Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Museo Ciencia’

Charla ‘Alergia y sensibilización alimentaria, y el caso particular del gluten’

Lunes, 5 de Diciembre de 2016 Comments off

ptqtufqo6a

Qué observar en el cielo el mes de diciembre

Viernes, 2 de Diciembre de 2016 Comments off

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda poco para el invierno, que comenzará el 21 de diciembre a las 11:44 h, terminando el 20 de marzo de 2017, cuando de comienzo la primavera. Por tanto este invierno durará 88 días y 23 horas.

¡No perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de primeros de mes, o durante alguno de los fines de semana de diciembre, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación astronómica es realmente magnífica. Veréis brillar más las estrellas, observareis más cantidad de ellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables.

A primeros de mes podemos todavía observar las constelaciones del pasado mes (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos apreciar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales.

Figura de Orión

Figura de Orión

De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante. La forma más sencilla de reconocer esta constelación comienza por tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como ‘las tres Marías’, porque siempre están juntas. Forman la parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla, parecida a un diábolo y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba, podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante: las dos brillantes serían los hombros, las ‘tres Marías’ formarían el cinturón de su ropa, y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado ‘puñal de Orión’ o ‘espada de Orión’, y será un buen lugar para observar.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

Objeto M42

Objeto M42

En cuanto a los planetas, Venus se encuentra, como ya sabéis, como el ‘lucero de la tarde’, siendo visible hacia el suroeste durante las primeras horas del atardecer, aunque podremos comprobar cómo va tomando altura con el paso de los días. Durante casi todo el mes estará acompañado en el cielo por Mercurio, si bien se verá más bajo sobre el horizonte y con algo de dificultad. En Navidad ya no será visible. Más hacia el sur y con el cielo oscuro, podremos ver un cada vez más diminuto Marte, alejándose de nosotros y moviéndose durante este mes entre las constelaciones de Capricornio y Acuario. Por su parte Júpiter es el ‘lucero del alba’, destacando en el cielo a primeras horas de la mañana, y viéndose cada noche antes según pasan las fechas.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos, y después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión (ya que en la constelación hay algunas nebulosas más), con el nombre oficial de M42. Además se trata de un fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas ‘nacen’. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, y podamos disfrutar de este último mes del año observando el cielo. Que no os asuste el frío, que en este caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que ‘cuanto más tiemblen las estrellas, mayor será la helada’, y no falla.

Consejos: si salís al campo, llevad siempre algo más de ropa de la que creáis que necesitareis, una manta, un termo con bebida caliente (mejor chocolate o café), frutos secos y chocolate. De esta forma, disfrutaréis más de la observación. Y si estáis acompañados, mejor.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos a nuestro correo electrónico: planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Charla ‘Resonancia magnética: ingeniería para la medicina del futuro’

Martes, 29 de Noviembre de 2016 Comments off
Carlos Alberola durante la charla sobre la resonancia magnética

Carlos Alberola durante la charla sobre la resonancia magnética

El Museo de la Ciencia de Valladolid organizó  el 23 de noviembre, a las 19 h, la charla ‘Resonancia magnética: ingeniería para la medicina del futuro’. Una conferencia incluida en el II ciclo ‘A tu salud’,  iniciativa que ha contado con la colaboración del Parque Científico de la Universidad de Valladolid y la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE),

Durante el encuentro, Carlos Alberola López, Ingeniero de Telecomunicación y Catedrático del área de Teoría de la Señal y Comunicaciones, describió los principios físicos en los que esta tecnología se basa, mostrando sus similitudes con los sistemas y tecnologías de radiocomunicaciones y sus características diferenciales con respecto a otras técnicas de imagen diagnóstica, y mencionó algunos parámetros relevantes que hacen que las imágenes tengan diferentes apariencias.

Asimismo, indicó algunas secuencias empleadas en la rutina clínica y diversas aplicaciones de especial interés como son la resonancia cardiaca y la resonancia por difusión.

