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¿Qué quieres saber de la sabana? (III)

Jueves, 22 de Agosto de 2013

¿Cuál es el origen de la sabana y dónde la podemos encontrar?

Mapa de localización de las sabanas

Mapa de localización de las sabanas

Lo que conocemos como sabanas son biomas situados en latitudes intertropicales, que alcanzan también zonas templadas cálidas o subtropicales del hemisferio sur de nuestro planeta. En estos predomina la vegetación herbácea de gramíneas, sin embargo, su superficie se encuentra salpicada de algunos arbustos y árboles de hoja caduca. Componen grandes llanuras de transición entre bosque y estepa, donde existe una estación muy lluviosa y calurosa, y al menos otra extremadamente seca y templada. Es entre estas dos estaciones donde observamos el gran cambio que sucede en el paisaje: de tonos verdes brillantes en la estación húmeda, a tonos amarillentos con aspecto desolado en la estación seca.

Pero, ¿cuál es su origen?

La sabana puede originarse debido a diferentes factores como son el clima, el suelo o el fuego. Asimismo, existen diferentes tipos de sabana en función a la temperatura, precipitación o el tipo de flora y fauna. Cuando los animales herbívoros son muy abundantes pueden reducir la vegetación hasta el punto de eliminar la cubierta herbácea; entonces, la vegetación leñosa se incrementa, dando como resultado un terreno arbolado.

Las sabanas que vienen determinadas por sus suelos son las que podemos encontrar en Centroamérica y Sudamérica. Algunas de ellas, como los Cerrados de Brasil, están caracterizadas por los niveles de lateritas que se forman cuando los silicatos del suelo son atacados y posteriormente lixiviados, quedando en la superficie un residuo de óxido de hierro, manganeso y aluminio. Durante la época de sequía se produce la transformación de estos niveles en costras duras, espesas y con aspecto de caparazón, a lo que comúnmente se le denomina laterización. Estos cerrados brasileños son sabanas leñosas abiertas y con gran variedad de especies.

Si nos vamos un poquito más al norte, encontramos la sabana de los Llanos de Venezuela y Colombia, un terreno muy árido y sin apenas agua en la época de sequía. Sin embargo, son inundadas por el río Orionoco en la época de lluvias, quedando el agua estancada e inhibiendo el crecimiento de muchos árboles, debido a una capa impermeable presente en el subsuelo.

Continuamos la visita por las sabanas, ahora nos pararemos en una gran isla situada entre el Océano Pacífico y el Índico, se trata de Australia. Dos tercios de su territorio son llanuras semidesérticas originadas por los secos vientos que soplan tierra adentro y donde la vegetación ha tenido que adaptarse desde tiempos inmemorables a este clima árido. Además de éstas, otras de las sabanas que aparecen por razones climáticas son las del oeste y suroeste de África.

Y ya, para terminar la visita, y sin salirnos de este continente, llegamos a la mitad este de África. En estas regiones, la pluviosidad es más elevada y la vegetación de sabana se mantiene debido a los incendios periódicos. La combustión de la hierba seca al final de la estación de las lluvias quema la vegetación boscosa. Esto detiene la expansión de árboles y arbustos y estimula el crecimiento de las gramíneas. Además acelera la mineralización del suelo y favorece el crecimiento de plantas que se adaptan a estas condiciones.

Baobab / fuente: wikipedia.org

Baobab / fuente: wikipedia.org

Las sabanas presentes en esta zona son las más conocidas por todos nosotros. Quién no ha oído hablar alguna vez del Parque Nacional de Serengueti en Tanzania o el Parque Nacional Masai Mara en Kenia. Todos ellos destacados por sus espectaculares paisajes y la fauna que en ellos reside, sobre todo del grupo de los ungulados. La diversidad animal es bastante alta aunque, globalmente, es inferior a la de las áreas tropicales debido a que hay menos estratos de vegetación, lo que a su vez determina que haya menos ambientes que ocupar.

Más de un tercio del continente africano es sabana, en la que el bosque penetra, por medio de especies arbóreas de hoja caduca. Los árboles más frecuente son acacias y baobab. Las acacias tienen copas con forma de sombrilla para reducir la evaporación del agua del suelo y los baobab, en senegalés “árbol milenario”, almacenan agua en sus gruesos troncos.

Además, este tipo de sabana es la que encontraréis representada en nuestra exposición “Señores de la sabana y otros animales”, expuesta hasta el 16 de marzo de 2014 en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo. Una buena forma de llevar la teoría… a la práctica. ¡Os esperamos!

Sara Martínez Acero

Estudiante en prácticas del Grado de Ciencias Ambientales

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