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Charla ‘¿Qué pasa por la cabeza de tu ordenador?’

Miércoles, 17 de Febrero de 2016 Comments off
Benjamín Sahelices durante la conferencia en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Benjamín Sahelices durante la conferencia en el Museo de la Ciencia de Valladolid

El Museo de la Ciencia de Valladolid organizó el martes 16 de febrero, la charla ‘¿Qué pasa por la ‘cabeza’ de tu ordenador?’. Primera de las conferencias del ciclo asociado a la exposición  ‘Érase una vez… la informática’.

Benjamín Sahelices, director de la Escuela Superior de Informática de la Universidad de Valladolid, fue el encargado de impartir esta charla en la que explicó de forma sencilla cómo funciona un ordenador con el fin de conseguir que estos se conviertan en “servidores y no enemigos”.

“Es evidente la presencia de los ordenadores y la informática en la sociedad, y es cierto que este hecho tiende a incrementarse de forma inexorable. Debemos también reconocer que la forma de interactuar con los ordenadores no es la más adecuada para los seres humanos, es decir, nos resulta difícil entenderlos, precisamente, porque actúan como ordenadores”, declara Benjamín Sahelices.

Ante esto,  tenemos dos opciones: minimizar el contacto con los ordenadores y autoproclamarnos insurgentes analógicos o bien entender cómo piensan y aprovecharnos de ellos. Esta segunda opción sería la más útil ya que “en el futuro la relación con los ordenadores no será una opción”.

Un interesante encuentro del que os dejamos el podcast listo para escuchar.

 

 

Árboles singulares en Valladolid

Viernes, 10 de Julio de 2015 Comments off
El periodo más tórrido del año, generalmente circunscrito a los meses de julio y agosto, supone, en el ámbito de la naturaleza, algo así como un ‘stand by’ medioambiental, un momento de relajación y calma que se activa una vez toca a su fin el convulso periodo primaveral. Muchas de las plantas que con sus flores transformaron los paisajes monocromáticos en paletas de pintor, han llegado al ocaso de su ciclo vital y ahora, agostadas, transforman los verdes campos en extensos lienzos pajizos que, estoicamente, soportan los rigores del implacable sol de mediodía. La cubierta arbustiva y arbórea de los bosques, riberas y parques ha adoptado el definitivo tono aceitunado con que se mostrarán hasta la llegada del otoño; mientras, la frenética actividad reproductora a la que muchas aves se habían entregado durante los meses anteriores, se ha sosegado con la emancipación de la mayoría de los jóvenes retoños. Pero esto no implica que la observación de la naturaleza nos esté vetada hasta los albores del otoño. Los rigores climáticos del periodo estival invitan a permanecer a resguardo la mayor parte del día, a la espera de que el termómetro nos dé un respiro. Y es durante estos periodos de temperaturas más llevaderas, generalmente durante la mañana o ya cerca del crepúsculo, cuando podemos echarnos a las calles y plazas, y recorrerlas en busca de esos rincones donde se encuentran los ejemplares arbóreos más emblemáticos de la ciudad. 38 ejemplares distribuidos por todo el casco urbano y que han sido catalogados en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) como de especial protección en virtud de su edad, porte, forma o rareza en el contexto urbano.
Como cabe esperar de un catálogo de árboles urbanos, la mayor parte de los especímenes pertenecen a especies alóctonas, ya que, por tradición, el arbolado urbano se ha nutrido de especies de otros lugares del mundo, bien por sus características morfológicas, bien por su rareza o adaptabilidad. En este primer grupo se encuentran las imponentes sequoias de los barrios de la Victoria y la Overuela, ambas con cerca de 200 años de edad y más de 35 metros de altura; los cedros de El Campo Grande, Plaza San Pablo, Arco Ladrillo, Paseo Juan Carlos Primero o el vivero forestal, todos ellos con alturas que oscilan entre los 20 y 25 metros; los cipreses de Campo Alba y el instituto Zorrilla; el sauce llorón y el olmo siberiano del Paseo de Las Moreras; o la albizia de la calle Urano en el barrio de La Victoria, ejemplar incluido en el catálogo en virtud de su rareza en la ciudad.
Entre las especies propias de la península ibérica destacan la gran encina del Campo Grande, que con sus más de 25 metros de altura se erige como uno de los arboles más impresionantes del parque; el tejo del Viejo Coso, también de gran interés al ser una especie adaptada a ambientes más húmedos y frescos; el álamo negro del Campo Grande, con alrededor de 30 metros de altura; el saúco de la calle Santuario, perteneciente a una especie que suele presentar porte arbustivo, pero que en el caso de este ejemplar, con más de 80 años de edad, el porte es arbóreo y presenta varios troncos principales; o los almeces del Paseo del Cementerio, otra especie con escasa representación en la ciudad.
Contemplar estos árboles vetustos o de enormes dimensiones puede servirnos de acicate para reflexionar sobre cuál debe ser nuestro papel dentro de este impresionante entramado que es la biodiversidad, así como sobre cuáles son las actitudes que, como beneficiarios de la misma, debemos adoptar. El Museo de la Ciencia quiere contribuir a nuestra reflexión sobre estas dos ideas e invita a los ciudadanos a visitar la exposición ‘Enarbolar, Grandes árboles para la vida’ y conocer el significado que estos gigantes ancianos tienen para la sociedad y para los habitantes de los pueblos y ciudades en los que se ubican.
Las fotos corresponden a la sequoia del canal de Castilla, en el barrio de La Victoria, y a los cedros de la plaza de La Trinidad. En el siguiente enlace puedes acceder a una aplicación que ubica geográficamente los ejemplares y muestra una imagen de cada uno de ellos.
https://www.google.com/maps/d/viewer?mid=z_dwEBgdrBDo.kMSH_CerFMwU&hl=en_US
Cedros de la plaza de La Trinidad

