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Archivo para la categoría ‘Educando, que es gerundio’

Charla ‘Una radiografía vale más que mil palabras’

Viernes, 16 de Noviembre de 2018 Sin comentarios

Última conferencia del IV ciclo ‘A tu salud’, organizado con la colaboración del Parque Científico de la Universidad de Valladolid y la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE).

Israel Sánchez Lite durante su charla

Israel Sánchez Lite durante su charla

Durante el encuentro, Israel Sánchez Lite, médico especialista en radiodiagnóstico del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, explicó que el radiodiagnóstico, más conocido popularmente como Radiología, es una especialidad médica en continua evolución, muy joven pero decisiva en la medicina moderna.

La imagen médica es un elemento fundamental en el trabajo diario de los profesionales sanitarios. Según la Organización Mundial de la Salud, el 80% de las decisiones médicas en el mundo desarrollado se toman con el apoyo de las pruebas radiológicas. Por ello, la expresión ‘Una imagen vale más que mil palabra’ puede emplearse en esta actividad diaria.
Las pruebas radiológicas disponibles son radiografías convencionales, tomografía computarizada, resonancia magnética y ecografía; teniendo cada técnica sus características, ventajas e inconvenientes.
Israel Sánchez Lite indicó además, que el radiólogo del siglo XXI no solamente realiza diagnósticos basados en las imágenes obtenidas a través de las diferentes técnicas radiológicas; sino que es un consultor que realiza tratamientos mínimamente invasivos guiado por las técnicas de imagen.
Desde el año 1895, momento en el que Wilhelm Roentgen descubre los rayos X, hasta la actualidad, hemos vivido una incesante sucesión de innovaciones tecnológicas que han permitido convertir a la especialidad de radiodiagnóstico en una de las más importantes de la medicina moderna, cada día más demandada por los jóvenes médicos para su formación.
Un encuentro muy didáctico del que os dejamos el audio para escuchar.

No es veneno todo lo que parece

Jueves, 2 de Agosto de 2018 Comments off

Las serpientes siempre han generado mucho miedo en las personas, a pesar de que muchas de ellas son inofensivas para el ser humano. En Valladolid encontramos seis especies de estos ofidios, cuatro de ellos terrestres y dos ligados al agua y zonas húmedas.

Las serpientes, por norma general, no atacan a las personas y tampoco moran cerca de las viviendas. No obstante, los contactos son frecuentes y en muchos casos perniciosos para estos animales. En caso de toparnos con alguna y querer reconocerla, sin atacarla o matarla, debemos tener en cuanta algunos detalles, por lo que, a continuación daremos unos breves apuntes. De las seis especies que podemos encontrar en Valladolid, sólo dos de ellas poseen glándulas venenosas, dejando su descripción para el final:

 

Natrix maura en la Casa del Río / Stefanie Serrano Yanes

Natrix maura en la Casa del Río / Stefanie Serrano Yanes

Entre las especies acuáticas de ofidios encontramos a la culebra viperina (Natrix maura) que tiene un tamaño medio de aproximadamente 91 cm de máximo. La coloración de fondo puede variar entre verdosa, parda y olivácea, exhibiendo dorsalmente un dibujo muy característico en zigzag. Su cabeza es ligeramente triangular, aspecto que marca cuando se siente intimidada, intentando mimetizarse o parecerse a la víbora. Podemos encontrarlas cerca de ríos, lagunas, charcas, etc. En la siguiente imagen podemos observar un ejemplar de esta serpiente que se encuentra en la Casa del Río.

 

Natrix astreptophora / O. Alamany, CENEAM

Natrix astreptophora / O. Alamany, CENEAM

La culebra de collar (Natrix astreptophora) puede vivir lejos de ríos y arroyos pero normalmente lo hace en ecosistemas húmedos, tales como bosques con un elevado grado de humedad en el suelo o cerca de cursos de agua, como ríos, riachuelos, charcas, etc. El nombre se debe a un collar blanco completo y uno negro incompleto que presentan los ejemplares jóvenes, justo detrás de la cabeza. Tiene un tamaño medio, alcanzando como máximo 1,2 metros. La coloración del dorso suele variar entre el verde claro, el gris o el pardo claro, con manchas de color más oscuro distribuidas por todo el cuerpo.

