Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Museo Ciencia Valladolid’

Una mirada hacia la colmena

Jueves, 2 de Agosto de 2018 Comments off

El avispón asiático, también conocido como Vespa velutina en el ámbito científico, es un himenóptero que suscita gran interés en la actualidad debido, en parte, a la creencia de tratarse de un animal muy peligroso.

Esta especie nativa del sureste asiático está catalogada como exótica invasora y, si bien es cierto que no hay que temer especialmente por la peligrosidad de su picadura, sí genera ciertos problemas ecológicos derivados de su presencia. Pero, ¿por qué es dañino el avispón asiático?

Por un lado, existe una problemática ecológica o de biodiversidad ya que esta especie depreda sobre la abeja europea (Apis mellifera) y otros insectos polinizadores.

Una segunda cuestión asociada a la anterior es el perjuicio económico que acarrea, dado que la actividad de las abejas autóctonas se ve afectada por la pérdida de individuos. Del mismo modo, el control de la plaga implica importantes costes a las administraciones regionales.

Finalmente existe un factor relacionado con la salud humana y es que, aunque no es particularmente peligrosa para el hombre, se han dado casos recientes de picadura de avispón asiático con fatales consecuencias para personas alérgicas. Por el contrario, para las personas no alérgicas la toxina inyectada no suele revestir más complicaciones que la generada por una avispa europea.

La introducción de especies exóticas invasoras (EEI) puede ser causada accidentalmente o producida por un acto intencionado, y en el caso de Vespa velutina su llegada a Europa se produjo de forma accidental hace ya más de una década.

En la actualidad, en España se distribuye principalmente por Galicia y País Vasco, habiendo cierta incidencia también en Asturias, Cantabria y Cataluña.

La alarma social que se ha generado a raíz de la llegada de esta especie invasora ha damnificado gravemente a nuestro avispón autóctono ya que la confusión entre ambas especies lleva consigo la destrucción de muchos nidos de Vespa crabro. Por ello se necesita una buena identificación.

Dado que ambas especies presentan un tamaño similar que oscila entre 17 y 32mm de longitud, para lograr distinguirlas nos podemos basar en su apariencia. El avispón invasor presenta el cuerpo de color marrón oscuro o negro con mínimos detalles amarillo-anaranjados. Las terminaciones de sus patas exhiben un color amarillo.

Por contraposición, el avispón autóctono Vespa crabro luce un color amarillo claro en la mayor parte de su cuerpo así como las patas marrones.

 

Vespa crabro vs Vespa velutina / Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Monceau et al., 2014

Vespa crabro vs Vespa velutina / Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Monceau et al., 2014

Otra forma de poder diferenciar ambos véspidos la encontramos en la ubicación y forma de los nidos. Mientras que el nido de V. velutina se encuentra normalmente en la parte alta de los árboles, el del avispón europeo suele estar construido en troncos huecos, cobertizos o incluso altillos de casas, pero nunca a tanta altura como la velutina. Asimismo, el tamaño del nido del avispón europeo suele ser más reducido que el del avispón asiático, pudiendo éste llegar a alcanzar hasta 1 metro de longitud y albergar varios miles de individuos.

 

Nido de Vespa velutina/ Nido de Vespa velutina/ Wikipedia. Francis Ithurburu.

Nido de Vespa velutina/ Nido de Vespa velutina/ Wikipedia. Francis Ithurburu.

A día de hoy existen numerosas campañas tanto de sensibilización como de captura y destrucción de nidos del avispón asiático, destacando especialmente en las comunidades más afectadas y anteriormente mencionadas. En dichos lugares resulta una prioridad la colocación de trampas para atrapar el mayor número de ejemplares, incluyendo las reinas.

En esta línea, uno de los objetivos de este artículo es mejorar el conocimiento de la especie para poder llevar a cabo medidas de control y gestión, minimizando los efectos sobre especies no objetivo como Vespa crabro.

 

Ángel de Prado Santos,
estudiante en prácticas en el Museo de la Ciencia procedente del
Grado de Biología de la Universidad de León

¿Qué observar en el cielo durante el mes de agosto?

