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Qué observar en el cielo durante el mes de febrero

Lunes, 5 de Febrero de 2018 Sin comentarios

En este mes ya podemos empezar a disfrutar de días cada vez más largos, y tendremos de media unas trece horas de noche, aunque el frío sigue apretando, a pesar de algunos días sueltos de temperaturas primaverales. Para los que observamos el cielo, también se nos acortan las horas de observación, así que… ¡a aprovechar el tiempo!

Júpiter es visible durante la segunda mitad de la noche a partir de casi las 3:00 horas de la madrugada, en la constelación de Libra. Ya sabéis que con instrumentos más o menos sencillos podremos observar sus cuatro satélites principales, una bonita recompensa a la paciencia… Por otra parte, después del atardecer, podremos observar cómo, poco a poco, el planeta Venus va ganando altura, hasta que en los primeros días del próximo mes se sitúe en conjunción con Mercurio, eso sí, bastante bajito en el horizonte Oeste. Marte sale más tarde que Júpiter, casi a las 5:00, en la constelación de Scorpio, en dirección a la estrella principal Antares, su rival en el cielo, con quien se encontrará muy cerca hacia mitad de mes. Os empezamos a recordar que este año toca oposición de Marte, así que atentos la cielo. Y también Saturno se une a la fiesta, apareciendo en el cielo sobre las 6:00, en la constelación de Sagitario.

Constelación de Géminis. / Wikipedia

Constelación de Géminis. / Wikipedia

Entre las constelaciones de invierno, todavía nos queda por hablar de los Gemelos, Géminis, una constelación muy sencilla de localizar. Siguiendo la línea que forma el cuerno más recto de la constelación de Tauro, llegamos a dos estrellas brillantes (se localizan con facilidad), Cástor y Pollux, cuyo brillo puede parecer similar, aunque una observación más paciente nos deja claro cuál es la más brillante (Pollux), y cuál es menos (Cástor). En el mito griego eran hijos de la misma madre, Leda, y de diferente padre: Cástor era hijo de Tíndaro, y Pollux de Zeus, y por tanto, inmortal. Nos cuenta que Zeus se enamoró de Leda, embarazada de Cástor, y para seducirla se convirtió en cisne. Leda puso un huevo del que nacieron los gemelos. Fueron parte de la tripulación de Jasón, los famosos Argonautas, y participaron en varias hazañas. En una pelea con sus primos, Cástor murió de un lanzazo. Muy apenado, Pollux no quiso dejar partir a sus hermano hacia el inframundo, lugar al que viajaban las almas de los muertos, por lo que Zeus se vio obligado a llegar a un trato con su hermano Hades, dios del inframundo: la mitad del año estarían en el Olimpo (visibles en el cielo), y la otra mitad en el inframundo.

Entre las curiosidades astronómicas para observar, tenemos varias. Cástor es una estrella múltiple (tres estrellas girando unas en torno a otras) compuesta por seis componentes, de las que se pueden ver dos con facilidad, y el resto sólo con telescopios más potentes. Pollux, por su parte, es una estrella de tipo gigante naranja, a tan sólo 36 años/luz de nuestro sistema solar, lo que la convierte en la estrella de éste tipo más cercana a nosotros.

La estrella delta Geminorum (llamada Wasat, en árabe), es un sistema doble compuesto por una estrella anaranjada y otra amarilla, visibles con pequeños telescopios.

El cúmulo abierto (grupo de estrellas disperso) llamado M35, visible con prismáticos, o el cúmulo NGC 2158, cerca del anterior, también son fácilmente observables. Éste último contiene unas 10.000 estrellas, con lo que puede ser un buen objetivo con pequeños telescopios.

También podemos observar una nebulosa, cuando menos curiosa. Se llama NGC 2392, y se conoce popularmente como la “Nebulosa del Esquimal”, ya que en las imágenes fotográficas aparece como una cara cubierta con una capucha peluda, como la utilizada por los inuit. Por telescopio podremos llegar a intuir parte de la forma de la nebulosa. Se trata de una nebulosa planetaria, es decir, una envoltura brillante de plasma y gas ionizado que expulsan las estrellas en las fases finales de su vida. El nombre de “nebulosa planetaria”, viene del siglo XVIII, cuando los astrónomos de la época observaban el cielo, y vieron este tipo de objetos que se asemejaban en forma a los planetas gigantes que veían por el telescopio.