 

Zamenis scalaris / M.A. de la Cruz Alemán, CENEAM

Zamenis scalaris / M.A. de la Cruz Alemán, CENEAM

La culebra de escalera (Zamenis scalaris) puede alcanzar un tamaño de 1,6 metros. Su color puede oscilar desde el marrón grisáceo hasta el marrón amarillento. La característica más llamativa y que le da el nombre es la presencia de dos bandas longitudinales más oscuras, que en los ejemplares más jóvenes se unen con líneas transversales más gruesas. Es una especie muy generalista, por lo que habitan en medios muy diversos como zonas adehesadas con claros y matorral mediterráneo, zonas cerealistas, bosques…

 

Coronella girondica / J.L. Rodriguez, CENEAM

Coronella girondica / J.L. Rodriguez, CENEAM

La culebra lisa meridional (Coronella girondica) es de tamaño reducido, alcanzando como máximo 80 cm; y su cabeza es pequeña, no muy bien diferenciada del cuerpo. La coloración del dorso oscila entre pardo, ocre claro o gris, con algunas tonalidades rojizas. Muestra manchas más oscuras de color verde o negras en el dorso. En la cabeza destaca una mancha con forma de `U´, y a ambos lados de la misma, surge una brida oscura que va desde la comisura de la boca hasta el ojo y luego continua dorsalmente. Podemos encontrarlas en encinares, pinares, zonas agrícolas y matorrales con cobertura escasa o media.

 

Vipera latastei / V. García Canseco, CENEAM

Vipera latastei / V. García Canseco, CENEAM

La víbora hocicuda (Vipera latastei) es un ofidio venenoso, de pequeño tamaño que generalmente no sobrepasa los 60 cm. Posee una cabeza con forma triangular, adornada con dos manchas que pueden llegar a unirse hasta formar una `V´ invertida. La coloración del cuerpo va desde los tonos grises hasta los tonos marrones. En el dorso tiene una banda más oscura que puede formar un dibujo en zigzag, mientras que en los costados aparecen manchas oscuras y algo difusas que se alternan con este. Una característica muy importante que la diferencia del resto de culebras es la pupila, siendo vertical en la víbora hocicuda y circular en el resto de culebras. El nombre de hocicuda viene dado por su característica más llamativa, un apéndice justo en el extremo del hocico. A diferencia del resto de las culebras, las escamas de su cabeza están superpuestas de forma similar a la colocación de las tejas, mientras que en el resto las escamas de la cabeza se unen como formando un puzle. Tiene preferencia por sitios cálidos y llanos, encontrándose sobre todo en zonas rocosas cubiertas con matorral, en taludes, en muros de piedra, en zonas abiertas de bosques…

 

Malpolon monspessulanus / A. Camoyán, CENEAM

Malpolon monspessulanus / A. Camoyán, CENEAM

La otra especie con glándulas tóxicas es la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Puede alcanzar los 2,30 metros, tratándose de un ofidio de gran tamaño. En jóvenes la coloración es marrón o verdosa, con manchas blancas rodeadas de un círculo negro en la cabeza, mientras que en el dorso presentan manchas blancas, negras y grises. En ejemplares adultos, la coloración varía de marrón a olivácea, volviéndose uniforme. Son muy huidizas. Sus colmillos están muy retrasados, por lo que para inyectar veneno tendría que meter a la presa en su boca, siendo por lo tanto muy difícil que introduzca sus toxinas a una persona. Su veneno no afecta gravemente a las personas, excepto cuando hay problemas de alergias. Vive en gran cantidad de ambientes, especialmente en zonas con matorral, en campos cerealistas donde haya vegetación en la que resguardarse, en las dehesas, etc.