Cedros de la plaza de La Trinidad

El periodo más tórrido del año, generalmente circunscrito a los meses de julio y agosto, supone, en el ámbito de la naturaleza, algo así como un ‘stand by’ medioambiental, un momento de relajación y calma que se activa una vez toca a su fin el convulso periodo primaveral.

Muchas de las plantas que con sus flores transformaron los paisajes monocromáticos en paletas de pintor, han llegado al ocaso de su ciclo vital y ahora, agostadas, transforman los verdes campos en extensos lienzos pajizos que, estoicamente, soportan los rigores del implacable sol de mediodía. La cubierta arbustiva y arbórea de los bosques, riberas y parques ha adoptado el definitivo tono aceitunado con que se mostrarán hasta la llegada del otoño; mientras, la frenética actividad reproductora a la que muchas aves se habían entregado durante los meses anteriores, se ha sosegado con la emancipación de la mayoría de los jóvenes retoños.

Pero esto no implica que la observación de la naturaleza nos esté vetada hasta los albores del otoño. Los rigores climáticos del periodo estival invitan a permanecer a resguardo la mayor parte del día, a la espera de que el termómetro nos dé un respiro. Y es durante estos periodos de temperaturas más llevaderas, generalmente durante la mañana o ya cerca del crepúsculo, cuando podemos echarnos a las calles y plazas, y recorrerlas en busca de esos rincones donde se encuentran los ejemplares arbóreos más emblemáticos de la ciudad. 38 ejemplares distribuidos por todo el casco urbano y que han sido catalogados en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) como de especial protección en virtud de su edad, porte, forma o rareza en el contexto urbano.

Sequoia del canal de Castilla, en el barrio de La Victoria

Sequoia del canal de Castilla, en el barrio de La Victoria

Como cabe esperar de un catálogo de árboles urbanos, la mayor parte de los especímenes pertenecen a especies alóctonas, ya que, por tradición, el arbolado urbano se ha nutrido de especies de otros lugares del mundo, bien por sus características morfológicas, bien por su rareza o adaptabilidad. En este primer grupo se encuentran las imponentes sequoias de los barrios de la Victoria y la Overuela, ambas con cerca de 200 años de edad y más de 35 metros de altura; los cedros de El Campo Grande, Plaza San Pablo, Arco Ladrillo, Paseo Juan Carlos Primero o el vivero forestal, todos ellos con alturas que oscilan entre los 20 y 25 metros; los cipreses de Campo Alba y el instituto Zorrilla; el sauce llorón y el olmo siberiano del Paseo de Las Moreras; o la albizia de la calle Urano en el barrio de La Victoria, ejemplar incluido en el catálogo en virtud de su rareza en la ciudad.