Miércoles, 1 de Agosto de 2018 Comments off

Durante el mes de agosto, el triángulo de verano se localiza sin ningún problema en la parte más alta del cielo donde, recordamos, se puede observar la preciosa estrella doble Albireo (constelación del Cisne). Además, si nos encontramos en un lugar oscuro, o al menos todo lo oscuro que podamos, podemos observar la siempre majestuosa Vía Láctea, pasando por la mitad de este triángulo.

Lluvia de estrellas de Perseidas / Wikipedia: Brocken Inaglory

Lluvia de estrellas de Perseidas / Wikipedia: Brocken Inaglory

En cuanto a planetas, Venus es visible al atardecer hacia el Oeste e irá poco a poco declinando hacia el horizonte. Júpiter se sitúa en Libra, por lo que es fácilmente localizable. Saturno se encuentra por encima de las tres estrellas que forman la tapa de la tetera, en la constelación de Sagitario. Su brillo hace fácil su localización y nos muestra sus anillos fácilmente observables. Mientras, a la izquierda de éste, encontramos el brillo anaranjado de Marte, cada noche perdiendo brillo poco a poco, y quee se está alejando de la Tierra después de su máximo acercamiento el día 31 del mes pasado. Hasta el año 2035 no se repetirá un acercamiento similar. Podremos localizarlo en la constelación de Capricornio, cerca de Sagitario, realizando una parada aparente en el cielo.

Y cómo no, hacia el este ya podemos comenzar a observar algunas de las principales constelaciones del otoño: Capricornio, Acuario, el gran cuadrado de Pegaso escoltado por Piscis, la constelación de Andrómeda, que contiene una de las joyas del cielo, la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a nosotros y la única visible a simple vista en esta parte norte del mundo.

También tenemos el máximo de la lluvia de estrellas, seguramente más conocida: las Perseidas, también llamadas “Lágrimas de San Lorenzo”, por coincidir con la festividad del santo. El momento del máximo será entre los días 12 al 13 de agosto, aunque la noche anterior y posterior también serán buenas. Se estima, que, en el momento del máximo, la THZ, estará en torno a las 100 fugaces/hora, aunque este número siempre varía en función de una serie de condiciones: lugar de observación, condiciones atmosféricas, humedad, etc. Este año tendremos Luna nueva, por lo que las condiciones son ideales.

Esta lluvia de estrellas, como todas, está provocada por un cometa, en este caso el 109P/Swift-Tuttle. Al acercarse al Sol van dejando un rastro de desperdicios (fragmentos) que cuando la Tierra lo atraviesa, son atraídos por ésta y penetran en la atmósfera a gran velocidad, se desintegran y forman las estrellas fugaces. Si conseguís realizar alguna fotografía de perseidas, enviádnosla y ¡la publicaremos en nuestro  blog y redes sociales! 

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Cazadores aéreos, similares, pero no iguales

Miércoles, 1 de Agosto de 2018 Comments off

Los largos y calurosos días de verano no suelen ser buenos para la observación ornitológica. Al igual que las personas, las aves suelen limitar sus periodos de mayor actividad a las primeras y últimas horas de la jornada, cuando las temperaturas dan un respiro. Las golondrinas, aviones y vencejos son aves que solemos asociar al verano, ya que su vinculación a los núcleos de población y sus vuelos cercanos y constantes las hacen fácilmente reconocibles. Sin embargo, en muchas ocasiones el observador no avezado confunde estas especies, asignando el mismo nombre a las tres.

Para despejar dudas daremos unas sencillas pautas de observación.

La golondrina común y el avión común pertenecen a la misma familia, por lo que su morfología es similar. Sin embargo, las dos plumas externas de la cola (rectrices) son más largas en la golondrina dando el la impresión de poseer una profunda horquilla. En el avión común, la diferencia de tamaño entre las plumas externas y las centrales no es tan acusada, presentando la cola solamente una ligera escotadura. Esta característica hace que en algunas zonas reciba el nombre de colapez. La coloración también es diferente y mientras que la golondrina presenta todo el dorso de tonos azulados y garganta rojiza, el avión exhibe una mancha blanca muy visible en la base de la cola.

