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Qué observar en el cielo durante el mes de octubre

Lunes, 15 de Octubre de 2018 Sin comentarios

Ya estamos en otoño, aunque no lo parezca. Comenzó el pasado 23 de septiembre, y daba por terminado uno de los veranos más largos.

El inconveniente de la observación en otoño, al menos para las constelaciones pertenecientes a esta estación (ya sabéis, las situadas hacia esa ‘ventana’ al sur), es que tenemos que buscar una zona especialmente oscura, ya que las estrellas que se pueden localizar son débiles y solamente en esos lugares se pueden observar. Nos referimos a constelaciones como Capricornio, Acuario, el Caballito, el Microscopio o el Pez Austral. En esta última sí que hay que decir que su estrella principal, Fomalhaut, es bastante brillante, y puede observarse, algo baja con respecto al horizonte, pero con un brillo destacable hacia el este a primeras horas de la noche, y según pase el tiempo, hacia el sur. También se conoce a esta estrella como ‘la estrella solitaria’ ya que destaca con su brillo entre el conjunto de estrellas poco brillantes de alrededor.

Dentro de las constelaciones que se pueden ver en otoño, están el conjunto que componen la leyenda de Perseo. Son las constelaciones de Casiopea, Cefeo, Andrómeda, Perseo, Pegaso y Ballena. Estas constelaciones son relativamente fáciles de identificar en el cielo porque, primero, son constelaciones más brillantes que las anteriormente enumeradas, y segundo, sus formas son sencillas. Casiopea es una constelación en forma de letra “W”, así que no tiene pérdida. Además es una constelación circumpolar, es decir, desde nuestra posición se puede ver durante todo el año a cualquier hora de la noche. Cefeo está algo más arriba y tiene forma de una casa dibujada por un niño. Pegaso es, básicamente, un gran cuadrado en el cielo. Andrómeda se estira en forma de “V” tumbada y ligeramente curvada desde una de las estrellas de Pegaso y hacia su izquierda. Perseo está por debajo de Casiopea y cerca de Andrómeda. Por último, Ballena es algo más complicada, y se encuentra situada por debajo de Pegaso y Piscis.

Como este grupo de constelaciones ocupa un área del cielo muy considerable, podremos observar un gran número de objetos celestes. Solamente comentaremos algunos, pero para comenzar son suficientes.

Constelación de Andrómeda

Constelación de Andrómeda

Uno de los más sencillos de localizar está en la constelación de Andrómeda. Hacia la mitad de la misma y ligeramente por encima de ella, podemos ver, si estamos en zona oscura, un elemento borroso en el cielo, pequeño y poco brillante, aunque localizable a simple vista. Es la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a la nuestra y la única visible a simple vista desde esta parte del mundo. Es el objeto más lejano visible a simple vista (unos dos millones y medio de años-luz).

En la constelación de Cefeo destaca mu Cephei, una de las estrellas más rojas del cielo y visible con prismáticos. Es una estrella de tipo hipergigante con un diámetro estimado de 1.420 veces el diámetro solar. Si diéramos la vuelta en torno a la estrella a la velocidad de la luz, tardaríamos ¡más de seis horas!

Dentro de la constelación de Pegaso (el caballo alado), destacamos el objeto M15, un cúmulo globular, es decir, una aglomeración de estrellas en forma de esfera. Contiene una de las cuatro nebulosas planetarias (expulsión del gas de una estrella en las fases de su muerte) conocidas en un cúmulo globular. Se sitúa a unos 33.600 años-luz, y se calcula que se dirige a la Tierra a una velocidad de 383.760 km/h. No os preocupéis, no hay riesgo de colisión…

Y para terminar con las constelaciones, en Perseo tenemos uno de los objetos más fáciles del cielo, conocido como ‘el doble cúmulo de Perseo’. Son dos cúmulos abiertos, visibles a simple vista en zonas oscuras. Se denominan, como curiosidad, NGC 869 y NGC 884.

