cástor y Pollux, cuyo brillo puede parecer similar, aunque una observación más paciente nos deja claro cuál es la más brillante (Pollux), y cuál es menos (Cástor).

En el mito griego eran hijos de la misma madre, Leda, y de diferente padre. Cástor era hijo de Tíndaro, y Pollux de Zeus, y por tanto, inmortal. La leyenda nos cuenta que Zeus se enamoró de Leda, embarazada de Cástor, y para seducirla se convirtió en cisne. Leda puso un huevo del que nacieron los gemelos. Fueron parte de la tripulación de Jasón, los famosos Argonautas, y participaron en varias hazañas. En una pelea con sus primos, Cástor muere de un lanzazo. Muy apenado, Pollux no quiere dejar partir a sus hermano hacia el inframundo, lugar al que viajaban las almas de los muertos, por lo que Zeus se ve obligado a llegar a un trato con su hermano Hades, dios del inframundo. La mitad del año estarían en el Olimpo (visibles en el cielo), y la otra mitad en el inframundo.

Entre las curiosidades astronómicas para observar, tenemos varias. Cástor es una estrella múltiple (tres estrellas girando unas en torno a otras) compuesta por seis componentes, de las que se pueden ver dos con facilidad, y el resto sólo con telescopios más potentes. Pollux, por su parte, es una estrella de tipo gigante naranja, a tan sólo 36 años/luz de nuestro sistema solar, lo que la convierte en la estrella de éste tipo más cercana a nosotros.

La estrella delta Geminorum (llamada Wasat, en árabe), es un sistema doble compuesto por una estrella anaranjada y otra amarilla, visibles con pequeños telescopios.

El cúmulo abierto (grupo de estrellas disperso) llamado M35, visible con prismáticos, o el cúmulo NGC 2158, cerca del anterior, también son fácilmente observables. Éste último contiene unas 10.000 estrellas, con lo que puede ser un buen objetivo con pequeños telescopios.

También podemos observar una nebulosa, cuando menos curiosa. Se llama NGC 2392, y se conoce popularmente como la “Nebulosa del Esquimal”, ya que en las imágenes fotográficas aparece como una cara cubierta con una capucha peluda, como la utilizada por los inuit. Por telescopio podremos llegar a intuir parte de la forma de la nebulosa. Se trata de una nebulosa planetaria, es decir, una envoltura brillante de plasma y gas ionizado que expulsan las estrellas en las fases finales de su vida. El nombre de “nebulosa planetaria”, viene del siglo XVIII, cuando los astrónomos de la época observaban el cielo, y vieron este tipo de objetos que se asemejaban en forma a los planetas gigantes que veían por el telescopio.

Otros objetos interesantes pueden ser:

  • M41: cúmulo abierto situado en el Can Mayor, y que fué observado, según consta en escritos, por Aristóteles en el año 325 a.C.
  • NGC 2244: cúmulo abierto situado en la constelación del Unicornio ( a la altura del cinturón de Orión y a la izquierda de la constelación), rodeado por la nebulosa Roseta (NGC 2237), donde se han formado las estrellas del cúmulo. Prismáticos y telescopio, respectivamente.
  • Las Pléyades, en la constelación de Tauro. Visible a simple vista, y muy recomendable de observar con prismáticos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Cielos despejado y buena observación.

Planetario.

Charla ‘Alergia y sensibilización alimentaria, y el caso particular del gluten’

Lunes, 5 de Diciembre de 2016 Comments off

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Qué observar en el cielo el mes de diciembre

Viernes, 2 de Diciembre de 2016 Comments off

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda poco para el invierno, que comenzará el 21 de diciembre a las 11:44 h, terminando el 20 de marzo de 2017, cuando de comienzo la primavera. Por tanto este invierno durará 88 días y 23 horas.

¡No perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de primeros de mes, o durante alguno de los fines de semana de diciembre, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación astronómica es realmente magnífica. Veréis brillar más las estrellas, observareis más cantidad de ellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables.

A primeros de mes podemos todavía observar las constelaciones del pasado mes (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos apreciar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales.