Entre las especies propias de la península ibérica destacan la gran encina del Campo Grande, que con sus más de 25 metros de altura se erige como uno de los arboles más impresionantes del parque; el tejo del Viejo Coso, también de gran interés al ser una especie adaptada a ambientes más húmedos y frescos; el álamo negro del Campo Grande, con alrededor de 30 metros de altura; el saúco de la calle Santuario, perteneciente a una especie que suele presentar porte arbustivo, pero que en el caso de este ejemplar, con más de 80 años de edad, el porte es arbóreo y presenta varios troncos principales; o los almeces del Paseo del Cementerio, otra especie con escasa representación en la ciudad.

Contemplar estos árboles vetustos o de enormes dimensiones puede servirnos de acicate para reflexionar sobre cuál debe ser nuestro papel dentro de este impresionante entramado que es la biodiversidad, así como sobre cuáles son las actitudes que, como beneficiarios de la misma, debemos adoptar.

El Museo de la Ciencia quiere contribuir a nuestra reflexión sobre estas dos ideas e invita a los ciudadanos a visitar la exposición ‘Enarbolar, Grandes árboles para la vida’ y conocer el significado que estos gigantes ancianos tienen para la sociedad y para los habitantes de los pueblos y ciudades en los que se ubican.

Las fotos corresponden a la sequoia del canal de Castilla, en el barrio de La Victoria, y a los cedros de la plaza de La Trinidad. En el siguiente enlace puedes acceder a una aplicación que ubica geográficamente los ejemplares y muestra una imagen de cada uno de ellos.

https://www.google.com/maps/d/viewer?mid=z_dwEBgdrBDo.kMSH_CerFMwU&hl=en_US

Charla ‘Castilla y León, paraíso internacional del rastreo’

Jueves, 21 de Mayo de 2015 Comments off
Charla 'Castilla y León, paraíso internacional del rastreo'

Charla 'Castilla y León, paraíso internacional del rastreo'

El Museo de la Ciencia de Valladolid organizó, el mes de mayo, la conferencia ‘Castilla y León, paraíso internacional del rastreo’. Una ponencia, asociada a la exposición ‘Huellas, rastros y señales de la fauna salvaje de Castilla y León’ (financiada parcialmente por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología FECYT– Ministerio de Economía y Competitividad), que corrió cargo del rastreador y  director del Servicio de Rastreo Forestal (SERAFO), Fernando Gómez.

Cuando se habla de rastrear, de fauna, de riqueza en ecosistemas… solemos pensar en países lejanos, en lugares exóticos, muchas veces fuera de nuestro alcance. Sin embargo, la realidad es que, tal y como afirma Fernando Gómez, Castilla y León posee una riqueza, tanto en fauna como en sustratos, que convierte a la  comunidad en un escenario ideal para la práctica del rastreo en cualquiera de sus provincias.

En esta línea, el rastreador manifiesta que “nuestras tierras son el libro en el que la fauna escribe día a día sus andanzas”. Una obra que, durante el encuentro, el rastreador mostró cómo leer.

Para todos aquéllos que no pudieron asistir en persona, os dejamos el podcast de esta interesante charla.

¿Qué quieres saber de la sabana? (IV)

Jueves, 29 de Agosto de 2013 Comments off

Animales de la sabana y el cine

África es un continente increíble y fascinante, los paisajes son ideales y los animales que hay en ellos han servido para alimentar la imaginación de los creadores de ficción durante años, pero… ¿quién no se ha preguntado alguna vez si la fauna que sale en las películas es real o ficticia?, y si es real ¿será domesticada o salvaje?