Por otra parte, podemos ver a muy primera hora de la noche, poco después de ponerse el Sol, al planeta Júpiter. Saturno siempre nos ofrece un gran espectáculo, incluso con medianos instrumentos. Venus ya ha desaparecido en el horizonte oeste, y Marte sigue brillando más de lo habitual en la constelación de Capricornio, por lo que nos acompañará durante todo el otoño y parte del invierno.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario

Qué observar en el cielo durante el mes de septiembre

Viernes, 7 de Septiembre de 2018 Comments off

Durante el mes de septiembre, la observación del cielo no presenta grandes cambios con respecto al final de agosto. Saturno es visible durante casi toda la noche, dentro de la constelación de Sagitario, mientras que Júpiter, en la constelación de Libra, tiende ya a estar cada vez más bajo, por lo que deberemos darnos prisa si queremos observarlo.Marte, por su parte, estará situado entre Sagitario y Capricornio, perdiendo brillo poco a poco a medida que se aleja de nosotros.

A primera hora de la noche, la visión de la Vía Láctea nos abre el apetito observacional. Si recordamos cómo utilizar este elemento como referencia, podremos encontrar las constelaciones de verano más destacadas.

Mapa de la vía láctea/ wikipedia

Mapa de la vía láctea/ wikipedia

Se da la curiosidad de que Antares recibe su nombre precisamente de Marte, ya que Antares proviene del griego ‘anti Ares’, el rival de Ares (Marte para los antiguos griegos), debido a su brillo y color. Antares es una estrella de tipo súpergigante y de color rojo, un color y brillo que a los antiguos griegos les pareció que quería rivalizar con Ares, de ahí su nombre.

Este mes, hay que recordar, que cambiamos de estación: dejamos atrás este verano tan peculiar en muchos aspectos, en cuanto a lo climatológico, y comenzamos el otoño el día 23 a las 03:54:07, hora peninsular.

También podemos empezar a localizar, no sin cierta dificultad debido a su escaso brillo, algunas de las constelaciones otoñales, como son por ejemplo, Capricornio, Acuario o Piscis. Podemos ayudarnos para su localización, a partir del ya conocido Triángulo de Verano, y de la fácilmente identificable constelación de Pegaso. En el espacio entre estos dos conjuntos de constelaciones, y hacia el horizonte, se pueden localizar, siempre que estemos en zonas oscuras, alejados de zonas iluminadas.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

 

Planetario.

No es veneno todo lo que parece

Jueves, 2 de Agosto de 2018 Comments off

Las serpientes siempre han generado mucho miedo en las personas, a pesar de que muchas de ellas son inofensivas para el ser humano. En Valladolid encontramos seis especies de estos ofidios, cuatro de ellos terrestres y dos ligados al agua y zonas húmedas.

Las serpientes, por norma general, no atacan a las personas y tampoco moran cerca de las viviendas. No obstante, los contactos son frecuentes y en muchos casos perniciosos para estos animales. En caso de toparnos con alguna y querer reconocerla, sin atacarla o matarla, debemos tener en cuanta algunos detalles, por lo que, a continuación daremos unos breves apuntes. De las seis especies que podemos encontrar en Valladolid, sólo dos de ellas poseen glándulas venenosas, dejando su descripción para el final:

 

Natrix maura en la Casa del Río / Stefanie Serrano Yanes

Natrix maura en la Casa del Río / Stefanie Serrano Yanes

Entre las especies acuáticas de ofidios encontramos a la culebra viperina (Natrix maura) que tiene un tamaño medio de aproximadamente 91 cm de máximo. La coloración de fondo puede variar entre verdosa, parda y olivácea, exhibiendo dorsalmente un dibujo muy característico en zigzag. Su cabeza es ligeramente triangular, aspecto que marca cuando se siente intimidada, intentando mimetizarse o parecerse a la víbora. Podemos encontrarlas cerca de ríos, lagunas, charcas, etc. En la siguiente imagen podemos observar un ejemplar de esta serpiente que se encuentra en la Casa del Río.

 

Natrix astreptophora / O. Alamany, CENEAM

Natrix astreptophora / O. Alamany, CENEAM

La culebra de collar (Natrix astreptophora) puede vivir lejos de ríos y arroyos pero normalmente lo hace en ecosistemas húmedos, tales como bosques con un elevado grado de humedad en el suelo o cerca de cursos de agua, como ríos, riachuelos, charcas, etc. El nombre se debe a un collar blanco completo y uno negro incompleto que presentan los ejemplares jóvenes, justo detrás de la cabeza. Tiene un tamaño medio, alcanzando como máximo 1,2 metros. La coloración del dorso suele variar entre el verde claro, el gris o el pardo claro, con manchas de color más oscuro distribuidas por todo el cuerpo.

