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Archivo para noviembre, 2011

Bos… ¿qué?

Miércoles, 30 de noviembre de 2011 Comments off

Cuando se piensa en la palabra bosque lo primero que nos viene a la cabeza es la imagen de un grupo de árboles, pero está claro que no es el único elemento que conforma la compleja figura del bosque. Igualmente importantes son el resto de componentes presentes: animales, hongos, vegetales no arborescentes, agua, suelo… Todos estos elementos tienen su papel y la sola falta de uno de ellos provocaría el mal funcionamiento de toda la estructura.

Podemos pensar ahora, ¿qué es lo que nos aporta un bosque? Madera, resina, caza, hongos, frutos… pero además de productos nos proporciona beneficios de los que no nos podemos olvidar y por los que incluso estaríamos dispuestos a pagar: pasearse por un robledal, bañarse en un lago, internarse en un hayedo o descubrir la fauna presente son algunas de las ventajas que podemos obtener cuando estamos en un bosque. Si deseamos mantener de forma prolongada en el tiempo y en el espacio estos productos y beneficios, en definitiva hacer del bosque un recurso sostenible, será necesaria la aplicación de una gestión adecuada y efectiva llevada a cabo por especialistas que empleen los conocimientos y herramientas apropiadas en cada momento.

Dentro de la exposición ‘Bosques de mañana: la gestión de hoy’, ubicada en la Sala L/90º del Museo de la Ciencia hasta el 17 de enero de 2012, se nos da a conocer no sólo lo que es un bosque sino la forma en que se gestiona. Para ello iremos viendo, capítulo a capítulo en este blog,  de la mano de Daniel Álvarez, ingeniero  de montes y educador ambiental; y Cristina García Martín, ingeniera forestal, algunas de las secciones en que se divide esta muestra.

Imagen de la exposición 'Bosques de mañana: la gestión de hoy'

Imagen de la exposición 'Bosques de mañana: la gestión de hoy'

Memorias del Alzheimer

Viernes, 25 de noviembre de 2011 Comments off

_MG_4028La Fundación Reina Sofía y la Fundación Pasqual Maragall acordaron  establecer conjuntamente el año 2011 como el Año Internacional para la Investigación en Alzheimer y Enfermedades Neurodegenerativas: Alzheimer Internacional 2011, con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la importancia de fomentar la investigación científica en el ámbito de esta y otras enfermedades neurodegenerativas.

Alzheimer Internacional 2011 es también una plataforma para la generación de ideas y el intercambio de experiencias entre expertos y científicos, por lo que desde el Museo de la Ciencia de Valladolid también hemos querido colaborar.

“¿Te acuerdas de cuando decíamos “te acuerdas” y nos acordábamos?”. Así inició José Antonio Gil Verona la mesa redonda ‘No te olvides del Alzheimer’ celebrada la tarde del miércoles 23 de noviembre en el Auditorio del Museo.

El neurólogo Julio Fermoso y la psicóloga y directora del Centro de Referencia Estatal de atención a personas con enfermedad de Alzheimer y otras demencias (CRE) en Salamanca, Maribel González Ingelmo, fueron los dos ponentes encargados de poner el tono científico al coloquio.

“Es necesario efectuar diagnósticos precoces para coger la enfermedad a tiempo”, dictaminó Fermoso, y añadió que la mayoría de los diagnósticos se hacen con unos diez años de retraso por la inexistencia de un instrumento de terapia adecuado. Asimismo, el neurólogo apuntó positivamente hacia el futuro y los avances en la investigación de nuevos fármacos, pese a que todavía no se haya encontrado el “antídoto” que devuelva la memoria a quienes la han perdido.

Por su parte, el director del documental ‘Cuidadores’, Óskar Tejedor, y la Presidenta de AFACAYLE, Milagros Carvajal, mostraron la otra cara de la moneda al hacer hincapié en los tratamientos no farmacológicos. “El cariño, la dulzura y la paciencia son los ingredientes que más ayudan a los enfermos de Alzheimer”, apuntó Carvajal.

