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Archivo para diciembre, 2014

Qué observar en el cielo el mes de enero

Lunes, 29 de diciembre de 2014 Comments off

¡Feliz año a todos!

Comenzamos un nuevo año con nuevas expectativas, ganas e ilusiones… y con un buen panorama en cuanto a lo astronómico se refiere.

Mito de Orión

Mito de Orión

Comentábamos el pasado mes, que la constelación reina del invierno es Orión. Esta constelación representa en el mito griego, a un gigante cazador, uno de los mejores de la mitología griega, capaz de rivalizar con la diosa Artemisa (Diana para los romanos).

En el mito, Orión estaba enamorado de una de las siete hermanas consagradas como vírgenes a la diosa Artemisa. Cierto día que Orión caminaba por el campo, se encontró con un pequeño lago en el que las hermanas se estaban bañando desnudas. Ante esta visión, Orión se volvió loco y fue hacia ellas. Al ver a Orión fuera de sí, las jóvenes huyeron al templo, pero como Orión era un gigante, avanzaba más rápido. Las hermanas se encontraron con un toro al que pidieron ayuda para poder refugiarse, y el toro se interpuso en el camino de Orión, comenzando una pelea tremenda, que terminó con  el triunfo de  Orión. Sin embargo, esto sirvió para que perdiese tiempo que las hermanas aprovecharon para llegar al templo y rezar a la diosa para que las liberase del ataque de Orión. A Artemisa se le ocurrió convertir a las siete hermanas en palomas que volaron hacia el cielo, donde se quedaron como el conjunto de estrellas de las Pléyades (palomas, en Griego). Al ver la acción de la diosa, Orión se da cuenta de lo que había hecho y, muy triste y desconsolado, regresa a casa sin fijarse en dónde pisaba, con tan mala fortuna que aplastó un pequeño escorpión que, antes de morir, le picó en el talón y le mató. Un gigante como Orión muerto por un pequeño escorpión.

Para recordar el gran cazador que fue, Zeus colocó en el cielo a Orión como constelación, junto a sus preciados perros de caza y su presa favorita. También situó al toro (Tauro) por su valor, cerca de las Pléyades. Y, cómo no, al único ser capaz de matar a Orión, el escorpión, Escorpio. Pero como Zeus no quería discusiones ni movidas entre las constelaciones, colocó a Orión y Escorpio en partes opuestas del cielo, así cuando se ve uno no se ve el otro, por lo que Orión es la reina del invierno, mientras que Escorpio lo es del verano.

Podemos situar los perros de caza de Orión de forma sencilla. Tiene dos perros de caza, uno más grande y otro más pequeño. Al más grande, por comparación, le llamaremos Can Mayor. Para localizarle hay que fijarse en el cinturón de Orión (las tres marías) y seguimos la línea que forma hacia la izquierda y abajo, donde llegaremos a la estrella más brillante de la constelación, Sirio, y también la más brillante de todo el cielo. Brilla con diferencia más que ninguna otra, por lo que se localiza sin dificultad. La forma de perro es sencilla porque es tal cual, donde Sirio estaría en el collar del perro.

El Can Menor se sitúa también a la izquierda y por encima del Can Mayor, a la altura de la estrella Betelgeuse de Orión. Son sólo dos estrellas, por lo que a veces también se le denomina, en broma, Can Mínimo, porque dos estrellas es lo mínimo para formar una constelación. En ésta destaca la estrella principal Procyon, la octava estrella más brillante del cielo. Forma con Sirio y Betelgeuse el llamado “Triángulo de Invierno”, un triángulo casi equilátero.

Como curiosidad, Sirio era venerada por lo antiguos egipcios como Isis,  y su observación en el cielo por el horizonte oeste, antes de la salida del Sol, marcaba la época de la crecida del Nilo, por lo que el faraón podía realizar su montaje para ordenar al Nilo que creciera. Sirio aparece desde muy antiguo en la mitologïa egipcia y de otras culturas, debido a su brillo característico y destacado.