En este caso hablamos de fauna africana en general, tanto de depredadores como de los animales más mansos que salen en los filmes ambientados en este continente, secuencias que siempre llaman la atención y no sólo por esas visiones de la sabana más real, sino porque en ellas aparecen animales espectaculares que no se ven a diario. Escenas de manadas de ñus, grupos de jirafas y de elefantes, o de leones acechando, son las más llamativas.

Respondiendo a la duda, generalmente se usan animales reales para rodajes ambientados en estos parajes, pero éstos suelen estar troquelados o improntados, y no solamente en películas, también en documentales.

Los animales troquelados (que no es lo mismo que domesticados) son aquéllos que han creado un vínculo de pertenencia a una especie, en este caso el ser humano. En cambio, un individuo domesticado es aquél cuya crianza se desarrolla en compañía de personas y presenta una adaptación gradual.

El tiempo para la creación del vínculo en animales improntados puede variar bastante, por ejemplo, las aves presentan un periodo muy corto que en general, suele ser entre diez y veinte horas desde que salen del cascarón. Sin embargo, en mamíferos puede variar desde un par de semanas hasta dos meses aproximadamente.

En cualquier especie hay dos tipos de impronta: la sexual y la filial. La primera se entiende como la conducta adquirida durante el aprendizaje sexual (por ejemplo, un macho de ave que madura dentro de una población de una especie diferente, tendrá preferencias por las hembras de la otra especie, en vez de la suya). En cambio, la impronta filial es la conducta aprendida desde el nacimiento con modelos parentales (por ejemplo un pollito recién salido del cascarón, si ve a una persona desde el primer momento, la tomará como progenitor y la seguirá). Por lo que si se quiere que un animal troquelado pueda criar con individuos de su propia especie, habría que trabajar con ambas.

Fotograma de la película Hatari

Fotograma de la película Hatari

Volviendo al tema del cine, para realizar escenas con animales de especies en estado de libertad es necesario que se proceda a troquelarlos, para evitar desgraciados accidentes (para el ser humano), porque animales cazadores, de hábitats nocturnos, de costumbres huidizas… como los grandes felinos (leones, leopardos, etc.) o grandes mamíferos (los elefantes, rinocerontes, jirafas, etc)… pueden dar sorpresas en los rodajes. Para evitar todo ello e incrementar la seguridad de los actores y del equipo técnico, se suele administrar un tranquilizante al animal (esta sustancia sirve para evitar cualquier tipo de estrés o daño al individuo).

Fotograma de la película Hatari

Fotograma de la película Hatari

Es el ejemplo de la película de “Hatari!” de 1962 (100% recomendable), donde todas las escenas fueron confeccionadas con animales reales. Además, como dato curioso, los actores nunca usaron dobles, es decir, el gran John Wayne actuó incluso aproximándose a rinocerontes (como se puede ver en las siguientes imágenes).

Pero los tiempos han cambiado y el cine ha evolucionado. Actualmente si se precisa de escenas más específicas, donde se requiera que el animal tenga un determinado comportamiento, se procede a digitalizarlo.

Fotograma de la película Hatari

Fotograma de la película Hatari

Usar animales digitales o ficticios se debe principalmente al presupuesto, éste es menor porque no es necesario un equipo técnico que incluya cuidadores, personal de seguridad, etc., y se pueden realizar las escenas en un menor espacio o en el interior de los estudios. Además, ahora se puede contar con los medios y técnicas necesarios, apenas notándose la diferencia con los animales reales. Es el ejemplo de la película “La Vida de Pi” de 2012, en la que todos los animales de la escena de la barca (tigre, cebra, hiena y orangutana) han sido diseñados por ordenador.

También se pueden usar animales domesticados, hay empresas que lo facilitan alquilando individuos de diferentes especies como cebras, leones, guepardos… pero para secuencias muy específicas por lo que se usan menos.