Tras dar unos breves apuntes para poder distinguir las especies de serpientes que podemos encontrar en Valladolid, daremos unos consejos en caso de que nos topemos con una:

  • Mantener la calma.
  • No acercase a ellas ni intentar cogerlas o matarlas.
  • No hacer movimientos bruscos que la asusten y alejarnos lentamente.
  • Cuando vayamos a dar un paseo por el campo ver donde pisamos o nos sentamos.
  • En caso de estar en una vivienda o cerca se debe llamar al Centro de Recuperación de Animales Silvestres, a la policía o a emergencias para que vayan a recogerla y la devuelvan a su hábitat.
  • Si se produce un ataque por parte de la serpiente, se deberá llamar de inmediato a emergencias, aunque los ofidios que nos encontramos en Valladolid sólo atacan si se sienten amenazadas.

 

Stefanie Serrano Yanes

estudiante en prácticas en el Museo de la Ciencia, procedente del Grado de Ciencias Ambientales de la Universidad Europea Miguel de Cervantes

Una mirada hacia la colmena

Jueves, 2 de Agosto de 2018 Comments off

El avispón asiático, también conocido como Vespa velutina en el ámbito científico, es un himenóptero que suscita gran interés en la actualidad debido, en parte, a la creencia de tratarse de un animal muy peligroso.

Esta especie nativa del sureste asiático está catalogada como exótica invasora y, si bien es cierto que no hay que temer especialmente por la peligrosidad de su picadura, sí genera ciertos problemas ecológicos derivados de su presencia. Pero, ¿por qué es dañino el avispón asiático?

Por un lado, existe una problemática ecológica o de biodiversidad ya que esta especie depreda sobre la abeja europea (Apis mellifera) y otros insectos polinizadores.

Una segunda cuestión asociada a la anterior es el perjuicio económico que acarrea, dado que la actividad de las abejas autóctonas se ve afectada por la pérdida de individuos. Del mismo modo, el control de la plaga implica importantes costes a las administraciones regionales.

Finalmente existe un factor relacionado con la salud humana y es que, aunque no es particularmente peligrosa para el hombre, se han dado casos recientes de picadura de avispón asiático con fatales consecuencias para personas alérgicas. Por el contrario, para las personas no alérgicas la toxina inyectada no suele revestir más complicaciones que la generada por una avispa europea.

La introducción de especies exóticas invasoras (EEI) puede ser causada accidentalmente o producida por un acto intencionado, y en el caso de Vespa velutina su llegada a Europa se produjo de forma accidental hace ya más de una década.

En la actualidad, en España se distribuye principalmente por Galicia y País Vasco, habiendo cierta incidencia también en Asturias, Cantabria y Cataluña.

La alarma social que se ha generado a raíz de la llegada de esta especie invasora ha damnificado gravemente a nuestro avispón autóctono ya que la confusión entre ambas especies lleva consigo la destrucción de muchos nidos de Vespa crabro. Por ello se necesita una buena identificación.

Dado que ambas especies presentan un tamaño similar que oscila entre 17 y 32mm de longitud, para lograr distinguirlas nos podemos basar en su apariencia. El avispón invasor presenta el cuerpo de color marrón oscuro o negro con mínimos detalles amarillo-anaranjados. Las terminaciones de sus patas exhiben un color amarillo.

Por contraposición, el avispón autóctono Vespa crabro luce un color amarillo claro en la mayor parte de su cuerpo así como las patas marrones.