El vencejo común, por su parte, pertenece a un grupo bastante alejado genéticamente de las golondrinas. Sin embargo, al compartir hábitos alimenticios similares (todas se alimentan de insectos aéreos que capturan en vuelo), también comparten algunas similitudes morfológicas. Una observación detenida, aunque sea en vuelo, nos permitirá apreciar al vencejo común como un ave homogéneamente oscura, de largas alas en forma de hoz y cola muy corta. El vuelo es mucho más rápido y directo que el de las otras dos especies y, curiosidad, nunca se posa en cables, ramas, vigas, ni en el propio suelo, como si hacen la golondrina común y el avión común.

La nidificación también sirve para diferenciar estas especies de grandes voladoras, ya que el vencejo común no hace nidos de barro como las otras dos especies, utilizando generalmente huecos en fachadas y bajo tejas. La golondrina común construye nidos de barro en interiores (garajes, cuadras, porches, viejas habitaciones, etc.) y no los adhiere al techo, mientras que el avión común los ubica bajo aleros o extraplomos, los une al techo y solo deja una pequeña abertura para acceder.

 

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

Charla ‘CSI Luxor: ¿era la reina Nefertiti la madre de Tutankamon?’

Viernes, 20 de Julio de 2018 Comments off
Juan Antonio Belmonte durante su charla en el Auditorio del Museo

Juan Antonio Belmonte durante su charla en el Auditorio del Museo

De forma paralela a la exposición ‘Los Tesoros de Tutankamon’, el Museo de la Ciencia organizó la charla ‘CSI Luxor: ¿era la reina Nefertiti la madre de Tutankamon?’. Una conferencia a cargo de Juan Antonio Belmonte, astrofísico del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

¿Quién sucedió a Akhenaton? ¿Quién era Semenkhkare? ¿Era la misma persona que Neferneferuaton? ¿Era este gobernante una mujer o un varón? ¿Quién era Dakhamunzu, la reina egipcia que escribió al rey hitita  Suppiluliuma pidiéndole un hijo varón para hacerlo rey de Egipto a su lado? ¿Quién era el varón enterrado en la tumba KV55  del Valle de los Reyes? ¿De quién era hijo Tutankamon? ¿Era Akhenaton su padre? Y, lo más sugerente, ¿qué papel desempeñó Nefertiti en todo este enredo?

El final del periodo de Amarna es una de las épocas más controvertidas y, a la vez, más  fascinantes de la historia de Egipto. En la última década se han publicado varios trabajos sobre el tema, en los que se plantean hipótesis alternativas y, en general, excluyentes.

Además, recientemente el tema ha cobrado especial relevancia  por el supuesto hallazgo de cámaras  secretas en la tumba de Tutankamon que, según se afirma, podrían ser el lugar de último reposo de la legendaria reina Nefertiti.

En esta charla, Juan Antonio Belmonte mostró cómo haciendo uso de la astronomía, la arqueología (en particular la epigrafía) y la genética se puede encontrar una respuesta razonable a la mayoría de los enigmas planteados.

Un encuentro del que os dejamos el audio al completo.

 

Charla ‘Tengo unas Matemáticas… ¡Y no dudaré en usarlas!’

Miércoles, 23 de Mayo de 2018 Comments off
Clara Grima, matemática y divulgadora científica

Clara Grima, matemática y divulgadora científica

El Auditorio del Museo acogió el viernes 18 de mayo la charla participativa ‘Tengo unas Matemáticas… ¡Y no dudaré en usarlas!’. Un evento, organizado por el Aula de Cultura de El Norte de Castilla, a cargo de Clara Grima, profesora titular de Matemática Aplicada en la Universidad de Sevilla y divulgadora científica.

Aunque desde siempre fue así, es evidente que en pleno siglo XXI las matemáticas son la mano que mecen la cuna del progreso, aunque algunas veces no seamos capaces de intuirlas en las cosas que hacemos.

