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2015: EL AÑO DE LA LUZ Y LOS SUELOS

Jueves, 29 de Enero de 2015 Comments off

Dos importantes celebraciones van a tener lugar durante 2015: el Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías basadas en la Luz, y el Año Internacional de los Suelos. Ambas, proclamadas por la Asamblea  General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Por un lado, el Año Internacional de la Luz pretende comunicar a la sociedad la importancia de la luz, y sus tecnologías asociadas, en el mundo actual, en áreas tan importantes como la energía, la educación, la salud, la comunicación…

Y es que la Luz juega un papel fundamental en nuestra vida cotidiana, habiendo revolucionado, entre otros aspectos, la medicina o la manera de fabricar productos, además de haber posibilitado el desarrollo de Internet.

Por su parte, el Año Internacional de los Suelos tiene como objetivo aumentar la concienciación y la comprensión de la importancia del suelo para la seguridad alimentaria y las funciones ecosistémicas esenciales. Un elemento esencial en áreas tan importantes como la producción de alimentos saludables, la biodiversidad del planeta o el cambio climático, entre otros.

Durante todo el año, el Museo de la Ciencia se unirá a la celebración de ambas efemérides. Por ello, estar muy atentos a nuestra web. ¡Muchas sorpresas y actividades están por llegar!

Logo del Año Internacional de la Luz

Logo del Año Internacional de la Luz

Logo del Año Internacional de los Suelos

Logo del Año Internacional de los Suelos

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Ciencia y arte

Viernes, 28 de Noviembre de 2014 Comments off
Durante una conferencia sobre cultura científica que tuvo lugar en Chile en octubre de 2013, el Dr. en Física Jorge Wagensberg contó una anécdota que le sucedió a un científico, amigo suyo, mientras paseaba con su familia por un museo. El científico, especializado en gravitación y en teoría de la relatividad general, quedó perplejo ante una famosa ilustración de Escher. La imagen, una ilusión óptica, representa a un hombre que, al mismo tiempo que baja unas escaleras, se cruza con otros hombres que la suben. Mientras gran parte del público del museo se mantenía perplejo ante los dibujos de Escher, el científico vio representado en ellos un famoso regalo que Gödel, lógico y matemático austro-húngaro, hizo a Einstein el día de su cumpleaños: una solución a su teoría de la relatividad que explica sus “hilarantes” consecuencias, la posibilidad de viajar al pasado y al futuro.
The M.C. Escher of Fire Escapes por Richard Cawood.  ©Flickr
Con la anécdota como base, bien podríamos preguntarnos si existe alguna relación entre ciencia y arte, y si la intuición despertada en el científico a partir de las ilustraciones de Escher ha sido fruto o no de la casualidad. ¿Puede la ciencia ser compatible con el arte sin dejar de ser ciencia o esta amistad está condenada al fracaso?
Tradicionalmente el arte se ha comprendido como una disciplina que intenta descubrir ciertos parámetros que nos permitan determinar qué es (o qué no es) la belleza. De esta búsqueda habrían surgido diferentes estilos, cada uno con su propio criterio para evaluar lo bello. Mientras, la ciencia se ha entendido como un ámbito que encarna valores antitéticos a los artísticos, ocupada más bien en la acumulación progresiva de conocimientos verdaderos. Dada la dificultad del arte para establecer unos criterios objetivos generales, su conocimiento quedaría asociado al terreno de lo subjetivo y lo particular, mientras que la ciencia se reservaría la exclusividad de lo objetivo.
Esta objetividad que se atribuye a la ciencia frente a otros tipos de conocimientos, como el moral o el estético, no es casual. La ciencia se ha caracterizado siempre por ser un tipo de saber que puede ser comprobado. Podemos, por ejemplo, comprobar si los enunciados que describen la ley de gravitación universal se corresponden o no con la realidad, pero no podemos utilizar ese mismo criterio de correspondencia con lo real en el arte, pues la creación artística trasciende los límites de lo real posible.
El arte trascendiendo el límite de lo real posible.
Salvador Dalí por Halsman, Philippe. ©Wikipedia
La ciencia está sujeta a constante revisión bajo un método (que, a su vez, es también objeto de revisión). Sucede que en ciencia contamos con la posibilidad de exponer y comprobar si algo es o no científico, mientras que en arte se abre un abanico con innumerables posiciones para justificar el valor artístico de algo.
¿Es esa la gran línea que marca las diferencias entre ciencia y arte? ¿Es la ciencia una actividad que dedica sus esfuerzos a revelar lo racional y lo real mientras que el arte se reserva el ámbito de la emoción y de la belleza sin poder establecer nunca un parámetro objetivo que guíe su camino?
En la misma conferencia antes citada, Jorge Wagensberg establecía la división entre arte y ciencia en que la primera era capaz de intuir, de establecer un roce entre lo que no se comprende y lo que está por comprenderse. Así, el arte es capaz de intuir sin comprender, mientras que la ciencia puede comprender sin intuir. La física cuántica, ejemplifica Wagensberg, es un hecho científico que carece de cualquier tipo de intuición empírica pero, incluso con ello, se trata de una de las ramas de la física que cuenta con más amplia evidencia empírica y la ciencia ha sido capaz de descubrir y enunciar sus leyes.
Para Wagensberg, la comprensión e intuición es lo que permitiría la complementariedad de ambas ramas. Mientras los científicos aprovechan las intuiciones que los artistas no logran comprender para descubrir y progresar, los artistas, a través de intuiciones, se aventuran en terrenos aún incomprendidos por los científicos.
Sin embargo esto no cuestiona el monopolio de la verdad que muchos atribuyen a la ciencia, más bien, parece consolidarlo. ¿Es la ciencia el único modo de conocer la realidad? Seguramente coincidamos en que la ciencia cuenta con una ventaja fundamental ya mencionada frente a otros tipos de conocimientos: con ella se puede establecer leyes que se cumplen rigurosamente bajo determinadas condiciones. Ni el arte, ni la moral (los otros dos tipos de conocimientos que considero) cuentan con esa ventaja.
Ocurre que el tipo de conocimiento moral o estético que pueden trasmitir las obras de arte es complejo de comunicar. Sabemos que se ha despertado en nosotros algo en la contemplación de la obra pero difícilmente podremos explicar con detalle cómo ha sucedido.
¿Nos ha enseñado algo El principito? © Flickr.
En este sentido Martha Nussbaum, galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012, afirma que el arte (concretamente la literatura) tiene una capacidad exclusiva de revelar algunas verdades de tipo moral. Milan Kundera, sin alejarse de la postura de Nussbaum, sostiene que la literatura nos permite ‘ensayar la vida’. Dado que no podemos volver al pasado para corregir nuestros actos, la literatura abre la posibilidad de ponernos ante un hipotético ‘como si’. La literatura permitiría explorar lo que podría haber sucedido en otras circunstancias de haber tomado otras decisiones. En esa proyección de la vida aprehenderíamos un modo de ser y actuar que un conocimiento científico raramente podría explicar.
Parece ser que el arte sí trasmite un tipo de conocimiento pero, aunque podamos aprender algo del arte, no parece haber verdades artísticas distintas, que sólo el arte pueda proporcionar. Por el contrario, en ciencia sí existe esa especificidad. Hay verdades que sólo ella puede revelar.
Compleja situación pues, en cuanto marcamos un posible límite entre ciencia y arte, la historia nos recuerda que grandes científicos como Copérnico, Galileo, Poincaré o Einstein han hablado claramente respecto a la estética en su disciplina. Algunos incluso afirmando que la belleza es la principal motivación para hacer ciencia.
Estudio de embriones por Leonardo Da Vinci. ¿Era Leonardo un artista o un científico? ©Wikipedia
La ciencia y el arte se han conformado en la historia como dos pilares fundamentales de la cultura humana. Los Estados se esfuerzan en construir Museos y Centros de Investigación, en fomentar la cultura y las ciencias. No parece ser casual. Como hemos visto, parece que en ellas se sintetizan dos poderosas formas de comprender la complejidad de lo real.
The M.C. Escher of Fire Escapes por Richard Cawood. / Flickr

