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Qué observar en el cielo el mes de diciembre

Lunes, 4 de Diciembre de 2017 Sin comentarios

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda poco para el invierno, que comenzará el 21 de diciembre a las 17:27h (hora oficial), terminando el 20 de marzo de 2018, cuando dé comienzo la primavera. ¡Pues no perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de primeros de mes, o durante alguno de los fines de semana de este mes, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación astronómica es realmente magnífica. Veréis brillar más las estrellas, observareis más cantidad de ellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables.

Constelación de Orión vista desde el Hemisferio Sur

Constelación de Orión vista desde el Hemisferio Sur

A primeros de mes podemos todavía podemos observar las constelaciones del pasado mes (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos observar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales. De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante. La forma más sencilla de reconocer esta constelación es buscar tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como “las tres Marías”, porque siempre están juntas. Forman la parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla parecida a un  diábolo (usado para malabares), y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante; las dos brillantes serían los hombros; las “tres Marías” formarían el cinturón de su ropa; y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente  menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja, sin embargo. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado ‘puñal de Orión’ o ‘espada de Orión’, y será un buen lugar para observar.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, y es una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

En cuanto a los planetas, Venus va a desaparecer del cielo matutino para reaparecer el mes próximo al atardecer. Marte es visible cerca del amanecer en la constelación de Virgo, cerca de la estrella Spica, y cada día irá aproximándose al planeta Júpiter, quien aparecerá en el cielo sobre las 6:00 de la mañana. Cada día ambos irán ganando altura en el cielo.

Otro evento a destacar es la lluvia de estrellas de las Gemínidas, con el máximo el día 14. Tendremos Luna nueva, con lo que la visión, si el tiempo lo permite, será espectacular, ya que se espera una punta de 120 meteoros a la hora cerca del máximo.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos, que ya sabemos dónde está, y, después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión (ya que en la constelación hay algunas nebulosas más), o con el nombre oficial de M42. Además se trata de un fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas `nacen’. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, que llueva, que falta hace, cuando no estemos observando, y que podamos disfrutar de este último mes del año mirando al cielo. Que no os asuste el frío, que en este caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que ‘cuanto más  tiemblen las estrellas, mayor será la helada’, y no falla.

Consejos: si salís al campo, llevad siempre algo más de ropa de la que creáis que necesitareis, una manta, un termo con bebida caliente (mejor chocolate o café, pero vale cualquier cosa), frutos secos y chocolate. De esta forma, disfrutaréis más de la observación. Y si estáis acompañados, mejor.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos a nuestro correo electrónico: planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

 

Qué observar en el cielo durante el mes de noviembre

Viernes, 10 de Noviembre de 2017 Comments off
Imagen compuesta en color de las Pléyades del Digitized Sky Survey./ Wikimedia

Imagen compuesta en color de las Pléyades del Digitized Sky Survey./ Wikimedia

Poco a poco vamos llegando al final de un año más, nos llega el frío y buenas observaciones. Más ropa, comida caliente, bebidas calientes… Pero la ventaja es que, por ejemplo, el frío nocturno nos permite disfrutar de un cielo más definido y de una ligeramente mayor cantidad de estrellas.

Como ya comentábamos el mes pasado, durante el otoño, el conjunto de constelaciones que sin duda acaparan nuestra atención por su facilidad de observación, son las que constituyen el mito de Casiopea . Aunque estamos seguros de que eso ya lo sabíais…

Ya el mes pasado hablábamos de algunos objetos fácilmente localizables y observables en el cielo. Este mes añadiremos alguno más.

Durante las primeras horas de la mañana, un poco antes del amanecer, podremos observar hacia el Este el planeta Júpiter, brillante en el cielo, junto con el planeta Venus, que cada día a la misma hora veremos más bajo en el cielo, dentro de la constelación de Virgo. Un rato antes pero también cerca del alba, el planeta Marte, también en Virgo, aparece no demasiado brillante y con su característico color rojizo. Venus y Júpiter estarán tan cercanos aparentemente en el cielo el día 13 que será complicado poder diferenciarlos a simple vista.

Pasada la medianoche del día 17, podremos observar también el máximo de la lluvia de estrellas de las Leónidas. Aunque el THZ previsto no supere las 15 fugaces/hora, suele ser un evento que merece la pena, y este año nos coincide con Luna nueva, por lo que la observación será bastante buena, si el tiempo lo permite.