En esta línea, Clara Grima repasará algunos de los “superpoderes que nos otorgan las Matemáticas”.

Un interesante y animado encuentro del que os dejamos el audio para escuchar.

 

 

 

Relatos finalistas ‘Premio del público’ del concurso ‘la Ciencia y tú’

Viernes, 11 de Mayo de 2018 Comments off

#RELATO 1: ¿DE LETRAS O DE CIENCIAS?’


Seguramente la más compleja de las elecciones a las que me vi sometida en mi adolescencia fue esa dicotomía sempiterna que nos inculcaban desde la escuela; ser de letras o de ciencias. Esa bifurcación constituía un soliloquio shakesperiano, un ser o no ser, un he ahí la cuestión.

Sin duda en esa pubescencia me resultó mucho más sencillo elegir entre el guaperas con chupa de cuero y mirada felina o el interesante empollón de gafas redondas y cara de no haber roto un plato. Ninguno de los dos aceptó mi propiedad conmutativa y ninguno de esos sumandos alteró el producto de mi soledad. El resultado fue muy sencillo, un conjunto vacío hasta los 23 años.

Justamente con esa edad, siendo ya una mujer de letras puras y a punto de finalizar mi carrera de Filosofía apareciste tú y dejé de ser yo y mis circunstancias, para convertirme en las tuyas. Lo nuestro constituía una ecuación de segundo grado en donde yo fui siempre una constante y tú una variable rodeada de incógnitas.

Decidimos formar un polinomio, que a mí que seguía siendo muy poética, me gustaba porque rimaba con matrimonio. Tras pasar unos meses midiéndonos los perímetros de aquel círculo vicioso, decidiste salirte por la tangente y te alejaste de mí.

Ahora que ya han pasado unos años, no quiero oír hablar de matemáticas bajo ningún concepto. De hecho he rechazado a Pietro, un pretendiente Italiano con el que estaba intimando cuando me ha dicho que mejor le llamara Pi.

 

#RELATO 2: SIN SENTIDOS Y ECUACIONES


Sucedió que, en la juventud de un investigador, una nueva emoción asomó por su ventana en forma de persona.

—¡Buenos días Albert! ¡Nos vemos en clase! —dijo una chica con voz enérgica.
—¡Por supuesto! —contestó el joven con una sonrisa —¡Buenos días Mileva!

La chica desapareció dejando en Albert una sensación de calor que recorría todo su cuerpo desde el estómago. El muchacho trató de dar nombre a esa sacudida. Lo cierto es que acostumbraba a transformar todo lo que percibía en números. Para él era más sencillo que usar palabras y, al ver que no encontraba un nombre adecuado, corrió a su pizarra llena de constantes y variables y se puso a hacer operaciones sobre ella.

Escribía y borraba. Jugaba con unos números y otros pero nada tenía lógica. Fue entonces cuando dejó caer su tiza en señal de rendición ante su resultado: una nueva fórmula errónea y sin coherencia lógica. Se marchó de la habitación resoplando. Tras un portazo se hizo el silencio… Hasta que los números empezaron a hablar.

—¿Qué te pasa? ¿Estás enferma? Tienes errores por toda la cara —dijo, desde la esquina de la pizarra, la vieja fórmula del día anterior a la nueva.
—¿Enferma? ¡Pero si me siento muy sana! —rebatió esta última.
—¿Por qué demonios no te ha tachado? Tus cálculos son erróneos. No tienes sentido.
—Supongo que todas tenemos algún sentido.
—No, el sentido implica lógica, por eso yo soy perfecta. Estoy llena de coherencia y armonía —indicó la vieja fórmula llena de orgullo —, el chico dijo, al crearme, que yo era el descubrimiento del siglo.
—No lo dudo, seguro que sirves a un buen propósito… ese hombre calcula desde el corazón, lo sentí mientras me escribía —señaló la nueva con serenidad.
—¡Tonterías! ¿Qué importa el corazón o el propósito cuando tienes lógica?
—Para que tú brillaras con esa armonía existieron otras fórmulas que fueron tachadas. Ellas, como yo, tampoco tenían lógica pero eran necesarias.
—¿Qué importan? Todas imperfectas, incompletas… ¡yo soy la única que funciona! —sentenció la vieja fórmula muy enfadada.

