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Archivo para febrero, 2016

Charla ‘Seymour Cray, el Steve Jobs de la supercomputación’

Miércoles, 24 de febrero de 2016 Comments off
Eugenio Pardo durante la charla 'Seymour Cray, el Steve Jobs de la supercomputación'

Eugenio Pardo durante la charla ‘Seymour Cray, el Steve Jobs de la supercomputación’

El Museo de la Ciencia de Valladolid organiza el  martes 23 de febrero,  la charla ‘Seymour Cray, el Steve Jobs de la Supercomputación’. Segunda de las conferencias incluida en el ciclo asociado a la exposición ‘Érase una vez… la informática’ e impartida por Eugenio Pardo, director general de Cray Research Inc. España de 1985 a 1996.

Seymour Cray es considerado, de forma unánime, el padre de la supercomputación. Entre mediados de los 60 y mediados de los 80 del siglo pasado, los superordenadores diseñados por él fueron los más potentes de la época contribuyendo de un modo decisivo a múltiples avances en la Ciencia y la Tecnología.

En esta charla se presentaron las circunstancias en las que Seymmour Cray desarrolló su actividad; además de sus éxitos, fracasos y las ideas que aún perviven de él.

20 años después de la revolución de Seymour Cray en la supercomputación, Steve Jobs transformó el mundo de los ordenadores personales. En este sentido, el ponente analizó también cómo ambos tenían un carácter retraído y preferían el laboratorio a los actos sociales.

Un interesante encuentro del que os dejamos el audio listo para escuchar.

 

 

 

 

Charla ‘¿Qué pasa por la cabeza de tu ordenador?’

Miércoles, 17 de febrero de 2016 Comments off
Benjamín Sahelices durante la conferencia en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Benjamín Sahelices durante la conferencia en el Museo de la Ciencia de Valladolid

El Museo de la Ciencia de Valladolid organizó el martes 16 de febrero, la charla ‘¿Qué pasa por la ‘cabeza’ de tu ordenador?’. Primera de las conferencias del ciclo asociado a la exposición  ‘Érase una vez… la informática’.

Benjamín Sahelices, director de la Escuela Superior de Informática de la Universidad de Valladolid, fue el encargado de impartir esta charla en la que explicó de forma sencilla cómo funciona un ordenador con el fin de conseguir que estos se conviertan en “servidores y no enemigos”.

“Es evidente la presencia de los ordenadores y la informática en la sociedad, y es cierto que este hecho tiende a incrementarse de forma inexorable. Debemos también reconocer que la forma de interactuar con los ordenadores no es la más adecuada para los seres humanos, es decir, nos resulta difícil entenderlos, precisamente, porque actúan como ordenadores”, declara Benjamín Sahelices.

Ante esto,  tenemos dos opciones: minimizar el contacto con los ordenadores y autoproclamarnos insurgentes analógicos o bien entender cómo piensan y aprovecharnos de ellos. Esta segunda opción sería la más útil ya que “en el futuro la relación con los ordenadores no será una opción”.

Un interesante encuentro del que os dejamos el podcast listo para escuchar.

 

 

Qué observar en el cielo el mes de febrero

Miércoles, 3 de febrero de 2016 Comments off

 

Ya se acabó el primer mes del año, la temida ‘cuesta de enero… Ahora queda la ‘cuesta de febrero. ¿Pesimista? No, pero viendo las nubes….

En cualquier caso, en este mes ya podemos empezar a disfrutar de días cada vez más largos, y tendremos de media unas trece horas de noche, aunque el frío sigue apretando. Para los que observamos el cielo, se nos acortan las horas de observación, así que… ¡a aprovechar el tiempo!

Imagen alineación planetaria

Imagen alineación planetaria

A principios de mes, podremos observar un arco de unos 100º en el que observaremos los cinco planetas visibles, algo que no ocurría desde hace más de diez años. Mercurio bajo hacia el Oeste, y algo más elevados Venus, Saturno, Marte, y terminamos con Júpiter. Se podrán observar desde unos cuarenta minutos antes del amanecer. Por su brillo, y como ya sabrás, se diferencian muy bien Venus y Júpiter. Mercurio tiene una tonalidad amarillenta, mientras que Marte presenta su característico color rojizo.