Otros objetos interesantes pueden ser:

    • M41: cúmulo abierto situado en el Can Mayor, y que fué observado, según consta en escritos, por Aristóteles en el año 325 a.C.
    • NGC 2244: cúmulo abierto situado en la constelación del Unicornio ( a la altura del cinturón de Orión y a la izquierda de la constelación), rodeado por la nebulosa Roseta (NGC 2237), donde se han formado las estrellas del cúmulo. Prismáticos y telescopio, respectivamente.
    • Las Pléyades, en la constelación de Tauro. Visible a simple vista, y muy recomendable de observar con prismáticos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Qué observar en el cielo durante el mes de enero

Lunes, 8 de Enero de 2018 Comments off

¡¡FELIZ AÑO A TODOS!! Comenzamos un nuevo año con nuevas expectativas, ganas e ilusiones…. y con un buen panorama en cuanto a lo astronómico se refiere.

Constelación de Orión

Constelación de Orión

Comentábamos el pasado mes, que la constelación reina del invierno es Orión. Esta constelación representa en el mito griego, a un gigante cazador, uno de los mejores de la mitología griega, capaz de rivalizar con la diosa Artemisa (Diana para los romanos). En el mito, Orión estaba enamorado de una de las siete hermanas consagradas como vírgenes a la diosa Artemisa. Un día que Orión caminaba por el campo, se encontró con un pequeño lago en el que las hermanas se estaban bañando, desnudas evidentemente. Ante esta visión, Orión se volvió loco y fue a por ellas. Al ver a Orión fuera de sí, las jóvenes huyeron al templo, pero como Orión era un gigante, avanzaba más rápido. Las hermanas se encontraron con un toro al que pidieron ayuda para poder refugiarse, y el toro se interpuso en el camino de Orión, comenzando una pelea tremenda, que terminó ganando Orión. Pero perdió tiempo y las hermanas lo aprovecharon para llegar al templo y rezar a la diosa para que las liberase del ataque de Orión.

A Artemisa se le ocurrió convertir a las siete hermanas en palomas que fueron volando hacia el cielo, donde se quedaron como el conjunto de estrellas de las Pléyades (palomas, en Griego). Al ver la acción de la diosa, Orión se dio cuenta de lo que había hecho y, muy triste y desconsolado, regresó a casa sin fijarse en dónde pisaba, con tan mala fortuna que pisó un pequeño escorpión que, antes de morir aplastado, le picó en el talón y le mató. Un gigante como Orión muerto por un pequeño escorpión… Para recordar el gran cazador que fue, Zeus colocó en el cielo a Orión como constelación, junto a sus preciados perros de caza y su presa favorita. También situó al toro (Tauro) por su valor, cerca de las Pléyades. Y también al único ser capaz de matar a Orión, el escorpión, Escorpio. Pero como Zeus no quería discusiones  entre las constelaciones, colocó a Orión y Escorpio en partes opuestas del cielo, así cuando se ve uno no se ve el otro, por lo que Orión es la reina del invierno, mientras que Escorpio lo es del verano.

Podemos situar los perros de caza de Orión de forma sencilla. Tiene dos perros de caza, uno más grande y otro más pequeño. Al más grande, por comparación, le llamaremos Can Mayor. Para localizarle nos fijamos en el cinturón de Orión (las tres marías) y seguimos la línea que forma hacia la izquierda y abajo, donde llegaremos a la estrella más brillante de la constelación, Sirio, y también la más brillante de todo el cielo. Brilla con diferencia más que ninguna otra, por lo que se localiza sin dificultad. La forma de perro es sencilla porque es tal cual, donde Sirio estaría en el collar del perro.