En cuanto a otros objetos sencillos, podemos destacar las Pléyades, justo a los pies de Perseo. Es un conjunto realmente bonito a simple vista y con prismáticos. Podéis realizar una prueba de visión: localizad las Pléyades y contad las estrellas que veis. Así podréis saber cómo andáis de vista. El mes que viene os contamos cómo comprobarlo. También podéis utilizar para experimentar la doble de la cola de la Osa Mayor, Mizar, que tiene una débil compañera llamada Alcor que sólo se puede ver por aquellos con buena vista, o usando prismáticos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Qué ver en el cielo el mes de septiembre

Miércoles, 6 de Septiembre de 2017 Comments off

Durante el mes de septiembre, la observación del cielo no presenta grandes cambios con respecto al final de agosto. Saturno sólo es visible durante la primera mitad de la noche, dentro de la constelación de Ofiuco, mientras que Júpiter, muy bajo en el horizonte oeste, será visible poco tiempo después del anochecer, por lo que deberemos darnos prisa si queremos observarlo. El inicio de la mañana estará dominado por el planeta Venus, brillante en el cielo, mientras que Marte, asoma tímidamente en el cielo poco antes de salir el Sol.

A primera hora de la noche, la visión de la Vía Láctea nos abre el apetito observacional. Si recordamos cómo utilizar este elemento como referencia, podremos encontrar las constelaciones de verano más destacadas (recordar las efemérides de agosto).

Comparación de tamaños entre Antares, Arturo y el Sol.

Comparación de tamaños entre Antares, Arturo y el Sol.

Se da la curiosidad de que Antares recibe su nombre precisamente de Marte, ya que Antares proviene del griego “anti Ares”, el rival de Ares (Marte para los antiguos griegos), debido a su brillo y color. Antares es una estrella de tipo súpergigante y de color rojo, un color y brillo que a los antiguos griegos les pareció que quería rivalizar con Ares, de ahí su nombre.

Este mes, hay que recordar, que cambiamos de estación: dejamos atrás este verano tan peculiar en muchos aspectos, en cuanto a lo climatológico, y comenzamos el otoño el día 22 a las 22:01:49, hora peninsular.

También podemos empezar a localizar, no sin cierta dificultad debido a su escaso brillo, algunas de las constelaciones otoñales, como son por ejemplo, Capricornio o Acuario. Podemos ayudarnos para su localización, a partir del ya conocido Triángulo de Verano, y de la fácilmente identificable constelación de Pegaso. En el espacio entre estos dos conjuntos de constelaciones, y hacia el horizonte, se pueden localizar, siempre que estemos en zonas oscuras, alejados de zonas iluminadas.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

 

Planetario.

Qué ver en el cielo durante el mes de agosto

Lunes, 7 de Agosto de 2017 Comments off
Aspecto del firmamento durante agosto, con el Triángulo de verano. / Wikimedia

Aspecto del firmamento durante agosto, con el Triángulo de verano. / Wikimedia

Durante el mes de agosto, el triángulo de verano se localiza sin ningún problema en la parte más alta del cielo, donde, recordamos, se puede observar la preciosa estrella doble Albireo (constelación del Cisne). Además, si nos encontramos en un lugar oscuro, o al menos todo lo oscuro que podamos, podemos observar la siempre majestuosa Vía Láctea atravesando por la mitad este triángulo.

Por su parte, Saturno se encuentra cerca de las tres estrellas que forman la cabeza de Escorpio, hacia la izquierda. Su brillo hace fácil su localización y nos muestra sus anillos fácilmente observables. Mientras, a la derecha de la misma, encontramos el brillo anaranjado de Marte, cada noche perdiendo brillo poco a poco. Podremos ver, durante las próximas semanas, cómo atraviesa la cabeza del Escorpión y se sitúa cerca de la estrella principal, la gigante roja Antares.

Y cómo no, hacia el este ya podemos comenzar a observar algunas de las principales constelaciones del otoño: Capricornio, Acuario, el gran cuadrado de Pegaso escoltado por Piscis, la constelación de Andrómeda, que contiene una de las joyas del cielo, la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a nosotros y la única visible a simple vista en esta parte norte del mundo.

También tenemos el máximo de la lluvia de estrellas más conocida, seguramente, las Perseidas, también llamadas “Lágrimas de San Lorenzo”, por coincidir con la festividad del santo. El momento del máximo será entre los días 12 al 14 de agosto, aunque la noche anterior y posterior también serán buenas. Se estima, siempre con mucha prudencia, que en el momento del máximo, la THZ, es decir, el número de estrellas fugaces que se podrá observar en una hora en condiciones ideales, estará en torno a las 100, aunque este número siempre varía en función de una serie de condiciones: lugar de observación, condiciones atmosféricas, humedad, etc.