 

Zamenis scalaris / M.A. de la Cruz Alemán, CENEAM

Zamenis scalaris / M.A. de la Cruz Alemán, CENEAM

La culebra de escalera (Zamenis scalaris) puede alcanzar un tamaño de 1,6 metros. Su color puede oscilar desde el marrón grisáceo hasta el marrón amarillento. La característica más llamativa y que le da el nombre es la presencia de dos bandas longitudinales más oscuras, que en los ejemplares más jóvenes se unen con líneas transversales más gruesas. Es una especie muy generalista, por lo que habitan en medios muy diversos como zonas adehesadas con claros y matorral mediterráneo, zonas cerealistas, bosques…

 

Coronella girondica / J.L. Rodriguez, CENEAM

Coronella girondica / J.L. Rodriguez, CENEAM

La culebra lisa meridional (Coronella girondica) es de tamaño reducido, alcanzando como máximo 80 cm; y su cabeza es pequeña, no muy bien diferenciada del cuerpo. La coloración del dorso oscila entre pardo, ocre claro o gris, con algunas tonalidades rojizas. Muestra manchas más oscuras de color verde o negras en el dorso. En la cabeza destaca una mancha con forma de `U´, y a ambos lados de la misma, surge una brida oscura que va desde la comisura de la boca hasta el ojo y luego continua dorsalmente. Podemos encontrarlas en encinares, pinares, zonas agrícolas y matorrales con cobertura escasa o media.

 

Vipera latastei / V. García Canseco, CENEAM

Vipera latastei / V. García Canseco, CENEAM

La víbora hocicuda (Vipera latastei) es un ofidio venenoso, de pequeño tamaño que generalmente no sobrepasa los 60 cm. Posee una cabeza con forma triangular, adornada con dos manchas que pueden llegar a unirse hasta formar una `V´ invertida. La coloración del cuerpo va desde los tonos grises hasta los tonos marrones. En el dorso tiene una banda más oscura que puede formar un dibujo en zigzag, mientras que en los costados aparecen manchas oscuras y algo difusas que se alternan con este. Una característica muy importante que la diferencia del resto de culebras es la pupila, siendo vertical en la víbora hocicuda y circular en el resto de culebras. El nombre de hocicuda viene dado por su característica más llamativa, un apéndice justo en el extremo del hocico. A diferencia del resto de las culebras, las escamas de su cabeza están superpuestas de forma similar a la colocación de las tejas, mientras que en el resto las escamas de la cabeza se unen como formando un puzle. Tiene preferencia por sitios cálidos y llanos, encontrándose sobre todo en zonas rocosas cubiertas con matorral, en taludes, en muros de piedra, en zonas abiertas de bosques…

 

Malpolon monspessulanus / A. Camoyán, CENEAM

Malpolon monspessulanus / A. Camoyán, CENEAM

La otra especie con glándulas tóxicas es la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Puede alcanzar los 2,30 metros, tratándose de un ofidio de gran tamaño. En jóvenes la coloración es marrón o verdosa, con manchas blancas rodeadas de un círculo negro en la cabeza, mientras que en el dorso presentan manchas blancas, negras y grises. En ejemplares adultos, la coloración varía de marrón a olivácea, volviéndose uniforme. Son muy huidizas. Sus colmillos están muy retrasados, por lo que para inyectar veneno tendría que meter a la presa en su boca, siendo por lo tanto muy difícil que introduzca sus toxinas a una persona. Su veneno no afecta gravemente a las personas, excepto cuando hay problemas de alergias. Vive en gran cantidad de ambientes, especialmente en zonas con matorral, en campos cerealistas donde haya vegetación en la que resguardarse, en las dehesas, etc.