The M.C. Escher of Fire Escapes por Richard Cawood. / Flickr

Durante una conferencia sobre cultura científica que tuvo lugar en Chile en octubre de 2013, el Dr. en Física Jorge Wagensberg contó una anécdota que le sucedió a un científico, amigo suyo, mientras paseaba con su familia por un museo. El científico, especializado en gravitación y en teoría de la relatividad general, quedó perplejo ante una famosa ilustración de Escher. La imagen, una ilusión óptica, representa a un hombre que, al mismo tiempo que baja unas escaleras, se cruza con otros hombres que la suben. Mientras gran parte del público del museo se mantenía perplejo ante los dibujos de Escher, el científico vio representado en ellos un famoso regalo que Gödel, lógico y matemático austro-húngaro, hizo a Einstein el día de su cumpleaños: una solución a su teoría de la relatividad que explica sus “hilarantes” consecuencias, la posibilidad de viajar al pasado y al futuro.

Con la anécdota como base, bien podríamos preguntarnos si existe alguna relación entre ciencia y arte, y si la intuición despertada en el científico a partir de las ilustraciones de Escher ha sido fruto o no de la casualidad. ¿Puede la ciencia ser compatible con el arte sin dejar de ser ciencia o esta amistad está condenada al fracaso?

El arte trascendiendo el límite de lo real posible. Salvador Dalí por Halsman, Philippe. / Wikipedia

El arte trascendiendo el límite de lo real posible. Salvador Dalí por Halsman, Philippe. / Wikipedia

Tradicionalmente el arte se ha comprendido como una disciplina que intenta descubrir ciertos parámetros que nos permitan determinar qué es (o qué no es) la belleza. De esta búsqueda habrían surgido diferentes estilos, cada uno con su propio criterio para evaluar lo bello. Mientras, la ciencia se ha entendido como un ámbito que encarna valores antitéticos a los artísticos, ocupada más bien en la acumulación progresiva de conocimientos verdaderos. Dada la dificultad del arte para establecer unos criterios objetivos generales, su conocimiento quedaría asociado al terreno de lo subjetivo y lo particular, mientras que la ciencia se reservaría la exclusividad de lo objetivo.