La emotividad cerró la jornada de la mano de los interventores de la mesa y de algún que otro miembro del público al compartir con el resto de los asistentes un recuerdo que jamás se borrará de sus memorias.

Por si algún día eso ocurriese, siempre estará abierto para devolvérselo el Banco de Recuerdos que se ha creado para conmemorar este año. Se trata de un  espacio virtual donde gente anónima, personas conocidas y  por otras que están viviendo la primera fase de esta enfermedad neurodegenerativa, pueden donar sus recuerdos. También está la opción de apadrinar los que ya estén subidos para que el dinero sea destinado íntegramente a la investigación de la enfermedad de Alzheimer.

Se dice que en una de cada cuatro familias hay una persona que padece esta enfermedad, ¿No es una idea genial guardar los recuerdos que nuestro cerebro puede que un día no pueda retener en un banco?

¡La Química a escena!

Martes, 22 de noviembre de 2011 1 comentario

quimica_a_escena¿Te gusta la química? Si no es así, no importa. Seguro que después de venir a ver esta exposición… ¡te encantará!

Para conmemorar el Año Internacional de la Química, entre otras actividades, el Museo de la Ciencia de Valladolid ha inaugurado una nueva exposición permanente titulada ‘La Química a escena’. Una muestra, enmarcada en el proyecto de nombre homónimo, que ha contado con la colaboración de la Universidad de Valladolid, la Real Sociedad Española de Química, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)- Ministerio de Ciencia e Innovación, el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y el Museo de Ciencias de Cogeces del Monte.

Lo que más llama la atención de esta muestra, ubicada en la Sala 1.000 metros del Museo de la Ciencia, es la enorme tabla periódica de los elementos químicos que hemos creado, cuyo objetivo principal es resaltar la estrecha relación entre la química y la sociedad. En ella, cada elemento está compuesto por un cajón, en cuyo interior se encuentra algún objeto representativo de ese elemento. Por ejemplo en el fósforo hay un tetrabrick de leche de oveja Gaza; en el aluminio, una lata de Coca-Cola; en el cromo, un símbolo cedido por Renault, en el titanio, una prótesis de cadera y tibia procedente de la empresa Stryker…

Unido a la tabla periódica, se encuentra un mostrador interactivo en el que los visitantes, a través de una pantalla táctil, pueden visualizar las características, obtención, usos, historia e imágenes de los elementos de la tabla. Además, ofrece vídeos explicativos de algunos de ellos, protagonizados por personajes relacionados con el elemento. Por ejemplo, el platino corresponde con el cantante Jesús Cifuentes; el helio con la directora del Museo, Inés Rodríguez Hidalgo; el oxígeno, con el naturalista Jesús Araujo o el carbono, con el ciclista Perico Delgado.

Enfrente de la tabla, en el espacio titulado ‘Química a Pedales’, los visitantes podrán descubrir cómo ha cambiado, gracias a la química, un objeto tan cotidiano como puede ser una bicicleta,  gracias a la donación de la familia Narciso Carrión de un velocípedo y a la concesión de Orbea de dos bicicletas: una de hierro de los años 50 y la bicicleta de fibra de carbono con la que Julien Absalon ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008.

Además,  junto a la tabla, a través de un panel, podrás conocer todo sobre Dmitri Mendeléyev. ¿No sabes quién es? ¡A qué esperas para venir a descubrirlo!

¡Madame Curie 17 veces!

Domingo, 20 de noviembre de 2011 Comments off

final_MmeCurie_a_escena_sepia2Esta mañana se celebró en el auditorio del Museo de la Ciencia de Valladolid la final del concurso Madame Curie a escena, con 17 participantes, 15 niñas y 2 niños, y un altísimo nivel, tanto en vestuario y caracterización, como en actitud, representación, y en el rigor y profundidad de los parlamentos. Prácticamente todos los aspectos de la vida de la gran científica han sido expuestos, desde su infancia a su vejez, su amor por Polonia, su esposo Pierre Curie, su familia, sus clases en la Sorbona, sus Premios Nobel, sus grandes logros como mujer pionera en tantos aspectos…

Los internautas pudieron seguir el desarrollo del concurso en twitter, con imágenes de las-os participantes: http://twitter.com/#!/Mciencia_Va

Realmente fue di-fi-ci-lí-si-mo elegir entre las-os concursantes, y deseamos hacer un homenaje a todas-os
ellas-os, que nos han sorprendido y cautivado, así como a sus familias y profesores-as, que sin duda les han ayudado y apoyado en esta aventura.