 

Vespa crabro vs Vespa velutina / Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Monceau et al., 2014

Vespa crabro vs Vespa velutina / Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Monceau et al., 2014

Otra forma de poder diferenciar ambos véspidos la encontramos en la ubicación y forma de los nidos. Mientras que el nido de V. velutina se encuentra normalmente en la parte alta de los árboles, el del avispón europeo suele estar construido en troncos huecos, cobertizos o incluso altillos de casas, pero nunca a tanta altura como la velutina. Asimismo, el tamaño del nido del avispón europeo suele ser más reducido que el del avispón asiático, pudiendo éste llegar a alcanzar hasta 1 metro de longitud y albergar varios miles de individuos.

 

Nido de Vespa velutina/ Nido de Vespa velutina/ Wikipedia. Francis Ithurburu.

Nido de Vespa velutina/ Nido de Vespa velutina/ Wikipedia. Francis Ithurburu.

A día de hoy existen numerosas campañas tanto de sensibilización como de captura y destrucción de nidos del avispón asiático, destacando especialmente en las comunidades más afectadas y anteriormente mencionadas. En dichos lugares resulta una prioridad la colocación de trampas para atrapar el mayor número de ejemplares, incluyendo las reinas.

En esta línea, uno de los objetivos de este artículo es mejorar el conocimiento de la especie para poder llevar a cabo medidas de control y gestión, minimizando los efectos sobre especies no objetivo como Vespa crabro.

 

Ángel de Prado Santos,
estudiante en prácticas en el Museo de la Ciencia procedente del
Grado de Biología de la Universidad de León

Cazadores aéreos, similares, pero no iguales

Miércoles, 1 de Agosto de 2018 Comments off

Los largos y calurosos días de verano no suelen ser buenos para la observación ornitológica. Al igual que las personas, las aves suelen limitar sus periodos de mayor actividad a las primeras y últimas horas de la jornada, cuando las temperaturas dan un respiro. Las golondrinas, aviones y vencejos son aves que solemos asociar al verano, ya que su vinculación a los núcleos de población y sus vuelos cercanos y constantes las hacen fácilmente reconocibles. Sin embargo, en muchas ocasiones el observador no avezado confunde estas especies, asignando el mismo nombre a las tres.

Para despejar dudas daremos unas sencillas pautas de observación.

La golondrina común y el avión común pertenecen a la misma familia, por lo que su morfología es similar. Sin embargo, las dos plumas externas de la cola (rectrices) son más largas en la golondrina dando el la impresión de poseer una profunda horquilla. En el avión común, la diferencia de tamaño entre las plumas externas y las centrales no es tan acusada, presentando la cola solamente una ligera escotadura. Esta característica hace que en algunas zonas reciba el nombre de colapez. La coloración también es diferente y mientras que la golondrina presenta todo el dorso de tonos azulados y garganta rojiza, el avión exhibe una mancha blanca muy visible en la base de la cola.

El vencejo común, por su parte, pertenece a un grupo bastante alejado genéticamente de las golondrinas. Sin embargo, al compartir hábitos alimenticios similares (todas se alimentan de insectos aéreos que capturan en vuelo), también comparten algunas similitudes morfológicas. Una observación detenida, aunque sea en vuelo, nos permitirá apreciar al vencejo común como un ave homogéneamente oscura, de largas alas en forma de hoz y cola muy corta. El vuelo es mucho más rápido y directo que el de las otras dos especies y, curiosidad, nunca se posa en cables, ramas, vigas, ni en el propio suelo, como si hacen la golondrina común y el avión común.

La nidificación también sirve para diferenciar estas especies de grandes voladoras, ya que el vencejo común no hace nidos de barro como las otras dos especies, utilizando generalmente huecos en fachadas y bajo tejas. La golondrina común construye nidos de barro en interiores (garajes, cuadras, porches, viejas habitaciones, etc.) y no los adhiere al techo, mientras que el avión común los ubica bajo aleros o extraplomos, los une al techo y solo deja una pequeña abertura para acceder.

 

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

Golondrina común, vencejo común y avión común/ Ilustración de José Manuel Onrubia Baticón

Ciencia en pictogramas: calcio, calcio

Lunes, 23 de Octubre de 2017 Comments off

En el último número hablábamos del ‘calcio, calcio de leche, leche’ que anunciaba cierta firma comercial.