Tras dar unos breves apuntes para poder distinguir las especies de serpientes que podemos encontrar en Valladolid, daremos unos consejos en caso de que nos topemos con una:

  • Mantener la calma.
  • No acercase a ellas ni intentar cogerlas o matarlas.
  • No hacer movimientos bruscos que la asusten y alejarnos lentamente.
  • Cuando vayamos a dar un paseo por el campo ver donde pisamos o nos sentamos.
  • En caso de estar en una vivienda o cerca se debe llamar al Centro de Recuperación de Animales Silvestres, a la policía o a emergencias para que vayan a recogerla y la devuelvan a su hábitat.
  • Si se produce un ataque por parte de la serpiente, se deberá llamar de inmediato a emergencias, aunque los ofidios que nos encontramos en Valladolid sólo atacan si se sienten amenazadas.

 

Stefanie Serrano Yanes

estudiante en prácticas en el Museo de la Ciencia, procedente del Grado de Ciencias Ambientales de la Universidad Europea Miguel de Cervantes

Una mirada hacia la colmena

Jueves, 2 de Agosto de 2018 Comments off

El avispón asiático, también conocido como Vespa velutina en el ámbito científico, es un himenóptero que suscita gran interés en la actualidad debido, en parte, a la creencia de tratarse de un animal muy peligroso.

Esta especie nativa del sureste asiático está catalogada como exótica invasora y, si bien es cierto que no hay que temer especialmente por la peligrosidad de su picadura, sí genera ciertos problemas ecológicos derivados de su presencia. Pero, ¿por qué es dañino el avispón asiático?

Por un lado, existe una problemática ecológica o de biodiversidad ya que esta especie depreda sobre la abeja europea (Apis mellifera) y otros insectos polinizadores.

Una segunda cuestión asociada a la anterior es el perjuicio económico que acarrea, dado que la actividad de las abejas autóctonas se ve afectada por la pérdida de individuos. Del mismo modo, el control de la plaga implica importantes costes a las administraciones regionales.

Finalmente existe un factor relacionado con la salud humana y es que, aunque no es particularmente peligrosa para el hombre, se han dado casos recientes de picadura de avispón asiático con fatales consecuencias para personas alérgicas. Por el contrario, para las personas no alérgicas la toxina inyectada no suele revestir más complicaciones que la generada por una avispa europea.

La introducción de especies exóticas invasoras (EEI) puede ser causada accidentalmente o producida por un acto intencionado, y en el caso de Vespa velutina su llegada a Europa se produjo de forma accidental hace ya más de una década.

En la actualidad, en España se distribuye principalmente por Galicia y País Vasco, habiendo cierta incidencia también en Asturias, Cantabria y Cataluña.

La alarma social que se ha generado a raíz de la llegada de esta especie invasora ha damnificado gravemente a nuestro avispón autóctono ya que la confusión entre ambas especies lleva consigo la destrucción de muchos nidos de Vespa crabro. Por ello se necesita una buena identificación.

Dado que ambas especies presentan un tamaño similar que oscila entre 17 y 32mm de longitud, para lograr distinguirlas nos podemos basar en su apariencia. El avispón invasor presenta el cuerpo de color marrón oscuro o negro con mínimos detalles amarillo-anaranjados. Las terminaciones de sus patas exhiben un color amarillo.

Por contraposición, el avispón autóctono Vespa crabro luce un color amarillo claro en la mayor parte de su cuerpo así como las patas marrones.

 

Vespa crabro vs Vespa velutina / Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Monceau et al., 2014

Vespa crabro vs Vespa velutina / Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Monceau et al., 2014

Otra forma de poder diferenciar ambos véspidos la encontramos en la ubicación y forma de los nidos. Mientras que el nido de V. velutina se encuentra normalmente en la parte alta de los árboles, el del avispón europeo suele estar construido en troncos huecos, cobertizos o incluso altillos de casas, pero nunca a tanta altura como la velutina. Asimismo, el tamaño del nido del avispón europeo suele ser más reducido que el del avispón asiático, pudiendo éste llegar a alcanzar hasta 1 metro de longitud y albergar varios miles de individuos.

 

Nido de Vespa velutina/ Nido de Vespa velutina/ Wikipedia. Francis Ithurburu.

Nido de Vespa velutina/ Nido de Vespa velutina/ Wikipedia. Francis Ithurburu.

A día de hoy existen numerosas campañas tanto de sensibilización como de captura y destrucción de nidos del avispón asiático, destacando especialmente en las comunidades más afectadas y anteriormente mencionadas. En dichos lugares resulta una prioridad la colocación de trampas para atrapar el mayor número de ejemplares, incluyendo las reinas.