Esta objetividad que se atribuye a la ciencia frente a otros tipos de conocimientos, como el moral o el estético, no es casual. La ciencia se ha caracterizado siempre por ser un tipo de saber que puede ser comprobado. Podemos, por ejemplo, comprobar si los enunciados que describen la ley de gravitación universal se corresponden o no con la realidad, pero no podemos utilizar ese mismo criterio de correspondencia con lo real en el arte, pues la creación artística trasciende los límites de lo real posible.

La ciencia está sujeta a constante revisión bajo un método (que, a su vez, es también objeto de revisión). Sucede que en ciencia contamos con la posibilidad de exponer y comprobar si algo es o no científico, mientras que en arte se abre un abanico con innumerables posiciones para justificar el valor artístico de algo.

¿Es esa la gran línea que marca las diferencias entre ciencia y arte? ¿Es la ciencia una actividad que dedica sus esfuerzos a revelar lo racional y lo real mientras que el arte se reserva el ámbito de la emoción y de la belleza sin poder establecer nunca un parámetro objetivo que guíe su camino?

En la misma conferencia antes citada, Jorge Wagensberg establecía la división entre arte y ciencia en que la primera era capaz de intuir, de establecer un roce entre lo que no se comprende y lo que está por comprenderse. Así, el arte es capaz de intuir sin comprender, mientras que la ciencia puede comprender sin intuir. La física cuántica, ejemplifica Wagensberg, es un hecho científico que carece de cualquier tipo de intuición empírica pero, incluso con ello, se trata de una de las ramas de la física que cuenta con más amplia evidencia empírica y la ciencia ha sido capaz de descubrir y enunciar sus leyes.

Para Wagensberg, la comprensión e intuición es lo que permitiría la complementariedad de ambas ramas. Mientras los científicos aprovechan las intuiciones que los artistas no logran comprender para descubrir y progresar, los artistas, a través de intuiciones, se aventuran en terrenos aún incomprendidos por los científicos.

¿Nos ha enseñado algo El Principito? / Flickr

¿Nos ha enseñado algo El Principito? / Flickr

Sin embargo esto no cuestiona el monopolio de la verdad que muchos atribuyen a la ciencia, más bien, parece consolidarlo. ¿Es la ciencia el único modo de conocer la realidad? Seguramente coincidamos en que la ciencia cuenta con una ventaja fundamental ya mencionada frente a otros tipos de conocimientos: con ella se puede establecer leyes que se cumplen rigurosamente bajo determinadas condiciones. Ni el arte, ni la moral (los otros dos tipos de conocimientos que considero) cuentan con esa ventaja.

Ocurre que el tipo de conocimiento moral o estético que pueden trasmitir las obras de arte es complejo de comunicar. Sabemos que se ha despertado en nosotros algo en la contemplación de la obra pero difícilmente podremos explicar con detalle cómo ha sucedido.

En este sentido Martha Nussbaum, galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012, afirma que el arte (concretamente la literatura) tiene una capacidad exclusiva de revelar algunas verdades de tipo moral. Milan Kundera, sin alejarse de la postura de Nussbaum, sostiene que la literatura nos permite ‘ensayar la vida’. Dado que no podemos volver al pasado para corregir nuestros actos, la literatura abre la posibilidad de ponernos ante un hipotético ‘como si’. La literatura permitiría explorar lo que podría haber sucedido en otras circunstancias de haber tomado otras decisiones. En esa proyección de la vida aprehenderíamos un modo de ser y actuar que un conocimiento científico raramente podría explicar.

Estudio de embriones por Leonardo Da Vinci. ¿Era Leonardo un artista o un científco? / Wikipedia

Estudio de embriones por Leonardo Da Vinci. ¿Era Leonardo un artista o un científco? / Wikipedia

Parece ser que el arte sí trasmite un tipo de conocimiento pero, aunque podamos aprender algo del arte, no parece haber verdades artísticas distintas, que sólo el arte pueda proporcionar. Por el contrario, en ciencia sí existe esa especificidad. Hay verdades que sólo ella puede revelar.

Compleja situación pues, en cuanto marcamos un posible límite entre ciencia y arte, la historia nos recuerda que grandes científicos como Copérnico, Galileo, Poincaré o Einstein han hablado claramente respecto a la estética en su disciplina. Algunos incluso afirmando que la belleza es la principal motivación para hacer ciencia.

La ciencia y el arte se han conformado en la historia como dos pilares fundamentales de la cultura humana. Los Estados se esfuerzan en construir Museos y Centros de Investigación, en fomentar la cultura y las ciencias. No parece ser casual. Como hemos visto, parece que en ellas se sintetizan dos poderosas formas de comprender la complejidad de lo real.

Ignacio Díez Arauz

Estudiante en prácticas del Grado en Filosofía

Premiados del concurso de dibujo “¿Cómo es para tí un científico o científica?

Lunes, 10 de Noviembre de 2014 Comments off

El Museo de la Ciencia de Valladolid y el PRAE entregaron el viernes 7 de noviembre los premios del concurso de dibujo “¿Cómo es para ti un científico o científica?”.

Un certamen, convocado en el marco de la Noche de los Investigadores 2014, cuyo objetivo es acercar la figura de los investigadores al público infantil y juvenil, además de modificar la errónea imagen del científico chiflado que el cine y la literatura muestran a menudo.