Podéis seguir observando los objetos que el mes pasado os recomendábamos, ya que todavía se pueden observar con facilidad. Sólo os comentaremos una cosa más de la Nebulosa de Orión. A simple vista ya os decíamos que se puede ver como un elemento borroso y muy poco brillante en la zona del puñal de Orión, y siempre alejados de zonas de luz. Con unos prismáticos, ya podemos apreciar una zona central brillante (que es la zona de formación de estrellas), y dos brazos que se abren formando algo parecido a un abanico abierto. Con pequeños telescopios podemos ver algo más de la zona central y la nube de gas, apreciando en la zona brillante la presencia de cuatro estrellas llamadas “El Trapecio” por la forma que tienen. Y ya con telescopios más grandes, podemos ver mejor los filamentos de la nube de gas, las zonas más o menos brillantes… Una maravilla. Ya el próximo mes aumentaremos la lista.

Tened presente que el frío, aunque sea un incordio, siempre nos permite ver mejor el cielo. Por cierto, ya sabéis qué pedir por Reyes……

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es.

Planetario

“Mendelevium”, la APP gratuita que descubre la tabla Periódica de los Elementos

Jueves, 18 de diciembre de 2014 Comments off

Imagen de la APP "Mendelevium"

Imagen de la APP "Mendelevium"

El Museo de la Ciencia de Valladolid lanza “Mendelevium”, una APP interactiva que invita a descubrir, de una forma sencilla y atractiva, la Tabla Periódica de los Elementos.
El proyecto, desarrollado gracias a la financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología – Ministerio de Economía y Competitividad, es la adaptación a dispositivos móviles de la aplicación interactiva que acompaña a la Tabla Periódica gigante ubicada en la Sala “La Química a Escena” del Museo de la Ciencia de Valladolid – espacio presentado en 2011, Año Internacional de la Química-.
Esta aplicación, de carácter gratuito, ha sido desarrollada tanto para teléfonos y tablets Android –ya disponible-, como para Apple Iphone e Ipad – versión que verá la luz próximamente-. El idioma de la misma dependerá de la configuración de cada dispositivo móvil, estando disponible en inglés y castellano.
“Mendelevium” se caracteriza por su atractivo visual, la fluidez de su uso y la riqueza de contenidos. Así, las personas que descarguen esta aplicación tendrán  a su alcance todos los secretos de los elementos químicos -propiedades, características, obtención, usos, historia e imágenes-; además de obtener otra información adicional – gráficas de producción mundial de numerosos elementos, listas de elementos por nombre, número atómico, año de descubrimiento o descubridor o una colección de imágenes de tablas periódicas originales de todo el mundo, entre otras-. Los usuarios podrán también poner a prueba sus conocimientos sobre Química gracias al “quimitest”.
La aplicación tiene como objetivo acercar la Ciencia al público en general, aunque centrándose principalmente en los más jóvenes, usuarios habituales de dispositivos móviles; además de convertirse en una herramienta didáctica y útil para profesores y estudiantes.
La APP ha sido desarrollada gracias a la inestimable colaboración de un grupo de miembros de la Real Sociedad Española de Química, quienes imparten además clase en  la Universidad de Valladolid.  Una valiosa contribución sin la que “Mendelevium” no habría sido posible.
Esta iniciativa demuestra una vez más,  el interés del Museo de la Ciencia de Valladolid en las nuevas tecnologías y el aprovechamiento de sus posibilidades. Un  hecho que demuestra, día a día gracias, a su página web y la presencia activa en redes sociales.
"Mendelevium" para Android
“Mendelevium” para Android
"Mendelevium" para Apple Iphone
“Mendelevium” para Apple Iphone
"Mendelevium" para IPad

"Mendelevium" para IPad

Qué ver en el cielo el mes de diciembre

Lunes, 1 de diciembre de 2014 Comments off

Poco a poco todo llega, incluso el frío que parecía resistirse a invadir nuestras calles y campos. Ya queda menos para el invierno, que comenzará el 22 de diciembre a las 00:03, hora oficial, terminando el 20 de marzo de 2014, cuando dé comienzo la primavera, fecha en la que, por cierto, se producirá un eclipse total de Sol que se verá desde España como parcial. Por tanto este invierno durará 88 días y 23 horas.

¡No perdamos tiempo para observar!

Todos aquéllos que tengáis la oportunidad de salir a la montaña durante el puente de diciembre, o durante alguno de los fines de semana de este mes, aprovechad para echar un ojo al cielo, ya que desde esos lugares la observación es increíble. Veréis brillar más las estrellas, observaréis más cantidad de ellas, y descubriréis objetos a simple vista que desde la ciudad son impensables.

