Archivo

Archivo para Abril, 2015

El Museo de la Ciencia celebra el Día Internacional del Libro

Martes, 28 de Abril de 2015 Comments off

Hoy, 23 de abril, se celebra el Día Internacional del Libro, fecha en la que fallecieron los escritores Cervantes, Shakespeare y el poeta Inca Garcilaso de la Vega. Por ello, la UNESCO eligió esta fecha, tan simbólica para la literatura universal, para la celebración de tan importante efeméride.

Así, desde 1995, diferentes instituciones organizan durante esta jornada actividades destinadas a fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.

Y nosotros queremos también aportar nuestro granito de arena. Por ello, hemos elaborado en nuestro blog una lista de libros relacionados con la Ciencia… Pero, ¡ojo! Ésta es sólo una pequeñísima selección de títulos. Os animamos a que nos recomendéis vuestros libros científicos favoritos y juntos elaborar un listado que pueda ser consultado por todos los interesados.

¿Nos ayudáis?

– Ciencia para Nicolás, de Carlos Chordá

– Cosmos, de Carl Sagan

– El Universo, de Isaac Asimov

– El origen de las especies, de Charles Darwin

– Miles de millones y El mundo y sus demonios, de Carl Sagan

– Malditas Matemáticas, de Carlo Frabetti

– El gen egoísta, de Richard Dawkins

– El mono desnudo, de Desmond Morris

– Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson

– Seis piezas fáciles, de Richard Feynman

– Historia del tiempo, de Stephen Hawking

– Si tú me dices gen, lo dejo todo, de The Big Van Theory

– La ciencia y la vida, de Valentín Fuster y José Luis Sampedro

– Y el cerebro creó al hombre, de Antonio Damasio

– Qué es esa cosa llamada ciencia, de Alan Chalmers

– Ciencia o vudú, de Robert L. Park

– Un matemático lee el periódico, de John Allen Paulos

“Tesla y la conspiración de la luz”, de Miguel Ángel Delgado

– “Neurozapping”, de José Ramón Alonso

– ‘La Corte de los ingenios’, de Ignacio Martín Verona

– ‘Los enigmas de Leonardo’, de Marisol Ortiz de Zárate

– ‘Amundsen- Scott: duelo en la Antártida’ y ‘Las aventuras de Piti en la Antártida’ de Javier Cacho

– ‘La Ciencia de los súperhéroes’, de Juan Scaliter

– ‘Arquímedes. El principio de Arquímedes’, de Eugenio Manuel Fernández Aguilar,

– ‘Jerónimo de Ayanz y Beaumont: un inventor navarro’, de Nicolás García Tapia

– ‘El planeta de los besos’, de Jesús J. de la Gándara Martín.

– ‘La Tabla rasa’, de Steven Pinker

– ‘El Universo de la Conciencia. Cómo la materia se convierte en imaginación’,  Gerald M. Edelman y Giulio Tononi

– ‘La Celula Viva’, de Christian de Duve

– ‘El enigma de Fermat’, de Simon Sing

– ‘Los mi5terios de los númerr6s’, de Marcus du Sautoy

– ‘Los grandes problemas matemáticos’, de Ian Stewart

Relatos ganadores del V Concurso de relato breve “La Ciencia y tú”

Lunes, 20 de Abril de 2015 Comments off

El Museo de la Ciencia de Valladolid y El Norte de Castilla entregaron el viernes 17 de abril los premios del V concurso de relato breve “la Ciencia y tú”. Un certamen que en esta ocasión tuvo como tema principal la luz, enmarcándose así en el Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías basadas en la Luz.

La directora del Museo, Inés Rodríguez Hidalgo,  que resaltó el incremento de la participación y la calidad de los relatos presentados, fue la encargada de presentar el acto; mientras que Javier Escribano, director de la unidad de negocios digitales de El Norte de Castilla; Miguel Ángel Delgado, autor del libro “Tesla y la conspiración de la luz”; José Ramón Alonso, autor de “Neurozapping” y “Dispara tu primero y otras historias de la neurociencia”; y Carlos Aganzo, director de El Norte de Castilla leyeron los relatos e hicieron entrega de los premios.

