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Qué ver en el cielo el mes de octubre

Miércoles, 2 de Octubre de 2013

¡Ya llegó el otoño, tan deseado! Y las lluvias…. ¡Qué se le va a hacer! Mucha paciencia….

Oficialmente el otoño comenzó el pasado 22 de septiembre a las 22:44 hora local española, y terminará el 21 de diciembre, por lo que durará 89 días y 20 horas.

Durante esta estación, nos encontramos con el mismo problema que podemos tener en primavera: las lluvias. Los cielos suelen tener tendencia a estar cubiertos y las precipitaciones (por otro lado muy necesarias) suelen “aguarnos” la fiesta, y nunca mejor dicho. La noche que no está nublada tiene mucha humedad ambiental, lo que dificulta la observación; o bien tenemos la presencia de la Luna que también nos impide disfrutar de la noche.

Pero seamos positivos, supongamos que no hay Luna y que tenemos un cielo despejado. Vamos a observar.

Constelaciones de otoño

Constelaciones de otoño

El inconveniente de la observación en otoño, al menos para las constelaciones pertenecientes a esta estación (ya sabéis, las situadas hacia esa “ventana” al sur), es que tenemos que buscar una zona especialmente oscura, ya que las estrellas que se pueden localizar son débiles. Nos referimos a constelaciones como Capricornio, Acuario, el Caballito, el Microscopio o el Pez Austral. En esta última sí que hay que decir que su estrella principal, Fomalhaut, es bastante brillante, y puede observarse, algo baja con respecto al horizonte, pero con un brillo destacable, hacia el Este a primeras horas de la noche, y según pasa el tiempo, hacia el Sur. También se conoce a esta estrella como “la estrella solitaria” ya que destaca con su brillo entre el conjunto de estrellas poco brillantes de alrededor.

Constelación ballena

Constelación ballena

Dentro de las constelaciones que se pueden ver en otoño, aunque no se las considere propiamente de la estación, están el conjunto que componen la leyenda de Perseo. Son las constelaciones de Casiopea, Cefeo, Andrómeda, Perseo, Pegaso y Ballena. Son relativamente fáciles de identificar en el cielo porque, primero, son constelaciones más brillantes que las anteriormente enumeradas, y, segundo, sus formas son sencillas. Casiopea es una constelación en forma de letra “W”, así que no tiene pérdida. Además es una constelación circumpolar, es decir, desde nuestra posición se puede ver durante todo el año a cualquier hora de la noche. Cefeo está algo más arriba y tiene forma de una casa dibujada por un niño. Pegaso es, básicamente, un gran cuadrado en el cielo. Andrómeda se estira en forma de “V” tumbada y ligeramente curvada desde una de las estrellas de Pegaso y hacia su izquierda. Perseo está por debajo de Casiopea y cerca de Andrómeda. Y Ballena es algo más complicada, pero por eso os adjuntamos esta imagen simulada del cielo.

Como este grupo de constelaciones ocupa un área del cielo muy considerable, podremos observar un gran número de objetos celestes. Solamente comentaremos algunos, pero para comenzar son suficientes.

Una de los más sencillos de localizar está en la constelación de Andrómeda. Hacia la mitad de la misma y ligeramente por encima de ella, podemos ver, si estamos en zona oscura, un elemento borroso en el cielo, pequeño y poco brillante, aunque localizable a simple vista. Es la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a la nuestra y la única visible a simple vista desde esta parte del mundo. Es el objeto más lejano visible a simple vista (unos tres millones de años-luz).

En la constelación de Cefeo destaca mu Cephei, una de las estrellas más rojas del cielo. Es visible con prismáticos. Es de tipo hipergigante con un diámetro estimado de 1.420 veces el diámetro solar. Si diésemos la vuelta en torno a la estrella a la velocidad de la luz, tardaríamos ¡más de seis horas!

Dentro de la constelación de Pegaso (el caballo alado), destacamos el objeto M15, un cúmulo globular, es decir, una aglomeración de estrellas en forma de esfera. Contiene una de las cuatro nebulosas planetarias (expulsión del gas de una estrella en las fases de su muerte) conocidas en un cúmulo globular. Se sitúa a unos 33.600 años-luz, y se calcula que se dirige a la Tierra a una velocidad de 383.760 km/h. No os preocupéis, no hay riesgo de colisión…

Y para terminar con las constelaciones, en Perseo tenemos uno de los objetos más fáciles del cielo, conocido como “el doble cúmulo de Perseo”. Son dos cúmulos abiertos, visibles a simple vista en zonas oscuras. Se denominan, como curiosidad, NGC 869 y NGC 884.

En cuanto a otros objetos visibles, volvemos a tener en el cielo a uno de los cuatro objetos más brillantes, y a unas horas más o menos adecuadas. Se trata del planeta Júpiter, el cuarto objeto más brillante del cielo (recordad: Sol, Luna, Venus y Júpiter). Es un punto brillante, ligeramente amarillento en la constelación de Tauro. Se puede ver ya bien a partir de la una de la madrugada, pero tranquilos, va a ir ganando altura con el paso de los días y le veremos cada vez más temprano. Si podéis contar con unos prismáticos decentes y un lugar donde mantenerlos firmes (o pequeños telescopios), podréis observar los cuatro satélites principales, descubiertos por Galileo en 1609 y llamados “satélites galileanos”. Si realizamos observaciones constantes y tomamos nota de sus posiciones, podremos comprobar cómo giran en torno al planeta. La observación con telescopios más grandes nos da la posibilidad de vislumbrar algunas de sus famosas bandas de nubes. También Marte se puede observar más hacia el horizonte, en la constelación de Leo, pero hasta casi las cinco de la mañana no es visible.

Por otra parte, todavía podemos ver a muy primera hora, a Saturno y Venus, mirando en dirección suroeste. El primero se oculta muy rápidamente, por lo que debemos darnos prisa, pero a partir del día 10 ya deja de ser observable al situarse aparentemente cerca del Sol. Por otra parte Venus, aunque muy bajo sobre el horizonte, sigue siendo visible durante este mes, a primeras horas de la noche. Está empezando a frenar su movimiento aparente para, el mes que viene, realizar una retrogradación, es decir un aparente retroceso en su movimiento en el cielo. Muy interesante.

También en octubre tendremos el 21 el máximo de la lluvia de estrellas de las Oriónidas, bastante interesantes, aunque conviene, si pensáis salir a observar, ir convenientemente abrigados…

Ejemplo de imagen de Marte y comenta C/2012 S1 ISON

Ejemplo de imagen de Marte y comenta C/2012 S1 ISON

Y sin embargo, el objeto más interesante para la observación desde ahora, y durante los próximos meses, es… ¡un cometa! Sí amigos, el famoso cometa que esperamos sea espectacular, el que algunos llaman “el cometa del siglo”: C/2012 S1 ISON[1] . Ya se le puede observar, aunque ahora mismo tiene un brillo muy bajo, y con telescopios grandes es difícil de observar. Se puede localizar al amanecer, en la constelación de Leo, cerca del planeta Marte, algo por encima de él según miramos al cielo, pero con el paso de los días, se irán aproximando aparentemente en el cielo, hasta que el día 18 de este mes, ambos estén muy cercanos en el firmamento. Aunque el cometa habrá aumentado su brillo, todavía será poco brillante, pero en fotografía, se puede conseguir una imagen fantástica. Pero, será el mes que viene cuando, en teoría, alcance su máximo brillo, o eso esperamos, en torno al 28 de noviembre.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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