De repente Albert irrumpió en la habitación y fue directo hacia la pizarra. Revisó los cálculos y, tras una mueca, cogió el borrador dispuesto a eliminar la vieja fórmula —la perfecta —.

—¿Por qué vas a borrarme? Soy el hallazgo del siglo —suplicó esta a su creador.
—Aún quedan muchas fórmulas que calcular para eso pero tú has sido útil —reconoció el joven —. La última fórmula siempre termina siendo la penúltima.
—¿Y la nueva? ¿No vas a borrarla? ¡No sirve para nada! —gritó desesperada.
—Ella no necesita lógica, guarda la variable que te falta. Aunque no la comprenda, puedo sentir como dirige y llena de sentido mi vida. Estoy trabajando en la fórmula del amor —sentenció Einstein.

 

#RELATO 3: MAGIA


Nada importaba en ese instante. En un abismo infinito de estrellas y monótonas sonrisas convexas, rozando el límite entre vigilia y sueño, estando casi tan muerto como vivo, amaneciste tú.

Nacieron los versos endecasílabos con rima asonante en los pares y aparecieron el crepúsculo, la madrugada y la diversidad de cuatro tercios pi por el radio al cubo con sus playas, sus selvas, sus mares.
Sin saberlo creaste la perfección de Fibonacci en una caracola y un relativo calendario de trescientos sesenta y cinco días, cinco horas y cuarenta y ocho minutos con seis segundos.

Algunos deciden medir el mundo en céntimos, pero yo prefiero contar compases, corcheas, los lunares de tu espalda; prefiero admirar cómo el diamante negro de mis obras de arte descompone la luz blanca en banderas de paz y leer mensajes de amor encriptados en un perfecto código binario tras el anonimato que brinda un arroba.

Continuo preguntándome con frecuencia si en algún momento lograste descubrir la belleza de tus enigmas; me pregunto si Hilbert logró encontrar su habitación sin número o si el envés perdido de Möbius apareció finalmente en el lugar menos esperado.

Ojalá pudieses comprender la emoción de tus inseguridades, de cada incógnita que despiertas; eres prosa, eres todo, eres magia.

Resolviendo dudas: los tubérculos nupciales

Lunes, 7 de Mayo de 2018 Comments off
Barbos en la Casa del Río. / Fototeca del CENEAM. Autor:

Barbos en la Casa del Río. / Fototeca del CENEAM. Autor:

Con la llegada de la primavera muchas especies de peces de agua dulce inician su periodo reproductivo. El progresivo aumento del fotoperiodo (duración del día) y la temperatura del agua activan el sistema endocrino de los peces. Este controla la maduración de los gametos (óvulos y espermatozoides) y estimula algunos cambios fisiológicos y de comportamiento asociados a la misma, como cambios de coloración, la migración, el cortejo o la propia freza (puesta de huevos y fecundación).

En los machos de algunas especies, entre las que se encuentran las pertenecientes a la familia de los ciprínidos, aparecen, principalmente en la cabeza, unas estructuras dérmicas denominadas tubérculos nupciales, también denominados eflorescencia nupcial, cuyo aspecto asemeja una protuberancia blanquecina.

En el caso del barbo común estos “granos” se hacen muy visibles, dando al ejemplar un aspecto muy característico (imagen). En la Casa del Río contamos con varios ejemplares de esta especie y en ellos ya se está produciendo este fenómeno, de manera que son varios los machos que presentan tubérculos nupciales. Dado el aspecto que confieren al ejemplar, las granulaciones puede confundirse con algún síntoma de enfermedad, pero a diferencia del punto blanco, provocado por ciliados, o de una infección fúngica (por hongos), los tubérculos nupciales no presentan el aspecto algodonoso de los hongos y, al contrario que en el punto blanco, suelen aparecer repartidos de forma simétrica a ambos lados de la boca. En los momentos más álgidos del periodo reproductivo, cuando los machos segregan una mayor cantidad de hormonas, los tubérculos nupciales pueden extenderse a otras estructuras como la aleta anal. Por otro lado, en otras especies de ciprínidos, como el piscardo, las protuberancias pueden extenderse por un área mayor de la cabeza.