Una interesante conferencia de la que os dejamos el audio.

 

 

Qué ver en el cielo el mes de octubre

Martes, 11 de Octubre de 2016 Comments off

Oficialmente el otoño comenzó el pasado 22 de septiembre, y terminará el 21 de diciembre, por lo que durará 89 días y 20 horas.

Durante esta estación, nos encontramos con el mismo problema que podemos tener en primavera: las lluvias. Los cielos suelen tener tendencia a estar cubiertos y las precipitaciones (por otro lado muy necesarias) suelen ‘aguarnos’ la fiesta… La noche que no está nublada, suele tener mucha humedad ambiental, lo que dificulta la observación; o bien tenemos la presencia de la Luna que también nos impide observar.

Aunque hay momentos en los que después de un buen chaparrón, el cielo se ve limpio e infinito. Pero seamos positivos. supongamos que no hay Luna y que tenemos un cielo despejado. Vamos a observar.

El inconveniente de la observación en otoño, al menos para las constelaciones pertenecientes a ésta estación (ya sabéis, las situadas hacia esa ‘ventana’ al sur), es que tenemos que buscar una zona especialmente oscura, ya que las estrellas que se pueden localizar son débiles y solamente en esos lugares se pueden observar. Me refiero a constelaciones como Capricornio, Acuario, el Caballito, el Microscopio o el Pez Austral. En esta última sí que hay que decir que su estrella principal, Fomalhaut, es bastante brillante, y puede observarse, algo baja con respecto al horizonte, pero con un brillo destacable, hacia el Este a primeras horas de la noche, y según pase el tiempo, hacia el Sur. También se conoce a esta estrella como ‘la estrella solitaria’ ya que destaca con su brillo entre el conjunto de estrellas poco brillantes de alrededor.

Dentro de las constelaciones que se pueden ver en otoño, aunque no se las considere propiamente de la estación, están el conjunto que componen la leyenda de Perseo. Son las constelaciones de Casiopea, Cefeo, Andrómeda, Perseo, Pegaso y Ballena. Estas constelaciones son relativamente fáciles de identificar en el cielo porque, primero, son constelaciones más brillantes que las anteriormente enumeradas, y segundo, sus formas son sencillas. Casiopea es una constelación en forma de letra “W”, así que no tiene pérdida. Además es una constelación circumpolar, es decir, desde nuestra posición se puede ver durante todo el año a cualquier hora de la noche. Cefeo está algo más arriba y tiene forma de una casa dibujada por un niño. Pegaso es, básicamente, un gran cuadrado en el cielo. Andrómeda se estira en forma de “V” tumbada y ligeramente curvada desde una de las estrellas de Pegaso y hacia su izquierda. Perseo está por debajo de Casiopea y cerca de Andrómeda. Por último, Ballena es algo más complicada, pero por eso os adjuntamos esta imagen simulada del cielo.

Constelación Ballena

Constelación Ballena

Como este grupo de constelaciones ocupa un área del cielo muy considerable, podremos observar un gran número de objetos celestes. Solamente comentaremos algunos, pero para comenzar son suficientes.

Uno de los más sencillos de localizar está en la constelación de Andrómeda. Hacia la mitad de la misma y ligeramente por encima de ella, podemos ver, si estamos en zona oscura, un elemento borroso en el cielo, pequeño y poco brillante, aunque localizable a simple vista. Es la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a la nuestra y la única visible a simple vista desde esta parte del mundo. Es el objeto más lejano visible a simple vista (unos tres millones de años-luz).

En la constelación de Cefeo destaca mu Cephei, una de las estrellas más rojas del cielo y visible con prismáticos. Es una estrella de tipo hipergigante con un diámetro estimado de 1.420 veces el diámetro solar. Si diéramos la vuelta en torno a la estrella a la velocidad de la luz, tardaríamos ¡más de seis horas!