En esta línea, uno de los objetivos de este artículo es mejorar el conocimiento de la especie para poder llevar a cabo medidas de control y gestión, minimizando los efectos sobre especies no objetivo como Vespa crabro.

 

Ángel de Prado Santos,
estudiante en prácticas en el Museo de la Ciencia procedente del
Grado de Biología de la Universidad de León

¿Qué observar en el cielo durante el mes de agosto?

Miércoles, 1 de Agosto de 2018 Comments off

Durante el mes de agosto, el triángulo de verano se localiza sin ningún problema en la parte más alta del cielo donde, recordamos, se puede observar la preciosa estrella doble Albireo (constelación del Cisne). Además, si nos encontramos en un lugar oscuro, o al menos todo lo oscuro que podamos, podemos observar la siempre majestuosa Vía Láctea, pasando por la mitad de este triángulo.

Lluvia de estrellas de Perseidas / Wikipedia: Brocken Inaglory

Lluvia de estrellas de Perseidas / Wikipedia: Brocken Inaglory

En cuanto a planetas, Venus es visible al atardecer hacia el Oeste e irá poco a poco declinando hacia el horizonte. Júpiter se sitúa en Libra, por lo que es fácilmente localizable. Saturno se encuentra por encima de las tres estrellas que forman la tapa de la tetera, en la constelación de Sagitario. Su brillo hace fácil su localización y nos muestra sus anillos fácilmente observables. Mientras, a la izquierda de éste, encontramos el brillo anaranjado de Marte, cada noche perdiendo brillo poco a poco, y quee se está alejando de la Tierra después de su máximo acercamiento el día 31 del mes pasado. Hasta el año 2035 no se repetirá un acercamiento similar. Podremos localizarlo en la constelación de Capricornio, cerca de Sagitario, realizando una parada aparente en el cielo.

Y cómo no, hacia el este ya podemos comenzar a observar algunas de las principales constelaciones del otoño: Capricornio, Acuario, el gran cuadrado de Pegaso escoltado por Piscis, la constelación de Andrómeda, que contiene una de las joyas del cielo, la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a nosotros y la única visible a simple vista en esta parte norte del mundo.

También tenemos el máximo de la lluvia de estrellas, seguramente más conocida: las Perseidas, también llamadas “Lágrimas de San Lorenzo”, por coincidir con la festividad del santo. El momento del máximo será entre los días 12 al 13 de agosto, aunque la noche anterior y posterior también serán buenas. Se estima, que, en el momento del máximo, la THZ, estará en torno a las 100 fugaces/hora, aunque este número siempre varía en función de una serie de condiciones: lugar de observación, condiciones atmosféricas, humedad, etc. Este año tendremos Luna nueva, por lo que las condiciones son ideales.

Esta lluvia de estrellas, como todas, está provocada por un cometa, en este caso el 109P/Swift-Tuttle. Al acercarse al Sol van dejando un rastro de desperdicios (fragmentos) que cuando la Tierra lo atraviesa, son atraídos por ésta y penetran en la atmósfera a gran velocidad, se desintegran y forman las estrellas fugaces. Si conseguís realizar alguna fotografía de perseidas, enviádnosla y ¡la publicaremos en nuestro  blog y redes sociales! 

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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Cazadores aéreos, similares, pero no iguales

Miércoles, 1 de Agosto de 2018 Comments off

Los largos y calurosos días de verano no suelen ser buenos para la observación ornitológica. Al igual que las personas, las aves suelen limitar sus periodos de mayor actividad a las primeras y últimas horas de la jornada, cuando las temperaturas dan un respiro. Las golondrinas, aviones y vencejos son aves que solemos asociar al verano, ya que su vinculación a los núcleos de población y sus vuelos cercanos y constantes las hacen fácilmente reconocibles. Sin embargo, en muchas ocasiones el observador no avezado confunde estas especies, asignando el mismo nombre a las tres.

Para despejar dudas daremos unas sencillas pautas de observación.

