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Archivo para Viernes, 29 de Agosto de 2014

En 2º plano: las especies menos conocidas de la cuenca del Duero

Viernes, 29 de Agosto de 2014 Comments off

EL GALLIPATO

Entre las numerosas especies de La Casa del Río se encuentra, quizás, una de las más desconocidas para el público que la visita. Hablamos del gallipato.

Fotografía de uno de los ejemplares de gallipato de la Casa del Río
Fotografía de uno de los ejemplares de gallipato de la Casa del Río

Ésta es una especie clasificada dentro del grupo de anfibio y a su vez como haluro (con cola), con nombre científico Pleurodeles waltl.

Su tamaño puede alcanzar los  33 cm en machos y los 28 cm en hembras; y la longitud de la cola, comprimida lateralmente, varía aproximándose al 50% de la longitud total. Posee una cabeza muy aplastada dorso-ventralmente, con ojos pequeños y su piel es verrugosa y con tubérculos terminados en punta negra.

La coloración del gallipato es parda olivácea o gris con manchas negruzcas irregulares, destacando a ambos lados de su cuerpo una hilera de tubérculos coloreados de color anaranjado. El vientre es algo más claro, con tonos amarillos o anaranjados y algunas manchas oscuras.

Vista en detalle de un ejemplar de gallipato de la Casa del Río
Vista en detalle de un ejemplar de gallipato de la Casa del Río

Por otro lado, la piel contiene diversos tipos de glándulas cutáneas como las glándulas mucosas o las glándulas serosas.

En cuanto al dimorfismo sexual los machos tienen la cola relativamente más larga y los miembros anteriores más desarrollados que las hembras.

Las larvas poseen una cresta dorsal-caudal muy desarrollada, teniendo su inicio en el principio del cuerpo. Ésta se estrecha hacia el extremo de la cola terminando en una punta aguda sin filamento. Su cuerpo es de color pardusco o grisáceo, más o menos oscuro, con pequeñas manchas negras o grises y reflejos verdosos. En las primeras épocas de larva posee una corona branquial en la parte posterior de la cabeza.

Su área de distribución incluye España, Portugal y la zona noroeste de Marruecos. En la Península Ibérica ocupa los dos tercios meridionales con un límite norte irregular. Sus poblaciones son mucho más numerosas hacia el sur y el oeste ibérico y se rarifican hacia el norte, especialmente a partir del Sistema Central.

Hacia el norte, consigue superar el Sistema Central penetrando hacia la cuenca del Duero, y es aquí donde se acerca a la provincia de Valladolid.

Es un animal muy ligado al medio acuático, pudiendo pasar la mayor parte de su vida en él. Por lo general, desarrollan su actividad por la noche o durante días de lluvia;  mientras, durante el día se ocultan en el agua, entre hojarasca, o debajo de algún objeto (piedras, rocas, troncos…) Debido a que pueden permanecer largo tiempo en el medio acuático, a menudo se les puede encontrar en pozos o acuíferos.

Todas estas características y modos de vida hacen del gallipato un animal no fácilmente localizable, de ahí su desconocimiento por este entrañable vecino de la cuenca del Duero.

Si os ha picado la curiosidad por este animal tan singular, no lo dudéis y visitar La Casa del Río (cruzando la pasarela peatonal) donde podréis disfrutar de varios ejemplares de gallipato y otras muchas especies.

Más información: http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/anfibios_3_tcm7-21382.pdf

Víctor Blanco Guerra

Estudiante en prácticas del Grado de Ciencias Ambientales

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