Dentro de la constelación de Pegaso (el caballo alado), destacamos el objeto M15, un cúmulo globular, es decir, una aglomeración de estrellas en forma de esfera. Contiene una de las cuatro nebulosas planetarias (expulsión del gas de una estrella en las fases de su muerte) conocidas en un cúmulo globular. Se sitúa a unos 33.600 años-luz, y se calcula que se dirige a la Tierra a una velocidad de 383.760 km/h. No os preocupéis, no hay riesgo de colisión…

Y para terminar con las constelaciones, en Perseo tenemos uno de los objetos más fáciles del cielo, conocido como ‘el doble cúmulo de Perseo’. Son dos cúmulos abiertos, visibles a simple vista en zonas oscuras. Se denominan, como curiosidad, NGC 869 y NGC 884.

Por otra parte, podemos ver a muy primera hora de la noche, poco después de ponerse el Sol, a los planetas Venus, Marte y Saturno. Un bonito trío de ases del cielo: Venus por su brillo, Saturno por sus anillos, y Marte por su color. En cualquier caso, ya sabéis que Saturno siempre nos ofrece un gran espectáculo, incluso con medianos instrumentos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Charla ‘Cervantes, estrellas y planetas’

Lunes, 10 de Octubre de 2016 Comments off
Benjamín Montesinos durante su charla 'Cervantes, estrellas y planetas'

Benjamín Montesinos durante su charla ‘Cervantes, estrellas y planetas’

Dentro de la Semana Mundial del Espacio 2016, el Auditorio del Museo de la Ciencia acogió la charla ‘Cervantes, estrellas y planetas’.

En ella, el astrofísico e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Benjamín Montesinos Comino, explicó cómo el sistema planetario ubicado en torno a la estrella mu Arae, en la constelación del Altar,  fue ‘rebautizado’ hace pocos meses a través de una votación promovida por la Unión Astronómica Internacional en el concurso NameExoWorlds.

Tras el proceso, la estrella se denominó ‘Cervantes’ y los cuatro planetas del sistema planetario, conocidos como mu Arae b, c, d, e, pasaron a llamarse oficialmente ‘Quijote’, ‘Dulcinea’, ‘Rocinante’ y ‘Sancho’.

Benjamín Montesinos enseñó cómo es el sistema planetario y cuál fue el procedimiento por el cual la candidatura presentada por el Planetario de Pamplona, la Sociedad Española de Astronomía y el Instituto Cervantes, logró el mayor número de votos.

 

A continuación, te dejamos el audio de este interesante encuentro.

 

Diario de una estudiante en prácticas

Viernes, 26 de Agosto de 2016 Comments off

Lo primero es proceder a las presentaciones.
Hola, soy Julia y he estado durante poco más de un mes ayudando en el cuidado y mantenimiento de la Casa del Río.

Si no lo conoces, es ese espacio que está cruzando la pasarela peatonal del Museo de la Ciencia. Allí, si tienes suerte te encontrarás a José Antonio García ‘Petu’, el biólogo responsable del cuidado de todos los animales que hay en ella; y a Marta que te recibirá con una sonrisa cuando entres.

