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Qué observar en el cielo el mes de diciembre

Martes, 1 de diciembre de 2015

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda poco para el invierno, que comenzará el 22 de diciembre a las 05:48 h, hora oficial, terminando el 20 de marzo de 2016, cuando comience la primavera. Por tanto este invierno durará 88 días y 23 horas.

¡Pues no perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de primeros de mes, o durante alguno de los fines de semana, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación es increíble. Veréis brillar más las estrellas, observareis más estrellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables. Sí, vale que estás esquiando, que el día es duro y acabas roto, que cómo te vas a perder el descenso nocturno con antorchas… pero como os he dicho, la noche es larga.

A primeros de mes podemos todavía observar las constelaciones de noviembre (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos observar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales.

Mito de Orión

Mito de Orión

De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante. La forma más sencilla de reconocer esta constelación comienza por tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como ‘las tres Marías’, porque siempre están juntas. Forman las parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla, parecida a un diábolo (usado para malabares), y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante, las dos brillantes serían los hombros, las ‘tres Marías’ formarían el cinturón de su ropa, y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado ‘puñal de Orión’ o ‘espada de Orión’.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, y es una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

Y si bien las constelaciones nos ofrecen un bonito espectáculo, si estamos animados y somos capaces de aguantar el frío intenso estoicamente hasta cerca del amanecer, nos veremos recompensados con la visión de un trío planetario espectacular: Venus, el más brillante y más hacia el horizonte de los tres planetas visibles; Marte, muy poco brillante pero con característico color rojizo; y más hacia arriba, cerca de la estrella Régulo (Leo), tenemos el planeta Júpiter, con todo lo que ya sabéis que nos puede ofrecer para la observación este coloso de gas.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos y, después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión (ya que en la constelación hay algunas nebulosas más), o con el nombre oficial de M42. Además se trata de un fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas ‘nacen’. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, y podamos disfrutar de éste último mes del año observando el cielo. Que no os asuste el frío, que en éste caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que ‘cuanto más tiemblen las estrellas, mayor será la helada’, y no falla.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en alguna de nuestras las sesiones.

Planetario

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