El Can Menor se sitúa también a la izquierda y por encima del Can Mayor, a la altura de la estrella Betelgeuse de Orión. Son sólo dos estrellas, por lo que a veces también se le denomina, en broma, Can Mínimo, porque dos estrellas es lo mínimo para formar una constelación. En ésta destaca la estrella principal Procyon, la octava estrella más brillante del cielo. Forma con Sirio y Betelgeuse el llamado “Triángulo de Invierno”, un triángulo casi equilátero.

Como curiosidad, Sirio era venerada por lo antiguos egipcios como Isis,  y su observación en el cielo por el horizonte oeste, antes de la salida del Sol, marcaba la época de la crecida del Nilo, por lo que el faraón podía realizar su montaje para ordenar al Nilo que creciera. Sirio aparece desde muy antiguo en la mitologïa egipcia y en otras culturas, debido a su brillo característico y destacado.

Podéis seguir observando los objetos que el mes pasado os recomendábamos, ya que todavía se pueden observar con facilidad. Sólo os comentaremos una cosa de la Nebulosa de Orión. A simple vista ya os comentábamos que se puede ver como un elemento borroso y muy poco brillante en la zona del puñal de Orión, y siempre alejados de zonas de luz. Con unos prismáticos, ya podemos apreciar una zona central brillante (que es la zona de formación de estrellas), y dos brazos que se abren formando algo parecido a un abanico abierto. Con pequeños telescopios podemos ver algo más de la zona central y la nube de gas, apreciando en la zona brillante la presencia de cuatro estrellas llamadas “El Trapecio” por la forma que tienen. Y ya con telescopios más grandes, podemos ver mejor los filamentos de la nube de gas, las zonas más o menos brillantes… Una maravilla. Ya el próximo mes aumentaremos la lista.

En cuanto a planetas el 2018 comienza de maravilla. Para aquellos que vayáis de cotillón en Nochevieja, o tengáis que madrugar el día 1, cerca del amanecer podremos ver en el cielo a Mercurio a poca altura en horizonte Este, algo más elevados en el cielo los planetas Júpiter y Marte se dirigen uno hacia otro para ofrecernos un bonito regalo de Reyes, una conjunción entre ellos, muy próximos en el cielo entre los días 6 y 7, y, cerca del horizonte Oeste podremos ver la Luna llena, o, mejor dicho, la súperluna, la primera de las tres que podremos observar este año. Para acabar el mes tendremos otra luna llena, la segunda luna llena en el mismo mes, denominada por los británicos como “Blue Moon” (Luna Azul), que, además, traerá consigo un eclipse total de luna, que no será visible desde España, pero sí desde el Pacífico.

Tened presente que el frío, aunque sea un incordio por la ropa que debemos utilizar, siempre nos permite ver mejor el cielo. Por cierto, ya sabéis qué pedir por Reyes……

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

 

Ciencia en pictogramas: ¿Qué has hecho este año?

Viernes, 22 de Diciembre de 2017 Comments off

Si te preguntan qué has hecho este año puedes contestar que has ido al cole o a trabajar, que has aprendido muchas cosas interesantes, dónde estuviste de vacaciones, que tuviste alguna celebración, o que hiciste nuevos amigos…

Yo quiero contarte otras cosas que también has hecho durante 2017 pero sin darte cuenta.

Por ejemplo: ¿sabías que desde enero pasado tu corazón ha latido casi 40 millones de veces, a tus pulmones han entrado unos 30 millones de litros de aire, y has aportado a la atmósfera 400 kg de CO2, tras respirar más de 10 millones y medio de veces?

También es normal que hayas parpadeado 3.650.000 veces y perdido 29.000 cabellos.

Y más divertido todavía: has hecho entre 365 y 730 litros de pipí y 54 kg de caca, y te has tirado unos 2.900 pedetes. ¿Qué te parece?

¿Listo para el próximo año?

 

 

Qué observar en el cielo el mes de diciembre

Lunes, 4 de Diciembre de 2017 Comments off

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda poco para el invierno, que comenzará el 21 de diciembre a las 17:27h (hora oficial), terminando el 20 de marzo de 2018, cuando dé comienzo la primavera. ¡Pues no perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de primeros de mes, o durante alguno de los fines de semana de este mes, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación astronómica es realmente magnífica. Veréis brillar más las estrellas, observareis más cantidad de ellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables.