La golondrina común y el avión común pertenecen a la misma familia, por lo que su morfología es similar. Sin embargo, las dos plumas externas de la cola (rectrices) son más largas en la golondrina dando el la impresión de poseer una profunda horquilla. En el avión común, la diferencia de tamaño entre las plumas externas y las centrales no es tan acusada, presentando la cola solamente una ligera escotadura. Esta característica hace que en algunas zonas reciba el nombre de colapez. La coloración también es diferente y mientras que la golondrina presenta todo el dorso de tonos azulados y garganta rojiza, el avión exhibe una mancha blanca muy visible en la base de la cola.

El vencejo común, por su parte, pertenece a un grupo bastante alejado genéticamente de las golondrinas. Sin embargo, al compartir hábitos alimenticios similares (todas se alimentan de insectos aéreos que capturan en vuelo), también comparten algunas similitudes morfológicas. Una observación detenida, aunque sea en vuelo, nos permitirá apreciar al vencejo común como un ave homogéneamente oscura, de largas alas en forma de hoz y cola muy corta. El vuelo es mucho más rápido y directo que el de las otras dos especies y, curiosidad, nunca se posa en cables, ramas, vigas, ni en el propio suelo, como si hacen la golondrina común y el avión común.

La nidificación también sirve para diferenciar estas especies de grandes voladoras, ya que el vencejo común no hace nidos de barro como las otras dos especies, utilizando generalmente huecos en fachadas y bajo tejas. La golondrina común construye nidos de barro en interiores (garajes, cuadras, porches, viejas habitaciones, etc.) y no los adhiere al techo, mientras que el avión común los ubica bajo aleros o extraplomos, los une al techo y solo deja una pequeña abertura para acceder.

 

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

Charla ‘CSI Luxor: ¿era la reina Nefertiti la madre de Tutankamon?’

Viernes, 20 de Julio de 2018 Comments off
Juan Antonio Belmonte durante su charla en el Auditorio del Museo

Juan Antonio Belmonte durante su charla en el Auditorio del Museo

De forma paralela a la exposición ‘Los Tesoros de Tutankamon’, el Museo de la Ciencia organizó la charla ‘CSI Luxor: ¿era la reina Nefertiti la madre de Tutankamon?’. Una conferencia a cargo de Juan Antonio Belmonte, astrofísico del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

¿Quién sucedió a Akhenaton? ¿Quién era Semenkhkare? ¿Era la misma persona que Neferneferuaton? ¿Era este gobernante una mujer o un varón? ¿Quién era Dakhamunzu, la reina egipcia que escribió al rey hitita  Suppiluliuma pidiéndole un hijo varón para hacerlo rey de Egipto a su lado? ¿Quién era el varón enterrado en la tumba KV55  del Valle de los Reyes? ¿De quién era hijo Tutankamon? ¿Era Akhenaton su padre? Y, lo más sugerente, ¿qué papel desempeñó Nefertiti en todo este enredo?

El final del periodo de Amarna es una de las épocas más controvertidas y, a la vez, más  fascinantes de la historia de Egipto. En la última década se han publicado varios trabajos sobre el tema, en los que se plantean hipótesis alternativas y, en general, excluyentes.

Además, recientemente el tema ha cobrado especial relevancia  por el supuesto hallazgo de cámaras  secretas en la tumba de Tutankamon que, según se afirma, podrían ser el lugar de último reposo de la legendaria reina Nefertiti.

En esta charla, Juan Antonio Belmonte mostró cómo haciendo uso de la astronomía, la arqueología (en particular la epigrafía) y la genética se puede encontrar una respuesta razonable a la mayoría de los enigmas planteados.

Un encuentro del que os dejamos el audio al completo.

 

Charla ‘Tengo unas Matemáticas… ¡Y no dudaré en usarlas!’

Miércoles, 23 de Mayo de 2018 Comments off
Clara Grima, matemática y divulgadora científica

Clara Grima, matemática y divulgadora científica

El Auditorio del Museo acogió el viernes 18 de mayo la charla participativa ‘Tengo unas Matemáticas… ¡Y no dudaré en usarlas!’. Un evento, organizado por el Aula de Cultura de El Norte de Castilla, a cargo de Clara Grima, profesora titular de Matemática Aplicada en la Universidad de Sevilla y divulgadora científica.

Aunque desde siempre fue así, es evidente que en pleno siglo XXI las matemáticas son la mano que mecen la cuna del progreso, aunque algunas veces no seamos capaces de intuirlas en las cosas que hacemos.