Violeta, con sencilla ropa de laboratorio, muy realista, nos habló de memoria y con gran soltura de la
belleza y utilidad de la Ciencia, atreviéndose incluso con el francés para la despedida.

Claudia entró como una modelo, hasta se quitó su abrigo. Nos ofreció una hermosa historia de su infancia y vida, de las dificultades de una mujer científica.

María Begoña, con una original caracterización actualizada de la gran científica, narró varios aspectos de su vida y terminó con una emotiva cita textual.

Claudia, muy elegante, totalmente de negro, portaba un libro y fue la única concursante que citó una de las visitas de Madame Curie a España, en 1919, para asistir al I Congreso Nacional de Medicina.

Lúa desfiló con su bata blanca de laboratorio, superó con gran valentía alguna dificultad de memoria y concluyó su exposición encadenando varias brillantes frases de Madame Curie.

Noelia lucía un precioso vestido negro de época, muy apropiado, y expuso su parlamento con auténticas maneras de actriz.

María presentó su discurso en primera persona, con una magnífica caracterización, con abrigo y portando un balón de destilación “recién salido” del laboratorio.

Alberto nos dejó sin palabras con un completo y cuidado discurso, saludando y despidiéndose en francés, y volviendo al micrófono con gracia, para recordarnos que su cumpleaños había sido el pasado 7 de noviembre.

Juan presentó su parlamento totalmente de memoria, llevando con elegancia una cuidada vestimenta, complementada con una botella de laboratorio.

Laura recreó a una Madame Curie madura, con su peluca canosa, y tuvo la originalidad y acierto de referirse a “su visita” al Museo de la Ciencia de Valladolid.

Alejandra vestía un modelo realizado con materiales reciclados. Situó su intervención el 7 de noviembre de 1911, llevaba una reproducción del diploma del Premio Nobel, y nos hizo sonreir enumerando el menú de la comida de celebración.

Claudia, toda de blanco y negro, con falda de material plástico y un elegante canotier, se distinguió por un discurso más personal, hablando de “su” esposo, amigo y compañero de trabajo, Pierre Curie.

Alexandra vistió también un modelo negro de material reciclado, complementado con instrumental de laboratorio, y nos ofreció interesantes detalles de la vida de Madame Curie en la Sorbona.

Catarina eligió el plástico blanco, con detalles en negro, para su indumentaria de época, y nos admiró con su saludo en español, francés, alemán y ruso o polaco (aquí debo confesar mi ignorancia…)

Cecilia lucía una original ropa de material reciclado blanco, y llevaba una imagen de rayos X para ilustrar su mención del uso de la radiografía móvil que Madame Curie propuso para ayudar a los soldados heridos durante la Primera Guerra Mundial.

Cristina, una Madame Curie de 60 años, con los dedos quemados por la radiación, nos ofreció de memoria un reivindicativo parlamento sobre los numerosos campos en que Madame Curie fue pionera: “Fui la primera mujer catedrática en la Sorbona…, en ganar un Premio Nobel…, en ganar dos Premios Nobel…”

Elsa se dirigió a la audiencia en primera persona, con una magnífica caracterización, en ropa de trabajo, y un balón de laboratorio en la mano.
Con su intervención concluyó brillantemente el desfile.

Lamentablemente, sólo podía haber una Madame Curie ganadora, y el premio correspondió a la
concursante Violeta Redondo Redondo. ¡Muchas felicidades!

Albert Einstein se preciaba de haberse relacionado con Madame Curie “durante veinte años de sublime y perenne amistad”. La admiraba profundamente y escribió “Si la fuerza de carácter y la devolución de la Sra. Curie estuviesen vivas en los intelactuales europeos, aunque sólo fuese en una pequeña proporción, Europa tendría ante sí un futuro brillante”.