Constelación de Orión vista desde el Hemisferio Sur

Constelación de Orión vista desde el Hemisferio Sur

A primeros de mes podemos todavía podemos observar las constelaciones del pasado mes (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos observar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales. De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante. La forma más sencilla de reconocer esta constelación es buscar tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como “las tres Marías”, porque siempre están juntas. Forman la parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla parecida a un  diábolo (usado para malabares), y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante; las dos brillantes serían los hombros; las “tres Marías” formarían el cinturón de su ropa; y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente  menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja, sin embargo. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado ‘puñal de Orión’ o ‘espada de Orión’, y será un buen lugar para observar.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, y es una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

En cuanto a los planetas, Venus va a desaparecer del cielo matutino para reaparecer el mes próximo al atardecer. Marte es visible cerca del amanecer en la constelación de Virgo, cerca de la estrella Spica, y cada día irá aproximándose al planeta Júpiter, quien aparecerá en el cielo sobre las 6:00 de la mañana. Cada día ambos irán ganando altura en el cielo.

Otro evento a destacar es la lluvia de estrellas de las Gemínidas, con el máximo el día 14. Tendremos Luna nueva, con lo que la visión, si el tiempo lo permite, será espectacular, ya que se espera una punta de 120 meteoros a la hora cerca del máximo.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos, que ya sabemos dónde está, y, después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión (ya que en la constelación hay algunas nebulosas más), o con el nombre oficial de M42. Además se trata de un fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas `nacen’. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, que llueva, que falta hace, cuando no estemos observando, y que podamos disfrutar de este último mes del año mirando al cielo. Que no os asuste el frío, que en este caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que ‘cuanto más  tiemblen las estrellas, mayor será la helada’, y no falla.

Consejos: si salís al campo, llevad siempre algo más de ropa de la que creáis que necesitareis, una manta, un termo con bebida caliente (mejor chocolate o café, pero vale cualquier cosa), frutos secos y chocolate. De esta forma, disfrutaréis más de la observación. Y si estáis acompañados, mejor.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos a nuestro correo electrónico: planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

 

Charla ‘Las enfermedades más frecuentes de la retina’

Miércoles, 22 de Noviembre de 2017 Comments off
José Carlos Pastor Jimeno durante su charla sobre las enfermedades de la retina.

José Carlos Pastor Jimeno durante su charla sobre las enfermedades de la retina.

Durante la Semana de la Ciencia 2017, el Museo organizó la charla coloquio ‘Las enfermedades más frecuentes de la retina explicadas de una forma sencilla’. Una conferencia que corrió a cargo de José Carlos Pastor Jimeno, catedrático de Oftalmología de la Universidad de Valladolid.

Esta conferencia, se enmarcó además dentro de las actividades organizadas por la Universidad de Valladolid, a través del IOBA, con motivo del ‘Año de la Retina’. El objetivo es dar a conocer las causas más importantes de ceguera de causa retiniana y como prevenirla.

Durante el encuentro, José Carlos Pastor Jimeno explicó que hay cuatro enfermedades causantes de la mayoría de los casos de ceguera en nuestro medio: la retinopatía diabética (es decir la afectación de la retina por la diabetes), la degeneración macular asociada a la edad, la miopía patológica y los desprendimientos de retina.

Casi el 13% de la población padece diabetes y de ellos el 20% tienen afectada la retina, lo que supone más de un millón de españoles. El 1,47% de la población mayor de 50 años puede padecer degeneración macular asociada a la edad, lo que supone 680.000 personas en España. Del 2 al 3% de los españoles, es decir más de 900.000, padecen miopía patológica. Y, por último, 2 de cada 10.000 personas al año, sufren un desprendimiento de retina.

En todos los casos hay medidas para evitar la ceguera, para tratar muchas de las complicaciones, o al menos para retrasar su aparición, y desde luego para reconocer su existencia. Aspectos que se discutieron durante la charla, en un lenguaje sencillo y accesible.