Hay que decir como resumen, que en las películas hay un poco de todo. A medida que pasa el tiempo, va aumentando el uso de escenas con animales ficticios debido a la optimización de las técnicas digitales; al deseo del director de la película y de los actores; y al presupuesto destinado para el proyecto. Sin embargo, siempre quedarán aquellas escenas increíbles sin ningún tipo de manipulación, donde la naturaleza fue, es y será la actriz más real que una película pueda tener.

Os recordamos que si tenéis alguna duda, acerca de la sabana y de la exposición “Señores de la Sabana y otros animales salvajes”, podéis mandarnos vuestras preguntas a través de facebook, tuenti y twitter. Más información en nuestra web.

Elena de la Fuente Villamañán

Licenciada en Ciencias Ambientales,
que realiza sus prácticas en el Museo de la Ciencia

¿Qué quieres saber de la sabana? (III)

Jueves, 22 de Agosto de 2013 Comments off

¿Cuál es el origen de la sabana y dónde la podemos encontrar?

Mapa de localización de las sabanas

Mapa de localización de las sabanas

Lo que conocemos como sabanas son biomas situados en latitudes intertropicales, que alcanzan también zonas templadas cálidas o subtropicales del hemisferio sur de nuestro planeta. En estos predomina la vegetación herbácea de gramíneas, sin embargo, su superficie se encuentra salpicada de algunos arbustos y árboles de hoja caduca. Componen grandes llanuras de transición entre bosque y estepa, donde existe una estación muy lluviosa y calurosa, y al menos otra extremadamente seca y templada. Es entre estas dos estaciones donde observamos el gran cambio que sucede en el paisaje: de tonos verdes brillantes en la estación húmeda, a tonos amarillentos con aspecto desolado en la estación seca.

Pero, ¿cuál es su origen?

La sabana puede originarse debido a diferentes factores como son el clima, el suelo o el fuego. Asimismo, existen diferentes tipos de sabana en función a la temperatura, precipitación o el tipo de flora y fauna. Cuando los animales herbívoros son muy abundantes pueden reducir la vegetación hasta el punto de eliminar la cubierta herbácea; entonces, la vegetación leñosa se incrementa, dando como resultado un terreno arbolado.

Las sabanas que vienen determinadas por sus suelos son las que podemos encontrar en Centroamérica y Sudamérica. Algunas de ellas, como los Cerrados de Brasil, están caracterizadas por los niveles de lateritas que se forman cuando los silicatos del suelo son atacados y posteriormente lixiviados, quedando en la superficie un residuo de óxido de hierro, manganeso y aluminio. Durante la época de sequía se produce la transformación de estos niveles en costras duras, espesas y con aspecto de caparazón, a lo que comúnmente se le denomina laterización. Estos cerrados brasileños son sabanas leñosas abiertas y con gran variedad de especies.

Si nos vamos un poquito más al norte, encontramos la sabana de los Llanos de Venezuela y Colombia, un terreno muy árido y sin apenas agua en la época de sequía. Sin embargo, son inundadas por el río Orionoco en la época de lluvias, quedando el agua estancada e inhibiendo el crecimiento de muchos árboles, debido a una capa impermeable presente en el subsuelo.

Continuamos la visita por las sabanas, ahora nos pararemos en una gran isla situada entre el Océano Pacífico y el Índico, se trata de Australia. Dos tercios de su territorio son llanuras semidesérticas originadas por los secos vientos que soplan tierra adentro y donde la vegetación ha tenido que adaptarse desde tiempos inmemorables a este clima árido. Además de éstas, otras de las sabanas que aparecen por razones climáticas son las del oeste y suroeste de África.

Y ya, para terminar la visita, y sin salirnos de este continente, llegamos a la mitad este de África. En estas regiones, la pluviosidad es más elevada y la vegetación de sabana se mantiene debido a los incendios periódicos. La combustión de la hierba seca al final de la estación de las lluvias quema la vegetación boscosa. Esto detiene la expansión de árboles y arbustos y estimula el crecimiento de las gramíneas. Además acelera la mineralización del suelo y favorece el crecimiento de plantas que se adaptan a estas condiciones.