 

Qué observar en el cielo durante el mes de mayo

Jueves, 3 de Mayo de 2018 Comments off

Después de un mes de abril en el que para observar lo hemos tenido complicado, esperemos que este mes de mayo sea más benévolo con nosotros. Comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, asociada al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 6 a las 10:02 h, con unos sesenta meteoros por hora. Recordad, la famosa THZ), pero ¡ojo! ésta sólo sirve para condiciones ideales: zonas de cielo oscuro, sin Luna (se encuentra creciendo, por lo que algo molestará)… El máximo tendrá lugar el primer fin de semana del mes. ¡Atentos al cielo!

En abril ya os comentamos algunas de las constelaciones que se pueden ver en primavera, así como sus leyendas. Vamos con alguna más.

Constelación de Cáncer

Constelación de Cáncer

Tomando como referencia la constelación de Leo, a la derecha de la misma podremos localizar un conjunto de cinco estrellas muy poco brillantes, que sólo se pueden observar en zonas oscuras y en noches sin Luna. Tiene la forma de una ‘Y’ del revés, y representan la constelación zodiacal de Cáncer, el Cangrejo. La forma es muy sencilla. Hace referencia a Hércules y su mayor enemigo, la diosa Hera. Cuenta la leyenda que Hera buscaba siempre la forma de acabar con el héroe. Cuando Hércules se encontraba luchando contra la Hidra de Lerna, Hera, aprovechando que estaba Hércules ocupado, creó un cangrejo gigante para que acabara con él. Sin embargo, el héroe se las apañó para acabar con ambos. Para compensar de alguna forma el sacrificio del cangrejo, Hera le convirtió en constelación, pero como no quería que Zeus se enterase de lo que había hecho, la creó con estrellas poco brillantes para que pasara desapercibida entre las constelaciones creadas por Zeus.

Entre las tres constelaciones del zodiaco que ya conocemos, y el horizonte, tenemos tres constelaciones unidas por una historia: el Cuervo, la Copa y la Serpiente de Agua (Hydra). Cuentan que hace mucho tiempo, Apolo tenía como animal de compañía al Cuervo, un ave preciosa por aquel entonces. Un día, Apolo quiso hacer una ofrenda y encargó al Cuervo que cogiera la Copa y se fuera a por agua al río sagrado. El Cuervo fue a cumplir el encargo, pero por el camino se encontró una higuera con los frutos en su punto, así que decidió hacer una pausa y comer, pero como los cuervos son muy glotones, no paró hasta acabar con todos los frutos. Al terminar se dio cuenta del tremendo retraso que llevaba y rápidamente fue al río, cogió agua, una serpiente que había por allí, y regresó junto a Apolo, quien, lógicamente, le esperaba con un enfado monumental. Muy enojado preguntó al Cuervo el motivo del retraso, y el Cuervo, asustado, se inventó una historia. Le dijo que cogiendo agua en el río, apareció una serpiente que le atacó, y que estuvo luchando largo tiempo con ella hasta que consiguió escapar y regresar junto a Apolo con la copa y el agua. Apolo no era tonto y enseguida se dio cuenta del engaño, y convirtió desde entonces al Cuervo en el ave que conocemos hoy en día: un ave negra como la mentira. Además, después de la comilona que se había dado, le condenó a estar en el cielo como constelación y siempre sediento, a tener la copa llena de agua justo al lado, y no poder beber de ella porque la serpiente le estaba acechando.

Éstas serían las constelaciones más características de la primavera, junto con las del mes pasado, por lo que ya tenéis trabajo para practicar, ahora que parece que el tiempo mejora.