Figura de Orión

Figura de Orión

De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante. La forma más sencilla de reconocer esta constelación comienza por tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como ‘las tres Marías’, porque siempre están juntas. Forman la parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla, parecida a un diábolo y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba, podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante: las dos brillantes serían los hombros, las ‘tres Marías’ formarían el cinturón de su ropa, y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado ‘puñal de Orión’ o ‘espada de Orión’, y será un buen lugar para observar.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

Objeto M42

Objeto M42

En cuanto a los planetas, Venus se encuentra, como ya sabéis, como el ‘lucero de la tarde’, siendo visible hacia el suroeste durante las primeras horas del atardecer, aunque podremos comprobar cómo va tomando altura con el paso de los días. Durante casi todo el mes estará acompañado en el cielo por Mercurio, si bien se verá más bajo sobre el horizonte y con algo de dificultad. En Navidad ya no será visible. Más hacia el sur y con el cielo oscuro, podremos ver un cada vez más diminuto Marte, alejándose de nosotros y moviéndose durante este mes entre las constelaciones de Capricornio y Acuario. Por su parte Júpiter es el ‘lucero del alba’, destacando en el cielo a primeras horas de la mañana, y viéndose cada noche antes según pasan las fechas.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos, y después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión (ya que en la constelación hay algunas nebulosas más), con el nombre oficial de M42. Además se trata de un fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas ‘nacen’. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, y podamos disfrutar de este último mes del año observando el cielo. Que no os asuste el frío, que en este caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que ‘cuanto más tiemblen las estrellas, mayor será la helada’, y no falla.

Consejos: si salís al campo, llevad siempre algo más de ropa de la que creáis que necesitareis, una manta, un termo con bebida caliente (mejor chocolate o café), frutos secos y chocolate. De esta forma, disfrutaréis más de la observación. Y si estáis acompañados, mejor.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos a nuestro correo electrónico: planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Charla ‘Impactos de asteroides y el fin de los dinosaurios’

Lunes, 21 de Noviembre de 2016 Comments off
Josep María Trigo durante la charla 'Impactos de asteroides y el fin de los dinosaurios'

Josep María Trigo durante la charla ‘Impactos de asteroides y el fin de los dinosaurios’

El Auditorio del Museo de la Ciencia de Valladolid acogió el jueves 17 noviembre la charla ‘Impactos de asteroides y el fin de los dinosaurios’. Una conferencia incluida en el ciclo ‘Qué sabemos de…’ -organizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Museo de la Ciencia- que corrió a cargo del doctor en Ciencias Físicas, Josep María Trigo Rodríguez.
Nuestra existencia está íntimamente ligada al planeta Tierra y se hace difícil pensar que algún fenómeno cósmico pueda alterar la biosfera poniendo en jaque a la humanidad. Sin embargo, según el ponente “somos una especie algo incauta pues nos basamos en buena medida en nuestra experiencia vital y en la historia escrita, ciertamente breve y sesgada”.

Afortunadamente, el estudio de asteroides y cometas arroja nueva luz sobre los peligros que acechan a la Tierra. Astrofísica, geología y paleontología se unen en un campo bastante desconocido que revela, sin lugar a dudas, que los impactos con asteroides han ejercido un importante papel en la evolución de la vida en la Tierra.

La paleontología aporta pistas relevantes: pruebas de grandes extinciones y de que especies como los dinosaurios, que en su época también dominaron el mundo, ya no están aquí.

En esta línea, las estadísticas indican que el mayor peligro a medio plazo al que se enfrenta la supervivencia de nuestra especie es el impacto con un asteroide o cometa.

Ante esto, Josep María Trigo Rodríguez señala que “no podemos permanecer impasibles”, por lo que están proponiendo a la Agencia Europea del Espacio (ESA), la Misión de Impacto en un Asteroide (AIM) que pretende probar en el asteroide binario 65803 Didymos “nuestra capacidad actual para desviar asteroides y paliar futuros encuentros potencialmente peligrosos con estos objetos”.

Una interesantísima charla de la que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

 

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