Este año tendremos la Luna en cuarto creciente, por lo que estará visible durante la primera hora de la noche. Esta lluvia de estrellas, como todas, está provocada por un cometa, en este caso el Swift-Tuttle. Al acercarse al Sol van dejando un rastro de desperdicios (fragmentos) que cuando la Tierra lo atraviesa, son atraídos por ésta y penetran en la atmósfera a gran velocidad, se desintegran y forman las estrellas fugaces. Si conseguís realizar alguna fotografía de perseidas, enviádnoslas y las publicaremos en nuestra web.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Qué ver en el cielo durante el mes de mayo

Jueves, 4 de Mayo de 2017 Comments off

Hola a tod@s otra vez…

Dado que abril es supuestamente el mes de las lluvias, y que no ha llovido lo que debería ser normal, tendrá que llover en algún momento, como parece que está siendo en estos primeros días de mayo, luego veremos. Sin embargo, una parte importante de las cosechas se da por perdida (¿alguien sigue dudando del cambio climático?)

Constelación de Cáncer

Constelación de Cáncer

Por de pronto comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, asociada al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 8, unas pocas horas antes del amanecer, en más de treinta meteoros por hora (recordad, la famosa THZ). Hay que recordar que sólo sirven para condiciones ideales: zonas de cielo oscuro, sin Luna (se encuentra creciendo, por lo que algo molestará)… El máximo tendrá lugar el primer fin de semana del mes. ¡Atentos al cielo!

El pasado mes ya os comentamos algunas de las constelaciones que se pueden ver en primavera, así como sus leyendas. Vamos con alguna más.

Tomando como referencia la constelación de Leo, a la derecha de la misma podremos localizar un conjunto de cinco estrellas muy poco brillantes, que sólo se pueden observar en zonas oscuras y en noches sin Luna. Tiene la forma de una “Y” del revés, y representa la constelación zodiacal de Cáncer, el Cangrejo. La forma es muy sencilla. Hace referencia a Hércules y su mayor enemigo, la diosa Hera. Cuenta la leyenda que Hera buscaba siempre la forma de acabar con el héroe. Cuando Hércules se encontraba luchando contra la Hidra de Lerna, Hera, aprovechando que estaba Hércules ocupado, creó un cangrejo gigante para que acabara con él. Sin embargo, el héroe se las apañó para acabar con ambos. Para compensar de alguna forma el sacrificio del cangrejo, Hera le convirtió en constelación, pero como no quería que Zeus se enterase de lo que había hecho, la creó con estrellas poco brillantes para que pasara desapercibida entre las constelaciones creadas por Zeus.

Entre las tres constelaciones del zodíaco que ya conocemos, y el horizonte, tenemos tres constelaciones unidas por una historia: el Cuervo, la Copa y la Serpiente de Agua (Hydra). Cuentan que hace mucho tiempo, Apolo tenía como animal de compañía al Cuervo, un ave preciosa por aquel entonces. Un día, Apolo quiso hacer una ofrenda y encargó al Cuervo que cogiera la Copa y se fuera a por agua al río sagrado. El Cuervo fue a cumplir el encargo, pero por el camino se encontró una higuera con los frutos en su punto, así que decidió hacer una pausa y comer, pero como los cuervos son muy glotones, no paró hasta acabar con todos los frutos. Al terminar se dio cuenta del tremendo retraso que llevaba y rápidamente fue al río, cogió agua, una serpiente que había por allí, y regresó junto a Apolo, quien, lógicamente, le esperaba con un enfado monumental. Muy enojado preguntó al Cuervo el motivo del retraso, y el Cuervo, asustado, se inventó una historia. Le dijo que cogiendo agua en el río, apareció una serpiente que le atacó, y que estuvo luchando largo tiempo con ella hasta que consiguió escapar y regresar junto a Apolo con la copa y el agua. Apolo no era tonto y enseguida se dió cuenta del engaño, y convirtió desde entonces al Cuervo en el ave que conocemos hoy en día: un ave negra como la mentira. Además, después de la comilona que se había dado, le condenó a estar en el cielo como constelación y siempre sediento, a tener la copa llena de agua justo al lado, y no poder beber de ella porque la serpiente le estaba acechando.