Esta reflexión parece igualmente válida en la actualidad, tanto para Europa como para España…
Todos tenemos puesta nuestra esperanza en niñas y niños como los que han participado hoy en el concurso, y deseamos que se parezcan a Madame Curie en esos fantásticos valores que Einstein destacaba.

¡Gracias a todas y todos por representar el mejor futuro posible!

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“Aunque hemos avanzado mucho, ir a la Antártida sigue siendo un desafío”, Javier Cacho

Jueves, 3 de noviembre de 2011 Comments off
Javier Cacho es físico, científico y escritor. Fue miembro de la Primera Expedición Científica Española a la Antártida, donde ha estado posteriormente en cuatro ocasiones, las dos últimas como jefe de la base antártica española Juan Carlos I. También ha sido secretario del Comité Nacional Antártico varios años y actualmente es responsable de la unidad de cultura científica del INTA.
Su carácter divulgador le ha llevado ha colaborar en diferentes medios de comunicación, siempre con temas relacionados con la ciencia y el medio ambiente, y además es coautor y autor de varios libros de divulgación.
En su última obra, “Amundsen-Scott, duelo en la Antártida” (prologado por Manuel Toharia y publicado en la colección Periplos) narra la historia del descubrimiento del Polo Sur por el noruego Roald Amundsen y el británico Robert Falcon Scott
Javier_CachoJavier Cacho es físico, científico y escritor. Fue miembro de la Primera Expedición Científica Española a la Antártida, donde ha estado posteriormente en cuatro ocasiones, las dos últimas como jefe de la base antártica española Juan Carlos I. También ha sido secretario del Comité Nacional Antártico varios años y actualmente es responsable de la unidad de cultura científica del INTA.

Su carácter divulgador le ha llevado a colaborar en diferentes medios de comunicación, siempre con temas relacionados con la ciencia y el medio ambiente, y además es coautor y autor de varios libros de divulgación.

En su última obra, “Amundsen-Scott, duelo en la Antártida” (prologado por Manuel Toharia y publicado en la colección Periplos) narra la historia del descubrimiento del Polo Sur por el noruego Roald Amundsen y el británico Robert Falcon Scott.

1. ¿Qué proyectos destacaría de los que se están llevando a cabo actualmente en la Antártida?

En estos momentos la colaboración científica internacional está llevando a cabo un gran número de proyectos de gran interés en muchos campos de la ciencia, pero a mí me gustaría destacar las perforaciones que se están realizando en el hielo antártico y que nos están permitiendo conocer la evolución del clima de la Tierra en los últimos 600.000 años. Se trata de un tema de gran importancia para evaluar en qué medida el calentamiento del planeta, al que estamos asistiendo, es un proceso natural que ya se ha producido en anteriores ocasiones o responde a la multiplicación de las perturbaciones provocadas en el medio natural por el exponencial desarrolló industrial del último siglo.
2. “Es el mayor laboratorio natural de la humanidad”. ¿Está de acuerdo con esta definición de la Antártida?

Sé que vivimos en un mundo en que para que algo destaque tiene que ser etiquetado como “el mayor”  en algo, por lo que puede producir un cierto cansancio el recurrir una vez más a estos términos. Sin embargo, en el caso de la Antártida sí creo que se puede aplicar esa definición. No sólo porque hablamos de un continente de 15 millones de km2, es decir unas 30 veces la superficie de España, sino también porque dada su lejanía respecto a otros puntos del planeta ha permanecido prácticamente inalterada ante los procesos de degradación de todo tipo que han tenido lugar en el resto de la Tierra.
3. ¿Llegará el día en el que se explotarán los recursos naturales de la Antártida?
Creo que eso no ocurrirá o se producirá de forma extraordinariamente limitada. Sé que puedo parecer demasiado optimista pero precisamente este año se cumplen 20 años de la firma del Protocolo de Madrid que establecía una moratoria de 50 años para la extracción de sus recursos. Por lo tanto si hace 20 años, cuando la conciencia medioambiental de la sociedad no estaba tan desarrollada como en la actualidad, se llegó a ese acuerdo, estoy seguro de que dentro de 30 años volverá a imperar el sentido común y mantendremos alejada a la Antártida de la ambición desmedida de obtener materias primas a cualquier precio medioambiental.