Baobab / fuente: wikipedia.org

Baobab / fuente: wikipedia.org

Las sabanas presentes en esta zona son las más conocidas por todos nosotros. Quién no ha oído hablar alguna vez del Parque Nacional de Serengueti en Tanzania o el Parque Nacional Masai Mara en Kenia. Todos ellos destacados por sus espectaculares paisajes y la fauna que en ellos reside, sobre todo del grupo de los ungulados. La diversidad animal es bastante alta aunque, globalmente, es inferior a la de las áreas tropicales debido a que hay menos estratos de vegetación, lo que a su vez determina que haya menos ambientes que ocupar.

Más de un tercio del continente africano es sabana, en la que el bosque penetra, por medio de especies arbóreas de hoja caduca. Los árboles más frecuente son acacias y baobab. Las acacias tienen copas con forma de sombrilla para reducir la evaporación del agua del suelo y los baobab, en senegalés “árbol milenario”, almacenan agua en sus gruesos troncos.

Además, este tipo de sabana es la que encontraréis representada en nuestra exposición “Señores de la sabana y otros animales”, expuesta hasta el 16 de marzo de 2014 en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo. Una buena forma de llevar la teoría… a la práctica. ¡Os esperamos!

Sara Martínez Acero

Estudiante en prácticas del Grado de Ciencias Ambientales

¿Qué quieres saber de la sabana? (II)

Miércoles, 17 de Julio de 2013 1 comentario

Mitos de la sabana

Para continuar hablando de la sabana, en esta ocasión vamos a desmentir algunas de las ideas que de ella se tienen, y que se han extendido hasta el punto de convertirse en verdaderos mitos.

Gracias a Internet, disponemos de un medio al alcance de nuestra mano donde encontramos aquéllo que queremos saber. Sin embargo, no debemos hacer caso a todo lo que aparece en la red, dado que mucha de la información que se presenta es falsa y genera un conocimiento erróneo. Es por esto, que presentamos algunos de los “mitos” o creencias populares más extendidas por el mundo de Internet, relacionados con la sabana y algunos de los animales que la integran.

Imagen de la exposición "Señores de la sabana y otros animales salvajes" del Museo de la Ciencia

Imagen de la exposición "Señores de la sabana y otros animales salvajes" del Museo de la Ciencia

En primer lugar, si oímos hablar de sabana inmediatamente pensamos en aquel paisaje presente en África, escenario de numerosas películas y documentales. Pero, ¿sabías que no existe únicamente sabana en África? Este bioma no es exclusivo de una sola región en el mundo, puesto que encontramos paisajes sabanoides en Brasil, Venezuela, Colombia, la India y norte de Australia.

Adentrándonos en la sabana nos toparemos con animales como el elefante, característico por sus grandes “colmillos”. Es aquí, donde encontramos otro de los errores más extendidos, y es que los famosos colmillos de los elefantes reciben este acrónimo por su parecido con aquéllos, pero no son más que la prolongación de los segundos incisivos superiores y no de los caninos, como se viene creyendo tradicionalmente.

Y de un animal con colmillos pasamos a otro con cuernos: el rinoceronte. Si buscamos la composición de los cuernos del rinoceronte, encontraremos en muchas páginas que están formados por hueso. Esto es completamente falso. Los cuernos de los rinocerontes no son estructuras óseas, sino que están compuestos por numerosos pelos que se encuentran densamente comprimidos.

Si seguimos caminando por la sabana, nos encontraremos con un animal que nos hará levantar la vista. Se trata de la jirafa. En numerosas webs de curiosidades encontraremos una que nos llamará especialmente la atención: “la jirafa es el único mamífero que no tiene cuerdas vocales, por lo que es completamente muda”. Esta afirmación no es del todo cierta. Es verdad que nos encontramos ante el único mamífero que no posee cuerdas vocales, pero eso no le impide emitir sonidos. El que para nuestros oídos parezcan completamente mudas, se debe a que las jirafas emiten un sonido por medio de sus pulmones que no es audible para los seres humanos, lo que les permite comunicarse entre ellas por medio de infrasonidos.