Júpiter es visible durante casi toda la noche en la primera mitad de mes. Ya sabéis que con instrumentos más o menos sencillos podremos observar sus cuatro satélites principales, una bonita recompensa a la paciencia…

Entre las constelaciones de invierno, todavía nos queda por hablar de los Gemelos, Géminis, una constelación muy sencilla de localizar. Siguiendo la línea que forma el cuerno más recto de la constelación de Tauro, llegamos a dos estrellas brillantes (se localizan con facilidad), Cástor y Pollux, cuyo brillo puede parecer similar, aunque una observación más paciente nos deja claro cuál es la más brillante (Pollux), y cuál es menos (Cástor). En el mito griego eran hijos de la misma madre, Leda, y de diferente padre: Cástor era hijo de Tíndaro, y Pollux de Zeus, y por tanto, inmortal. Nos cuenta que Zeus se enamoró de Leda, embarazada de Cástor, y para seducirla se convirtió en cisne. Leda puso un huevo del que nacieron los gemelos. Fueron parte de la tripulación de Jasón, los famosos Argonautas, y participaron en varias hazañas. En una pelea con sus primos, Cástor murió de un lanzazo. Muy apenado, Pollux no quiso dejar partir a sus hermano hacia el inframundo, lugar al que viajaban las almas de los muertos, por lo que Zeus se vio obligado a llegar a un trato con su hermano Hades, dios del inframundo: la mitad del año estarían en el Olimpo (visibles en el cielo), y la otra mitad en el inframundo.

Entre las curiosidades astronómicas para observar, tenemos varias. Cástor es una estrella múltiple (más de tres estrellas girando unas en torno a otras) compuesta por seis componentes, de los que se pueden ver dos con facilidad, y el resto sólo con telescopios más potentes. Pollux, por su parte, es una estrella de tipo gigante naranja, a tan sólo 36 años/luz de nuestro sistema solar, lo que la convierte en la estrella de este tipo más cercana a nosotros.

La estrella delta Geminorum (llamada Wasat, en árabe), es un sistema doble compuesto por una estrella anaranjada y otra amarilla, visibles con pequeños telescopios.

El cúmulo abierto (grupo de estrellas disperso) llamado M35, visible con prismáticos, o el cúmulo NGC 2158, cerca del anterior, también son fácilmente observables. Éste último contiene unas 10.000 estrellas, con lo que puede ser un buen objetivo con pequeños telescopios.

También podemos observar una nebulosa, cuando menos curiosa. Se llama NGC 2392, y se conoce popularmente como la ‘Nebulosa del Esquimal’, ya que en las imágenes fotográficas aparece como una cara cubierta con una capucha peluda, como la utilizada por los inuit. Por telescopio podremos llegar a intuir parte de la forma de la nebulosa. Se trata de una nebulosa planetaria, es decir, una envoltura brillante de plasma y gas ionizado que expulsan las estrellas en las fases finales de su vida. El nombre de ‘nebulosa planetaria’, viene del siglo XVIII, cuando los astrónomos de la época observaban el cielo, y vieron este tipo de objetos que se asemejaban en forma a los planetas gigantes que veían por el telescopio.

Otros objetos interesantes pueden ser:

    • M41: cúmulo abierto situado en el Can Mayor, y que fué observado, según consta en escritos, por Aristóteles en el año 325 a.C.
    • NGC 2244: cúmulo abierto situado en la constelación del Unicornio ( a la altura del cinturón de Orión y a la izquierda de la constelación), rodeado por la nebulosa Roseta (NGC 2237), donde se han formado las estrellas del cúmulo. Prismáticos y telescopio, respectivamente.
    • Las Pléyades, en la constelación de Tauro. Visible a simple vista, y muy recomendable de observar con prismáticos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

 

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