De esta forma, Esther San Juan Vigo fue la ganadora de la categoría infantil y juvenil, con su relato “No sin mis electrones”; Aleta Duque García, se hizo con el premio del público gracias a “Luces del norte”, y dos relatos fueron premiados ex aequo en la categoría general: “Sueños eléctricos”, de Mariano Gómez García, y “Años Luz”, de Basilio Ruiz Cobo.

Todos los premiados asistieron al acto, a excepción de Basilio Ruiz Cobo, con quien se conectó a través de Skype.

Tras la entrega de premios, que congregó a cerca de 300 personas, tuvo lugar el espectáculo “Matemáticas + Química = ¡magia! La magia de la Tabla Periódica”, un evento organizado por el Aula de Cultura de El Norte de Castilla.

PREMIO CATEGORÍA INFANTIL JUVENIL  – ESTHER SAN JUAN VIGO

Hoy mi madre nos ha levantado gritando “¡Llegamos tarde, no ha sonado el despertador! Se ha ido la luz”
Así que como  no hay electricidad no funciona el microondas; y nos toca desayunar galletas y un vasito de agua. Salimos de casa y tenemos que bajar andando  seis pisos hasta el garaje para coger el coche. Cuando llegamos a la puerta, nos damos cuenta de que no se abre “¡evidente, no hay luz!”. Desandamos el camino y subimos hasta la planta baja .Ya en la calle empezamos a andar, sabiendo lo tarde  que llegamos. En el camino al colegio, vemos a la profesora. Seguro que es ella. ¡Ja Ja! También llega tarde. Los semáforos no funcionan, tenemos que ir sorteando los coches y cruzar las calles corriendo.
Llegamos al colegio y… ¡no hay pizarras electrónicas!”. Tenemos que usar unas cosas blancas alargadas que sueltan mucho polvo y escribir sobre una pizarra muy antigua, que antes estaba de adorno.
Cuando acaban las clases nos dirigimos al comedor, la cocinera nos tiene una sorpresa. No funciona la cocina y tenemos que comer bocadillos; nos guste o no (siendo sincera es mejor que el repollo que nos ponen algunos días).
Los minutos pasan muy despacio. Y por fin llega la hora de ir a casa y de ponerme a hacer los deberes. Nos han mandado buscar el significado de algunas palabras. ¡Sin ordenador!  ¡Con el diccionario! Páginas adelante, páginas atrás. Está resultando algo difícil.   Mientras oigo gritar a mi hermano ¡no funciona la videoconsola!”
Cenamos a “lo romántico”, con muchas velas y bocatas de nuevo. Y rapidito que no hay muchas velas. Así que prontito a la cama, cosa que agradezco porque el día ha sido muy largo.
Empiezo a relajarme en la cama y comienza a sonar “pi, pi, piiiiiiii”. Me despierto. Es el despertador. Todo había sido un sueño. O más bien, una pesadilla. ¡Gracias  Franklin! ¡Gracias Volta! ¡Gracias por hacerme la vida más fácil!

“No sin mis electrones”

Hoy mi madre nos ha levantado gritando “¡Llegamos tarde, no ha sonado el despertador! Se ha ido la luz”

Así que como  no hay electricidad no funciona el microondas; y nos toca desayunar galletas y un vasito de agua. Salimos de casa y tenemos que bajar andando  seis pisos hasta el garaje para coger el coche. Cuando llegamos a la puerta, nos damos cuenta de que no se abre “¡evidente, no hay luz!”. Desandamos el camino y subimos hasta la planta baja .Ya en la calle empezamos a andar, sabiendo lo tarde  que llegamos. En el camino al colegio, vemos a la profesora. Seguro que es ella. ¡Ja Ja! También llega tarde. Los semáforos no funcionan, tenemos que ir sorteando los coches y cruzar las calles corriendo.

Llegamos al colegio y… ¡no hay pizarras electrónicas!”. Tenemos que usar unas cosas blancas alargadas que sueltan mucho polvo y escribir sobre una pizarra muy antigua, que antes estaba de adorno.