Una conferencia de la que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

 

 

 

 

Qué observar en el cielo durante el mes de noviembre

Viernes, 10 de Noviembre de 2017 Comments off
Imagen compuesta en color de las Pléyades del Digitized Sky Survey./ Wikimedia

Imagen compuesta en color de las Pléyades del Digitized Sky Survey./ Wikimedia

Poco a poco vamos llegando al final de un año más, nos llega el frío y buenas observaciones. Más ropa, comida caliente, bebidas calientes… Pero la ventaja es que, por ejemplo, el frío nocturno nos permite disfrutar de un cielo más definido y de una ligeramente mayor cantidad de estrellas.

Como ya comentábamos el mes pasado, durante el otoño, el conjunto de constelaciones que sin duda acaparan nuestra atención por su facilidad de observación, son las que constituyen el mito de Casiopea . Aunque estamos seguros de que eso ya lo sabíais…

Ya el mes pasado hablábamos de algunos objetos fácilmente localizables y observables en el cielo. Este mes añadiremos alguno más.

Durante las primeras horas de la mañana, un poco antes del amanecer, podremos observar hacia el Este el planeta Júpiter, brillante en el cielo, junto con el planeta Venus, que cada día a la misma hora veremos más bajo en el cielo, dentro de la constelación de Virgo. Un rato antes pero también cerca del alba, el planeta Marte, también en Virgo, aparece no demasiado brillante y con su característico color rojizo. Venus y Júpiter estarán tan cercanos aparentemente en el cielo el día 13 que será complicado poder diferenciarlos a simple vista.

Pasada la medianoche del día 17, podremos observar también el máximo de la lluvia de estrellas de las Leónidas. Aunque el THZ previsto no supere las 15 fugaces/hora, suele ser un evento que merece la pena, y este año nos coincide con Luna nueva, por lo que la observación será bastante buena, si el tiempo lo permite.

En cuanto a otros objetos sencillos, podemos destacar las Pléyades, justo a los pies de Perseo. Es un conjunto realmente bonito a simple vista y con prismáticos. Podéis realizar una prueba de visión: localizad las Pléyades y contad las estrellas que veis. Así podréis saber cómo andáis de vista. El mes que viene os contamos cómo comprobarlo. También podéis utilizar para experimentar la doble de la cola de la Osa Mayor, Mizar, que tiene una débil compañera llamada Alcor que sólo se puede ver por aquellos con buena vista, o usando prismáticos.

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Charla ‘¿Qué sabemos del Universo?’

Martes, 10 de Octubre de 2017 Comments off
Álvaro Giménez-Cañete, director de Ciencia y Exploración Robótica en la Agencia Espacial Europea (ESA).

Álvaro Giménez-Cañete, director de Ciencia y Exploración Robótica en la Agencia Espacial Europea (ESA).

‘¿Qué sabemos del Universo?’ es el título de la primera charla de la Semana Mundial del Espacio organizada por el Museo de la Ciencia. Una conferencia incluida además en el ciclo ‘Qué sabemos de…’, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Desde los principios de la humanidad hemos querido encontrar respuestas sobre el origen de la naturaleza que nos rodea, del universo en el que vivimos. Desde hace poco más de un siglo la Ciencia se ha atrevido con preguntas inicialmente inalcanzables y la cosmología nos permite hoy día dar respuestas basadas en el conocimiento científico.

Nuestro Universo no es eterno pero podría ser infinito. Las últimas observaciones astronómicas nos muestran que es plano y que está en una expansión acelerada. Hemos visto también que los átomos de los que estamos hechos sólo representan un 5% del contenido del Universo. El 25% es una desconocida materia oscura y el 70% es energía oscura, todavía más desconocida.

En esta presentación Álvaro Giménez acerca a los asistentes a las ideas más extendidas en el mundo científico sobre la estructura del Universo y, en particular, sobre su origen o cómo surgió a partir de la nada. Las respuestas desafían el sentido común y nos adentran en escalas muy alejadas de la experiencia humana. La revolución científica de la física cuántica en el mundo de lo muy pequeño y la relatividad general a grandes escalas, nos han permitido llegar a la situación actual.