A primeros de mes podemos todavía observar las constelaciones del pasado mes (no en vano todavía es otoño), pero cada día aparecen más altas en el cielo, y hacia la medianoche se sitúan hacia el oeste diciendo adiós. Sin embargo, al estar tan altas, podemos observar y reconocer sin problema las constelaciones otoñales, dándonos ya cierta inercia para comenzar a reconocer las invernales. De éstas últimas, la reina indiscutible es sin duda Orión, el cazador gigante.

La forma más sencilla de reconocer esta constelación es a partir tres estrellas, bastante brillantes, en línea recta, y muy cercanas en el cielo. Son conocidas como “las tres Marías”, porque siempre están juntas. Forman la parte central de la constelación, junto con otras cuatro estrellas en parejas: dos casi en paralelo por encima de ellas, y otras dos por debajo. Es una figura fácilmente reconocible, primero por tener una forma sencilla, parecida a un  diábolo, y segundo porque el brillo de sus estrellas es realmente llamativo. De la pareja que se encuentra por encima, hacia la mitad y algo hacia arriba podemos ver tres estrellas poco brillantes y muy cercanas, que formarían la cabeza del gigante, las dos brillantes serían los hombros, las “tres Marías” formarían el cinturón de su ropa, y las otras dos serían los pies. También es posible situar los brazos del gigante, pero, como están formados por estrellas sensiblemente  menos brillantes, su localización puede ser algo más compleja. Del cinturón descienden tres objetos no demasiado brillantes, complicados de ver desde la ciudad, aunque sencillos en cuanto nos quitamos algo de luz. Forman el llamado “puñal de Orión” o “espada de Orión”.

Entre las estrellas de la constelación destacan dos especialmente: de la pareja superior, la que sería el hombro izquierdo, llamada Betelgeuse, que es la novena estrella más brillante del cielo, y es una súpergigante roja, cuyo color se identifica sin problema; y, de la pareja inferior, la que sería el pie derecho, llamada Rigel, una estrella súpergigante blanco-azulada. Aunque aparentemente Rigel es más brillante que Betelgeuse, ésta última aparece situada como la más brillante de la constelación. Si sois aficionados a la fotografía, tomad imágenes de la constelación, que seguro que serán realmente especiales.

Júpiter durante el mes de diciembre

Júpiter durante el mes de diciembre

Algunos de los elementos que podemos ver en el cielo, y fáciles de localizar, son también los más gratificantes. Júpiter, cada vez más alto, es sin duda el que mejor se puede apreciar, y es visible desde la medianoche a mitad de camino entre las constelaciones de Cáncer y Leo. Por su parte, Marte, mucho menos brillante, podemos distinguirle a duras penas hacia el suroeste, muy bajo en el horizonte, y nada más anochecer.

Por lo que a objetos de cielo profundo se refiere, podemos volver a localizar la galaxia de Andrómeda (M31) con prismáticos, que ya sabemos dónde está, y, después de acostumbrarnos a ella, dirigir nuestra mirada al centro del puñal de Orión. Allí podremos ver un objeto, a simple vista casi imperceptible, que parece una estrella muy poco brillante, y totalmente borrosa. Cuando usamos los prismáticos podremos ver un objeto en forma de abanico abierto, poco brillante. En zonas oscuras y con telescopios pequeños, podemos ver que abarca algo más, y con telescopios grandes, podremos comprobar que todavía es más grande. Se trata de una nebulosa, un conjunto de gas conocido como la Nebulosa de Orión, o la Gran Nebulosa de Orión, con nombre oficial de M42. Además se trata de una fábrica de estrellas, uno de los lugares del Universo donde las estrellas “nacen”. En la próxima entrada os daremos más datos.

Confiemos en que el tiempo sea benévolo con los aficionados, y podamos disfrutar de éste último mes del año observando el cielo. Que no os asuste el frío, que en éste caso es nuestro aliado, ya que el cielo es más espectacular. La sabiduría popular cuenta que “cuanto más  tiemblen las estrellas, mayor será la helada”, y no falla.

Y recordad, si salís al campo, llevad siempre algo más de ropa de la que creáis que necesitareis, una manta, un termo con bebida caliente (mejor chocolate o café, pero vale cualquier cosa), frutos secos y chocolate. De esta forma, disfrutaréis más de la observación. Y si estáis acompañados, ¡mejor!

Si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

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