Júpiter sigue brillante en Libra, y, cada vez más alto hacia el este. Marte se ve a partir de las 3:00, ya de madrugada, y Saturno desde las 2:00, que será mejor observable el próximo verano.

Uno de los objetos que también podemos observar de forma sencilla, aunque en zonas alejadas de la contaminación lumínica, es el situado en la constelación de Cáncer. En el centro de la constelación hay dos estrellas que brillan algo más que el resto, y, a mitad de camino entre ellas y ligeramente a la derecha, encontramos a simple vista un objeto borroso, que con prismáticos se convierte en un precioso conjunto de estrellas, un cúmulo estelar abierto llamado ‘El Pesebre’. Es un conjunto de unas pocas decenas de estrellas, pero muy bonito en su conjunto.

Sin embargo, los objetos más destacados, y también los más complicados, son los más abundantes en esta época del año: las galaxias. Solamente destacar dos elementos, por ser relativamente fáciles de observar, teniendo en cuenta que es necesario utilizar telescopios de ya cierto tamaño. La primera se encuentra casi a mitad de camino entre las constelaciones de Virgo y Cuervo. Se denomina M104, aunque el nombre común es ‘Galaxia del Sombrero’, ya que aparece con la forma aproximada de un sombrero de tipo mejicano.

En la parte posterior de la constelación de Leo, cerca de lo que serían sus patas traseras, podemos encontrar un conjunto de tres galaxias conocido como el ‘Triplete de Leo’, formado por las galaxias M65, M66 y NGC 3628. Son algo menos brillantes que M104, especialmente la última de ellas, pero aún así, son un conjunto interesante para localizar y observar en estas noches de primavera.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Charla ‘Mentiras, malditas mentiras y estadísticas’

Jueves, 12 de Abril de 2018 Comments off
Alfonso Gordaliza Ramos durante su charla

Alfonso Gordaliza Ramos durante su charla

‘Mentiras, malditas mentiras y estadísticas. Estadística: el mejor antídoto contra la desinformación’ ha sido la 2ª charla del VIII ciclo ‘Increíble… pero falso’, iniciativa desarrollada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

En este encuentro, Alfonso Gordaliza Ramos, catedrático de Estadística e Investigación Operativa en la Universidad de Valladolid, explicó que la sociedad del conocimiento en la que vivimos se caracteriza por “la facilidad con la que se recogen, almacenan, procesan y transmiten volúmenes ingentes de datos de todos los ámbitos de la actividad humana y del entorno que nos rodea. Asistimos a la monitorización casi absoluta de cualquier proceso científico-tecnológico, así como de las relaciones sociales, culturales y económicas cotidianas”.

En este contexto, el ponente indicó que “proporcionar a los ciudadanos competencias para el análisis cuantitativo y la modelización estadística/matemática de la realidad que nos rodea debería ser una de las prioridades de nuestro sistema educativo”, una cuestión que no se aborda de forma satisfactoria. Como consecuencia, muchos ciudadanos se encuentran desvalidos ante el continuo bombardeo de datos, cifras, gráficos… que les llegan de distintos estudios e informes a través de los medios de comunicación de masas. Asimismo, muchos profesionales presentan graves carencias en esta materia, que les conducen a la toma de decisiones erróneas.

Alfonso Gordaliza Ramos señaló que la Estadística, lejos de ser un arma de manipulación como a veces se la caricaturiza, es “en realidad el mejor antídoto contra ella, al proporcionarnos herramientas de análisis para abordar la realidad cada vez más compleja que nos rodea y convertirnos en ciudadanos mejor informados, con mayor espíritu crítico, menos vulnerables a la manipulación y, en definitiva, ciudadanos más libres”.

Una interesante conferencia de la que os dejamos el audio completo.

 

 

Qué ver en el cielo durante el mes de abril

Lunes, 9 de Abril de 2018 Comments off

Y llegó abril…

Como siempre que comenzamos estación, durante el primer mes el cielo comparte constelaciones con la estación anterior, en este caso el invierno, por lo que, hacia el horizonte oeste, podemos ver parte de Orión, Tauro o Géminis, por poner algunos ejemplos.