 

Una interesante charla de la que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

Qué observar en el cielo en el mes de octubre

Jueves, 5 de Octubre de 2017 Comments off

Ya estamos en otoño, aunque no lo parezca. Comenzó el pasado 22 de septiembre, y cerraba en cierto modo, un mes con dos efemérides astronáuticas importantes. La primera, la celebración del 40º aniversario de las sondas espaciales Voyager, una de las misiones más exitosas de la NASA, y todavía operativas. La segunda, la jubilación o finalización de la misión Cassini-Huygens, con la destrucción de la sonda principal, Cassini, en la atmósfera de Saturno. Para más información de las mismas, podéis visitar los enlaces de Voyager y Cassini.

Estrella Fomalhaut o 'estrella solitaria'

Estrella Fomalhaut o ‘estrella solitaria’

El inconveniente de la observación en otoño, al menos para las constelaciones pertenecientes a esta estación (ya sabéis, las situadas hacia esa ‘ventana’ al sur), es que tenemos que buscar una zona especialmente oscura, ya que las estrellas que se pueden localizar son débiles y solamente en esos lugares se pueden observar. Nos referimos a constelaciones como Capricornio, Acuario, el Caballito, el Microscopio o el Pez Austral. En esta última sí que hay que decir que su estrella principal, Fomalhaut, es bastante brillante, y puede observarse, algo baja con respecto al horizonte, pero con un brillo destacable, hacia el este a primeras horas de la noche, y según pase el tiempo, hacia el sur. También se conoce a esta estrella como ‘la estrella solitaria’ ya que destaca con su brillo entre el conjunto de estrellas poco brillantes de alrededor.

Dentro de las constelaciones que se pueden ver en otoño, están el conjunto que componen la leyenda de Perseo. Son las constelaciones de Casiopea, Cefeo, Andrómeda, Perseo, Pegaso y Ballena. Estas constelaciones son relativamente fáciles de identificar en el cielo porque, primero, son constelaciones más brillantes que las anteriormente enumeradas, y segundo, sus formas son sencillas. Casiopea es una constelación en forma de letra “W”, así que no tiene pérdida. Además es una constelación circumpolar, es decir, desde nuestra posición se puede ver durante todo el año a cualquier hora de la noche. Cefeo está algo más arriba y tiene forma de una casa dibujada por un niño. Pegaso es, básicamente, un gran cuadrado en el cielo. Andrómeda se estira en forma de “V” tumbada y ligeramente curvada desde una de las estrellas de Pegaso y hacia su izquierda. Perseo está por debajo de Casiopea y cerca de Andrómeda. Por último, Ballena es algo más complicada, y se encuentra situada por debajo de Pegaso y Piscis.

Como este grupo de constelaciones ocupa un área del cielo muy considerable, podremos observar un gran número de objetos celestes. Solamente comentaremos algunos, pero para comenzar son suficientes.

Uno de los más sencillos de localizar está en la constelación de Andrómeda. Hacia la mitad de la misma y ligeramente por encima de ella, podemos ver, si estamos en zona oscura, un elemento borroso en el cielo, pequeño y poco brillante, aunque localizable a simple vista. Es la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a la nuestra y la única visible a simple vista desde esta parte del mundo. Es el objeto más lejano visible a simple vista (unos dos millones y medio de años-luz).

En la constelación de Cefeo destaca mu Cephei, una de las estrellas más rojas del cielo y visible con prismáticos. Es una estrella de tipo hipergigante con un diámetro estimado de 1.420 veces el diámetro solar. Si diéramos la vuelta en torno a la estrella a la velocidad de la luz, tardaríamos ¡más de seis horas!