Cuando acaban las clases nos dirigimos al comedor, la cocinera nos tiene una sorpresa. No funciona la cocina y tenemos que comer bocadillos; nos guste o no (siendo sincera es mejor que el repollo que nos ponen algunos días).

Los minutos pasan muy despacio. Y por fin llega la hora de ir a casa y de ponerme a hacer los deberes. Nos han mandado buscar el significado de algunas palabras. ¡Sin ordenador!  ¡Con el diccionario! Páginas adelante, páginas atrás. Está resultando algo difícil.   Mientras oigo gritar a mi hermano ¡no funciona la videoconsola!”

Cenamos a “lo romántico”, con muchas velas y bocatas de nuevo. Y rapidito que no hay muchas velas. Así que prontito a la cama, cosa que agradezco porque el día ha sido muy largo.

Empiezo a relajarme en la cama y comienza a sonar “pi, pi, piiiiiiii”. Me despierto. Es el despertador. Todo había sido un sueño. O más bien, una pesadilla. ¡Gracias  Franklin! ¡Gracias Volta! ¡Gracias por hacerme la vida más fácil!


PREMIO CATEGORÍA GENERAL  – BASILIO RUIZ COBO

“Años luz”

Hacía frío. Aurora se acercó al interruptor con el piloto rojo. Justo antes de pulsarlo le invadió el recuerdo de la noche en que oyó por primera vez la expresión “años luz”.

Tendría seis o siete años. Su padre estaba enseñándole un libro con dibujos de constelaciones y pronunciando nombres que sonaban a héroes y gigantes, a joyas y princesas: Orión, Betelgeuse, Rigel, Bellatrix…

-Y ésta es Sirio, una estrella blanca, la más brillante del cielo. Está a diez años luz.

Al oír esas dos palabras, años luz, le invadió un sentimiento azul, fresco y veloz. Como lo que sentía el primer día de las vacaciones del verano, al tirarse de cabeza a la poza del río. A Aurora, muchas veces, se le cruzaban los sentidos, sobre todo cuando algo le producía placer: el olor del café recién hecho era para ella de color azul cobalto; el pan tostado le sabía a oro viejo; las manos ásperas de su padre cuando la llevaba al colegio eran, claramente, del color y el aroma del tabaco.

Esa noche, cuando calculó que todos estarían dormidos, salió al balcón, con las palabras años luz resonando en su mente, y trepando por el alfeizar de la ventana, llegó al tejadillo. La noche estaba fría. Se tumbó sobre las tejas y buscó un poco. Y allí estaba Orión, con sus estrellas con nombres de héroes, gigantes, joyas y princesas. Y un poco más abajo, como un fogonazo de luz con sabor nata, Sirio, con sus años luz frescos, azules y veloces. Se quedó dormida. Cuando se despertó estaba aterida, encogida sobre las tejas. La mañana siguiente la pasó en cama. Con fiebre.

Aurora pulsó el interruptor con el piloto rojo. Con un ligero crujido la compuerta de la cúpula del telescopio empezó a abrirse. Y al poco se le llenaron los ojos de luz de estrellas con olor a café y sabor a pan tostado, de luz con la aspereza de tabaco de las manos de su padre llevándola al colegio, con el azul fresco y veloz de la zambullida en el río. Con la felicidad que te inunda el pecho cuando los sueños llenos de años luz empiezan a cumplirse.


PREMIO CATEGORÍA GENERAL – MARIANO GÓMEZ GARCÍA

“Sueños eléctricos”

Amanece lentamente en la gran urbe. El sol asoma su ígneo rostro, poco a poco al principio, casi diríase que con algo de temor, con reservas. Acaba de doblegar a la noche, que ya huye despavorida, y aún no cree a pies juntillas en su victoria.