Éstas serían las constelaciones más características de la primavera, junto con las del mes pasado, por lo que ya tenéis trabajo para practicar, ahora que parece que el tiempo mejora.

Júpiter sigue brillante en Virgo, y, cada vez más bajo hacia el oeste, Marte va diciendo adiós, pero durante este mes podremos observar el planeta Saturno, que será mejor observable el próximo verano, aunque ahora es visible en la segunda parte de la noche.

Uno de los objetos que también podemos observar de forma sencilla, aunque en zonas alejadas de la contaminación lumínica, es el situado en la constelación de Cáncer. En el centro de la constelación hay dos estrellas que brillan algo más que el resto, y, a mitad de camino entre ellas y ligeramente a la derecha, encontramos a simple vista un objeto borroso, que con prismáticos se convierte en un precioso conjunto de estrellas, un cúmulo estelar abierto llamado “El Pesebre”. Es un conjunto de unas pocas decenas de estrellas, pero muy bonito en su conjunto.

Sin embargo, los objetos más destacados, y también los más complicados, son los más abundantes en esta época del año: las galaxias. Solamente destacar dos elementos, por ser relativamente fáciles de observar, teniendo en cuenta que es necesario utilizar telescopios de ya cierto tamaño. La primera se encuentra casi a mitad de camino entre las constelaciones de Virgo y Cuervo. Se denomina M104, aunque el nombre común es “Galaxia del Sombrero”, ya que aparece con la forma aproximada de un sombrero de tipo mejicano.

En la parte posterior de la constelación de Leo, cerca de lo que serían sus patas traseras, podemos encontrar un conjunto de tres galaxias conocido como el ‘Triplete de Leo’, formado por las galaxias M65, M66 y NGC 3628. Son algo menos brillantes que M104, especialmente la última de ellas, pero aún así, son un conjunto interesante para localizar y observar en estas noches de primavera.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Qué ver en el cielo durante el mes de abril

Jueves, 6 de Abril de 2017 Comments off
Constelación Osa Mayor

Constelación Osa Mayor

¡Comenzamos el mes de abril! Como siempre que comenzamos estación, durante el primer mes el cielo comparte constelaciones con la estación anterior, en este caso el invierno, por lo que, hacia el horizonte oeste, podemos ver por ejemplo parte de Orión, Tauro o Géminis.

Si comparamos las estrellas que podemos ver hacia el sur durante la primavera, con las que hemos visto durante los meses de invierno, veremos que hay diferencia en el brillo. Mientras que en invierno tenemos gran cantidad de estrellas, y una buena parte de ellas son bastante brillantes (tendremos constelaciones fáciles de identificar), durante la primavera también tenemos un buen puñado de ellas, pero la proporción de estrellas brillantes es baja, por lo que identificar las constelaciones características de esta estación nos puede resultar un poco más complicado (que no difícil).

La mejor forma de localizar las constelaciones primaverales, es tomar como referencia a nuestra vieja conocida, la Osa Mayor, o mejor dicho, la parte posterior de la osa, lo que sería la cola de la misma, o bien el mango de la sartén o el tiro del carro.

Las tres estrellas de la cola forman una curva que podemos continuar hacia abajo a la izquierda, hasta llegar a una estrella brillante de color anaranjado. Es Arturo, la estrella más brillante de la constelación del Pastor de Bueyes, también llamada El Boyero. Es una constelación de origen romano, en la que Arturo es el comienzo de las piernas, y hacia arriba, como una especie de cometa tradicional, estaría el resto del cuerpo con los brazos. Dado que es un pastor de bueyes, seguramente los bueyes no anden muy lejos… Efectivamente, los romanos veían los bueyes en las siete estrellas del carro de la Osa Mayor. El pastor cuidaba de los siete bueyes del cielo. Resulta que siete bueyes en latín, se dice septem (siete), triones (bueyes), por lo que esta parte del mundo donde se ven los “siete bueyes”, los “septem triones”, se conoce como hemisferio septentrional. Y el nombre de Arturo proviene, según algunos estudios, del griego ‘Arct Oroi’, que significa ‘el que guarda las osas’, ya que en la tradición griega, es el encargado de que las osas sigan persiguiéndose indefinidamente, manteniendo el movimiento de la esfera celeste.