Por último, para finalizar nuestro particular recorrido por la sabana, hablaremos de un mito acerca de los avestruces, y es que ¿quién no ha visto en alguna película a un avestruz enterrar la cabeza? Esta creencia generalizada es completamente falsa, pues los avestruces nunca llegan a enterrar la cabeza. Lo más que hacen es agacharla a ras del suelo con el fin de pasar desapercibidas o simular un arbusto.

En la exposición “Señores de la Sabana y otros animales salvajes”, que permanecerá en la sala temporal del Museo de la Ciencia hasta el mes de marzo de 2014, te mostramos algunos de los animales anteriormente citados. Además, podéis mandarnos todas vuestras dudas relacionadas con la sabana a través de nuestro facebook, tuenti y twitter. Más información en nuestra web.


Silvia Rivera Gonzalo

Licenciada en Biología

¿Qué quieres saber de la sabana? (I)

Viernes, 14 de Junio de 2013 Comments off

¿Los leones son exclusivos de África?

Es una pregunta que podríamos hacernos cuando intentando no caer en los brazos de Morfeo, vemos en duermevela alguno de los numerosos documentales sobre leones africanos que se emiten a la hora más soporífera del día, la de la siesta. Los leones también son animales de siesta, de hecho se pasan la mayor parte del día durmiendo, pero, ¿sólo hay leones en África? La respuesta es no, ya que existe una subespecie (Panthera leo persica) que vive en Asia, concretamente en la región del bosque de Gir, en el estado indio de Gujarat. Separada geográficamente del león africano hace 100.000 años, lo que en términos de evolución es muy poco tiempo, esta subespecie de félido comparte muchos caracteres morfológicos con su homólogo de la sabana. Sin embargo, existen sutiles diferencias entre ambos leones que nos permitirán diferenciar cuál es cual.

El león asiático es de un tamaño ligeramente menor que el africano, además los machos poseen una melena más rojiza y corta, lo que permite que los pabellones auriculares sobresalgan entre el pelaje, mostrándose siempre visibles. En los codos presenta un mechón de pelos, al igual que su pariente africano, siendo más largos y prominentes en el caso del león asiático. Un rasgo definitorio es el pliegue longitudinal que presentan los felinos del Gir en la piel del vientre, característica que rara vez se observa en los leones africanos.

A nivel esquelético también existen algunas diferencias, como la presencia de un foramen infraorbitario bifurcado (dos orificios por donde pasan los nervios y vasos sanguíneos hacia los ojos) en el 50% de los leones asiáticos, mientras que en el 100% de los africanos este foramen es simple. Además, la cresta sagital está más desarrollada en el león asiático y el área post-orbital es más corta que en su pariente africano.

Ejemplar de león asiático expuesto en el Museo de la Ciencia

Ejemplar de león asiático expuesto en el Museo de la Ciencia

Desde el punto de vista ecológico y del comportamiento también existen algunas diferencias, como el menor tamaño de las manadas formadas por leones asiáticos, lo que está relacionado con el hábitat boscoso que ocupan y un menor tamaño de las presas, o el carácter solitario de los machos del Gir, en contraposición con la integración de los machos africanos en los grupos mixtos de hembras, inmaduros y cachorros.

Mientras que en 1936 la población de león asiático se situaba en 287 individuos, en 2010 se censaron 411 ejemplares en libertad, un notable aumento de efectivos fruto de la puesta en marcha en 1965 del Programa de Conservación de la Fauna para el León Asiático, aunque, no obstante, sigue siendo considerado uno de los carnívoros más amenazados del mundo, estando catalogado como en Peligro de Extinción en la lista roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). No en vano, esta subespecie se enfrenta a múltiples problemas, como la competencia con la creciente población humana asentada en el Gir, la pérdida de hábitat natural, la aparición de nuevas enfermedades víricas, o la caza furtiva.

En la exposición “Señores de la Sabana y otros animales salvajes”, que permanecerá en la sala temporal del Museo de la Ciencia hasta el mes de marzo de 2014, tienes la oportunidad de observar muy de cerca ejemplares naturalizados de ambas subespecies. ¿Te vienes a buscar las diferencias?