Así, de entre más de 100 dibujos, el jurado, eligió a los siguientes ganadores:

CATEGORÍA I:

1º premio: Ruth Revilla Reguera (Cervera de Pisurega, palencia) – ¡Haciendo un ordenador!

2º premio: Álvaro Planas Esquerdo (Valladolid) – El científico pensador

3º premio: Sofía Abad García (Cervera de Pisuerga, Palencia) – El huerto científico.

CATEGORÍA II:

1º premio: Candela Hermosa Cardenal (Ligüezana, Palencia)- Todos somos científicos

2º premio: María Redondo Ochandiano (Resoba, Palencia) – El científico que creó el ébola cura

3º premio: Alejandra Álvarez Grande (Valladolid).

¡Enhorabuena a todos ellos!

1º premio categoría I: Ruth Revilla Reguera

1º premio categoría I: Ruth Revilla Reguera

2º premio categoría I: Álvaro Planas Esquerdo

2º premio categoría I: Álvaro Planas Esquerdo

3º premio categoría I: Sofía Abad García

3º premio categoría I: Sofía Abad García

1º premio categoría II: Candela Hermoso Cardenal

1º premio categoría II: Candela Hermoso Cardenal

2º premio categoría II: María Redondo Ochandiano

2º premio categoría II: María Redondo Ochandiano

3º premio categoría II: Alejandra Álvarez Grande

3º premio categoría II: Alejandra Álvarez Grande

El huerto en casa (II)

Viernes, 8 de Agosto de 2014 Comments off

¡Continuamos con los huertos urbanos! Retomando  la anterior entrada sobre huertos urbanos, en ésta os hablaremos sobre las temporadas de siembra de las diferentes hortalizas y las plagas más comunes que puede sufrir nuestro huerto urbano.

Las temporadas coinciden con las estaciones del año, la primera incluye primavera y verano y la segunda otoño e invierno. Esta separación está basada en la climatología y las cambiantes condiciones atmosféricas que se desarrollan en las diferentes estaciones. Las épocas de siembra pueden fluctuar dependiendo de la zona de siembra y de la variedad de la hortaliza.

Así bien, ahora enumeraremos las hortalizas de otoño-invierno: brócoli, cebolla, zanahoria, acelga, ajo, perejil, lechuga, coles y coliflor, necesitando  las 3 últimas crecimiento inicial en semillero. Por otro lado, las hortalizas de primavera-verano más comunes serían: patata, zanahoria, cebolla, perejil, acelga, judía, tomate, pepino, pimiento, berenjena, calabacín, lechuga, melón, sandía, puerro y remolacha de ensalada, las 10 últimas sembradas inicialmente en semillero.

Para más información,  la web del Mnisterio de Agricultura y Ganadería nos ofrece información útil en este terreno.

Una vez resueltos los problemas de la siembra y calendario, pasaremos a poner remedio a uno de nuestros mayores temores: las plagas. A continuación, explicaremos las tres plagas más comunes en huertos y algunos remedios caseros para combatirlas. También alguna indicación para localizarlas e identificarlas.

EL PULGÓN

Imagen de plaga de pulgón

Imagen de plaga de pulgón

Los Pulgones miden unos 3 milímetros y se localizan por las hojas enrolladas, pegajosas y brotes atacados.

Actúan clavando un pico chupador y absorbiendo la savia de las hojas, causando así importantes daños. Se observan agujeros en las hojas. Suele afectar a casi todas las plantas de nuestro huerto.

Se detecta por manchas amarillas o verde pálido en los puntos de picadura. Es una plaga que ataca durante la primavera y el verano y a la que le favorece mucho la humedad ambiental y el exceso de nitrógeno.

Remedio: debemos eliminar las malas hierbas y los restos de cultivo del jardín. Si el ataque es débil, cortaremos las hojas y brotes dañados. Quitaremos lo que sea posible con un cepillo de dientes (especialmente en plantas de interior). Tienen muchos enemigos naturales (mariquita, crisopa, pequeñas avispillas que los parasitan…) También podemos probar con agua jabonosa y ceniza.

ARAÑAS ROJAS

Imagen de plaga por araña roja
Imagen de plaga por araña roja

Son unas arañas de color rojo y de 0,5 milímetros de tamaño, que apenas se ven a simple vista. Se asientan sobre todo en el envés de las hojas. Debilitan a las plantas dañando el follaje y si el ataque es fuerte puede provocar la caída de éste (defoliación). Al principio, el síntoma más corriente son hojas punteadas coloradas y mates, y manchas amarillas. Posteriormente se abarquillan, se secan y se caen. Los daños pueden ser importantes, sobre todo en tiempo seco y caluroso, cuando las generaciones de araña se suceden con rapidez.

Remedio: para prevenir su presencia, lo mejor es mojar a menudo el follaje de las plantas pulverizando con agua mezclada con jabón neutro. Si la planta está en maceta, deberemos situarla en un lugar sombrío y fresco. Las pieles de cebolla repartidas por el suelo de los cultivos actúan de repelente.