Continuando la curva desde Arturo, llegamos a otra estrella brillante, no tanto como Arturo, aunque sí la más brillante de la zona. Se llama Espiga (Spica, en latín), y es la estrella principal de la constelación del zodiaco Virgo. Esta constelación, según algunas tradiciones, representaba a la diosa griega de la agricultura, Démeter, la diosa de la primavera. Sus estrellas principales como Espiga o Vindemiatrix, marcaban a los agricultores de la antigüedad algunas de las principales épocas de labor del campo. Es una de las constelaciones más extensas del cielo, como también lo es, si recordáis, la Osa Mayor.

Hacia la derecha de Virgo y algo hacia arriba, podemos ver, justo debajo de la Osa Mayor, una conjunto de estrellas relativamente brillantes, una parte de las cuales parece tener la forma de interrogante. Ese conjunto forma la constelación de Leo, el león de los trabajos de Hércules, el león del bosque de Nemea, al que nadie podía matar debido a su durísima piel y que aterrorizaba a los habitantes de la ciudad de Nemea. Hércules se enfrentó a la fiera sólo con la fuerza de sus brazos, y durante la lucha, consiguió agarrarle del cuello y le mató. Según la leyenda, Zeus colocó al león en el cielo para ser recordado por las generaciones siguientes. Entre sus estrellas destacan Régulo y Denébola. La primera significa ‘el pequeño rey’, y en las tradiciones medievales, su aparición en el cielo anunciaba el nacimiento de un rey. Por su parte Denébola significa ‘la cola del león’.

Por otra parte, este mes tenemos cinco planetas visibles en el cielo durante la noche. Al atardecer y hacia el oeste, podemos observar al escurridizo planeta Mercurio, sin levantar demasiado sobre el horizonte. Más alto y hacia la izquierda, podremos descubrir el leve brillo rojizo del lejano Marte. En la segunda mitad de la noche podremos descubrir al señor de los anillos, el hermoso Saturno; mientras que al amanecer, nos da los buenos días el brillante lucero del alba, Venus. Pero desde el anochecer y durante la mayor parte de la noche, podremos ver al magnífico planeta Júpiter, en la constelación de Virgo, especialmente brillante. Entre los días 7 y 8 de abril se va a situar en oposición, por lo que será un buen momento para observar detalles de su atmósfera como las bandas de nubes o la Gran Mancha Roja.

Además, el día 22 tendremos el máximo de la lluvia de estrellas de las Líridas, que aunque no se presenta con una actividad especialmente alta (unos 18 meteoros/hora), suelen ser rápidos y brillantes.

En mayo os contaremos más cosas de otras constelaciones primaverales que también se pueden ver.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Qué observar en el cielo durante el mes de febrero

Jueves, 9 de Febrero de 2017 Comments off

Ya se acabó el primer mes del año, la temida ‘cuesta de enero’… Ahora queda la ‘cuesta de febrero’. ¿Pesimista? No, pero viendo las nubes….

En cualquier caso, en este mes ya podemos empezar a disfrutar de días cada vez más largos, y tendremos de media unas trece horas de noche. Para los que observamos el cielo, también se nos acortan las horas de observación, así que… ¡a aprovechar el tiempo!

Júpiter es visible durante la segunda mitad de la noche en la constelación de Virgo. Ya sabéis que con instrumentos más o menos sencillos podremos observar sus cuatro satélites principales, una bonita recompensa a la paciencia… Por otra parte, después del atardecer, podremos observar los planetas Venus, especialmente brillante, y Marte, muy poco brillante pero con su característico color rojizo.

Carta celeste de la constelación de los Gemelos en la que aparecen sus principales estrellas. / Wikipedia

Carta celeste de la constelación de los Gemelos en la que aparecen sus principales estrellas. / Wikipedia

Entre las constelaciones de invierno, todavía nos queda por hablar de los Gemelos, Géminis, una constelación muy sencilla de localizar. Siguiendo la línea que forma el cuerno más recto de la constelación de Tauro, llegamos a dos estrellas brillantes (se localizan con facilidad), Cástor y Pollux, cuyo brillo puede parecer similar, aunque una observación más paciente nos deja claro cuál es la más brillante (Pollux), y cuál es menos (Cástor).

En el mito griego eran hijos de la misma madre, Leda, y de diferente padre. Cástor era hijo de Tíndaro, y Pollux de Zeus, y por tanto, inmortal. La leyenda nos cuenta que Zeus se enamoró de Leda, embarazada de Cástor, y para seducirla se convirtió en cisne. Leda puso un huevo del que nacieron los gemelos. Fueron parte de la tripulación de Jasón, los famosos Argonautas, y participaron en varias hazañas. En una pelea con sus primos, Cástor muere de un lanzazo. Muy apenado, Pollux no quiere dejar partir a sus hermano hacia el inframundo, lugar al que viajaban las almas de los muertos, por lo que Zeus se ve obligado a llegar a un trato con su hermano Hades, dios del inframundo. La mitad del año estarían en el Olimpo (visibles en el cielo), y la otra mitad en el inframundo.

