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Archivo para Miércoles, 1 de Agosto de 2018

¿Qué observar en el cielo durante el mes de agosto?

Miércoles, 1 de Agosto de 2018 Sin comentarios

Durante el mes de agosto, el triángulo de verano se localiza sin ningún problema en la parte más alta del cielo donde, recordamos, se puede observar la preciosa estrella doble Albireo (constelación del Cisne). Además, si nos encontramos en un lugar oscuro, o al menos todo lo oscuro que podamos, podemos observar la siempre majestuosa Vía Láctea, pasando por la mitad de este triángulo.

Lluvia de estrellas de Perseidas / Wikipedia: Brocken Inaglory

Lluvia de estrellas de Perseidas / Wikipedia: Brocken Inaglory

En cuanto a planetas, Venus es visible al atardecer hacia el Oeste e irá poco a poco declinando hacia el horizonte. Júpiter se sitúa en Libra, por lo que es fácilmente localizable. Saturno se encuentra por encima de las tres estrellas que forman la tapa de la tetera, en la constelación de Sagitario. Su brillo hace fácil su localización y nos muestra sus anillos fácilmente observables. Mientras, a la izquierda de éste, encontramos el brillo anaranjado de Marte, cada noche perdiendo brillo poco a poco, y quee se está alejando de la Tierra después de su máximo acercamiento el día 31 del mes pasado. Hasta el año 2035 no se repetirá un acercamiento similar. Podremos localizarlo en la constelación de Capricornio, cerca de Sagitario, realizando una parada aparente en el cielo.

Y cómo no, hacia el este ya podemos comenzar a observar algunas de las principales constelaciones del otoño: Capricornio, Acuario, el gran cuadrado de Pegaso escoltado por Piscis, la constelación de Andrómeda, que contiene una de las joyas del cielo, la galaxia de Andrómeda, la galaxia más cercana a nosotros y la única visible a simple vista en esta parte norte del mundo.

También tenemos el máximo de la lluvia de estrellas, seguramente más conocida: las Perseidas, también llamadas “Lágrimas de San Lorenzo”, por coincidir con la festividad del santo. El momento del máximo será entre los días 12 al 13 de agosto, aunque la noche anterior y posterior también serán buenas. Se estima, que, en el momento del máximo, la THZ, estará en torno a las 100 fugaces/hora, aunque este número siempre varía en función de una serie de condiciones: lugar de observación, condiciones atmosféricas, humedad, etc. Este año tendremos Luna nueva, por lo que las condiciones son ideales.

Esta lluvia de estrellas, como todas, está provocada por un cometa, en este caso el 109P/Swift-Tuttle. Al acercarse al Sol van dejando un rastro de desperdicios (fragmentos) que cuando la Tierra lo atraviesa, son atraídos por ésta y penetran en la atmósfera a gran velocidad, se desintegran y forman las estrellas fugaces. Si conseguís realizar alguna fotografía de perseidas, enviádnosla y ¡la publicaremos en nuestro  blog y redes sociales! 

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladollid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

Cazadores aéreos, similares, pero no iguales

Miércoles, 1 de Agosto de 2018 Sin comentarios

Los largos y calurosos días de verano no suelen ser buenos para la observación ornitológica. Al igual que las personas, las aves suelen limitar sus periodos de mayor actividad a las primeras y últimas horas de la jornada, cuando las temperaturas dan un respiro. Las golondrinas, aviones y vencejos son aves que solemos asociar al verano, ya que su vinculación a los núcleos de población y sus vuelos cercanos y constantes las hacen fácilmente reconocibles. Sin embargo, en muchas ocasiones el observador no avezado confunde estas especies, asignando el mismo nombre a las tres.

Para despejar dudas daremos unas sencillas pautas de observación.

La golondrina común y el avión común pertenecen a la misma familia, por lo que su morfología es similar. Sin embargo, las dos plumas externas de la cola (rectrices) son más largas en la golondrina dando el la impresión de poseer una profunda horquilla. En el avión común, la diferencia de tamaño entre las plumas externas y las centrales no es tan acusada, presentando la cola solamente una ligera escotadura. Esta característica hace que en algunas zonas reciba el nombre de colapez. La coloración también es diferente y mientras que la golondrina presenta todo el dorso de tonos azulados y garganta rojiza, el avión exhibe una mancha blanca muy visible en la base de la cola.

El vencejo común, por su parte, pertenece a un grupo bastante alejado genéticamente de las golondrinas. Sin embargo, al compartir hábitos alimenticios similares (todas se alimentan de insectos aéreos que capturan en vuelo), también comparten algunas similitudes morfológicas. Una observación detenida, aunque sea en vuelo, nos permitirá apreciar al vencejo común como un ave homogéneamente oscura, de largas alas en forma de hoz y cola muy corta. El vuelo es mucho más rápido y directo que el de las otras dos especies y, curiosidad, nunca se posa en cables, ramas, vigas, ni en el propio suelo, como si hacen la golondrina común y el avión común.

La nidificación también sirve para diferenciar estas especies de grandes voladoras, ya que el vencejo común no hace nidos de barro como las otras dos especies, utilizando generalmente huecos en fachadas y bajo tejas. La golondrina común construye nidos de barro en interiores (garajes, cuadras, porches, viejas habitaciones, etc.) y no los adhiere al techo, mientras que el avión común los ubica bajo aleros o extraplomos, los une al techo y solo deja una pequeña abertura para acceder.

 

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

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