En esta línea, Clara Grima repasará algunos de los “superpoderes que nos otorgan las Matemáticas”.

Un interesante y animado encuentro del que os dejamos el audio para escuchar.

 

 

 

Relatos finalistas ‘Premio del público’ del concurso ‘la Ciencia y tú’

Viernes, 11 de Mayo de 2018 Comments off

#RELATO 1: ¿DE LETRAS O DE CIENCIAS?’


Seguramente la más compleja de las elecciones a las que me vi sometida en mi adolescencia fue esa dicotomía sempiterna que nos inculcaban desde la escuela; ser de letras o de ciencias. Esa bifurcación constituía un soliloquio shakesperiano, un ser o no ser, un he ahí la cuestión.

Sin duda en esa pubescencia me resultó mucho más sencillo elegir entre el guaperas con chupa de cuero y mirada felina o el interesante empollón de gafas redondas y cara de no haber roto un plato. Ninguno de los dos aceptó mi propiedad conmutativa y ninguno de esos sumandos alteró el producto de mi soledad. El resultado fue muy sencillo, un conjunto vacío hasta los 23 años.

Justamente con esa edad, siendo ya una mujer de letras puras y a punto de finalizar mi carrera de Filosofía apareciste tú y dejé de ser yo y mis circunstancias, para convertirme en las tuyas. Lo nuestro constituía una ecuación de segundo grado en donde yo fui siempre una constante y tú una variable rodeada de incógnitas.

Decidimos formar un polinomio, que a mí que seguía siendo muy poética, me gustaba porque rimaba con matrimonio. Tras pasar unos meses midiéndonos los perímetros de aquel círculo vicioso, decidiste salirte por la tangente y te alejaste de mí.

Ahora que ya han pasado unos años, no quiero oír hablar de matemáticas bajo ningún concepto. De hecho he rechazado a Pietro, un pretendiente Italiano con el que estaba intimando cuando me ha dicho que mejor le llamara Pi.

 

#RELATO 2: SIN SENTIDOS Y ECUACIONES


Sucedió que, en la juventud de un investigador, una nueva emoción asomó por su ventana en forma de persona.

—¡Buenos días Albert! ¡Nos vemos en clase! —dijo una chica con voz enérgica.
—¡Por supuesto! —contestó el joven con una sonrisa —¡Buenos días Mileva!

La chica desapareció dejando en Albert una sensación de calor que recorría todo su cuerpo desde el estómago. El muchacho trató de dar nombre a esa sacudida. Lo cierto es que acostumbraba a transformar todo lo que percibía en números. Para él era más sencillo que usar palabras y, al ver que no encontraba un nombre adecuado, corrió a su pizarra llena de constantes y variables y se puso a hacer operaciones sobre ella.

Escribía y borraba. Jugaba con unos números y otros pero nada tenía lógica. Fue entonces cuando dejó caer su tiza en señal de rendición ante su resultado: una nueva fórmula errónea y sin coherencia lógica. Se marchó de la habitación resoplando. Tras un portazo se hizo el silencio… Hasta que los números empezaron a hablar.

—¿Qué te pasa? ¿Estás enferma? Tienes errores por toda la cara —dijo, desde la esquina de la pizarra, la vieja fórmula del día anterior a la nueva.
—¿Enferma? ¡Pero si me siento muy sana! —rebatió esta última.
—¿Por qué demonios no te ha tachado? Tus cálculos son erróneos. No tienes sentido.
—Supongo que todas tenemos algún sentido.
—No, el sentido implica lógica, por eso yo soy perfecta. Estoy llena de coherencia y armonía —indicó la vieja fórmula llena de orgullo —, el chico dijo, al crearme, que yo era el descubrimiento del siglo.
—No lo dudo, seguro que sirves a un buen propósito… ese hombre calcula desde el corazón, lo sentí mientras me escribía —señaló la nueva con serenidad.
—¡Tonterías! ¿Qué importa el corazón o el propósito cuando tienes lógica?
—Para que tú brillaras con esa armonía existieron otras fórmulas que fueron tachadas. Ellas, como yo, tampoco tenían lógica pero eran necesarias.
—¿Qué importan? Todas imperfectas, incompletas… ¡yo soy la única que funciona! —sentenció la vieja fórmula muy enfadada.