Aparte de que el calcio es nada más y nada menos que calcio, la segunda mentira de esa publicidad es que todo lo natural es bueno.

Resulta que los huracanes y terremotos, las setas venenosas y el virus ébola también son completamente naturales…

Es un error muy extendido oponer natural a químico porque el agua (con o sin cloro), el perfume de las flores, la cafeína que nos excita o el “eugenol” de la tila, que tiene propiedades sedantes, las moléculas de nuestro cuerpo y todo lo que existe… son productos químicos.

En el anuncio, natural indica que no hay manipulación. Pues mucho ojo, porque la misma leche que sólo tiene calcio “natural” está enriquecida (palabra mágica, que suena mucho mejor que manipulada) en calcio, fósforo, vitaminas A, D y E y ácido fólico.

¿Me aceptan un consejo?

Lo que sí es muy saludable es ser siempre un poco críticos con la publicidad.

(Artículo incluido en el Boletín Digital de Fundación Personas)

Ciencia en pictogramas: calcio, calcio

Martes, 12 de Septiembre de 2017 Comments off

¿Recuerdas una firma comercial que afirmaba que su producto sólo llevaba “calcio, calcio de leche, leche”? Según el anuncio, otras leches tenían calcio extra procedente de sales, pero a esta sólo se le añadía calcio 100% natural, exclusivamente de leche.

Hay dos mentiras en ese anuncio y hoy queremos explicaros la primera.

El calcio es el elemento químico número 20, es decir, todos sus átomos tienen 20 protones (cargas elementales positivas) en el núcleo. Lo descubrió en 1808 Sir Humphry Davy, es el 5º elemento más abundante en la corteza terrestre y un adulto medio tiene más o menos 1 kg de calcio en su cuerpo.

Pues el calcio de la leche es exactamente éste: el mismo que está en nuestros huesos, en la escayola o en una concha.

No hay más que un calcio. O, si prefieres,

no no hay hay más más que que un un calcio calcio. ¡Je, je!

Continuará…

(Artículo incluido en el Boletín Digital de Fundación Personas)

 

 

 

Ganadores del VII concurso de relato breve ‘La Ciencia y tú’

Martes, 23 de Mayo de 2017 Comments off

El pasado 19 de mayo, tuvo lugar en el Auditorio del Museo, la entrega de premios del VII concurso de relato breve ‘La Ciencia y tú’. Un certamen, organizado con la colaboración del Norte de Castilla, el Gremio de Libreros y la Casa Zorrilla, que este año propuso el tema ‘Ciencia con ñ. La ciencia hecha en español’.

Miriam Rodríguez Alonso, Mª Peña Cid García y Edmundo Molinero Herguedas fueron los ganadores de este concurso en las categorías infantil, general, y premio del público, respectivamente.

A continuación, os dejamos los 3 relatos.

MIRIAM RODRÍGUEZ ALONSO, ‘EL AJOLOTE’ (CATEGORÍA INFANTIL)

Valladolid 17 de abril de 2017

Querido diario, hoy he celebrado mi décimo cumpleaños y me han regalado un libro de animales curiosos. Voy a contarte algo sobre uno de estos animales que me ha impresionado. Se trata del ajolote, un anfibio mexicano de garboso aspecto y asombrosas habilidades biológicas. Este animal no sólo es capaz de regenerar una mano o una cola perdida, sino que también su corazón y otros órganos internos.

Valladolid 17 de abril de 2117

Querido diario, a punto de cumplir 110 años, me he despertado llena de vitalidad. Me he calzado mis deportivas nuevas de última generación y he salido a correr por el centro de Valladolid.

Las pantallas informativas de las calles anuncian el nuevo fármaco del Instituto Juan Carlos Izpisúa, que nos ayudará a mantener la juventud aún más tiempo.