Entre las curiosidades astronómicas para observar, tenemos varias. Cástor es una estrella múltiple (tres estrellas girando unas en torno a otras) compuesta por seis componentes, de las que se pueden ver dos con facilidad, y el resto sólo con telescopios más potentes. Pollux, por su parte, es una estrella de tipo gigante naranja, a tan sólo 36 años/luz de nuestro sistema solar, lo que la convierte en la estrella de éste tipo más cercana a nosotros.

La estrella delta Geminorum (llamada Wasat, en árabe), es un sistema doble compuesto por una estrella anaranjada y otra amarilla, visibles con pequeños telescopios.

El cúmulo abierto (grupo de estrellas disperso) llamado M35, visible con prismáticos, o el cúmulo NGC 2158, cerca del anterior, también son fácilmente observables. Éste último contiene unas 10.000 estrellas, con lo que puede ser un buen objetivo con pequeños telescopios.

También podemos observar una nebulosa, cuando menos curiosa. Se llama NGC 2392, y se conoce popularmente como la “Nebulosa del Esquimal”, ya que en las imágenes fotográficas aparece como una cara cubierta con una capucha peluda, como la utilizada por los inuit. Por telescopio podremos llegar a intuir parte de la forma de la nebulosa. Se trata de una nebulosa planetaria, es decir, una envoltura brillante de plasma y gas ionizado que expulsan las estrellas en las fases finales de su vida. El nombre de “nebulosa planetaria”, viene del siglo XVIII, cuando los astrónomos de la época observaban el cielo, y vieron este tipo de objetos que se asemejaban en forma a los planetas gigantes que veían por el telescopio.

Otros objetos interesantes pueden ser:

  • M41: cúmulo abierto situado en el Can Mayor, y que fué observado, según consta en escritos, por Aristóteles en el año 325 a.C.
  • NGC 2244: cúmulo abierto situado en la constelación del Unicornio ( a la altura del cinturón de Orión y a la izquierda de la constelación), rodeado por la nebulosa Roseta (NGC 2237), donde se han formado las estrellas del cúmulo. Prismáticos y telescopio, respectivamente.
  • Las Pléyades, en la constelación de Tauro. Visible a simple vista, y muy recomendable de observar con prismáticos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Cielos despejado y buena observación.

Planetario.

Qué observar en el cielo el mes de diciembre

Viernes, 2 de Diciembre de 2016 Comments off

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda poco para el invierno, que comenzará el 21 de diciembre a las 11:44 h, terminando el 20 de marzo de 2017, cuando de comienzo la primavera. Por tanto este invierno durará 88 días y 23 horas.

¡No perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de primeros de mes, o durante alguno de los fines de semana de diciembre, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación astronómica es realmente magnífica. Veréis brillar más las estrellas, observareis más cantidad de ellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables.

A primeros de mes podemos todavía observar las constelaciones del pasado mes (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos apreciar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales.

Figura de Orión

Figura de Orión

De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante. La forma más sencilla de reconocer esta constelación comienza por tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como ‘las tres Marías’, porque siempre están juntas. Forman la parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla, parecida a un diábolo y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba, podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante: las dos brillantes serían los hombros, las ‘tres Marías’ formarían el cinturón de su ropa, y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado ‘puñal de Orión’ o ‘espada de Orión’, y será un buen lugar para observar.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

Objeto M42

Objeto M42

En cuanto a los planetas, Venus se encuentra, como ya sabéis, como el ‘lucero de la tarde’, siendo visible hacia el suroeste durante las primeras horas del atardecer, aunque podremos comprobar cómo va tomando altura con el paso de los días. Durante casi todo el mes estará acompañado en el cielo por Mercurio, si bien se verá más bajo sobre el horizonte y con algo de dificultad. En Navidad ya no será visible. Más hacia el sur y con el cielo oscuro, podremos ver un cada vez más diminuto Marte, alejándose de nosotros y moviéndose durante este mes entre las constelaciones de Capricornio y Acuario. Por su parte Júpiter es el ‘lucero del alba’, destacando en el cielo a primeras horas de la mañana, y viéndose cada noche antes según pasan las fechas.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos, y después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión (ya que en la constelación hay algunas nebulosas más), con el nombre oficial de M42. Además se trata de un fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas ‘nacen’. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, y podamos disfrutar de este último mes del año observando el cielo. Que no os asuste el frío, que en este caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que ‘cuanto más tiemblen las estrellas, mayor será la helada’, y no falla.