La estudiante Julia Arranz Herrero en la Casa del Río

La estudiante Julia Arranz Herrero en la Casa del Río

Allí habitan entre otros muchos, un impresionante ejemplar de trucha común (Salmo trutta); un ejemplar de black-bass (Micropterus salmoides), una especie invasora al que yo denomino ‘la bestia’; también una anguila (Anguilla anguilla), a la que yo he llamado ‘la reina’; además de otras especies como carpa común (Cyprinus carpio), carpa royal (Cyprinus carpio carpio) o bermejuelas (Achondrostoma arcasii). Y éstos son sólo 5 ejemplares de los más de 40 peces que tenemos.
Si hablamos de los anfibios y reptiles, en la Casa del Río encontrarás, por un lado, dos terrarios que acogen: sapos comunes (Bufo spinosus); sapos corredores (Epidalea calamita); salamandras (Salamandra salamandra); ranitas de San Antonio (Hyla arborea), que son pequeñas y verdes, y que tendrás que buscar entre las hojas de las plantas; tritones jaspeados (Triturus marmoratus), que se esconden aún mejor que las ranitas; y ya por último, gallipatos (Pleurodeles walt), que son unos ‘animalitos’ verdes y marrones y que he de confesar que son mis preferidos. En el otro terrario, encontrarás una culebra viperina (Natrix maura).
Te animo a ¡que entres y busques a las ranitas y a los tritones, a que diferencies a todos los sapos, y a que decidas cuál de todas las especies que allí habitan te gusta más!
Lo que se ve a simple vista es demasiado poco comparado con el trabajo real que se lleva a cabo en la Casa del Río. Has de tener en cuenta, que no se trata sólo de dar de comer a los animales, es velar también por su bienestar, limpiar los acuarios, los filtros, cambiar el agua …Y cuando uno de los habitantes de la Casa del Río enferma… ¡amigo! la cosa se complica, ya que en el momento que uno lo está, los demás también.
Mi estancia ha sido de poco más de un mes, y ahora que se acaba, me da mucha pena porque he cogido cariño a todo esto.
Así que toca despedirme y dar las gracias al Museo y a Beatriz Gutiérrez, responsable del Departamento de Educación, por darme esta oportunidad; y al resto de personal, por acogerme como una más.
Y por último a ‘Petu’, gracias por tener paciencia y confiarme tus “bichillos”, gracias por ayudarme a aprender y por enseñarme el camino.
Así me despido, sinceramente, espero poder volver pronto.
Hasta siempre, Julia.

 

Julia Arranz Herrero
Estudiante en prácticas del Grado de Biología en la Universidad de León

Qué observar en el cielo el mes de julio

Lunes, 4 de Julio de 2016 Comments off

En este comienzo del verano todavía podemos recordar algunas de las constelaciones de primavera que podrían servirnos de referencia para localizar algunas de verano. Es el caso de El Boyero. Su estrella principal, Arturo, sigue siendo de las más brillantes del cielo, por lo que situarla es fácil.

Triángulo de verano / wikipedia

Triángulo de verano / wikipedia

Más a su izquierda tenemos una especie de mariposa que, junto algunas estrellas más, forma la constelación de Hércules, el “Hombre Arrodillado”, el gran héroe. De los doce trabajos que realizó, algunos, según la leyenda, están en el cielo como constelaciones para ser recordados. Ya vimos las constelaciones de Leo, Cáncer o el Dragón.

En la parte alta del cielo tenemos un viejo conocido, el Triángulo de Verano, formado por las estrellas más brillantes de tres constelaciones: Vega (de la Lyra), Altair (del Águila) y Deneb (del Cisne). Cisne es al animal en que se convirtió Zeus para seducir a Leda, y Águila sería una de las aves estínfalas contra las que luchó Hércules, mientras que Lyra (Lira) representaría el instrumento de Orfeo, con el que componía una música que agradaba a los dioses. La Vía Láctea que atraviesa el triángulo es uno de los objetos más bellos e impresionantes del verano, especialmente cuando observamos lejos de zonas con luz y en noches sin Luna.

Siguiendo la Vía Láctea hacia el horizonte sur, nos encontramos en ella un abultamiento. Es el centro de nuestra galaxia. Muy cerca podemos observar, con prismáticos, gran cantidad de conjuntos de estrellas, llamados cúmulos globulares, unos con más estrellas que otros. A la derecha del centro galáctico se sitúa la constelación del Escorpión (Scorpio), que representa un escorpión con la cola preparada para atacar. Su forma es una de las más sencillas. Destaca su estrella principal, Antares, una estrella de tipo súpergigante de color rojo, tono que se puede apreciar muy fácilmente a simple vista.