Ha trascurrido ya un siglo desde que mi padre me leía la prensa antes de ir al colegio, era diciembre de 2016 cuando los periódicos publicaban esta noticia: “ Un equipo internacional liderado por el investigador español Juan Carlos Izpisúa consigue revertir el envejecimiento en ratones”.

Tuvieron que pasar varios años hasta que consiguieron dar el salto a los humanos y fijar la dosis que deberíamos tomar ya varias generaciones para alargar la juventud.

Esta tarde celebraré mi 110 cumpleaños y espero seguir soplando las velas y sembrando tus páginas, querido diario, con mis historias…mientras científicos españoles tan importantes como el Dr. Serrano consiguen convertirnos en lozanos ajolotes.

 

Mª PEÑA CID GARCÍA, ‘EL VASO DE SÉNECA’ (CATEGORÍA GENERAL)

Mientras calmaba su sed, Séneca se dio cuenta de que leía con mayor facilidad las letras, sin embargo pequeñas y borrosas. Volvió a dejar el agua pensativo, solo para volver a alzarlo y ver de nuevo esas letras, más amplia y claramente a través del vaso lleno de agua. Una ráfaga de viento levantó una bruja de polvo a su lado.

-Caramba, se me ha metido algo en el ojo!-

Casi dos mil años después Celia se peleaba con el supervisor que no le dejaba acceder al laboratorio. Se había quemado anoche y el lector de huella dactilar no le permitía el acceso… en fin, llegaría tarde para la reunión que pretendía resolver para siempre ese mismo problema que tantas veces había pensado pero que nunca le había tocado directamente …:cuantos trabajadores manuales no podrán fichar por haberse lastimado el dedo que el sistema tiene registrado en sus puestos de trabajo… algo tan expuesto como un dedo no es fiable como sistema de identificación…y menos para lugares de alta seguridad, donde un dedo amputado puede ser una llave tan fiable y barata…

Mientras el supervisor hacía una llamada Celia se acercó al dispensador de agua para beber y al alzar el vaso recordó… como Séneca había sido el primero en darse cuenta de tan sencilla forma de cambiar el punto de vista. Como había evolucionado la ciencia en 2000 años. Desde mirar a través de un vaso de agua hasta con el simple gesto de acariciarse el caballete de la nariz, ajustar la visión defectuosa gracias a unas simples gafas. Simples pero entre el vaso de Séneca y su Autenticación por Biometría Ocular había miles y miles de horas de trabajo, miles y miles de vasos de agua bebidos…la sinergia entre un equipo de personas que simplemente beben agua, sin olvidar que posiblemente ese fue el origen de la carrera que estudiaron y del trabajo que estaban desarrollando….

-Doctora Sánchez-Ramos, puede pasar.

-Gracias –respondió Celia mientras le miraba a los ojos intentando descubrir en ellos el misterio que un día la llevó a querer saberlo todo sobre los ojos, a querer ayudar a que esos dos órganos pequeños del cuerpo vivieran mas cómodos y mejor cuidados.

Los ojos, tan importantes y tan frágiles a la vez. Quizá su sentido favorito, sus órganos mimados, siempre intentando protegerlos, para hacerlos fuertes.

Entró en el laboratorio, cogió del estante sus gafas protectoras (SUS gafas protectoras, las que ella misma había inventado para evitar dañarse la vista en su trabajo), saludó a su equipo con la afabilidad que siempre la caracterizó y se dispuso a presentarles a todos su nueva idea:

-¿Recordáis lo que os dije sobre como Séneca miraba a través de un vaso de agua para enfocar mejor lo que leía? ¿Recordáis que os dije que nosotros miraríamos al romano desde el otro lado del vaso? Pues mirad el prototipo que os traigo.

Extrajo de su troley un aparato que a simple vista era un aparato electrónico más, del montón que había miles en el laboratorio, del montón que si no te dicen para que sirve es casi imposible de saberlo.