Dentro de la constelación de Pegaso (el caballo alado), destacamos el objeto M15, un cúmulo globular, es decir, una aglomeración de estrellas en forma de esfera. Contiene una de las cuatro nebulosas planetarias (expulsión del gas de una estrella en las fases de su muerte) conocidas en un cúmulo globular. Se sitúa a unos 33.600 años-luz, y se calcula que se dirige a la Tierra a una velocidad de 383.760 km/h. No os preocupéis, no hay riesgo de colisión…

Y para terminar con las constelaciones, en Perseo tenemos uno de los objetos más fáciles del cielo, conocido como ‘el doble cúmulo de Perseo’. Son dos cúmulos abiertos, visibles a simple vista en zonas oscuras. Se denominan, como curiosidad, NGC 869 y NGC 884.

Por otra parte, podemos ver a muy primera hora de la noche, poco después de ponerse el Sol, al planeta Saturno. Ya sabéis que Saturno siempre nos ofrece un gran espectáculo, incluso con medianos instrumentos. Por su parte, al amanecer, podremos observar el planeta Venus, destacando en el cielo, junto con un muy poco brillante Marte. El día 5 ambos planetas formarán una conjunción muy cerrada.

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Ciencia en pictogramas: calcio, calcio

Martes, 12 de Septiembre de 2017 Comments off

¿Recuerdas una firma comercial que afirmaba que su producto sólo llevaba “calcio, calcio de leche, leche”? Según el anuncio, otras leches tenían calcio extra procedente de sales, pero a esta sólo se le añadía calcio 100% natural, exclusivamente de leche.

Hay dos mentiras en ese anuncio y hoy queremos explicaros la primera.

El calcio es el elemento químico número 20, es decir, todos sus átomos tienen 20 protones (cargas elementales positivas) en el núcleo. Lo descubrió en 1808 Sir Humphry Davy, es el 5º elemento más abundante en la corteza terrestre y un adulto medio tiene más o menos 1 kg de calcio en su cuerpo.

Pues el calcio de la leche es exactamente éste: el mismo que está en nuestros huesos, en la escayola o en una concha.

No hay más que un calcio. O, si prefieres,

no no hay hay más más que que un un calcio calcio. ¡Je, je!

Continuará…

(Artículo incluido en el Boletín Digital de Fundación Personas)

 

 

 

Qué ver en el cielo el mes de septiembre

Miércoles, 6 de Septiembre de 2017 Comments off

Durante el mes de septiembre, la observación del cielo no presenta grandes cambios con respecto al final de agosto. Saturno sólo es visible durante la primera mitad de la noche, dentro de la constelación de Ofiuco, mientras que Júpiter, muy bajo en el horizonte oeste, será visible poco tiempo después del anochecer, por lo que deberemos darnos prisa si queremos observarlo. El inicio de la mañana estará dominado por el planeta Venus, brillante en el cielo, mientras que Marte, asoma tímidamente en el cielo poco antes de salir el Sol.

A primera hora de la noche, la visión de la Vía Láctea nos abre el apetito observacional. Si recordamos cómo utilizar este elemento como referencia, podremos encontrar las constelaciones de verano más destacadas (recordar las efemérides de agosto).

Comparación de tamaños entre Antares, Arturo y el Sol.

Comparación de tamaños entre Antares, Arturo y el Sol.

Se da la curiosidad de que Antares recibe su nombre precisamente de Marte, ya que Antares proviene del griego “anti Ares”, el rival de Ares (Marte para los antiguos griegos), debido a su brillo y color. Antares es una estrella de tipo súpergigante y de color rojo, un color y brillo que a los antiguos griegos les pareció que quería rivalizar con Ares, de ahí su nombre.

Este mes, hay que recordar, que cambiamos de estación: dejamos atrás este verano tan peculiar en muchos aspectos, en cuanto a lo climatológico, y comenzamos el otoño el día 22 a las 22:01:49, hora peninsular.

También podemos empezar a localizar, no sin cierta dificultad debido a su escaso brillo, algunas de las constelaciones otoñales, como son por ejemplo, Capricornio o Acuario. Podemos ayudarnos para su localización, a partir del ya conocido Triángulo de Verano, y de la fácilmente identificable constelación de Pegaso. En el espacio entre estos dos conjuntos de constelaciones, y hacia el horizonte, se pueden localizar, siempre que estemos en zonas oscuras, alejados de zonas iluminadas.

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