A la izquierda tenemos la constelación de Sagitario, que representa una figura un tanto complicada, un centauro con arco y flecha. Si tenemos en cuenta que, al menos desde aquí, queda bastante bajo con respecto al horizonte, con lo que se reduce el brillo de las estrellas, y que la mayor parte de las estrellas que componen la constelación son bastante poco brillantes, el reconocer la figura completa en el cielo es una tarea un tanto complicada. Por ello se ha creado una figura sencilla con las estrellas brillantes de la constelación: una tetera. Por ello hablamos de la “tetera de Sagitario”.

Dentro de los objetos fáciles para la observación, tenemos la cabeza del Cisne, la estrella Albireo. Se sitúa dentro de la franja de la Vía Láctea, hacia el centro del llamado “Triángulo de Verano”. Esta estrella es en realidad una estrella doble, aunque no sabemos con certeza si están gravitacionalmente unidas. Si es así, tardarían en dar una vuelta una en torno a otra al menos 75.000 años. Con pequeños instrumentos es fácil separarlas y observar la diferencia de brillo entre las dos componentes, así como su color, amarillo-anaranjado para la más brillante, azulado para la compañera. Es realmente una pareja inolvidable.

Hacia la derecha del Triángulo de Verano, y antes de tropezarnos con el Boyero, tenemos la constelación de Hércules, el héroe. Ya os comentábamos que en cielo se puede ver la parte más brillante como una mariposa. Hacia la parte de arriba, en el borde de la derecha, se puede observar con prismáticos un objeto con forma esférica y brillante. Es un cúmulo globular llamado M13. Con pequeños telescopios podemos observar que está compuesto por una enorme cantidad de estrellas. Los cúmulos globulares son objetos muy viejos, casi tan viejos como nuestra galaxia, y se encuentran situados en una región llamada halo, que rodea el centro de la galaxia. Así que si dirigimos el telescopio hacia esa zona y alrededores (recordad que el centro se sitúa entre las constelaciones de Escorpio y Sagitario), podremos encontrar unos cuantos.

No olvidéis que seguimos viendo Saturno a la izquierda de la cabeza de Escorpio, muy fácil de encontrar, y que a primera hora de la noche, e incluso durante el final del atardecer, podemos ver cómo Júpiter se va acercando al horizonte oeste. También será visible al atardecer el planeta Venus, poco a poco más alto sobre el oeste, y que, durante el mes de julio, podremos observar cómo Mercurio le adelanta, de camino a encontrarse con el gigante Júpiter durante el mes de agosto.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Los cuervos de noche

Martes, 7 de Junio de 2016 Comments off
Martinete común, fotografía de Fernando Cabrerizo

Martinete común, fotografía de Fernando Cabrerizo

Aunque este ave desarrolla su actividad preferentemente durante el crepúsculo y la noche, no resulta extraño, entre los meses de marzo y octubre, observar su silueta rechoncha sobrevolando el río a plena luz del día. El martinete es una especie perteneciente al grupo de las garzas, aunque su tamaño es considerablemente menor que el de su pariente la garza real, así mismo frecuente en el Pisuerga más urbano, aunque en este caso durante el invierno.

El martinete ejecuta un vuelo lento y elegante siguiendo el trazado del río entre los lugares de nidificación y los cazaderos, donde intentará capturar los peces de los que se alimenta. Es una especie colonial que suele ubicar sus nidos en árboles del bosque ribera, y precisamente esta circunstancia es la que permite su observación en la capital.

La situación de las colonias de cría, a pocos kilómetros al norte de la ciudad, y alguno de sus cazaderos, al sur de la misma, permite que se dejen ver sobrevolando elegantemente el río durante sus desplazamientos entre ambos lugares. Lo normal es que se desplacen en busca de comida al atardecer y regresen al amanecer.