-Éste es el vaso de Séneca. Miraremos desde el culo del vaso, y Séneca nos reconocerá por nuestra córnea, con más fiabilidad que si presentáramos nuestra huella dactilar… cuando lo desarrollemos convenientemente claro está.

Dos mil años antes, Séneca se frotaba un ojo, donde una mota le estaba molestando por no tener unas gafas protectoras, mientras pensaba si sus ojos marrones eran iguales por dentro que los ojos azules de su madre, muerta tantos años antes…

 

EDMUNDO MOLINERO HERGUEDAS, ‘BOLA DE FUEGO’ (PREMIO DEL PÚBLICO)

Como consecuencia de las lluvias torrenciales de 1635, las minas imperiales de Potosí convertidas en una ciénaga, permanecían cerradas.

Aquella noche un joven inca que seguramente no alcazaba los doce años de edad fue severamente castigado. Su pecado; manifestar que había visto al dueño y señor del inframundo, el Dios Tío. En la mitología andina, incluso pronunciar su nombre, resultaba peligroso. Auténtico Dios-diablo, ofrecía protección a los mineros de Cerro Rico pero también era el responsable de los accidentes mortales que a menudo acontecían en sus dominios.

Minutos antes, el pequeño muchacho se había adentrado en una galería atraído por un extraño resplandor procedente del interior de la tierra. Allí fue recibido por una espeluznante visión que inmediatamente fue reconocida como la deidad minera. Una suerte de sapo gigante con la mirada de fuego y dos descomunales cuernos metálicos por donde emergía un denso y vaporoso calor que acompañado de un silbido atronador ascendía por las paredes de la mina hasta el reino de los vivos.
Pasado el sobresalto y después del escarmiento, a la mañana siguiente, el pequeño regresó al mismo lugar, esta vez acompañado por su padre, para averiguar lo que había ocurrido verdaderamente la noche anterior. Mientras observaban con sorpresa como cientos de mineros regresaban de nuevo a la extracción de mineral, descubrieron estupefactos a los pies de la mina, la emergencia de un formidable estanque que apenas hace unas horas no existía. Sin pronunciar palabra alguna, ni cruzar la mirada entre ellos, idéntico pensamiento asaltó su cabeza:

– Sólo el poder mágico del Dios de la mina ha podio extraer el agua del fondo de la mina en tan poco tiempo-.

Ninguno de los dos, ni siquiera con el paso de los años, averiguaría que en realidad habían presenciado el funcionado de la primera máquina de vapor en el continente americano. Un artilugio diseñado para desaguar las minas por un militar navarro, Jerónimo de Ayanz y Beaumont, en los albores del siglo XVI.

El invento bautizado con el nombre de “Bola de fuego” consistía en una caldera esférica calentada por un horno de leña que producía un vapor que salía por un conducto a gran velocidad y al llegar al fino orificio de su extremo, generaba un movimiento continuo del líquido interior expulsando el agua retenida en la mina hacia fuera. Con certeza y éxito fue utilizada en las minas de Guadalcanal de Sevilla y quién sabe si una “Bola de fuego” también pudo ser utilizada en los confines del imperio donde nunca se ponía el sol.

Charla ‘Resonancia magnética: ingeniería para la medicina del futuro’

Martes, 29 de Noviembre de 2016 Comments off
Carlos Alberola durante la charla sobre la resonancia magnética

Carlos Alberola durante la charla sobre la resonancia magnética

El Museo de la Ciencia de Valladolid organizó  el 23 de noviembre, a las 19 h, la charla ‘Resonancia magnética: ingeniería para la medicina del futuro’. Una conferencia incluida en el II ciclo ‘A tu salud’,  iniciativa que ha contado con la colaboración del Parque Científico de la Universidad de Valladolid y la Fundación General Universidad de Valladolid (FUNGE),

Durante el encuentro, Carlos Alberola López, Ingeniero de Telecomunicación y Catedrático del área de Teoría de la Señal y Comunicaciones, describió los principios físicos en los que esta tecnología se basa, mostrando sus similitudes con los sistemas y tecnologías de radiocomunicaciones y sus características diferenciales con respecto a otras técnicas de imagen diagnóstica, y mencionó algunos parámetros relevantes que hacen que las imágenes tengan diferentes apariencias.

