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Archivo para mayo, 2014

Qué ver en el cielo el mes de mayo

Martes, 6 de mayo de 2014 Comments off

Y por fin acabó el mes de abril, un tanto funesto para las observaciones, aunque muy beneficioso para el campo y los embalses. Evidentemente no se puede tener todo… Esperemos que se cumpla algo de lo escrito por Antonio Machado en su poema “A un olmo seco”, cuando decía “con las aguas de abril y el sol de mayo…”, y que, efectivamente, tengamos días soleados y despejados para poder observar.

Comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, asociada al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 6 unas pocas horas antes del amanecer, en más de treinta meteoros por hora (recordad, la famosa THZ). Podremos ver otra lluvia de estrellas, esta vez nueva, el día 24, la cual está producida por la cola del cometa 209 P/LINEAR, un objeto que nos visita cada 5 años, y que el día 6 se encontrará en su posición más cercana al Sol. Sin embargo, los restos del cometa que la Tierra atravesará la noche del 23 al 24, fueron depositados por el mismo hace unos 100 años. Se calcula que podrían llegar a verse unas 200 estrellas fugaces a la hora en el momento máximo, aunque siempre tendemos al optimismo en estos casos… Hay que recordar que estos números tan elevados sólo se dan en condiciones ideales: zonas de cielo oscuro, sin Luna (se encuentra menguando, por lo que algo molestará)…Y si tenemos en cuenta que el momento del máximo se producirá entre las 9:00 y 10:00 de la mañana… no hay más que añadir. En cualquier caso… ¡Suerte!

El pasado mes ya os comentamos algunas de las constelaciones que se pueden ver en primavera, así como sus leyendas. Vamos con alguna más.

Tomando como referencia la constelación de Leo, a la derecha de la misma podremos localizar un conjunto de cinco estrellas muy poco brillantes, que sólo se pueden observar en zonas oscuras y en noches sin Luna. Tiene la forma de una “Y” del revés, y representa la constelación zodiacal de Cáncer, el Cangrejo. Requiere paciencia, cierto, pero la forma es muy sencilla. Hace referencia a Hércules y su mayor enemigo, la diosa Hera. Cuenta la leyenda que Hera buscaba siempre la forma de acabar con el héroe. Cuando Hércules se encontraba luchando contra la Hidra de Lerna, Hera, aprovechando que estaba Hércules ocupado, creó un cangrejo gigante para que acabara con él. Sin embargo, él se las apañó para acabar con ambos. Para compensar de alguna forma el sacrificio, Hera lo convirtió en constelación, pero como no quería que Zeus se enterase de lo que había hecho, la hizo con estrellas poco brillantes para que pasara desapercibida entre las constelaciones brillantes creadas por él.

Entre las tres constelaciones del zodíaco que ya conocemos, y el horizonte, tenemos estrellas que forman tres constelaciones unidas por una historia: el Cuervo, la Copa y la Serpiente de Agua (Hydra). Cuentan que hace mucho tiempo, Apolo tenía como animal de compañía al Cuervo, un ave preciosa por aquel entonces. Un día, Apolo quiso hacer una ofrenda y encargó al Cuervo que cogiera la Copa y se fuera a por agua al río sagrado. El Cuervo fue a cumplir el encargo, pero por el camino se encontró una higuera con los frutos en su punto, así que decidió hacer una pausa y comer, pero como los cuervos son muy glotones, no paró hasta acabar con todos los frutos. Al terminar se dio cuenta del tremendo retraso que llevaba y rápidamente fue al río, cogió agua y una serpiente que había por allí, y regresó junto a Apolo, quien, lógicamente, le esperaba con un enfado monumental. Muy enojado preguntó al Cuervo el motivo del retraso, y el Cuervo, asustado, se inventó una historia. Le dijo que cogiendo agua en el río, apareció una serpiente que le atacó (la que llevaba), y que estuvo luchando largo tiempo con ella hasta que consiguió escapar y regresar junto a Apolo con la Copa y el agua. Apolo no era tonto y enseguida se dio cuenta del engaño, y convirtió desde entonces al Cuervo en el ave que conocemos: un ave negra, como la mentira. Además, después de la comilona que se había dado, le condenó a estar en el cielo como constelación, siempre sediento, y con la copa llena de agua justo al lado, pero sin poder beber de ella porque la serpiente le estaba acechando.

Éstas serían las constelaciones más características de la primavera, junto con las del mes pasado, por lo que ya tenéis trabajo para practicar, ahora que parece que el tiempo mejora.

Baile planetario de Júpiter

Baile planetario de Júpiter

El mes pasado os comentábamos dos objetos muy sencillos de observar: los planetas Júpiter y Marte. Durante este mes tendremos además muchos días de observación del planeta Saturno, al contrario que en el caso de Júpiter, cada día más bajo hacia el oeste y cada día más temprano a desaparecer. Sin embargo, antes de desaparecer totalmente bajo el horizonte, Júpiter nos quiere ofrecer un “baile planetario”, un bello espectáculo con “artista invitado”: Mercurio. Mercurio alcanzará su máxima altura sobre el horizonte momentáneamente, para luego desaparecer de nuevo bajo él. Se producirá entre los días 10 y 24 de mayo. Es cuestión de paciencia, y suerte (por las nubes). Usar unos prismáticos puede ayudarnos bastante.

En cuanto a otro tipo de objetos, ya nos adentraríamos en elementos complicados para la observación. Uno de los últimos objetos sencillos, aunque para zonas especialmente oscuras, es el situado en la constelación de Cáncer. En el centro de la constelación hay dos estrellas que brillan algo más que el resto, y, a mitad de camino entre ellas y ligeramente a la derecha, encontramos a simple vista un objeto borroso, que con prismáticos se convierte en un precioso conjunto de estrellas, un cúmulo estelar abierto llamado “El Pesebre”. Es un conjunto de unas pocas decenas de estrellas, pero muy bonito en su conjunto.

Sin embargo, los objetos más destacados, y también los más complicados, son los más abundantes en ésta época del año: las galaxias. El mes que viene hablaremos de lo que implica el hallarse en gran cantidad. Sólo destacar dos de ellas, por ser relativamente fáciles de observar, teniendo en cuenta que es necesario utilizar telescopios de ya cierto tamaño.

Conjunto de Galaxias "Triplete de Leo"

Conjunto de Galaxias "Triplete de Leo"

La primera se encuentra casi a mitad de camino entre las constelaciones de Virgo y Cuervo. Se denomina M104, aunque el nombre común es “Galaxia del Sombrero”, ya que aparece con la forma (aproximada) de un sombrero de tipo mejicano.

En la parte posterior de la constelación de Leo, cerca de lo que serían sus patas traseras, podemos encontrar un conjunto de tres galaxias conocido como el “Triplete de Leo”, formado por las galaxias M65, M66 y NGC 3628. Son algo menos brillantes que M104, especialmente la última de ellas, pero aún así, son un conjunto interesante para localizar y observar en estas noches de primavera.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario.

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