Consejos: si salís al campo, llevad siempre algo más de ropa de la que creáis que necesitareis, una manta, un termo con bebida caliente (mejor chocolate o café), frutos secos y chocolate. De esta forma, disfrutaréis más de la observación. Y si estáis acompañados, mejor.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos a nuestro correo electrónico: planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Qué observar en el cielo durante el mes de agosto

Martes, 2 de Agosto de 2016 Comments off
Lluvia de estrellas 'Perseidas' (Wikipedia)

Lluvia de estrellas ‘Perseidas’ (Wikipedia)

Durante el mes de agosto, el triángulo de verano se localiza sin ningún problema en la parte más alta del cielo, donde, recordamos, se puede observar la preciosa estrella doble Albireo (constelación del Cisne). Además, si nos encontramos en un lugar oscuro, o al menos todo lo oscuro que podamos, podemos observar la siempre majestuosa Vía Láctea atravesando por la mitad este triángulo.
Por su parte, Saturno se encuentra cerca de las tres estrellas que forman la cabeza de Escorpio, hacia la izquierda. Su brillo hace fácil su localización y nos muestra sus anillos fácilmente observables. Mientras, a la derecha de la misma, encontramos el brillo anaranjado de Marte, cada noche perdiendo brillo poco a poco. Podremos ver, durante las próximas semanas, cómo atraviesa la cabeza del Escorpión y se sitúa cerca de la estrella principal, la gigante roja Antares.
Y cómo no, hacia el este ya podemos comenzar a observar algunas de las principales constelaciones del otoño: Capricornio, Acuario, el gran cuadrado de Pegaso escoltado por Piscis, la constelación de Andrómeda, que contiene una de las joyas del cielo, la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a nosotros y la única visible a simple vista en esta parte norte del mundo.
También tenemos el máximo de la lluvia de estrellas más conocida, seguramente, las Perseidas, también llamadas “Lágrimas de San Lorenzo”, por coincidir con la festividad del santo. El momento del máximo será la la noche del 11 al 12 de agosto, aunque la noche anterior y posterior también serán buenas. Se estima, siempre con mucha prudencia, que en el momento del máximo, la THZ, es decir, el número de estrellas fugaces que se podrá observar en una hora en condiciones ideales, estará en torno a las 100, aunque este número siempre varía en función de una serie de condiciones: lugar de observación, condiciones atmosféricas, humedad, etc. Este año tendremos la Luna en cuarto creciente, por lo que estará visible durante la primera hora de la noche.

Esta lluvia de estrellas, como todas, está provocada por un cometa, en este caso el Swift-Tuttle. Al acercarse al Sol van dejando un rastro de desperdicios (fragmentos) que cuando la Tierra lo atraviesa, son atraídos por ésta y penetran en la atmósfera a gran velocidad, se desintegran y forman las estrellas fugaces. Si conseguís realizar alguna fotografía de perseidas, enviádnoslas y las publicaremos en nuestro blog.
Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Qué observar en el cielo durante el mes de mayo

Viernes, 6 de Mayo de 2016 Comments off

 

Y por fin acabó el mes de abril, un tanto funesto para las observaciones, aunque muy beneficioso para el campo y los embalses. Evidentemente no se puede tener todo… Esperemos que se cumpla algo de lo que escribió Antonio Machado en su poema “A un olmo seco”, cuando decía aquéllo  de “con las aguas de abril y el sol de mayo…”, y que, efectivamente, tengamos días soleados y despejados para poder observar, ya que se nos amontonan las observaciones aunque lo cierto es que ya comienza un poco torcido…

Por de pronto comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, asociada al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 8 unas pocas horas antes del amanecer, en más de treinta meteoros por hora (recordad, la famosa THZ). Hay que recordar que sólo sirven para condiciones ideales: zonas de cielo oscuro, sin Luna (se encuentra creciendo, por lo que algo molestará)…

El pasado mes ya os comentamos algunas de las constelaciones que se pueden ver en primavera, así como sus leyendas. Vamos con alguna más.