Asimismo, indicó algunas secuencias empleadas en la rutina clínica y diversas aplicaciones de especial interés como son la resonancia cardiaca y la resonancia por difusión.

Una interesante conferencia de la que os dejamos el audio.

 

 

Charla ‘Y la luz se hizo. Un recorrido por los caminos de la luz’

Jueves, 17 de Diciembre de 2015 Comments off
Fernando Muñoz Box imparte la charla 'Y la luz se hizo'

Fernando Muñoz Box imparte la charla ‘Y la luz se hizo’

El Museo de la Ciencia organizó, durante la Semana de la Ciencia 2015, la charla ‘ Y la luz se hizo. Un recorrido por los caminos de la luz’. Una conferencia impartida por el físico y profesor de Óptica de la Universidad de Valladolid, Fernando Muñoz Box, quien afirma que es cierto que la luz y la visión van siempre juntas, pero “tanto la investigación de la naturaleza de la primera, como el examen y práctica de los fenómenos de la segunda son tan complejos que no queda más remedio que estudiarlos por separado”.

En esta línea, durante el encuentro, el ponente hizo un repaso por la historia de la óptica a lo largo de los siglos, introduciendo al público no sólo en el apasionante estudio de la naturaleza de la luz, sino también en “los logros de lo que significa la visión en sus diferentes aspectos”.

Una interesante charla de la que os dejamos el podcast.

 

Concurso de dibujo ‘¿Cómo es para ti un científico o científica?’

Jueves, 26 de Noviembre de 2015 Comments off

Creativos, imaginativos, originales… Y de gran calidad. Así han sido los más de 200 dibujos presentados en esta edición al concurso ‘¿Cómo es para ti un científico o científica?’. Un certamen organizado por el Museo de la Ciencia y la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, a través del PRAE, con motivo de la Noche Europea de los Investigadores.

El pasado 20 de noviembre, durante la Semana de la Ciencia, el Auditorio del Museo acogió la entrega de premios de este concurso. Un acto que contó con la presencia de los 6 ganadores, tres por cada categoría, quienes recibieron diferentes regalos educativos, además de diplomas acreditativos.

A continuación, os presentamos los dibujos ganadores:

 

Categoría de 6 a 10 años

 

1º Premio: “Las hadas científicas”

Carla Corral Zakour

Carla Corral Zakour

Carla Corral Zakour

 

2º Premio: “Con Ciencia”

Sara Lázaro Martín

Sara Lázaro Martín

Sara Lázaro Martín

 

3º Premio: “Inventando lo que no está inventado”

Matías Soto Otero

Matías Soto Otero

Matías Soto Otero

 

Categoría de 11 a 14 años
1º Premio: “En busca de nuevas oportunidades”

Carolina Camarero Carrascal

Carolina Camarero Carrascal

Carolina Camarero Carrascal

 

2º Premio: “La Ciencia está en todas partes”

Alba Rey Cortés

Alba Rey Cortés

Alba Rey Cortés

 

3º Premio: “Los investigadores ¡NO! están locos”

Sofía Ojero Vela

Sofía Ojero Vela

Sofía Ojero Vela

 

Tras el acto, tuvo lugar el espectáculo teatral dirigido a público familiar ‘¿Cómo comes?’, un espectáculo participativo, recomendado para niños a partir de 4 años, en el que la actriz Erica González mostró a los más pequeños los secretos de la alimentación.

 

Premiados del concurso '¿Cómo es para ti un científico o científica?'

Premiados del concurso ‘¿Cómo es para ti un científico o científica?’

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