MOSCA BLANCA

Imagen por mosca blanca
Imagen por mosca blanca

Son pequeñas moscas blancas de 3 milímetros de tamaño, que en realidad son chinches, un grupo de insectos con aparato bucal diseñado para perforar y succionar. Los adultos hacen las puestas de huevos en el envés de las hojas, de donde saldrán las larvas y se quedarán a vivir. Tanto larva como adultos actúan  clavando un pico en las hojas y chupando la savia. Un daño que origina una pérdida de vigor de la planta, puesto que lo están sufriendo en sus hojas. Estas moscas también son capaces de generar melaza, lo que produce el hongo Negrilla o Mangla. La melaza que segregan (un jugo azucarado) es asiento para este hongo, dando mal aspecto estético a las hojas que quedan ennegrecidas, a la vez que disminuye su función fotosintética. Por último, la mosca blanca puede transmitir virus de una planta a otra. Se ven favorecidas por temperaturas altas y ambiente húmedo.

Remedio: limpiaremos de malas hierbas el jardín para que no se refugien en ellas. Podemos pulverizar la planta con jabón blando y lavarla con agua jabonosa para ayudar a controlar la proliferación. También se colocan trampas amarillas con pegamento o aceite de cocina; el color las atrae y se quedan pegadas. Esto ayuda a disminuir las poblaciones de adultos.

Victor Blanco Guerra

Estudiante en prácticas del Grado de Ciencias Ambientales

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Qué ver en el cielo durante el mes de febrero

Lunes, 3 de Febrero de 2014 Comments off

Ya se acabó el primer mes del año, la temida “cuesta de enero”… Ahora queda la “cuesta de febrero”. ¿Pesimista? No, pero viendo las nubes….

En cualquier caso, en este mes ya podemos empezar a disfrutar de días cada vez más largos, aunque el frío sigue apretando, a pesar de algunos días sueltos de temperaturas primaverales. Para los que observamos el cielo, también se nos acortan las horas de observación, así que… ¡a aprovechar el tiempo!

A principios de mes, Mercurio dejará de ser visible al atardecer. Fue bonito mientras duró… Por su parte, Venus vuelve a ser el “lucero del alba”, iluminando el cielo poco antes del amanecer.

Sin embargo, podemos durante la noche, observar algunos planetas destacados e interesantes. El primero, Júpiter que es visible durante toda la noche en la constelación de Géminis, con lo que es una buena referencia para localizar la constelación. Sobre las 01:00 h, ya podemos ver en el cielo a Marte, que si bien no es excesivamente brillante, su característico color rojo le delata en el cielo. Y unas dos horas más tarde podemos ver aparecer por el este a Saturno, siempre imponente con su sistema de anillos.

Jupiter-Géminis

Jupiter-Géminis

Marte

Marte

Saturno-Marte

Saturno-Marte

Durante el todo el mes podéis situar y observar las diferentes posiciones de la Luna en el cielo, con respecto a los objetos más llamativos del mismo: el día 8 estará cerca de Aldebarán; el día 10, cerca de  Júpiter; el 20 junto a Marte; y el 22 próxima a Saturno.

Entre las constelaciones de invierno, todavía nos queda por hablar de los Gemelos, Géminis, una constelación muy sencilla de localizar. Siguiendo la línea que forma el cuerno más recto de la constelación de Tauro, llegamos a dos estrellas brillantes (se localizan con facilidad): Cástor y Pollux. Su brillo puede parecer similar, aunque una observación más paciente nos deja claro cuál es la más brillante (Pollux), y cuál es menos (Cástor). En el mito griego eran hijos de la misma madre, Leda, y de diferente padre. Cástor era hijo de Tíndaro, y Pollux de Zeus, y por tanto, inmortal. Nos cuenta que Zeus se enamoró de Leda, embarazada de Cástor, y para seducirla se convirtió en cisne. Leda puso un huevo del que nacieron los gemelos. Fueron parte de la tripulación de Jasón, los famosos Argonautas, y participaron en varias hazañas. En una pelea con sus primos, Cástor muere de un lanzazo. Muy apenado, Pollux no quiere dejar partir a sus hermano hacia el inframundo, lugar al que viajaban las almas de los muertos, por lo que Zeus se ve obligado a llegar a un trato con su hermano Hades, dios del inframundo: la mitad del año estarían en el Olimpo (visibles en el cielo), y la otra mitad en el inframundo.

Entre las curiosidades astronómicas para observar, tenemos varias. Cástor es una estrella múltiple (más de tres estrellas girando unas en torno a otras) compuesta por seis componentes, de las que se pueden ver dos con facilidad, y el resto sólo con telescopios más potentes. Por su parte, Pollux es una estrella de tipo gigante naranja, a tan sólo 36 años/luz de nuestro sistema solar, lo que la convierte en la estrella de éste tipo más cercana a nosotros.

La estrella delta Geminorum (llamada Wasat, en árabe), es un sistema doble compuesto por una estrella anaranjada y otra amarilla, visibles con pequeños telescopios.

El cúmulo abierto (grupo de estrellas disperso) llamado M35, visible con prismáticos, o el cúmulo NGC 2158, cerca del anterior, también son fácilmente observables. Este último contiene unas 10.000 estrellas, con lo que puede ser un buen objetivo con pequeños telescopios.