En el séptimo piso de un gran edificio, duerme tranquilamente un hombre. Su sueño se ve alterado, de repente, por la llamada de su despertador. Mientras se agita, pensando incluso en no levantarse, empieza  a escuchar las noticias del día por la radio, que se ha puesto en marcha automáticamente desde el propio reloj. Decidido ya a saltar de la cama, se dirige al cuarto de baño, contemplando la ciudad a sus pies, que se despereza como un gato inmenso. Miles de ventanas iluminadas atestiguan que los hombres se incorporan, un día más, a sus tareas.

Su cuarto de baño está iluminado por suaves halógenos, que invitan al recreo y al cuidado del cuerpo, al tiempo que la vista reposa sobre los tonos blancos y acerados de la estancia. Se oye una música suave, y sobre el gran espejo que preside la habitación, se ilumina una pantalla de ordenador, incorporada al mueble, que comienza a informar a nuestro hombre sobre los avatares del mercado bursátil y sobre su correo pendiente. Ya afeitado, se mete en la ducha de hidromasaje, que ha memorizado hace mucho tiempo las dimensiones de su cuerpo, facilitando que los múltiples chorros de agua impacten con la presión adecuada en los puntos necesarios.

Hay un delicioso aroma a café en la vivienda, y el murmullo de la ciudad, el abigarrado son de tantos seres humanos, de tantas historias de vida y de muerte entremezcladas, lucha por vencer al aislamiento del edificio para así penetrar en su fría calma interior, sin conseguirlo. La cafetera automática, programada la noche anterior, ya está en silencio, y el hombre comienza a ojear las noticias de la prensa escrita en la enorme televisión del salón comedor, conectada a internet. Habrá que abrigarse, parece; el viento del norte ataca de nuevo; será cuestión de elevar ligeramente la temperatura de la calefacción…

…un trueno rasga el aire cruel de la mañana, y la lluvia castiga, inmisericorde, las colinas cercanas. Ruge el tigre de colmillos de sable en la lejanía, y el hombre despierta aterrado, empapado de sudor, preso todavía en su reciente sueño. Mira sus manos en busca de todas aquellas imágenes que contemplaba hace escasos minutos; observa a sus congéneres y abre la boca para dirigirles la balbuceante palabra… y se echa a llorar desesperadamente ante el recuerdo imposible del futuro paraíso perdido.


PREMIO DEL PÚBLICO – ALETA DUQUE GARCÍA

“Las Luces del norte”

El Noticiario (9 febrero 2018): La inauguración de los XXIII Juegos Olímpicos de Invierno que tuvo lugar ayer en Pyeongchang (Corea del Sur) sorprendió a todo el mundo con su número final. Confirmando los rumores más insistentes, en torno a las 21:30 (hora local), la ceremonia se detuvo y la bóveda celeste se vio inundada por las inmensas ondas vibrantes de una aurora polar… [Continúa en página 8]

Finanzas al día (3 marzo 2018): Tras años de intenso desarrollo, trabajando en estricto secreto, Auroralis Inc. ha presentado oficialmente esta mañana Aurora Lux, un producto capaz de crear auroras polares en cualquier lugar del mundo y momento del día. “Gracias a su patentado sistema de alta energía, las auroras generadas por Aurora Lux presentan una gran estabilidad y la más alta definición”, declaró el presidente de la compañía. “Es un producto pensado para dar un toque único a grandes eventos y festejos. Además, no produce ningún tipo de contaminación acústica o emisiones de partículas, como ocurre en el caso de los convencionales fuegos artificiales”.

Extracto publicitario (15 noviembre 2019): ¿Quiere disfrutar de uno de los espectáculos más bellos de la Tierra sin moverse de casa? La tecnología avanzada de Aurora Lux Doméstica, le asegura que en breves momentos usted podrá conseguir una pequeña aurora sobre su jardín, que se mantendrá durante 30 minutos garantizados para el disfrute de usted y sus invitados. Dele un toque exclusivo a sus celebraciones y deje que Aurora Lux Doméstica ilumine sus momentos más especiales.