Sin embargo, algunos ejemplares, como el que ha conseguido fotografiar maravillosamente nuestro amigo Fernando Cabrerizo en el entorno de los islotes de El Palero, pueden desplegar actividad diurna, permitiéndonos de este modo disfrutar de la belleza de este ave, también denominada ‘cuervo de noche’.

¡No te pierdas estas fabulosas imágenes! https://cacahuet.es/docs/2016/martinete-comun-pisuerga

Qué observar en el cielo durante el mes de mayo

Viernes, 6 de Mayo de 2016 Comments off

 

Y por fin acabó el mes de abril, un tanto funesto para las observaciones, aunque muy beneficioso para el campo y los embalses. Evidentemente no se puede tener todo… Esperemos que se cumpla algo de lo que escribió Antonio Machado en su poema “A un olmo seco”, cuando decía aquéllo  de “con las aguas de abril y el sol de mayo…”, y que, efectivamente, tengamos días soleados y despejados para poder observar, ya que se nos amontonan las observaciones aunque lo cierto es que ya comienza un poco torcido…

Por de pronto comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, asociada al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 8 unas pocas horas antes del amanecer, en más de treinta meteoros por hora (recordad, la famosa THZ). Hay que recordar que sólo sirven para condiciones ideales: zonas de cielo oscuro, sin Luna (se encuentra creciendo, por lo que algo molestará)…

El pasado mes ya os comentamos algunas de las constelaciones que se pueden ver en primavera, así como sus leyendas. Vamos con alguna más.

Tomando como referencia la constelación de Leo, a la derecha de la misma podremos localizar un conjunto de cinco estrellas muy poco brillantes, que sólo se pueden observar en zonas oscuras y en noches sin Luna. Tiene la forma de una “Y” del revés, y representa la constelación zodiacal de Cáncer, el Cangrejo. La forma es muy sencilla. Hace referencia a Hércules y su mayor enemigo, la diosa Hera. Cuenta la leyenda que Hera buscaba siempre la forma de acabar con el héroe. Cuando Hércules se encontraba luchando contra la Hidra de Lerna, Hera, aprovechando que estaba Hércules ocupado, creó un cangrejo gigante para que acabara con él. Sin embargo, el héroe se las apañó para acabar con ambos. Para compensar de alguna forma el sacrificio del cangrejo, Hera le convirtió en constelación, pero como no quería que Zeus se enterase de lo que había hecho, la creó con estrellas poco brillantes para que pasara desapercibida entre las constelaciones creadas por Zeus.

Entre las tres constelaciones del zodíaco que ya conocemos, y el horizonte, tenemos tres constelaciones unidas por una historia: el Cuervo, la Copa y la Serpiente de Agua (Hydra). Cuentan que hace mucho tiempo, Apolo tenía como animal de compañía al Cuervo, un ave preciosa por aquel entonces. Un día, Apolo quiso hacer una ofrenda y encargó al Cuervo que cogiera la Copa y se fuera a por agua al río sagrado. El Cuervo fue a cumplir el encargo, pero por el camino se encontró una higuera con los frutos en su punto, así que decidió hacer una pausa y comer, pero como los cuervos son muy glotones, no paró hasta acabar con todos los frutos. Al terminar se dio cuenta del tremendo retraso que llevaba y rápidamente fue al río, cogió agua, una serpiente que había por allí, y regresó junto a Apolo, quien, lógicamente, le esperaba con un enfado monumental. Muy enojado preguntó al Cuervo el motivo del retraso, y el Cuervo, asustado, se inventó una historia. Le dijo que cogiendo agua en el río, apareció una serpiente que le atacó, y que estuvo luchando largo tiempo con ella hasta que consiguió escapar y regresar junto a Apolo con la copa y el agua. Apolo no era tonto y enseguida se dió cuenta del engaño, y convirtió desde entonces al Cuervo en el ave que conocemos hoy en día: un ave negra como la mentira. Además, después de la comilona que se había dado, le condenó a estar en el cielo como constelación y siempre sediento, a tener la copa llena de agua justo al lado, y no poder beber de ella porque la serpiente le estaba acechando.