También podemos observar una nebulosa, cuando menos curiosa. Se llama NGC 2392, y se conoce popularmente como la “Nebulosa del Esquimal”, ya que en las imágenes fotográficas aparece como una cara cubierta con una capucha peluda, como la utilizada por los inuit. Por telescopio podremos llegar a intuir parte de la forma de la nebulosa. Se trata de una nebulosa planetaria, es decir, una envoltura brillante de plasma y gas ionizado que expulsan las estrellas en las fases finales de su vida. El nombre de “nebulosa planetaria”, viene del siglo XVIII, cuando los astrónomos de la época observaban el cielo, y vieron este tipo de objetos que se asemejaban en forma a los planetas gigantes que veían por el telescopio.

Otros objetos interesantes pueden ser:

●     M41: cúmulo abierto situado en el Can Mayor, y que fue observado, según consta en escritos, por Aristóteles en el año 325 a.C.

●     NGC 2244: cúmulo abierto situado en la constelación del Unicornio (a la altura del cinturón de Orión y a la izquierda de la constelación), rodeado por la nebulosa Roseta (NGC 2237), donde se han formado las estrellas del cúmulo. Prismáticos y telescopio, respectivamente.

●     Las Pléyades, en la constelación de Tauro. Visible a simple vista, y muy recomendable de observar con prismáticos.

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario

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Reportaje fotográfico por los alumnos I.E.S Vega del Prado

Miércoles, 22 de Enero de 2014 Comments off

Durante el ciclo de charlas “Martes de otoño con Ciencia”, recibimos a un grupo de estudiantes de Imagen del I.E.S Vega del Prado que retrataron algunas de las actividades organizadas. Ahora y gracias a ellos, os ofrecemos un estupendo reportaje fotográfico del que seguro disfrutaréis.

En concreto, las actividades cubiertas por estos futuros profesionales de la imagen fueron la mesa redonda “Ciencia y Literatura”, la charla “Los calendarios y el laberinto del tiempo” y la proyección comentada de “Breaking the Code”. Y ésto es sólo una selección…

¡Fantástico trabajo chic@s!

Fotografía Raquel Juan

Fotografía Raquel Juan

Fotografía: Raquel Juan

Fotografía: Raquel Juan

Fotografía: César Omar

Fotografía: César Omar

Fotografía: César Omar

Fotografía: César Omar

Fotografía: Diego Masa

Fotografía: Diego Masa

Fotografía: Diego Masa

Fotografía: Diego Masa

Fotografía: Jorge González

Fotografía: Jorge González

Fotografía: Jorge González

Fotografía: Jorge González

Fotografía: Guillermo Jaramillo

Fotografía: Guillermo Jaramillo

Fotografía: Irene Barrientos

Fotografía: Irene Barrientos

Fotografía: Petar Angelov

Fotografía: Petar Angelov

Fotografía: Lucía Sanz

Fotografía: Lucía Sanz

Joaquín Araújo y Fernando Muñoz Box participan en los “Martes de otoño con Ciencia”

Martes, 14 de Enero de 2014 Comments off
Fernando Muñoz Box durante su charla en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Fernando Muñoz Box durante su charla en el Museo de la Ciencia de Valladolid

El físico, Fernando Muñoz Box y el naturalista, Joaquín Araujo fueron los dos últimos ponentes del ciclo de conferencias “Martes de otoño con Ciencia”. Una iniciativa, puesta en marcha con motivo del 10º aniversario del Museo de la Ciencia, que contó  durante su celebración con un nutrido e interesado público.

Así, Fernando Muñoz Box impartió la charla “Los calendarios y el laberinto del tiempo”. Una conferencia en la que se repasó  la multitud de calendarios diferentes existentes, según el cuerpo celeste al que se refieren  y según las zonas del mundo en que se hayan desarrollado.

Joaquín Araújo durante su charla en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Joaquín Araújo durante su charla en el Museo de la Ciencia de Valladolid

Por su parte, Joaquín Araújo habló sobre “La gran fauna africana, ¿trivial o crucial?”. De esta forma, el ponente manifestó que el escenario de los documentales de naturaleza  “cuenta tanto o más que los personajes”. Un hábitat que cuando te incorporas supone “un cierto reencuentro con un ámbito fundacional para nuestra especie, algo así como volver a uno de los primeros y principales hogares de nuestros ancestros”.

Dos interesantes conferencias, de las que os dejamos los podcast listos para descargar.

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Charla “nanotecnología: una revolución en miniatura”

Viernes, 29 de Noviembre de 2013 Comments off

El Museo de la Ciencia de Valladolid organizó el pasado martes 5 de noviembre la charla “Nanotecnología: una revolución en miniatura”. Una conferencia, incluida en el ciclo “Martes de otoño con Ciencia”, que corrió a cargo de Amador Menéndez, químico e investigador.

Amador Menénez durante su charla "Nanotecnología: una revolución en tecnología"

Amador Menénez durante su charla "Nanotecnología: una revolución en tecnología"

Ventanas de las casas convertidas en pequeñas centrales fotoeléctricas, capaces de atrapar la luz del Sol para convertirla en electricidad y abastecer al edificio; teléfonos móviles y tablets energéticamente autónomos; coches autoconducidos… Éstos y otros tópicos fueron abordados en esta amena charla, accesible a todos los públicos, y en la que se mostraron algunos de los últimos prototipos desarrollados en el Instituto Tecnológico de Materiales de Asturias y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts – instituciones de las que el ponente es investigador-.