Si comparamos las estrellas que podemos ver hacia el sur durante la primavera, con las que hemos visto durante los meses de invierno, veremos que hay diferencia en el brillo. Mientras que en invierno tenemos gran cantidad de estrellas, y una buena parte de ellas muy brillantes (tendremos constelaciones fáciles de identificar), durante la primavera también tenemos un buen puñado de estrellas, pero la proporción de estrellas brillantes es baja, por lo que identificar las constelaciones características de primavera nos puede resultar un poco más complicado (que no difícil).

La mejor forma de localizar estas constelaciones primaverales, es tomar como referencia a nuestra vieja conocida, la Osa Mayor, la parte de la cola. Las tres estrellas forman una curva que podemos continuar hacia abajo a la izquierda, hasta llegar a una estrella brillante de color anaranjado. Es Arturo, la estrella más brillante de la constelación del Pastor de Bueyes, también llamada El Boyero. Es una constelación de origen romano en la que Arturo es el comienzo de las piernas, y hacia arriba, como una especie de cometa tradicional, el resto del cuerpo con los brazos. Dado que es un pastor de bueyes, seguramente los bueyes no anden muy lejos. Efectivamente, los romanos veían los bueyes en las siete estrellas del carro de la Osa Mayor. El pastor cuidaba de los siete bueyes del cielo. Resulta que “siete bueyes” en latín, se dice septem (siete), triones (bueyes), por lo que esta parte del mundo donde se ven los “siete bueyes”, los “septem triones”, se conoce como hemisferio septentrional.

Constelación de Virgo

Constelación de Virgo

Continuando la curva desde Arturo, llegamos a otra estrella brillante, no tanto como Arturo, aunque la más brillante de la zona. Se llama Espiga (Spica, en latín), y es la estrella principal de la constelación del zodíaco Virgo. Esta constelación, según algunas tradiciones, representaba a la diosa griega de la agricultura, Démeter, la diosa de la primavera. Sus estrellas principales como Espiga o Vindemiatrix, marcaban a los agricultores de la antigüedad algunas de las principales épocas de labor del campo. Es una de las constelaciones más extensas del cielo, como también lo es, si recordáis, la Osa Mayor.

Hacia la derecha de Virgo y algo hacia arriba, podemos ver, justo debajo de la Osa Mayor, una conjunto de estrellas relativamente brillantes, una parte de las cuales parece tener la forma de una interrogante. Ese conjunto forma la constelación de Leo, parte de los trabajos de Hércules: el león del bosque de Nemea, al que nadie podía matar debido a su durísima piel y que aterrorizaba a los habitantes de la ciudad de Nemea. Hércules se enfrentó a la fiera solamente con la fuerza de sus brazos, y durante la lucha, consiguió agarrarle del cuello y le mató. Según la leyenda, Zeus colocó al león en el cielo como constelación para ser recordado por las generaciones siguientes. Entre sus estrellas destacan Régulo y Denébola. La primera significa “el pequeño rey”, y en las tradiciones medievales, su aparición en el cielo anunciaba el nacimiento de un rey. Por su parte Denébola significa “la cola del león”.

Por otra parte, este mes tenemos planetas visibles en el cielo durante la noche. Al atardecer y hacia el oeste, podemos observar el planeta Venus, cada vez más alto sobre el horizonte. Más tarde podremos descubrir el brillo de Júpiter, al que una rato más tarde persigue Marte, ya en camino a su oposición en el mes de julio.cerca del amanecer podremos descubrir al señor de los anillos, el hermoso Saturno.

Además, el día 22 tendremos el máximo de la lluvia de estrellas de las Líridas, que aunque no se presenta con una actividad especialmente alta (unos 18 meteoros/hora), suelen ser rápidos y brillantes.

En mayo os contaremos más cosas de otras constelaciones primaverales que también se pueden ver.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

 

 

Planetario.

 

Este sitio web usa cookies. Si continúas navegando o pulsas Aceptar, entenderemos que estás de acuerdo con ella. Puedes visitar nuestra Política de Cookies aquí.