Viajeros (26 febrero 2025): A la vista del numeroso grupo de turistas que nos hemos congregado esta noche bajo el cielo de las Islas Svalbard, parece que las viejas Luces del Norte no han perdido su encanto. Hablamos con Ingrid Grundlist, nuestra guía, y le preguntamos su opinión sobre la competencia que suponen las recientes recreaciones artificiales. “En los primeros años sí que notamos una disminución de la demanda; sin embargo, en mi opinión, es sólo una moda pasajera. Aparte de los posibles efectos medioambientales que ahora se están investigando, no es algo comparable con la grandeza de una auténtica aurora. Quiero decir, al final, cuando observamos una aurora boreal, lo que vemos es la energía resultante de la colisión entre partículas arrastradas desde el Sol y las de nuestra atmósfera, contemplamos una manifestación del universo. Y eso no se puede sustituir por un espectáculo de luces, ¿no crees?”.

Premiados, organizadores y patrocinadores del evento

Premiados, organizadores y patrocinadores del evento

Qué ver en el cielo el mes de abril

Martes, 14 de Abril de 2015 Comments off

Y llegó abril… Y aunque este mes, al parecer, no va a ser demasiado lluvioso, podría llover de día y despejar de noche, para que podamos disfrutar de la observación del cielo durante este mes.

Como siempre que comenzamos estación, durante el primer mes el cielo “comparte” constelaciones con la estación anterior, en este caso el invierno, por lo que, hacia el horizonte oeste, podemos ver parte de Orión, Tauro o Géminis, por poner algunos ejemplos.

Si comparamos las estrellas que podemos ver hacia el sur durante la primavera, con las que hemos visto durante los meses de invierno, veremos que hay diferencia en el brillo. Mientras que en invierno tenemos gran cantidad de estrellas, y una buena parte de ellas son bastante brillantes (tendremos constelaciones fáciles de identificar), durante la primavera también tenemos un buen puñado de estrellas, pero la proporción de estrellas brillantes en baja, por lo que identificar las constelaciones características de primavera nos puede resultar un poco más complicado (que no difícil).

La mejor forma de localizar estas constelaciones primaverales, es tomar como referencia a nuestra vieja conocida, la Osa Mayor, o mejor dicho, la parte posterior de la osa, lo que sería la cola de la misma, o bien el mango de la sartén o el tiro del carro.

Las tres estrellas de la cola forman una curva que podemos continuar hacia abajo a la izquierda, hasta llegar a una estrella brillante de color anaranjado. Es Arturo, la estrella más brillante de la constelación del Pastor de Bueyes, también llamada El Boyero. Es una constelación de origen romano en la que Arturo es el comienzo de las piernas, y hacia arriba, como una especie de cometa tradicional, está el resto del cuerpo con los brazos. Dado que es un pastor de bueyes, seguramente los bueyes no anden muy lejos. Efectivamente, los romanos veían los bueyes en las siete estrellas del carro de la Osa Mayor (si ya os ha costado ver algunas figuras en grupos de estrellas, imaginar un buey en una….). El pastor cuidaba de los siete bueyes del cielo. Resulta que “siete bueyes” en latín, se dice septem (siete), triones (bueyes), por lo que esta parte del mundo donde se ven los “siete bueyes”, los “septem triones”, se conoce como hemisferios septentrional. Y el nombre de Arturo proviene, según algunos estudios, del griego Arct Oroi, que significa “el que guarda las osas”, ya que en la tradición griega, es el encargado de que las osas sigan persiguiéndose indefinidamente, manteniendo el movimiento de la esfera celeste.

Continuando la curva desde Arturo, llegamos a otra estrella brillante, no tanto como Arturo, aunque la más brillante de la zona. Se llama Espiga (Spica, en latín), y es la estrella principal de la constelación del zodíaco Virgo. Esta constelación, según algunas tradiciones, representaba a la diosa griega de la agricultura, Demeter, la diosa además de la primavera. Sus estrellas principales como Espiga o Vindemiatrix, marcaban a los agricultores de la antigüedad algunas de las principales épocas de labor del campo. Es una de las constelaciones más extensas del cielo, como también lo es, si recordáis, la Osa Mayor.