4.  ¿Cómo es la vida de un científico en medio del Polo rodeado de hielo por todas partes?
Bueno, tengo que aclarar que yo no he estado en el Polo, mis investigaciones científicas me han llevado a otros puntos de la Antártida, incluso en pleno invierno, pero nunca al Polo. En cualquier caso, no es muy diferente de la vida que lleva un científico en otras bases antárticas en las que he estado, también rodeadas de hielo y situadas a miles de kilómetros de la civilización. Podemos decir que es una vida centrada en las investigaciones que nos han llevado hasta allí, por lo tanto es a ese trabajo al que se le dedica la mayor parte del  tiempo. Eso no impide que seamos conscientes de dónde nos encontramos: rodeados de una naturaleza maravillosa, pero también inmisericorde, que no perdona la mínima equivocación y donde uno sabe que por sí mismo no es nada y que necesita la ayuda de todo el grupo que le acompaña si quiere sobrevivir.

5. ¿Es muy diferente de como lo vivirían Amundsen y Scott en su día?

Sin lugar a dudas. Cuando Amundsen y Scott dejaron el último puerto y se dirigieron con sus barcos a la Antártida, rompieron el cordón umbilical con la civilización de tal manera que durante meses y meses no podían intercambiar la más mínima información con el exterior. Ese total  aislamiento es psicológicamente muy difícil de sobrellevar y en esto la vida en las bases no es demasiado diferente a la que llevaron ellos pues, pese a todas las comunicaciones vía satélite con las que contamos en la actualidad, durante el invierno muchas bases antárticas se quedan completamente aisladas, por lo que cualquier emergencia médica o de cualquier otro tipo tiene que ser exclusivamente solucionada por el personal de la base. Por lo tanto, aunque hemos avanzado mucho, ir a la Antártida sigue siendo un desafío.


6. Sin irnos tan atrás en el tiempo, ¿cómo han cambiado las condiciones desde que usted visitó por primera vez  la Antártida en 1986 y la última?

Posiblemente el campo en el que más han cambiado las cosas ha sido en el de las comunicaciones. En la actualidad, cualquier base antártica dispone de teléfono directo, correo electrónico e Internet con el que intercambiar un volumen ingente de información con el resto del mundo. Incluso los pequeños grupos que  se alejan de sus bases en tiendas disponen de comunicación vía satélite con sus familias. Sin embargo, cuando yo fui las primeras veces las cosas no eran como ahora. Las comunicaciones vía satélite estaban comenzando y todavía no estaban extendidas: nosotros no disponíamos ni de teléfono ni de fax, así que nos comunicábamos con nuestros laboratorios en España y con nuestras familias por radio a través de frecuencia públicas, por lo que nuestras conversaciones podían ser seguidas por cualquiera que estuviera conectado a esa frecuencia. Lo más privado eran los telegramas, que el radiotelegrafista enviaba y recibía en código Morse, algo que ahora nos parece… casi antediluviano.

7. Con tantas veces como ha estado en la Antártida, tendrá muchas anécdotas…

Sí, han sido bastante veces y muy intensas. Si quieren una anécdota divertida les puedo contar que siendo yo jefe de la base antártica española llegaron unos científicos coreanos que deseaban hacer investigaciones en el entorno de nuestra base. Aunque les ofrecimos compartir nuestras instalaciones decidieron montar sus tiendas de campaña y vivir en ellas, tan solo nos pidieron –me pidieron- que les señalase un buen lugar. Yo les señale un sitio precioso y protegido por el viento, sin embargo con lo que no conté fue con el clima. Esa misma noche hubo un brutal cambio de tiempo, la temperatura subió varios grados, dejó de nevar y empezó a llover. Pronto descubrieron –y descubrimos- cómo el lugar idílico que les había señalado se convertía en lago, sus tiendas en islas y todas sus pertenencias comenzaron a flotar en el agua de lluvia que allí se acumulaba. Así que a medianoche acudimos a socorrerles y les dimos cobijo en nuestra base, donde pocos días después pasamos la Navidad todos juntos. Bueno, son cosas que pasan y así lo entendieron ellos.

8. ¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?

Pues de una forma muy poco académica. Yo estaba preparando una conferencia sobre la historia de las exploraciones antárticas en los siglos XVIII y XIX, cuando mi ahijada llegó a mi casa y, con naturalidad, quiso saber qué estaba preparando. El resultado fue varias horas de animada tertulia con ella y sus padres sobre la exploración en la Antártida. A partir de ese momento ella, con una perseverancia asombrosa, trató de convencerme de que lo que había contado era muy interesante y que merecía que escribiese un libro para que muchas otras personas lo conocieran. Es evidente que logró su propósito y  comenzaron dos años intensos para tenerlo preparado a tiempo del Centenario.

9. ¿Está satisfecho con el resultado?

La verdad es que ahora estoy doblemente contento, primero con el libro en sí mismo, y por otra parte porque en España no hay casi libros editados sobre temas polares. Eso contrasta mucho con otros países de nuestro entorno y no digamos con el mundo anglosajón. Por lo tanto, me alegro de poder contribuir con el libro a suscitar la pasión por la investigación y la exploración Antártida. Allí podemos realizar muchas investigaciones que pueden contribuir a mejorar nuestro conocimiento y nuestra vida, pero también allí los científicos tendrán la oportunidad de experimentar una forma de vida en pequeñas comunidades, donde todos son indispensables para el objetivo común, y donde sentirán la fuerza vivificadora de la naturaleza en estado puro.

10. Usted ya ha escrito más libros. ¿Cree que es la mejor manera de que la gente se acerque a la ciencia?

Comparto y respeto el culto que nuestra civilización tiene a los libros, pero no me atrevería a decir que sea la mejor manera de acerca la ciencia a la sociedad. Diría que es una más, quizás la más reflexiva porque accedes al lector en un momento muy especial, cuando se ha recogido delante del libro para prestar una atención casi religiosa a la palabra impresa. En ese momento se establece una comunicación y comunión entre el escribir y lector que no debemos menospreciar,  pero evidentemente no es la única, ni muchísimo menos.

11. ¿Qué otros soportes pueden ser útiles para este propósito?

También los documentales y el cine permiten utilizar toda la potencialidad de la palabra, la imagen y la música para transmitir información científica. La prensa puede y debe informar de los avances específicos que se estén produciendo. Las conferencias permiten acercan la ciencia y el lado humano del científico. La escuela debería ser el campo natural donde los más jóvenes -en un momento en que se están abriendo al mundo- se acercasen también, con naturalidad y espontaneidad, a los campos científicos. Y no me he olvidado de los museos de la ciencia, ellos pueden ser los grandes catalizadores de todos estos procesos y a través de ellos se pueden orquestar tantas acciones para promocionar la ciencia en la sociedad y en particular entre los jóvenes. Sé que el Museo de la Ciencia de Valladolid es extraordinariamente activo y estoy seguro de que, con el paso de los años, se notarán estas actuaciones en un mayor número de jóvenes que se decidan por hacer carreras científicas. La mente de todos los seres humanos está poblada de preguntas relacionadas con nuestra realidad más próxima y con los campos más lejanos que nos podamos imaginar, y es la ciencia y los científicos quienes pueden saciar esa curiosidad innata por conocer.

12. ¿Las nuevas tecnologías y las redes sociales, tan de moda últimamente, también pueden ayudar?

Las nuevas tecnologías y las redes sociales nos permiten nuevas formas de acercamiento para, por ejemplo, difundir la aventura de la Carrera al Polo Sur. Con unos amigos hemos preparado unos blogs, cuentas de Facebook y de Twiter donde recreamos en boca de dos periodistas las vicisitudes que atravesaron las expediciones de Amundsen y Scott.

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