Conferencia ‘Españoles en la Antártida’

Martes, 12 de Febrero de 2013 Comments off

El Museo de la Ciencia de Valladolid acogió el martes 29 de enero la conferencia ‘Españoles en la Antártida. 26 años del Ejército de Tierra apoyando a la investigación antártica española’. Ponencia, incluida en el ciclo ‘Memoria Helada’, impartida por el Teniente Coronel de Infantería en la División de Operaciones de Estado Mayor del Ejército, Constantino Fernández García.

Conferencia 'Españoles en la Antártida', impartida por el Coronel Constantino Fernández

Conferencia 'Españoles en la Antártida', impartida por el Coronel Constantino Fernández

Constantino Fernández García, responsable del planeamiento de la Campaña Antártica del Ejército de Tierra y quien ha estado tres veces en la Base Antártica Gabriel de Castilla, hizo un repaso de la presencia española en la Antártida, desde los primeros avistamientos hasta nuestros días; además de comentar la singularidad del continente blanco en cuanto al marco legal que lo ampara: el denominado Sistema del Tratado Antártico, aspecto que lo convierte en un caso único en el campo de las relaciones internacionales.

Además, el ponente explicó la organización del Ejército para poder apoyar de manera eficaz al contingente que se desplaza a la Isla Decepción, cómo se prepara dicho equipo y qué actividades realiza en la Base Antártica Gabriel de Castilla.

A continuación y para todos aquellos interesados os dejamos el podcast de la charla.

Ir a descargar

Conferencia ‘Amundsen: un explorador adelantado a su época’

Viernes, 1 de Febrero de 2013 Comments off

El pasado 22 de enero, tuvo lugar en el Museo de la Ciencia la conferencia ‘Amundsen: un explorador adelantado a su época’. Una ponencia, incluida en el ciclo ‘Memoria Helada’, a cargo del científico del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), Javier Cacho.

Javier Cacho durante su conferencia en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Javier Cacho durante su conferencia en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Así, durante una hora, el ponente   repasó los logros de Roald Amundsen, explorador “al que su profesionalidad y meticulosidad con que preparaba, durante años, sus expediciones le convirtieron en una leyenda en su tiempo”, pero al que sin embargo  “no se le ha reconocido suficiente la fama que sus logros hubieran merecido”.

Para los que no pudistéis venir, a continuación os dejamos el podcast de la charla.

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Clases de química en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Viernes, 17 de Febrero de 2012 Comments off

Varios grupos de profesores de colegios e institutos han visitado durante esta semana la Sala ‘Química a Escena’ del Museo de la Ciencia de Valladolid. El objetivo final es proponer a los docentes un nuevo escenario donde impartir sus clases de Química.

En esta línea, la Directora del Museo, Inés Rodríguez Hidalgo,  ha ofrecido a una treintena de profesores una visita guiada a la exposición.  “Pretendemos demostrar que hay otras formas de dar clase más allá de los libros. La Química es entretenida, divertida y es algo que hay que trasladar a los alumnos”, explica la Directora. Por ello, el Museo de la Ciencia pone a disposición de los docentes una nueva alternativa a la clase convencional. Una iniciativa que pretende resaltar y dar a conocer el papel que ha tenido, tiene y tendrá la Química en la vida.

Así, una gran tabla periódica – en la que se incluyen elementos de la vida cotidiana-; un mostrador interactivo –que recoge grabaciones protagonizadas por Jesús Cifuentes, José Antonio Quintana, Perico Delgado, Joaquín Araujo, Delibes de Castro o Manu Carreño, entre otros-; o el módulo ‘Química a pedales’- que muestra la relación entre la evolución de la bicicleta y la Química- son algunos de los recursos que la institución pone al alcance de los centros educativos.

Una nueva modalidad de visita a la exposición permanente que comenzará a funcionar, bajo previa reserva, a partir del mes de marzo.

Profesores en la Sala 'Química a escena'

Profesores en la Sala 'Química a escena'

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