Hacia la derecha de Virgo y algo hacia arriba, podemos ver, justo debajo de la Osa Mayor, una conjunto de estrellas relativamente brillantes, una parte de las cuales parece tener la forma de una interrogante. Ese conjunto forma la constelación de Leo, el león de los trabajos de Hércules, el león del bosque de Nemea, al que nadie podía matar debido a su durísima piel y que aterrorizaba a los habitantes de la ciudad de Nemea. Hércules se enfrentó a la fiera solamente con la fuerza de sus brazos, y durante la lucha, consiguió agarrarle del cuello y le mató. Según la leyenda, Zeus colocó al león en el cielo como constelación para ser recordado por las generaciones siguientes. Entre sus estrellas destacan Régulo y Denébola. La primera significa “el pequeño rey”, y en las tradiciones medievales, su aparición en el cielo anunciaba el nacimiento de un rey. Por su parte Denébola significa “la cola del león”.

En mayo os contaremos más cosas de otras constelaciones primaverales que también se pueden ver.

Júpiter y El Pesebre
Júpiter y El Pesebre

Para terminar esta primera parte de observación, vamos con dos objetos sencillos de observar. El primero es nuestro ya viejo conocido Júpiter, que en este comienzo de primavera se puede observar durante casi toda la noche, alto y brillante en el cielo entre las constelaciones de Leo y Cáncer, muy próximo al cúmulo M44, “El Pesebre”, formando entonces un bonito conjunto para observar con prismáticos sencillos, como podéis apreciar en esta fotografía realizada por nuestro compañero del Planetario, Carlos Coello. Hay que recalcar que incluso se pueden apreciar los satélites galileanos de Júpiter…

El otro objeto es otro planeta, en este caso el Señor de los Anillos, Saturno, situado en la constelación de Escorpio, justo por encima de la estrella Acrab, que es la estrella superior de las tres estrellas que representan la parte delantera del escorpión. Se podrá ver en la segunda parte de la noche durante la primavera, pero mejor en el verano. Aun así, a simple vista es relativamente fácil confundirlo con una estrella, a menos que nos fijamos en su forma de brillar, ya que las estrellas tiemblan y los planetas no. Brilla bastante menos que Júpiter, ya que es algo más pequeño y se encuentra a mayor distancia de nosotros que él, pero con la referencia de las estrellas de Escorpio, se localiza sin problemas. Con unos prismáticos, si son más o menos buenos, estamos bien asentados, y tenemos suerte, podremos ver, como mucho, una forma ovalada, como un balón de rugby, ya que se produce un efecto óptico de unión del brillo del planeta con el brillo de los anillos. Con telescopios medianos, con suerte, podremos ver que ya distinguimos entre el planeta y los anillos, e, incluso, podremos ver al principal satélite de Saturno, Titán. Con telescopios más grandes, como siempre, podremos ver más detalles: una división principal, llamada división de Cassini, que separa la parte más brillante de la menos brillante; o incluso otra división, más pequeña dentro de la zona menos brillante. La posición actual de los anillos de Saturno, más inclinados hacia el Sol, hace que reflejen más luz y se vean mejor, y que, por tanto, el conjunto también brille más.

Saturno en abril
Saturno en abril

Los anillos están compuestos por fragmentos de rocas y hielo que se encuentran ordenados en hileras en torno al planeta. Una mayor concentración de fragmentos hace que se refleje más luz del Sol y que brille más, mientras que una concentración menor hace que brille menos. Como curiosidad: Saturno es un planeta poco denso, lo que significa que, si tuviésemos un océano suficientemente grande, el planeta flotaría.

Y aunque no se haga mucho hincapié, el evidente “lucero de la tarde” es el planeta Venus, muy brillante desde un rato antes de oscurecer, y cercano al cúmulo de la Pléyades (M45), como podéis apreciar en la imagen, también de nuestro compañero.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Venus y Pléyades

Venus y Pléyades

Planetario.

Este sitio web usa cookies. Si continúas navegando o pulsas Aceptar, entenderemos que estás de acuerdo con ella. Puedes visitar nuestra Política de Cookies aquí.