Tomando como referencia la constelación de Leo, a la derecha de la misma podremos localizar un conjunto de cinco estrellas muy poco brillantes, que sólo se pueden observar en zonas oscuras y en noches sin Luna. Tiene la forma de una “Y” del revés, y representa la constelación zodiacal de Cáncer, el Cangrejo. La forma es muy sencilla. Hace referencia a Hércules y su mayor enemigo, la diosa Hera. Cuenta la leyenda que Hera buscaba siempre la forma de acabar con el héroe. Cuando Hércules se encontraba luchando contra la Hidra de Lerna, Hera, aprovechando que estaba Hércules ocupado, creó un cangrejo gigante para que acabara con él. Sin embargo, el héroe se las apañó para acabar con ambos. Para compensar de alguna forma el sacrificio del cangrejo, Hera le convirtió en constelación, pero como no quería que Zeus se enterase de lo que había hecho, la creó con estrellas poco brillantes para que pasara desapercibida entre las constelaciones creadas por Zeus.

Entre las tres constelaciones del zodíaco que ya conocemos, y el horizonte, tenemos tres constelaciones unidas por una historia: el Cuervo, la Copa y la Serpiente de Agua (Hydra). Cuentan que hace mucho tiempo, Apolo tenía como animal de compañía al Cuervo, un ave preciosa por aquel entonces. Un día, Apolo quiso hacer una ofrenda y encargó al Cuervo que cogiera la Copa y se fuera a por agua al río sagrado. El Cuervo fue a cumplir el encargo, pero por el camino se encontró una higuera con los frutos en su punto, así que decidió hacer una pausa y comer, pero como los cuervos son muy glotones, no paró hasta acabar con todos los frutos. Al terminar se dio cuenta del tremendo retraso que llevaba y rápidamente fue al río, cogió agua, una serpiente que había por allí, y regresó junto a Apolo, quien, lógicamente, le esperaba con un enfado monumental. Muy enojado preguntó al Cuervo el motivo del retraso, y el Cuervo, asustado, se inventó una historia. Le dijo que cogiendo agua en el río, apareció una serpiente que le atacó, y que estuvo luchando largo tiempo con ella hasta que consiguió escapar y regresar junto a Apolo con la copa y el agua. Apolo no era tonto y enseguida se dió cuenta del engaño, y convirtió desde entonces al Cuervo en el ave que conocemos hoy en día: un ave negra como la mentira. Además, después de la comilona que se había dado, le condenó a estar en el cielo como constelación y siempre sediento, a tener la copa llena de agua justo al lado, y no poder beber de ella porque la serpiente le estaba acechando.

Éstas serían las constelaciones más características de la primavera, junto con las del mes pasado, por lo que ya tenéis trabajo para practicar, ahora que parece que el tiempo mejora.

El mes pasado os comentábamos algunos objetos muy sencillos de observar: los planetas Júpiter, Marte y Mercurio.

Durante este mes tendremos además muchos días de observación del planeta Saturno, que será mejor observable el próximo verano.

Uno de los objetos que también podemos observar de forma sencilla, aunque en zonas alejadas de la contaminación lumínica, es el situado en la constelación de Cáncer. En el centro de la constelación hay dos estrellas que brillan algo más que el resto, y, a mitad de camino entre ellas y ligeramente a la derecha, encontramos a simple vista un objeto borroso, que con prismáticos se convierte en un precioso conjunto de estrellas, un cúmulo estelar abierto llamado “El Pesebre”. Es un conjunto de unas pocas decenas de estrellas, pero muy bonito en su conjunto.

Sin embargo, los objetos más destacados, y también los más complicados, son los más abundantes en esta época del año: las galaxias. El mes que viene hablaremos sobre ello. Solamente destacar dos elementos, por ser relativamente fáciles de observar, teniendo en cuenta que es necesario utilizar telescopios de ya cierto tamaño.

La primera se encuentra casi a mitad de camino entre las constelaciones de Virgo y Cuervo. Se denomina M104, aunque el nombre común es “Galaxia del Sombrero”, ya que aparece con la forma aproximada de un sombrero de tipo mejicano.

En la parte posterior de la constelación de Leo, cerca de lo que serían sus patas traseras, podemos encontrar un conjunto de tres galaxias conocido como el ‘Triplete de Leo’, formado por las galaxias M65, M66 y NGC 3628. Son algo menos brillantes que M104, especialmente la última de ellas, pero aún así, son un conjunto interesante para localizar y observar en estas noches de primavera.

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