De repente Albert irrumpió en la habitación y fue directo hacia la pizarra. Revisó los cálculos y, tras una mueca, cogió el borrador dispuesto a eliminar la vieja fórmula —la perfecta —.

—¿Por qué vas a borrarme? Soy el hallazgo del siglo —suplicó esta a su creador.
—Aún quedan muchas fórmulas que calcular para eso pero tú has sido útil —reconoció el joven —. La última fórmula siempre termina siendo la penúltima.
—¿Y la nueva? ¿No vas a borrarla? ¡No sirve para nada! —gritó desesperada.
—Ella no necesita lógica, guarda la variable que te falta. Aunque no la comprenda, puedo sentir como dirige y llena de sentido mi vida. Estoy trabajando en la fórmula del amor —sentenció Einstein.

 

#RELATO 3: MAGIA


Nada importaba en ese instante. En un abismo infinito de estrellas y monótonas sonrisas convexas, rozando el límite entre vigilia y sueño, estando casi tan muerto como vivo, amaneciste tú.

Nacieron los versos endecasílabos con rima asonante en los pares y aparecieron el crepúsculo, la madrugada y la diversidad de cuatro tercios pi por el radio al cubo con sus playas, sus selvas, sus mares.
Sin saberlo creaste la perfección de Fibonacci en una caracola y un relativo calendario de trescientos sesenta y cinco días, cinco horas y cuarenta y ocho minutos con seis segundos.

Algunos deciden medir el mundo en céntimos, pero yo prefiero contar compases, corcheas, los lunares de tu espalda; prefiero admirar cómo el diamante negro de mis obras de arte descompone la luz blanca en banderas de paz y leer mensajes de amor encriptados en un perfecto código binario tras el anonimato que brinda un arroba.

Continuo preguntándome con frecuencia si en algún momento lograste descubrir la belleza de tus enigmas; me pregunto si Hilbert logró encontrar su habitación sin número o si el envés perdido de Möbius apareció finalmente en el lugar menos esperado.

Ojalá pudieses comprender la emoción de tus inseguridades, de cada incógnita que despiertas; eres prosa, eres todo, eres magia.

Resolviendo dudas: los tubérculos nupciales

Lunes, 7 de Mayo de 2018 Comments off
Barbos en la Casa del Río. / Fototeca del CENEAM. Autor:

Barbos en la Casa del Río. / Fototeca del CENEAM. Autor:

Con la llegada de la primavera muchas especies de peces de agua dulce inician su periodo reproductivo. El progresivo aumento del fotoperiodo (duración del día) y la temperatura del agua activan el sistema endocrino de los peces. Este controla la maduración de los gametos (óvulos y espermatozoides) y estimula algunos cambios fisiológicos y de comportamiento asociados a la misma, como cambios de coloración, la migración, el cortejo o la propia freza (puesta de huevos y fecundación).

En los machos de algunas especies, entre las que se encuentran las pertenecientes a la familia de los ciprínidos, aparecen, principalmente en la cabeza, unas estructuras dérmicas denominadas tubérculos nupciales, también denominados eflorescencia nupcial, cuyo aspecto asemeja una protuberancia blanquecina.

En el caso del barbo común estos “granos” se hacen muy visibles, dando al ejemplar un aspecto muy característico (imagen). En la Casa del Río contamos con varios ejemplares de esta especie y en ellos ya se está produciendo este fenómeno, de manera que son varios los machos que presentan tubérculos nupciales. Dado el aspecto que confieren al ejemplar, las granulaciones puede confundirse con algún síntoma de enfermedad, pero a diferencia del punto blanco, provocado por ciliados, o de una infección fúngica (por hongos), los tubérculos nupciales no presentan el aspecto algodonoso de los hongos y, al contrario que en el punto blanco, suelen aparecer repartidos de forma simétrica a ambos lados de la boca. En los momentos más álgidos del periodo reproductivo, cuando los machos segregan una mayor cantidad de hormonas, los tubérculos nupciales pueden extenderse a otras estructuras como la aleta anal. Por otro lado, en otras especies de ciprínidos, como el piscardo, las protuberancias pueden extenderse por un área mayor de la cabeza.

 

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