Éstas serían las constelaciones más características de la primavera, junto con las del mes pasado, por lo que ya tenéis trabajo para practicar, ahora que parece que el tiempo mejora.

El mes pasado os comentábamos algunos objetos muy sencillos de observar: los planetas Júpiter, Marte y Mercurio.

Durante este mes tendremos además muchos días de observación del planeta Saturno, que será mejor observable el próximo verano.

Uno de los objetos que también podemos observar de forma sencilla, aunque en zonas alejadas de la contaminación lumínica, es el situado en la constelación de Cáncer. En el centro de la constelación hay dos estrellas que brillan algo más que el resto, y, a mitad de camino entre ellas y ligeramente a la derecha, encontramos a simple vista un objeto borroso, que con prismáticos se convierte en un precioso conjunto de estrellas, un cúmulo estelar abierto llamado “El Pesebre”. Es un conjunto de unas pocas decenas de estrellas, pero muy bonito en su conjunto.

Sin embargo, los objetos más destacados, y también los más complicados, son los más abundantes en esta época del año: las galaxias. El mes que viene hablaremos sobre ello. Solamente destacar dos elementos, por ser relativamente fáciles de observar, teniendo en cuenta que es necesario utilizar telescopios de ya cierto tamaño.

La primera se encuentra casi a mitad de camino entre las constelaciones de Virgo y Cuervo. Se denomina M104, aunque el nombre común es “Galaxia del Sombrero”, ya que aparece con la forma aproximada de un sombrero de tipo mejicano.

En la parte posterior de la constelación de Leo, cerca de lo que serían sus patas traseras, podemos encontrar un conjunto de tres galaxias conocido como el ‘Triplete de Leo’, formado por las galaxias M65, M66 y NGC 3628. Son algo menos brillantes que M104, especialmente la última de ellas, pero aún así, son un conjunto interesante para localizar y observar en estas noches de primavera.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario

Charla ‘El holandés errante y otros misterios de barcos y construcciones’

Miércoles, 4 de Mayo de 2016 Comments off
Javier Ablanque en el Auditorio del Museo de la Ciencia de Valladolid

Javier Ablanque en el Auditorio del Museo de la Ciencia de Valladolid

‘El holandés errante y otros misterios de barcos y construcciones’ fue la 4ª y última charla del VI ciclo ‘Increíble… pero falso’. Una conferencia impartida por Javier Ablanque Ramírez, colaborador del programa ‘A hombros de gigantes’ y miembro del grupo de Innovación Educativa Física Interactiva de la Universidad Politécnica de Madrid.

Las leyendas narran hechos históricos, naturales y sobrenaturales; no se caracterizan por su rigor y exactitud; y en ocasiones, mezclan realidad con ficción. Además, al transmitirse de generación en generación, se van modificando, por lo que, en múltiples ocasiones, encontramos varias versiones de una misma historia.

En esta línea, Javier Ablanque explicó, con ayuda de la física, algunas de las leyendas más comunes o curiosas, como la del holandés errante o los misteriosos lamentos del Castillo-Palacio de Magalia, en Navas del Marqués (Ávila). Argumentaciones que acompañó, en directo, con diferentes experimentos de física aplicada.

Una interesante actividad, desarrollada gracias a la colaboración del Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

Aquí os dejamos un vídeo en el que RTVCYL entrevista al protagonista de la charla, Javier Ablanque Ramírez. Pero ¡ojo! El título del ciclo es ‘Increíble… pero falso’.

Vídeo RTVCYL charla ‘El holandés errante y otros misterios de barcos y construcciones’

 

Este sitio web usa cookies. Si continúas navegando o pulsas Aceptar, entenderemos que estás de acuerdo con ella. Puedes visitar nuestra Política de Cookies aquí.