Y es que la nanotecnología proporciona esperanzadoras soluciones a algunos de los más grandes problemas de la humanidad, como los relativos a la salud humana o al desarrollo sostenible del planeta; además de afrontar fascinantes retos y desafíos tecnológicos en campos como la computación y las comunicaciones.

Una interesante y didáctica charla, de la que a continuación os dejamos el podcast listo para escuchar.

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ExoMars, RLS y Cámara de Simulación de Ambiente Marciano

Miércoles, 9 de Octubre de 2013 Comments off

Los humanos somos exploradores natos, desde las primeras civilizaciones nómadas hasta los últimos astronautas en la Estación Espacial Internacional, hemos querido ver más allá, conocer, descubrir. Está en nuestra naturaleza inquieta y curiosa.

El avance de la ciencia y la tecnología nos ha permitido crearnos compañeros de exploración que puedan llegar donde la fragilidad del ser humano actual perecería. Grandes misiones robóticas han visitado mundos cercanos, bien sobrevolándolos o posándose sobre sus superficies.

Vivimos un gran momento en la exploración robótica del Sistema Solar. Las grandes agencias espaciales, la americana NASA, la europea ESA, la rusa Roscosmos o la japonesa JAXA planifican y ejecutan, a pesar de la presente situación económica global, misiones robóticas para investigar asteroides, cometas, satélites o planetas.

Marte es un gran protagonista de estas expediciones robotizadas. Marte ha despertado la imaginación popular desde hace décadas, gracias a la industria del cine; pero también la de los científicos, que ven en él la posibilidad de encontrar respuestas a preguntas tan trascendentales como: “¿De dónde venimos?”, “¿es la vida un hecho fortuito o es la consecuencia indiscutible a la evolución del Universo?” o la inquietante “¿somos marcianos?”.

Desde las Viking de los años 70 hasta las modernas Spirit, Opportunity y Curiosity, hemos aprendido que el pasado de Marte fue más húmedo y hospitalario que en la actualidad, que por su superficie fluyeron ríos que inundaban cráteres de impacto. Hemos encontrado evidencias geoquímicas que nos guían por la senda del agua marciana y vamos detrás de nichos de habitabilidad y sí, de la misma vida.

Desgraciadamente, la superficie marciana es hoy día yerma y estéril. La radiación electromagnética y de partículas que recibe del espacio exterior impide que la vida, tal como la conocemos, pueda sobrevivir. Pero, debajo del primer metro y medio de suelo marciano, aproximadamente, encontramos un ambiente más favorable si no ya para encontrar signos de vida presente, para detectar compuestos químicos que nos indiquen que la vida existió en una era anterior.

La Agencia Espacial Europea (ESA), en colaboración con la Agencia Espacial Rusa (Roscosmos), se ha marcado como objetivo descubrir si esta subsuperficie marciana contiene esos rastros de vida, presente o pasada, que nos ayuden a comprender y a comprendernos un poco más. En 2018 se lanzará el rover ExoMars que, mediante un taladro y un set de instrumentos científicos, analizará muestras de la dimensión hasta ahora inexplorada de Marte, la profundidad.

Entre los instrumentos que el rover ExoMars empleará para estos análisis geoquímicos se encuentra uno de dirección (por parte del Dr. Fernando Rull) y desarrollo (gran parte) españoles. Se trata del Raman Laser Spectrometer (RLS), un espectrómetro Raman que analizará la composición química de las muestras marianas en polvo que el Sample Preparation and Distribution System (SPDS) le presente.

Cámara de Simulación de Ambiente Marciano

Cámara de Simulación de Ambiente Marciano

En la Unidad Asociada UVa-CSIC-CAB, situada en el Parque Tecnológico de Boecillo, el equipo científico del instrumento desarrollamos la ciencia e ingeniería de apoyo a la misma para tanto prepararnos para lo que podemos encontrar en Marte y saber cómo interpretarlo, así como para afinar el desarrollo del instrumento de vuelo de forma que el retorno científico del mismo sea máximo.

Entre los prototipos de ciencia que se están desarrollando para este propósito, se encuentra una Cámara de Simulación de Ambiente Marciano que estoy desarrollando como parte de mi tesis doctoral. En ella pretendemos recrear las condiciones ambientales (presión, temperatura y composición de gases) que tendremos en el interior del laboratorio analítico del rover ExoMars en el momento del análisis real de muestras por parte de RLS. Con ello, preveremos los resultados científicos de estos análisis en condiciones cercanas a las reales y diseñaremos el protocolo de operación y las condiciones experimentales que nos garantizarán buenos espectros Raman que analizar aquí en Tierra en busca de signos de vida pasada o presente y composiciones químicas de los materiales que componen la subsuperficie de Marte.

Alejandro Catalá

Investigador de la Unidad Asociada UVa-CSIC,
a través del Centro de Astrobiología (CAB-INTA)

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¿Qué quieres saber de la sabana? (v)

Jueves, 19 de Septiembre de 2013 Comments off

Animales de la sabana… ¿en la península?

Las sabanas son extensas áreas herbáceas en las que se intercalan árboles y arbustos. Se encuentran en el límite de los bosques tropicales, en zonas con menor precipitación, por lo que no cuentan con la suficiente cantidad de agua para sostener tanta diversidad vegetal. Suelen ser la zona de transición entre bosques tropicales y desiertos y se caracterizan por alternar largos inviernos secos y dilatados veranos húmedos. Este ecosistema es característico no sólo del este de África, sino también de algunas zonas de Tanzania, Brasil, Colombia, Argentina, Venezuela, Australia y Mongolia.

Rana toro americana / Fuente: wikipedia

Rana toro americana / Fuente: wikipedia

A pesar de no contar con una precipitación similar a la de los bosques tropicales limítrofes, se pueden encontrar masas de agua aisladas formadas gracias a la precipitación caída durante la estación húmeda y a la posterior saturación del terreno poco poroso. Estas zonas húmedas son denominadas esteros, y acogen gran diversidad de especies vegetales y animales. En estos humedales se ha instalado el protagonista de este artículo, la rana toro americana (Lithobates catesbeianus).

Es una de las ranas más grandes del planeta y considerada la más grande de Norteamérica, un anfibio anuro de la familia Ranidae, que en promedio mide entre 10 y 17,5 cm., aunque algunos ejemplares pueden llegar a medir hasta 46 cm. Aunque originaria de Norteamérica, ha incrementado su área de distribución debido a su gran capacidad colonizadora y de adaptación, estando catalogada ya como especie introducida en Sudamérica, Asia y sur de Europa.

Renacuajo de rana toro / Fuente: wikipedia

Renacuajo de rana toro / Fuente: wikipedia

Aunque puede habitar cualquier ecosistema acuático, prefiere las aguas tranquilas y cálidas, alimentándose de otros animales de la charca, desde anélidos hasta serpientes y aves, pasando por insectos, crustáceos, otras ranas y sus renacuajos. Su reproducción es estacional externa, es decir, la hembra pone huevos en el agua que el macho fecunda, y las puestas constan de entre 12.000 y 20.000 huevos.

El motivo para hablar de esta especie en nuestro blog es que, además de tratarse una especie que habita ecosistemas de sabana, es también un animal problemático en España, ya que está considerado como una especie invasora.

La historia de la rana toro en la Península Ibérica

Llegó durante el periodo de 1987 a 1990, debido a su introducción intencionada para cría en cautividad en las granjas de Villasbuenas de Gata (Cáceres), Navalcarnero (Madrid) y La Robla (León). Aún no se han registrado poblaciones de esta rana, pero se están dando nuevos casos de detección de este anfibio, como el ocurrido el 2 de noviembre de 2009 en una empresa que se dedica a la importación de peces para acuariofilia y estanques, localizada en la comarca del Vallés Oriental (Barcelona).

En general, las áreas donde fueron introducidas en la década de 1990 no cuentan con las condiciones adecuadas para el desarrollo de esta especie, pero éste no es el caso de la última zona mencionada (Vallés Oriental).

De nuevo en verano de 2012, según nos cuenta Mercé Pérez Pons en su artículo de El País, un agricultor halló un ejemplar vivo de unos 600 gr. de peso y que medía 15 cm. En dicho documento, el director del Parque Natural del Delta del Ebro, Francesc Vidal, comentó que al ejemplar se le inyectó una sobredosis de anestesia y fue congelado para realizar algunos ensayos genéticos.

Vidal creía que la rana pertenecía a un particular, y que fue liberada o se escapó. Y es que la suelta de mascotas es una de las causas de presencia en el medio natural de especies invasoras como la que trata este artículo, pero también de otras como el visón americano, la tortuga de Florida y uno de los animales más destructivos en algunas zonas como el Delta del Ebro, el caracol manzana.

La rana toro representa un riesgo potencial para la herpetofauna autóctona por su carácter oportunista y su capacidad para depredar sobre larvas, juveniles y adultos de otros anfibios, e incluso aves y serpientes, como se puede ver en el siguiente vídeo:

También es un potencial transmisor de enfermedades emergentes como la quitridiomicosis, un hongo patógeno que usa la queratina (una proteína de la piel del anfibio) como nutriente y que causa la muerte de éste al interferir en la respiración cutánea y causar otros daños en su delicada piel.

Debemos ser cuidadosos con las mascotas que compramos, en especial con las potencialmente invasoras, como la rana toro americana, porque algo que hacemos de buena fe, como soltar un animal, puede causar grandes daños a las especies autóctonas que habitan en el ecosistema, e incluso a cultivos y estructuras de uso humano, causando grandes pérdidas, tanto de biodiversidad como económicas.

Os recordamos que si tenéis alguna duda, acerca de la sabana y de la exposición “Señores de la Sabana y otros animales salvajes”, podéis mandarnos vuestras preguntas a través de facebook, tuenti y twitter. Más información en nuestra web.

Javier Fernández Lorenzo

Licenciado en C. Ambientales y becario en prácticas en el Museo de la Ciencia de Valladolid

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